De todas las posibles peleas, entre hermanos, a muerte. Mark Twain decía "nadie conoce a nadie hasta que te toca compartir una herencia". No entiendo por qué se estudia a Nietzsche, que estaba como una regadera, y no a Twain. Puede que la clave esté ahí. En filosofía solo se estudia a los locos. Si el que escribe está cuerdo se considera que dice obviedades que cualquiera puede comprender.
España todavía vive los ecos de un conflicto civil que aterrorizó al mundo y funcionó como campo de pruebas de un conflicto mucho mayor. Aquí se bombardeó población civil por primera vez. ¿Quiénes? ¡Los alemanes de la Legión Cóndor! Quién si no... Gente sensible.
¿Qué es todo esto? ¿Nos hemos vuelto todos locos? Un gobierno catalán de iluminados excluyentes y un gobierno central que actúa como si Franco siguiera viendo películas en El Pardo.
Como siempre que dos se pelean, los Jean Jaurès son los primeros en caer. Se silencian las voces moderadas y mínimamente razonables. No existe un discurso integrador.
Tremendo lo que escribió Isabel Coixet, una de las creadoras más importantes de este país. En un conflicto absurdo los neutrales no tienen razón de ser. Hay que exterminarlos. Conmigo o contra mí. Retrocedemos a la edad de bronce.
Un partido como Convergencia (y su heredero natural) cuyo máximo dirigente resultó ser el jefe de La Familia...
El PP, con una esfinge como comandante supremo. No se sabe si sube, si baja, si está vivo o no nació.
El PSOE, intentando aprovechar el río revuelto a ver si saca algo. ¡En lugar de anteponer los intereses comunes de la nación! Pensar que los voté alguna vez...
Y nuestro rey. Qué decir de nuestro rey. Todas las comparaciones son odiosas, pero... un mensaje para echar más gasolina, justo ahora.
España es un país como no hay otro. Único. Un país en el que vale la pena vivir. Con la mejor gente del mundo. Aquí nadie es de derechas o de izquierdas. Somos un compuesto muy inestable entre Alonso Quijano y Sancho. No sabemos cuándo estamos cuerdos o cuándo nos colgamos de un pino. Según sople el viento.
Y a los diez minutos de decir barbaridares estamos tomando cañas juntos. Y nadie suele irse sin pagar. Salvo que sea... es una bromita. Calma. Los castellanos somos bestias pardas y vosotros no metéis la mano en el bolsillo ni en invierno. Clichés. Todo el mundo sabe que eso no es así. O no. Qué sabe nadie. Raphael, nuestra contribución más profunda a la historia del pensamiento universal. Una sesuda reformulación de la duda socrática en clave carpetovetónica.
¿Cómo es posible que cíclicamente regresen estas tempestades de odio entre hermanos?
Y llegados a este punto de estupidez máxima, ¿cómo desactivamos la bomba que han creado estos incompetentes totales a los que pagamos un sueldo por crear problemas donde no los hay? ¿Qué cortamos? ¿El cable rojo o el azul?
Cataluña ha llegado a ser lo que es con el esfuerzo de miles y miles de emigrantes de otras partes más miserables de España. No pueden olvidarlo. Ahora sus hijos se han vuelto "catalanes de toda la vida". La lógica del converso.
Como ocurre en Suiza o en Alemania, aquí hay sitio para las peculiaridades de cualquier región con sentimientos nacionales en el marco de un estado federal.
Hagamos las cosas bien. Sentémonos a hablar y dejemos la dialéctica de las hostias a un lado.
Juntos somos grandes. Por separado, valemos mucho menos.
Pertenecemos a la nación que ha alumbrado a Rafa Nadal. Alguien que remonta partidos perdiendo 5 juegos a 0 estando 2 sets abajo. A ver si somos dignos compatriotas del manacorí de una vez por todas.
Todos y Todas. Stop a la estupidez.
viernes, 6 de octubre de 2017
sábado, 30 de septiembre de 2017
Teología
David Kaminsky regresaba a casa e intentaba poner sus pensamientos en orden. Religiones de vida, religiones de muerte.
Otra vez la misma historia. Enésimo desengaño.
Festival de tango: no acercarse. Material radioactivo.
Últimamente andaba preocupado por su alma y buscaba explicaciones trascendentales.
Veamos... Kant nunca salió de Könisberg y conocía la realidad del mundo a través de reuniones absurdas que convocaba en su propia casa. Acudían un carnicero, un carpintero, un soldado... y así.
Nunca tuvo novia. Como el tango, pero al revés.
Hume se dedicó en cuerpo y alma a investigar los entresijos de la facultad de aprehender. Tuvo una vida mucho más disipada, con viajes a París, América, fiestas, etc.
