jueves, 21 de enero de 2010

Aterriza como puedas


En España se ha generado un interesante debate. En medio de una crisis pavorosa que ha puesto de manifiesto todas las debilidades del sistema productivo español, aparece el caso de un colectivo muy especial: el gremio de los controladores aéreos.

Un ministro socialista, José Blanco, a quien mucha gente menospreciaba por el hecho de no tener estudios reglados (¡como si el simple hecho de acudir a la Universidad garantizara la posesión de un cerebro o de independencia de criterio...!), ha criticado la posición de privilegio que ostentan las personas cuya profesión consiste en regular el tráfico aéreo.

Se trata de un colectivo de unas 2.300 personas. El sueldo fijo promedio de los controladores es de 175.000 euros (245.000 dólares), según AENA. El aumento desproporcionado de sus ingresos se debe a que las horas extraordinarias las cobran al triple de su valor y el convenio que los regula es muy generoso ya que fija su jornada laboral en apenas 1.200 horas al año. Esto supone, descontando vacaciones y fiestas, que un controlador tiene una jornada laboral de poco más de cinco horas. Todo lo demás son horas extras. En promedio, cada profesional hace unas 400 horas extraordinarias al año, lo que le supone duplicar su salario base. Esto se traduce en que, entre salario base y horas extra, el sueldo promedio de un controlador aéreo en España está situado en los 350.000 euros (490.000 dólares).

Medio millón de dólares al año... da para comer con aceite -de oliva- todos los días y para algún caprichito que otro... eso en promedio, ya que existen los príncipes del control aéreo (166 individuos que ingresan 600.000 euros brutos al año = 840.000 dólares) y los mariscales del aire (31 señores/as que se llevan a casa 720.000 euros = algo más de un millón de dólares antes de impuestos). Incluso hay un tipo que es una suerte de Barón Rojo en tierra, con cerca de 1.000.000 de euros para él solito. Como ocurre con los agraciados en los sorteos de lotería, su nombre permanece en un celoso anonimato.

Si hago memoria, recuerdo huelgas y conflictos protagonizados por esta casta de privilegiados cuando se acercan fechas clave. Como todo el mundo sabe, España depende del turismo para seguir en el "primer mundo", así que los controladores hacen valer su posición.

¿Es más importante el trabajo de un controlador aéreo que el de un bombero, el de un neurocirujano o el de un investigador? ¿Cómo se pueden dar semejantes diferencias cuando hay dinero público de por medio?

José Blanco, apodado "Pepiño" por su origen gallego, ministro de Fomento del gobierno de España, ha puesto sobre el tapete el caso de colectivos cuyos salarios no tienen nada que ver con la realidad española. El ministro plantea una rebaja de algo más del 40 por ciento del sueldo promedio. Aun así, este quedaría situado en... ¡200.000 euros anuales! ¡Lo que ganan 15 mileuristas! Todavía se quejarán.

He leído en algún medio de comunicación ciertas amenazas veladas por parte de miembros del colectivo de controladores aéreos. Cosas como que la actual polémica -o sea que lo que ganan estos vivales sea del dominio público- les puede generar "estrés" y que eso podría influir negativamente en el desempeño de sus funciones. Ergo, algún avión que otro podría sufrir las consecuencias. Sólo gano 200.000 euros. Tengo mucho estrés. Desapareció una lucecita de la pantalla... Upssssss....

¿Estrés dicen...? Ya los ponía yo a pescar en la Costa da Morte con olas de siete metros o a trabajar en una fábrica textil hasta los 70 años como mi abuelo Lázaro, Dios lo tenga en su gloria. Visité a mi abuelo cuando era niño. El ruido de los telares era ensordecedor. Serán capullos...

Ole por Pepiño. La pregunta es ¿cuántos colectivos más de "trabajadores" con sueldos absolutamente desproporcionados y relacionados con dinero público quedan por identificar? ¿Acaso la sociedad civil puede ser rehén de colectivos situados en sectores estratégicos para el país que periódicamente amenazan con paralizarlo? Hay un precedente en los años ochenta. En los Estados Unidos se produjo un escenario de conflictividad máxima y el control aéreo pasó a manos de personal militar.

Cuando las desigualdades son tan abusivas el Estado debe actuar, le pese a quien le pese. Como ha puesto de manifiesto la actual crisis, hasta Bush era partidario de la intervención estatal. Esto es como tener un hijo tonto colocado en la SGAE. Volando voy... a ver si quedan plazas...

domingo, 17 de enero de 2010

Cierro los ojos y pedaleo


Cuando sueño el tiempo no es. Entonces es fácil volver a ser niño en los bosques de Ezeiza. La primera vez que logré mantenerme sobre una bicicleta (aunque un pérfido árbol detuvo mi carrera triunfal y la manopla derecha se me incrustó en el pecho).

