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viernes, 30 de octubre de 2020

Cuadernos para Pablo I - La rama dorada

Inicio hoy un proyecto que venía acariciando hace tiempo. De forma asistemática y sin pretender tener respuestas -soy pródigo en preguntas- voy a publicar textos que me han sugerido cosas a lo largo de mi vida. 

Para arrancar, un texto de Frazer. La rama dorada. Un texto clásico de la antropología. Un estudio fascinante sobre magia y religión, escrito con una fineza y una profundidad impactantes. Sobre aquello que nos hace diferentes, radicalmente diferentes. Máquinas que se piensan. Que se sueñan.

Este texto, que leí por primera vez cuando tenía 20 años y me dejó mirando las estrellas durante muchas noches, es una fantástica parábola sobre el sentido de la vida, la fuerza indomable de la juventud, la vigilia y la soledad del poder, la realidad de la decadencia y la extinción. A cambio de la sabiduría. El árbol de la ciencia en sentido bíblico.

Si podéis visitar la zona de Italia que nombra Frazer volveréis transformados. Quién sabe si encontráis a la propia Diana...

*

The Golden Bough: A Study in Magic and Religion, James George Frazer

"¿Quién no conoce La rama dorada, el cuadro de Turner? La escena, bañada en el dorado resplandor con que la divina imaginación del artista envolvía y transfiguraba hasta el más bello paisaje, es una visión de ensueño del pequeño lago del bosque de Nemi, llamado por los antiguos "el espejo de Diana" [Lacus Nemorensis, de 5 kilómetros y medio de diámetro, 30 metros de profundidad y 90 de farallones sobre el nivel de las aguas, es un cráter extinto y subsidiario del cráter Albano, al este del lago de este nombre.]

Quien haya contemplado las quietas aguas encunadas en uno de los verdes repliegues de las colinas albanas, no podrá olvidarlo. Las dos aldeas italianas típicas, que dormitan en sus laderas, y el palacio, cuyos jardines en terraplén descienden hasta el lago, apenas rompen la quietud y soledad de la escena. Diana misma podría frecuentar aún la solitaria orilla; aún podría aparecer entre el boscaje.

En la Antigüedad este paisaje selvático fue el escenario de una tragedia extraña y repetida. En la orilla norteña del lago, inmediatamente debajo del precipicio sobre el que cuelga el moderno villorrio de Nemi, estaba situado el bosquecillo sagrado y el santuario de Diana Nemorensis o Diana del Bosque. Lago y bosque fueron denominados, en ocasiones, lago y bosque de Aricia, aunque el pueblo de este nombre (modernamente La Riccia) estaba situado unos cinco kilómetros al pie del monte Albano y separado por una pendiente del lago, que yace en una concavidad, a modo de cráter, en la falda de la montaña.

Alrededor de cierto árbol de este bosque sagrado rondaba una figura siniestra todo el día y probablemente hasta altas horas de la noche: en la mano blandía una espada desnuda y vigilaba cautelosamente en torno, cual si esperase a cada instante ser atacado por un enemigo. El vigilante era sacerdote y homicida a la vez; tarde o temprano habría de llegar quien le matara, para reemplazarle en el puesto sacerdotal. Tal era la regla del santuario: el puesto sólo podía ocuparse matando al sacerdote y substituyéndole en su lugar hasta ser a su vez muerto por otro más fuerte o más hábil. El oficio mantenido de este modo tan precario le confería el título de rey, pero seguramente ningún monarca descansó peor que éste, ni fue visitado por pesadillas más atroces. Año tras año, en verano o en invierno, con buen o mal tiempo, había de mantener su guardia solitaria, y siempre que se rindiera con inquietud al sueño, lo haría con riesgo de su vida. La menor relajación de su vigilancia, el más pequeño abatimiento de sus fuerzas o de su destreza le ponían en peligro; las primeras canas sellarían su sentencia de muerte..."

Pulsa el link que aparece a continuación para oír el Podcast >>>

►♫ PODCAST - Cuadernos para Pablo I

jueves, 26 de mayo de 2011

A por los despojos

Resulta ciertamente repugnante que la clase política de este país no se haya dado por enterada de qué significa el movimiento 15M y similares que han surgido espontáneamente en toda España y se extienden por Europa.

En el PP están exultantes ante la inminente perspectiva de regresar al poder, mientras que en el PSOE empiezan a aflorar todas las miserias humanas corregidas y aumentadas. Las ratas abandonan el barco del antiguo líder, actualmente bajo mínimos.

Ni una palabra sobre regeneración de la vida política, austeridad en el gasto suntuario, cambio de rumbo, límites a las exigencias de los poderes internacionales. Nada. Lo que se oye son ruidos de sables en los pasillos, perros hambrientos ansiosos de sustituir al ángel caído en desgracia. Perros del poder, perros de la oposición. Imposibilidad absoluta de darse cuenta de que sólo aunando fuerzas podríamos sacar al país del agujero. Ojalá tuvieran la nobleza de un perro.

Los bosques de Nemi, Frazer, La Rama dorada: un libro esencial. El poderoso sigue siendo eso, un sacerdote que duerme con un ojo abierto y cuya corona supone un estado de paranoia permanente. Hoy como ayer, "las primeras canas sellarán su sentencia de muerte". Sus problemas son cómo perpetuarse en la cima. Como ocurría en Alien a la hora de traer el monstruo a la Tierra, "el resto de las consideraciones quedan temporalmente anuladas".

Los que siguen cobrando del erario público -total, las "merecidas" vacaciones ya están cerca- hacen mal en despreciar la voz del pueblo. No se trata de "perros flauta" como dicen con mala idea los cachorros de la derechona. No. Se trata de replantear las bases éticas de la convivencia democrática.

Ignorando olímpicamente una manifestación espontánea y educada, el espíritu democrático del 15M, el poder se enroca y legitima indirectamente otros medios de lucha menos civilizados.