Tuvo amigas. Nunca pareja estable.
Schopenhauer fue un crápula. Escribió "El amor, las mujeres y la muerte". Queda todo dicho.
Abrazado a ella, como a un rencor. Como dos extraños. "Entiendo que todo esto tenga que suceder", pensó. "Seguramente responde a un plan cuyo significado último se me escapa. Pero ¿por qué me tiene que suceder a mí? ¿Por qué no le sucede a OTRO?
Otra vez la misma historia. Enésimo desengaño.
Festival de tango: no acercarse. Material radioactivo.
Últimamente andaba preocupado por su alma y buscaba explicaciones trascendentales.
Veamos... Kant nunca salió de Könisberg y conocía la realidad del mundo a través de reuniones absurdas que convocaba en su propia casa. Acudían un carnicero, un carpintero, un soldado... y así.
Nunca tuvo novia. Como el tango, pero al revés.
Hume se dedicó en cuerpo y alma a investigar los entresijos de la facultad de aprehender. Tuvo una vida mucho más disipada, con viajes a París, América, fiestas, etc.
Tuvo amigas. Nunca pareja estable.
Schopenhauer fue un crápula. Escribió "El amor, las mujeres y la muerte". Queda todo dicho.
Abrazado a ella, como a un rencor. Como dos extraños. "Entiendo que todo esto tenga que suceder", pensó. "Seguramente responde a un plan cuyo significado último se me escapa. Pero ¿por qué me tiene que suceder a mí? ¿Por qué no le sucede a OTRO?
jueves, 28 de septiembre de 2017
Voyager
Soy un chico del espacio. Cuando era un enano mi mamá colgó en mi habitación un póster de Neil Armstrong caminando sobre la superficie lunar y hasta hoy... Dónde habrán quedado mis insignias azules de la NASA obtenidas por gentileza de Milkibar y su inefable chocolate blanco.
Ayuda mi querencia por las soledades y el amor al silencio. El espacio va bien servido de estas sustancias.
Se anuncia un pacto entre los estadounidenses y los rusos para comenzar a construir una base permanente en nuestro satélite, primer paso para la conquista de Marte.
De todas las naves espaciales que en el mundo han sido declaro mi amor incondicional por dos maravillas que se lanzaron al espacio en 1977. Sí, hace 40 años.
Son las naves Voyager I y II. Cuando despegaron aún vivía en la Argentina, mis abuelos alegraban mis días y mi perro Plomo perseguía a las vecinas. Entonces no sabía que no los volvería a ver.
Las Voyager son un milagro del programa espacial. Provistas de ordenadores antediluvianos, hoy continúan su viaje hacia los límites del Sistema Solar. Nunca antes un ingenio construido por el ser humano llegó tan lejos. Y siguen transmitiendo información desde las regiones fronterizas...
Obviamente, si existía la tecnología para construir ingenios en 1977 que siguieran funcionando en 2017 es que el problema de la energía en el mundo es un problema de voluntad. De voluntad de la cerdocracia, pero los cerdócratas solo son felices cuando un pobre muere de frío o de hambre. Si mueren muchos, mayor felicidad. Eso les recuerda que son especiales. Un híbrido de cerdo y cucaracha. Como los tipos que huyeron de los recientes huracanes que azotaron Florida y compartieron fotos en Instagram con sus caras de cerdos sonrientes, sus desinteresadas y amantísimas esposas, sus estomagantes vástagos y sus perros con lacitos antes de subir a sus jets privados. Que haya esta clase de gente es un argumento de peso contra la existencia de Dios, ya que de existir, debería fulminarlos con un rayo láser de la muerte. Eso para empezar. Y de paso debería eliminar a todos los burgueses que tranquilizan sus pútridas conciencias escuchando un cómodo concierto -nada disonante no sea que se inquieten- o extasiándose con un ballet y... y....
Pero pará la mano loco! ¿No estabas hablando del espacio y de la epopeya solitaria de las valientes naves, cual argonautas en busca del nunca bien ponderado vellocino? Dejá a los burgueses tranquilos. ¿Quién llevará a sus hijos a colegios de pago? ¿Quién acudirá a las recepciones de la Casa Real? Necesitamos burgueses. Es más. Necesitamos burgueses de izquierdas. Burgueses con corazoncito. Burgueses que voten a Podemos. Burgueses con pasado revolucionario y puño en alto. Que se emocionen con Lorca, Cernuda y Buñuel. Burgueses ilustrados.
"Es más fácil que un mamut pase por el ojo de una aguja que un burgués entre el Reino de los Cie..."
Nada. Contigo es imposible.
