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jueves, 27 de enero de 2011

All you need is love

In Transition 1.0 - From oil dependence to local resilience (sub español)

Resiliencia: dícese de la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.

La gente empieza a organizarse para un sociedad post-petróleo.

El problema del petróleo es que no sólo lo utilizamos para el transporte, la producción de electricidad o la calefacción. También se emplea para fabricar plásticos, medicinas, pinturas, fertilizantes y un larguísimo etcétera. DEPENDEMOS DEL PETRÓLEO.

Pero esto es así porque alguien ha decidido que sea así. Obviamente, sin consultarnos. También alguien decide que comamos manzanas que proceden del otro lado del mundo con el consiguiente gasto energético, que en el Primer Mundo haya de todo en todo momento -creando una sociedad de niños malcriados-, que los coches y las calefacciones contaminen de forma salvaje las ciudades, que el dinero esté en manos de buitres que fabrican crisis para comprar países enteros a precio de saldo, etc.

Ha llegado el momento de decir basta, de tener una vida distinta, más equilibrada, lejos de los estúpidos ideales materiales de la derecha y de la izquierda-derecha.

Vean cómo se las gastan en estas comunidades que pertenecen al movimiento "En transición". Y se basan en la ACCION COTIDIANA y el PENSAMIENTO CREATIVO.

- Reducir drásticamente los niveles de consumo
- Dejar de ser esclavo del dinero e imaginar nuevos sistemas de organización económica.
- Utilizar el transporte con criterios racionales
- Recuperar la relación con la tierra y los alimentos locales
- Preparar el cambio anticipándolo
- Educar a las nuevas generaciones en el respeto a la tierra
- Reciclar, recuperar, regenerar
- Reforzar el sentido de comunidad
- Establecer nuevas escalas de valores basadas en compartir antes que atesorar y acumular fétidas propiedades
- Exigir que al frente de los gobiernos haya gente con un mínimo de preparación para entender a qué nos enfrentamos (Sinde, no estoy pensando en ti, qué va...)

La revolución ya está en marcha. Hay dos opciones: seguir viendo la tele hasta que el tsunami nos pase por encima o ponerse a actuar desde hoy mismo.

A por ellos, que son muy pocos, muy cobardes, son tan pobres que sólo tienen dinero y tienden a tener graves desarreglos intestinales en cuanto ven un par de milicianos mal armados! EL ESPÍRITU DE TÚNEZ Esos son mis hermanos!

martes, 25 de enero de 2011

El automóvil

El automóvil privado es un gigantesco error. Una trampa saducea. Es caro, es insolidario, genera contaminación, produce un grado de estrés descomunal en los conductores, convierte las ciudades en inmensas ratoneras y se cobra un peaje en vidas que resulta intolerable.

Tener un coche en propiedad es antieconómico. Al precio desorbitado del vehículo (después de la casa en propiedad, la principal inversión del hombre común -también ruinosa, te lo dice un "separao"-, la segunda "gran inversión" es el vehículo propio), hay sumar el coste del combustible siempre en aumento (aunque baje el precio del barril, ellos tienen "gastos"), los impuestos, las reparaciones, las multas, la ITV, las plazas de garaje, la zona azul, la zona verde, el copón bendito y un largo etcétera.

El caso del automóvil es de manual. Se supone que es algo que necesitamos y que nos da una gran independencia. Es una mentira gigantesca. Como las "mentiras y gordas" de Sinde. El coche nos hace esclavos, destruye el medioambiente -el caso extremo lo tenemos en los aficionados a los 4x4 que causan verdaderos desastres en los entornos naturales- y perpetúa el "estado natural de las cosas" en el que los poderosos dictan cómo hemos de vivir.

Desplazarse en transporte urbano -Madrid tiene una red excelente- y en bicicleta es revolucionario y, además, resulta barato. Hay que empezar a desmontar este invento. El coche sólo debe utilizarse cuando no existe otra opción y hay que obligar a la industria a proponer modelos no contaminantes y cercanos a un pensamiento colectivo.

El propietario de un coche lo utiliza en promedio una hora al día. Las veintitrés horas restantes, el coche está aparcado. ¿Qué clase de inversión es esa?

Los modelos urbanos rinden pleitesía al coche. Es el modelo "Los Ángeles", una urbe en la que los peatones sobran.

Estamos cerca del cénit del petróleo, el momento en que extraerlo y refinarlo empiece a resultar poco rentable. Obviamente, las compañías petroleras nos obligarán a consumir petróleo pesado hasta la última gota. Venga de Venezuela o de las pizarras bituminosas de Canadá.

El hidrógeno, los biocombustibles, los vehículos eléctricos... soluciones también en manos de las mismas empresas que sostienen el statu quo. Las aplicarán a cuentagotas, obligándonos a pagar de más. Siempre de más.

¿Y si nos organizáramos en cooperativas para producir electricidad al margen de las grandes multinacionales que contratan a Felipe González o a Aznar como consejeros? ¿Nos iba a dejar el gobierno? ¿Iba a renunciar a sus jugosos impuestos? ¿Para qué coño necesitamos un gobierno?

Partamos de una idea simple: la mayor parte de lo que nos cuentan es MENTIRA o no dice toda la verdad. Hagamos lo contrario de lo que se supone que debemos hacer (comprar una casa y estar entrampados de por vida, adquirir un coche y mantenerlo como si fuera un hijo tonto, etc.) y acertaremos de pleno.

Este mundo necesita un poco de ROCK'N'ROLL. Rammstein!!!

Si pinchas aquí puedes ver un interesante documental sobre el tema. Se llama "Cambio de sentido". El cambio depende de cada uno de nosotros. Nosotros hacemos que las cosas ocurran. Y si no, véase el caso de Túnez.

Los dejo que mi autobús está a punto de partir...