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viernes, 13 de enero de 2012

Doctor Tango


Mi último invento -en compañía de otros tres locos de atar- se llama Doctor Tango. Es una peña de tango abierta a la participación de todo el mundo con clases de baile y milonga.

Lo hacemos en el Hotel María Elena Palace. Calle Aduana, 19. Metro Sol.

A escasos metros del teatro donde actuó Gardel en 1929.

Inauguramos el pasado día 6 de enero con gran éxito de público y la presencia de artistas como Rafael Amor, Graciela Giordano y el inefable Doctor Cohen.

El que suscribe estuvo a la guitarra a dúo con el estupendo guitarrista de Buenos Aires Aníbal Aveiro. Aníbal es muy bueno en lo suyo pero no es hincha de Independiente.

Dos por cuatro para estos tiempos de escasez.

Las clases de baile están a cargo de Norma y Jorge.

lunes, 10 de octubre de 2011

Gotán

Día de tango y farra en casa del Doctor Cohen. Al estilo pampeano: asado desde el mediodía y trasnoche con lo que sobró (que está aún mejor). Así que hoy lunes estoy para el arrastre.

Rafael Amor, René Farías, David Cohen y el que suscribe a la guitarra y el bandoneón. Nos lo cantamos todo y nos cagamos de risa haciéndole todo tipo de cargadas musicales al que se arrancaba a cantar (le cambiábamos la tonalidad, metíamos arreglos absurdos, parábamos en medio de una pieza para reírnos a gusto, etc.).

La comida estaba exquisita -Nieves es una anfitriona de primera, la carne estaba en su punto pero es que había una camión container de bombas de dulce de leche ¿por qué me hacen eso?- y había un montón de minas de allende los mares que nos escuchaban extasiadas como si estuviéramos en una peña de San Telmo. Ni siquiera necesitábamos beber alcohol: bastaba dos por cuatro. Por qué carajo no se puede vivir siempre así y hay que darle bola a laburos alimenticios y perder el tiempo con gente hiperpelotuda. Es un misterio. El gran misterio de la vida.

¿Cómo era...? "Ganarás el pan con el horror en tu mente". Estupendo. Planazo.

A partir de los cuarenta uno está obligado a hacer inventario: hay que soltar lastre. Es preciso elegir cuidadosamente las cosas ciertas que te van a acompañar el resto de la vida, sea larga o corta. El tango y todo lo que se mueve alrededor de la música ciudadana de mi ciudad natal es algo a conservar en la mochila. En momentos de incertidumbre, de duda existencial, bien cabe enarbolar el grito de guerra de Julio Sosa al salir de los teatros:

"Che... los que estén con nosotros, que se vengan... ¡¡Están todos invitados!! Y los demás... que se vayan a la recontrarrepmqlrrmrreparió...!"