Las Voyager I y II se alejan definitivamente de la Tierra. De Donald y de Kim, de Carles y Mariano. Si regresaran y contemplaran este espectáculo se autodestruirían como las cintas de Misión Imposible.
Lejos del Sol, camino del espacio profundo. Sus días están hechos de noches.
Ayuda mi querencia por las soledades y el amor al silencio. El espacio va bien servido de estas sustancias.
Se anuncia un pacto entre los estadounidenses y los rusos para comenzar a construir una base permanente en nuestro satélite, primer paso para la conquista de Marte.
De todas las naves espaciales que en el mundo han sido declaro mi amor incondicional por dos maravillas que se lanzaron al espacio en 1977. Sí, hace 40 años.
Son las naves Voyager I y II. Cuando despegaron aún vivía en la Argentina, mis abuelos alegraban mis días y mi perro Plomo perseguía a las vecinas. Entonces no sabía que no los volvería a ver.
Las Voyager son un milagro del programa espacial. Provistas de ordenadores antediluvianos, hoy continúan su viaje hacia los límites del Sistema Solar. Nunca antes un ingenio construido por el ser humano llegó tan lejos. Y siguen transmitiendo información desde las regiones fronterizas...
Obviamente, si existía la tecnología para construir ingenios en 1977 que siguieran funcionando en 2017 es que el problema de la energía en el mundo es un problema de voluntad. De voluntad de la cerdocracia, pero los cerdócratas solo son felices cuando un pobre muere de frío o de hambre. Si mueren muchos, mayor felicidad. Eso les recuerda que son especiales. Un híbrido de cerdo y cucaracha. Como los tipos que huyeron de los recientes huracanes que azotaron Florida y compartieron fotos en Instagram con sus caras de cerdos sonrientes, sus desinteresadas y amantísimas esposas, sus estomagantes vástagos y sus perros con lacitos antes de subir a sus jets privados. Que haya esta clase de gente es un argumento de peso contra la existencia de Dios, ya que de existir, debería fulminarlos con un rayo láser de la muerte. Eso para empezar. Y de paso debería eliminar a todos los burgueses que tranquilizan sus pútridas conciencias escuchando un cómodo concierto -nada disonante no sea que se inquieten- o extasiándose con un ballet y... y....
Pero pará la mano loco! ¿No estabas hablando del espacio y de la epopeya solitaria de las valientes naves, cual argonautas en busca del nunca bien ponderado vellocino? Dejá a los burgueses tranquilos. ¿Quién llevará a sus hijos a colegios de pago? ¿Quién acudirá a las recepciones de la Casa Real? Necesitamos burgueses. Es más. Necesitamos burgueses de izquierdas. Burgueses con corazoncito. Burgueses que voten a Podemos. Burgueses con pasado revolucionario y puño en alto. Que se emocionen con Lorca, Cernuda y Buñuel. Burgueses ilustrados.
"Es más fácil que un mamut pase por el ojo de una aguja que un burgués entre el Reino de los Cie..."
Nada. Contigo es imposible.
Las Voyager I y II se alejan definitivamente de la Tierra. De Donald y de Kim, de Carles y Mariano. Si regresaran y contemplaran este espectáculo se autodestruirían como las cintas de Misión Imposible.
Lejos del Sol, camino del espacio profundo. Sus días están hechos de noches.
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miércoles, 27 de septiembre de 2017
domingo, 24 de septiembre de 2017
Que tinguem sort
1979. Primeras aventuras. Valencia. Viajes con Raúl a casa de Maribel. Y esta canción que vuelve hoy, en 2017.
Primeras palabras en catalán, una lengua que alberga tesoros escondidos. Esa tarde enfrente del Liceo. La pareja que estaba de espaldas a mí. Tu forma de calcular las posibilidades de él. Por debajo de cero, dijiste.
Que tinguis sort i que trobis el que t'ha mancat en mi.
Estoy en ese instante en que se empieza a tener más pasado que futuro. Superado el punto de no retorno.
La casa se me hace grande. Llévame al mar, mkk. Drop me in the water...!
Primeras palabras en catalán, una lengua que alberga tesoros escondidos. Esa tarde enfrente del Liceo. La pareja que estaba de espaldas a mí. Tu forma de calcular las posibilidades de él. Por debajo de cero, dijiste.
Que tinguis sort i que trobis el que t'ha mancat en mi.
Estoy en ese instante en que se empieza a tener más pasado que futuro. Superado el punto de no retorno.
La casa se me hace grande. Llévame al mar, mkk. Drop me in the water...!
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martes, 19 de septiembre de 2017
La esencia del capitalismo
Cuentan las crónicas que durante los años de la Gran Depresión una multitud de desheredados se agolpaba junto al solar en el que se estaba erigiendo el Empire State.
Las colas tenían un solo propósito. Cientos de inmigrantes, entre los que bien podría haber estado mi abuelo, esperaban que alguno de los obreros que trabajaba en las alturas cayera al vacío.
Para ocupar su lugar.
Las colas tenían un solo propósito. Cientos de inmigrantes, entre los que bien podría haber estado mi abuelo, esperaban que alguno de los obreros que trabajaba en las alturas cayera al vacío.
Para ocupar su lugar.
Help is on the way!
La primera dama de los Estados Unidos de América se dirige a la zona devastada por el reciente huracán en traje de faena. Si hay que rescatar heridos, ¿por qué no hacerlo con estilo?
El problema no está en el cambio climático, sino en los equipos que saltan al campo con siete jugadores desde el minuto uno.
El problema no está en el cambio climático, sino en los equipos que saltan al campo con siete jugadores desde el minuto uno.
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domingo, 17 de septiembre de 2017
Tinta roja
Las actuaciones escaseaban. Había un aire de desbandada inminente. A modo de reflexión filosófica, un miembro del cuarteto apuntó que la prostitución era mucho más lucrativa que la música. Pero ninguno estábamos en edad de merecer. Merecer dos hostias si acaso.
—Oye, ¿qué tal el local ese donde están tocando los ñatos del otro día… ahí por Plaza de España?
—¿El restaurante decís…? Bueno, si te querés suicidar y no te atrevés a dar el paso es un buen plan para una noche de martes, por ejemplo. Después te matás y ya está… a otra cosa.
—Ahhh… ta bien. Voy a llamar.
Laxeiro
Una amiga acaba de enviarme desde Santiago de Compostela el diseño de la papeleta para una hipotética consulta sobre la independencia de Galicia.
No he podido evitar acordarme de Laxeiro, pintor mágico de esas tierras de meigas, bosques como catedrales y maravillas de toda condición, y referente de mi adolescencia. Antes de marcharse a enseñar a los extraterrestres el secreto para poder follar ininterrumpidamente a lo largo de todo el recorrido del expreso Vigo-Madrid (me refiero a cuando el trayecto tardaba 14 horas y 25 minutos en completarse), me dejó una pequeña obra original suya que me gusta contemplar los días de otoño.
El secreto de Laxeiro, que me ha permitido convertirme en uno de los mejores y más solicitados amantes de todas las Españas, lo conozco solo yo y estoy dispuesto a escuchar ofertas. Me cansé de jugar con ventaja. Voy a poner en marcha un crowdfunding.
Laxeiro tenía su taller situado justo encima del Café Gijón y era un tipo tan solidario y buena gente que todos los artistas, aspirantes o simplemente crápulas con pretensiones pasaban por allí a pedir que el gallego les echara una mano. Salvo casos extremos de chantas que se veían a leguas, nadie salía de vacío.
Tarifa única: 1.000 pelas. Doy fe de que aquello, siempre que no fueras un borracho irredento o tuvieras vicios inconfesables out of your range, te permitía tirar unos días. Para empezar, un filete con ensalada y media de vino en El comunista salía en torno a 150 pesetas. Vamos, para un artista mil calas eran una fiesta.
El arte siempre ha sido una manera ideal de quemar fortunas, pero para ello hay que saber heredar. Y no cualquiera.
Cuando murió me pilló tocando precisamente en A Coruña. Esa noche bebimos a su salud. Inolvidable el viejo.
Bueno, he aquí la papeleta que me envía Maruxa.
¿Queres que Galiza sexa un estado independente?
1. Pode ser
2. Depende
3. Por qué o preguntas?
4. Malo será
5. E logo...?
No he podido evitar acordarme de Laxeiro, pintor mágico de esas tierras de meigas, bosques como catedrales y maravillas de toda condición, y referente de mi adolescencia. Antes de marcharse a enseñar a los extraterrestres el secreto para poder follar ininterrumpidamente a lo largo de todo el recorrido del expreso Vigo-Madrid (me refiero a cuando el trayecto tardaba 14 horas y 25 minutos en completarse), me dejó una pequeña obra original suya que me gusta contemplar los días de otoño.
El secreto de Laxeiro, que me ha permitido convertirme en uno de los mejores y más solicitados amantes de todas las Españas, lo conozco solo yo y estoy dispuesto a escuchar ofertas. Me cansé de jugar con ventaja. Voy a poner en marcha un crowdfunding.
Laxeiro tenía su taller situado justo encima del Café Gijón y era un tipo tan solidario y buena gente que todos los artistas, aspirantes o simplemente crápulas con pretensiones pasaban por allí a pedir que el gallego les echara una mano. Salvo casos extremos de chantas que se veían a leguas, nadie salía de vacío.
Tarifa única: 1.000 pelas. Doy fe de que aquello, siempre que no fueras un borracho irredento o tuvieras vicios inconfesables out of your range, te permitía tirar unos días. Para empezar, un filete con ensalada y media de vino en El comunista salía en torno a 150 pesetas. Vamos, para un artista mil calas eran una fiesta.
El arte siempre ha sido una manera ideal de quemar fortunas, pero para ello hay que saber heredar. Y no cualquiera.
Cuando murió me pilló tocando precisamente en A Coruña. Esa noche bebimos a su salud. Inolvidable el viejo.
Laxeiro. Picnic. Óleo sobre tela. 1967
Bueno, he aquí la papeleta que me envía Maruxa.
¿Queres que Galiza sexa un estado independente?
1. Pode ser
2. Depende
3. Por qué o preguntas?
4. Malo será
5. E logo...?
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La voz de Olivia
Esta madrugada —me gusta levantarme al alba para escribir— escuché la voz de Olivia por primera vez. Recordé todas las calles, los viajes, las risas, los abrazos. Todas las horas que compartimos. De qué sutil materia se compone la emoción, hermano.
Te busco en Buenos Aires. Sí. A estas horas las callecitas del bajo están desdibujadas y el sol entra perezosamente por el río. La voz de Olivia nos devuelve al verano del 82. Estamos juntos.
Te busco en Buenos Aires. Sí. A estas horas las callecitas del bajo están desdibujadas y el sol entra perezosamente por el río. La voz de Olivia nos devuelve al verano del 82. Estamos juntos.
sábado, 16 de septiembre de 2017
Palabras
A veces circula la idea de que las palabras constituyen una especie de pálido reflejo de una realidad superior, como si nos aportaran con cuentagotas algo de la idea a la que hacen referencia. Una suerte de platonismo lingüístico.
No creo que sea así. Las palabras no son el vehículo del pensamiento.
Son el propio pensamiento. De alguna manera, no somos otra cosa que lenguaje.
No creo que sea así. Las palabras no son el vehículo del pensamiento.
Son el propio pensamiento. De alguna manera, no somos otra cosa que lenguaje.
jueves, 14 de septiembre de 2017
Algo sobre el alma
Un poema de la maravillosa Wislawa Szymborska. Per te.
Alma se tiene a veces.
Nadie la posee sin pausa
y para siempre.
Día tras día,
año tras año
pueden transcurrir sin ella.
A veces sólo en el arrobo
y los miedos de la infancia
anida por más tiempo.
A veces nada más en el asombro
de haber envejecido.
Rara vez nos asiste
en las tareas pesadas,
como mover los muebles,
cargar las maletas
o recorrer caminos con zapatos apretados.
Cuando hay que cortar carne
o llenar solicitudes,
generalmente está de asueto.
De mil conversaciones
toma parte sólo en una,
y no necesariamente,
pues prefiere el silencio.
Cuando el cuerpo nos empieza a doler y doler,
escapa sigilosamente de su hora de consulta.
Es algo quisquillosa:
con disgusto nos ve en la muchedumbre,
le repugna nuestra lucha por supuestas ventajas
y el rumor de los negocios.
La alegría y la tristeza
no son para ella sentimientos distintos.
Sólo cuando se unen
está presente en nosotros.
Podemos contar con ella
cuando no estamos seguros de nada
y tenemos curiosidad por todo.
De los objetos materiales
le gustan los relojes con péndulo
y los espejos que trabajan afanosos
aunque no mire nadie.
No dice de dónde viene
ni cuando se irá de nuevo,
pero evidentemente espera esa pregunta.
Según parece,
así como ella a nosotros,
nosotros a ella
también le servimos de algo.
Alma se tiene a veces.
Nadie la posee sin pausa
y para siempre.
Día tras día,
año tras año
pueden transcurrir sin ella.
A veces sólo en el arrobo
y los miedos de la infancia
anida por más tiempo.
A veces nada más en el asombro
de haber envejecido.
Rara vez nos asiste
en las tareas pesadas,
como mover los muebles,
cargar las maletas
o recorrer caminos con zapatos apretados.
Cuando hay que cortar carne
o llenar solicitudes,
generalmente está de asueto.
De mil conversaciones
toma parte sólo en una,
y no necesariamente,
pues prefiere el silencio.
Cuando el cuerpo nos empieza a doler y doler,
escapa sigilosamente de su hora de consulta.
Es algo quisquillosa:
con disgusto nos ve en la muchedumbre,
le repugna nuestra lucha por supuestas ventajas
y el rumor de los negocios.
La alegría y la tristeza
no son para ella sentimientos distintos.
Sólo cuando se unen
está presente en nosotros.
Podemos contar con ella
cuando no estamos seguros de nada
y tenemos curiosidad por todo.
De los objetos materiales
le gustan los relojes con péndulo
y los espejos que trabajan afanosos
aunque no mire nadie.
No dice de dónde viene
ni cuando se irá de nuevo,
pero evidentemente espera esa pregunta.
Según parece,
así como ella a nosotros,
nosotros a ella
también le servimos de algo.
Osvaldo Natucci y las "esculturas transitorias"
Mi compañero Mauricio Vuoto, capo total del piano tanguero, me envía esta interesante entrevista a Osvaldo Natucci, experto musicalizador, milonguero y gran conocedor del tango.
Hubo un momento en que el tango se bailaba en todo Buenos Aires, de forma masiva. Y era la fiesta del encuentro para todas las clases sociales. La fiesta del encuentro entre los sexos.
Hasta la llegada del rock'n'roll...
Rescato una frase cumbre: "Todo fenómeno rico necesita contradicciones y quilombos".
Está claro que yo mismo soy un fenómeno riquísimo. Ñam... ñam...
Hubo un momento en que el tango se bailaba en todo Buenos Aires, de forma masiva. Y era la fiesta del encuentro para todas las clases sociales. La fiesta del encuentro entre los sexos.
Hasta la llegada del rock'n'roll...
Rescato una frase cumbre: "Todo fenómeno rico necesita contradicciones y quilombos".
Está claro que yo mismo soy un fenómeno riquísimo. Ñam... ñam...
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miércoles, 13 de septiembre de 2017
El sol en la espalda
Cuando desaparecen el ruido y la furia queda el espacio para sentir. De un mar en calma. Y la Tierra vuelve a girar, con sus vivos y sus muertos. Manos. Besos eternos.
Árboles. Oxígeno. Frondas. ¡El sol en la espalda...!
Madejas del te quiero me quieres que no se acaben nunca.
Madrid
Me dices que solo bebes Fernet. Nos van echando de todos los sitios. Anda que encontrar un lugar abierto y que sirvan Fernet en pleno Madrid. ¿Por qué no pedir mate cocido ya que estamos?
Presenciamos un duelo de cubanos bailando como posesos en La Fontana de Oro. Momento mágico. Salimos junto al negrón que venció y nos dice que aquí tenemos un amigo para siempre. Es imposible que un blanco pueda igualar lo que vimos, ni en broma.
Hay cosas que solo se viven de noche. Como la madrugada en Siwa en que toqué y canté para ti.
La noche es apacible e invita a las confidencias. Esta ciudad de aluvión, tan mía.
Recorremos las calles de Madrid y pienso en los jóvenes que dieron su vida por la República. Desfilaban por la Gran Vía camino del frente. Muchos quedaron para siempre allí.
Argüelles era frontera. Se combatía en la Ciudad Universitaria, en la Casa de Campo, en el Puente de los Franceses...
Caían las bombas en la Puerta del Sol o en el entonces flamante edificio de Telefónica.
Madrid tiene una forma de festejar la vida que solo puede darse en quien ha contemplado la muerte cara a cara. Muchas veces. Quien no conozca las noches de Madrid se pierde algo único.
Regresamos a casa después de conversar toda la noche, tu mano en la mía.
Sí, así es. Sobrevivimos al amor.
Como a otras cosas.
Presenciamos un duelo de cubanos bailando como posesos en La Fontana de Oro. Momento mágico. Salimos junto al negrón que venció y nos dice que aquí tenemos un amigo para siempre. Es imposible que un blanco pueda igualar lo que vimos, ni en broma.
Hay cosas que solo se viven de noche. Como la madrugada en Siwa en que toqué y canté para ti.
La noche es apacible e invita a las confidencias. Esta ciudad de aluvión, tan mía.
Recorremos las calles de Madrid y pienso en los jóvenes que dieron su vida por la República. Desfilaban por la Gran Vía camino del frente. Muchos quedaron para siempre allí.
Argüelles era frontera. Se combatía en la Ciudad Universitaria, en la Casa de Campo, en el Puente de los Franceses...
Caían las bombas en la Puerta del Sol o en el entonces flamante edificio de Telefónica.
Madrid tiene una forma de festejar la vida que solo puede darse en quien ha contemplado la muerte cara a cara. Muchas veces. Quien no conozca las noches de Madrid se pierde algo único.
Regresamos a casa después de conversar toda la noche, tu mano en la mía.
Sí, así es. Sobrevivimos al amor.
Como a otras cosas.
martes, 12 de septiembre de 2017
Otoño
Ya se siente en el ambiente. Hoy amaneció nublado. Tengo un amigo que practica la bigamia. Consentida y feliz por triplicado. Si funciona, no preguntes.
No sé qué tiene que ver la bigamia con el otoño pero me ha venido esa imagen.
Aunque sabido es que lo que te jode la vida no es llevar una doble vida, sino una triple, una cuádruple... una séxtuple. Ahí es cuando empiezan los problemas.
¡Salud y que Viva la República!
No sé qué tiene que ver la bigamia con el otoño pero me ha venido esa imagen.
Aunque sabido es que lo que te jode la vida no es llevar una doble vida, sino una triple, una cuádruple... una séxtuple. Ahí es cuando empiezan los problemas.
¡Salud y que Viva la República!
lunes, 11 de septiembre de 2017
Silogismos neperianos
Si alguien que está totalmente del tomate te acusa de estar loco es que estás fenomenal.
viernes, 8 de septiembre de 2017
La orquídea
Me despedí de vos en mayo. Quedamos en vernos en un bar de Corrientes y Acuña de Figueroa. Cada vez que vuelvo a Buenos Aires el alma se me disocia, porque una parte de mí no se marchó nunca.
También me olvido de lo largas que son las cuadras, así que llegué quince minutos tarde. Qué raro caminar solo por esas calles sin Laura. Además, vos me dijiste que el bar se llamaba "La florcita". Qué salame.... se llama "La orquídea" y lo conoce todo el mundo. Un bar que jugó un papel importante en los años gloriosos del tango. Los espíritus de los dioses se sientan a la mesa y los mozos los conocieron a todos. Yo quería machacarlos a preguntas, pero no. Iba a verte a vos.
Mayo gélido, desde Corrientes al 5500 era una tirada. Toda esa parte hasta la calle Pugliese es medio fulera. Caminé a toda hostia, después de todo iba a encontrarme con mi primo hermano, una presencia que había jugado en el puesto de hermano mayor y a quien no veía desde diciembre de 1977.
Entré por fin en el bar y ya me puso en guardia tu frialdad. Qué extraña la memoria de un niño. Yo te recordaba totalmente distinto.
No te reconocí. El tiempo no te había tratado nada bien y tu comportamiento durante el encuentro puso de manifiesto que algo debías tomar, porque estabas totalmente paranoico. Insististe en cambiarte tres veces de mesa. "No quiero que el tipo este esté detrás mío". Cuántos manicomios hacen falta en Buenos Aires.
Traías una carpeta azul y sacaste unas fotos mías de cuando era un pibe chiquito. Se suponía que ibas a darme en el centro del corazón. Pues no. Tus movimientos eran torpes, sin un ápice de cariño.
Te estuve escuchando durante 2 o 3 horas. Nada que destacar. Me llamó la atención que pudieras ganarte la vida como periodista con un ideario y una manera de argumentar tan pobre. Aunque pensándolo bien, hoy cualquiera hace cualquier cosa. Otro signo inequívoco del final de los tiempos.
Te hablé de tu conflicto con Cata y Ernesto. Te dije que me parecías un boludo de marca mayor por no hablarles en los últimos ocho años. La familia está formada por cuatro gatos. La mayor parte murió gaseada. Hay que ser un enfermo para hacer esas cosas con más de cincuenta pirulos.
No te gustó ni mierda lo que te dije mirándote a los ojos. No sabés... lo que más me jode de vos es lo que pueda haber en mí de tu manera de ser. Intransigente, dueño de la verdad absoluta ("es MI verdad" decís vos, frío como un témpano). Tuve un shock anafiláctico al verte. No se puede ser así.
Vi en tus ojos las ganas de pegarme un puñetazo mientras te hablaba. Habría dado cualquier cosa porque te decidieras y lo hicieras. Tenía un deseo loco de ajustarte todas las cuentas pendientes. Cagarte a palos y después llevarte a una milonga, emborracharnos y volver a la Agronomía.
Pero no lo hiciste. Yo ya no era el pibe inerme de los setenta. Y tus siete años de diferencia ahora no significaban nada. No te moviste. Solo seguiste vertiendo basura sobre la mesa, elevaste el tono de la voz pero yo te miré tipo "seguí por ahí y te vas a comer dos hostias". Te calmaste entonces.
Pedimos comida. Ni la tocaste. Yo no sabía qué decir.
Salimos. Nevaba en Buenos Aires. Sí. Cada vez que sé de vos nieva en Buenos Aites. Hijo de una gran puta, cómo pude quererte tanto.
Yo iba a agarrar el bondi para volver a lo de Raúl. Me dijiste no sé qué de que ibas a juntar guita para ir a visitar a Alejandro, el hermanastro de tu viejo. Y a mí qué me ne frega. En cuarenta años no fuiste capaz de venir una sola vez a visitarnos a Madrid.
Seguiste hablando solo y en un momento dijiste: "Bueno, chau..." y te alejaste sin un abrazo (que iba a ser el último). Nada. Pedazo de animal.
Lo último que vi fue tu cabeza y tu alma. Totalmente peladas. Yermas.
También me olvido de lo largas que son las cuadras, así que llegué quince minutos tarde. Qué raro caminar solo por esas calles sin Laura. Además, vos me dijiste que el bar se llamaba "La florcita". Qué salame.... se llama "La orquídea" y lo conoce todo el mundo. Un bar que jugó un papel importante en los años gloriosos del tango. Los espíritus de los dioses se sientan a la mesa y los mozos los conocieron a todos. Yo quería machacarlos a preguntas, pero no. Iba a verte a vos.
Mayo gélido, desde Corrientes al 5500 era una tirada. Toda esa parte hasta la calle Pugliese es medio fulera. Caminé a toda hostia, después de todo iba a encontrarme con mi primo hermano, una presencia que había jugado en el puesto de hermano mayor y a quien no veía desde diciembre de 1977.
Entré por fin en el bar y ya me puso en guardia tu frialdad. Qué extraña la memoria de un niño. Yo te recordaba totalmente distinto.
No te reconocí. El tiempo no te había tratado nada bien y tu comportamiento durante el encuentro puso de manifiesto que algo debías tomar, porque estabas totalmente paranoico. Insististe en cambiarte tres veces de mesa. "No quiero que el tipo este esté detrás mío". Cuántos manicomios hacen falta en Buenos Aires.
Traías una carpeta azul y sacaste unas fotos mías de cuando era un pibe chiquito. Se suponía que ibas a darme en el centro del corazón. Pues no. Tus movimientos eran torpes, sin un ápice de cariño.
Te estuve escuchando durante 2 o 3 horas. Nada que destacar. Me llamó la atención que pudieras ganarte la vida como periodista con un ideario y una manera de argumentar tan pobre. Aunque pensándolo bien, hoy cualquiera hace cualquier cosa. Otro signo inequívoco del final de los tiempos.
Te hablé de tu conflicto con Cata y Ernesto. Te dije que me parecías un boludo de marca mayor por no hablarles en los últimos ocho años. La familia está formada por cuatro gatos. La mayor parte murió gaseada. Hay que ser un enfermo para hacer esas cosas con más de cincuenta pirulos.
No te gustó ni mierda lo que te dije mirándote a los ojos. No sabés... lo que más me jode de vos es lo que pueda haber en mí de tu manera de ser. Intransigente, dueño de la verdad absoluta ("es MI verdad" decís vos, frío como un témpano). Tuve un shock anafiláctico al verte. No se puede ser así.
Vi en tus ojos las ganas de pegarme un puñetazo mientras te hablaba. Habría dado cualquier cosa porque te decidieras y lo hicieras. Tenía un deseo loco de ajustarte todas las cuentas pendientes. Cagarte a palos y después llevarte a una milonga, emborracharnos y volver a la Agronomía.
Pero no lo hiciste. Yo ya no era el pibe inerme de los setenta. Y tus siete años de diferencia ahora no significaban nada. No te moviste. Solo seguiste vertiendo basura sobre la mesa, elevaste el tono de la voz pero yo te miré tipo "seguí por ahí y te vas a comer dos hostias". Te calmaste entonces.
Pedimos comida. Ni la tocaste. Yo no sabía qué decir.
Salimos. Nevaba en Buenos Aires. Sí. Cada vez que sé de vos nieva en Buenos Aites. Hijo de una gran puta, cómo pude quererte tanto.
Yo iba a agarrar el bondi para volver a lo de Raúl. Me dijiste no sé qué de que ibas a juntar guita para ir a visitar a Alejandro, el hermanastro de tu viejo. Y a mí qué me ne frega. En cuarenta años no fuiste capaz de venir una sola vez a visitarnos a Madrid.
Seguiste hablando solo y en un momento dijiste: "Bueno, chau..." y te alejaste sin un abrazo (que iba a ser el último). Nada. Pedazo de animal.
Lo último que vi fue tu cabeza y tu alma. Totalmente peladas. Yermas.
De buena mañana
Ajos picaditos para las meigas, cebolla, calabacín, tomate, una punta de cúrcuma, jengibre y pimienta para empezar un día lleno de tareas. Para almorzar, salmón con limón y matizado con eneldo.... mmmmmm... no puedo esperar. Tengo un vino que me trajo Mauricio de Italia. Lo voy a abrir hoy mismo. Y por la noche, farra con los amigos, que cayó Juan desde Miami y hay joda en lo de Alejandro y Aitana. Indio loco, cada vez que viene la lía.
Tristes, abstenerse.
Tristes, abstenerse.
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