En el hijo se puede volver. Capitanes de doce años con la ciudad a sus pies. El viento en la cara.

Mi bicicleta viene a buscarme. Cierro los ojos y pedaleo.

viernes, 15 de enero de 2010

Ocurrió ayer

Entre las múltiples diferencias que existen entre los usos y costumbres de España y las repúblicas hermanas de allende los mares está el comportamiento de los distintos cuerpos de policía ante la posibilidad de aceptar un soborno, sobre todo si se trata de policía de carreteras. Quien desconozca este código, además de la correspondiente multa, puede pasar un rato más que desagradable e incluso acabar entre rejas. A continuación, una historia alusiva. Sin retoques. Tal cual. La fábrica de guiones de la realidad ya se sabe...

"Si con este dinero no tiene bastante, llevo mucho más en la riñonera". Un conductor de 59 años y residente en Salou ofreció 200 euros y prometió más a dos agentes de la Guardia Urbana de Tarragona para que obviaran las cuatro multas que le acababan de imponer y que suponían 2.615 euros de sanción. Ante la insistencia del hombre, que blandió varios billetes de 100 euros e intentó entregárselos repetidamente a los policías, éstos le acusaron de un delito de cohecho, castigado con penas de tres a seis años de prisión.

Los hechos ocurrieron el pasado miércoles en una céntrica rotonda de Tarragona, ubicada a sólo unos cien metros de la comisaría de la Guardia Urbana de la ciudad. Dos agentes detuvieron el vehículo tras comprobar que tenía caducado el documento de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) desde hacía varios meses. El conductor resultó ser una mina para imponer sanciones: cargaba con varias piezas pequeñas de hachís y un spray de defensa personal, por lo que los agentes le impusieron dos multas de 1.200 euros cada una. El carnet de conducir también estaba caducado -65 euros más- igual que la ITV del vehículo -150 euros-.

Apabullado por la avalancha de sanciones, el hombre aseguró que la Guardia Urbana de Barcelona le había sancionado por idénticos motivos el día anterior, lo que demostró entregando los resguardos de esas multas. Cuando los agentes le entregaron los boletines de las denuncias para que el hombre las firmara, recibieron a cambio una hoja doblada. En su interior había cuatro billetes de 50 euros. "¿Pueden hacer la vista gorda?", rogó el conductor. "A ver si te apañas con esto. Esto es para ti", le insistió a un agente.

El guardia le devolvió el dinero pero el conductor no se dio por vencido. "Si no tiene bastante le doy más", dijo mostrando varios billetes de cien euros. Tras varios minutos de discusión, los agentes cogieron los 200 euros iniciales y le informaron de que se le abrían diligencias judiciales por cohecho. También le advirtieron de que inmovilizarían el vehículo a menos que otra persona con el carnet de conducción en regla no se hacía cargo de él. El conductor llamó a su esposa, que llegó minutos después en otro coche. Los agentes comprobaron que la mujer también tenía caducado el permiso, por lo que la multaron -otros 65 euros- y procedieron a inmovilizar el segundo vehículo. Ambos fueron retirados ayer por la tarde por un familiar del matrimonio, informó la Guardia Urbana.

Éramos pocos y llegó Munilla...


Hace dos posts me interesaba yo por la justificación teológica del supremo mal sobre este planeta a cuenta de la tragedia de Haití. Inocente de mí: no es necesario. Munilla me ha aclarado los tantos. Lo del terremoto es una cuestión menor. Cabe preguntarse cómo es posible que un personaje con semejante don de la oportunidad para hacer declaraciones -y semejante grado de confusión mental- llegue a ocupar puestos de tal responsabilidad en la Iglesia de Roma. Si Ratzinger opta por despedirlo siempre puede hacer carrera como diplomático. El que no se consuela es porque no quiere. Se me ocurre que podría hacer un gran papel mediando en el conflicto de Medio Oriente. Pero dejemos hablar al hombre de la mirada beatífica. Luego la Iglesia se pregunta por qué escasean los fieles. En fin, PATER, DIMITTE ILLIS; NON ENIM SCIVNT QVID FACIVNT.


El recién nombrado obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha asegurado, en declaraciones a la cadena SER, que "existen males mayores" que el que está sufriendo el pueblo de Haití tras el potente terremoto que asoló Puerto Príncipe hace dos días. Para Munilla mucho peor que las muertes, el dolor y el caos instalado en la isla caribeña, donde los muertos superan ya los 50.000, es "nuestra pobre situación espiritual y nuestra concepción materialista de la vida". Son dos defectos que caracterizan a nuestra sociedad, en opinión del obispo, y por los que "deberíamos llorar".

Sobre la reforma de la ley del aborto del Gobierno, que está en plena tramitación parlamentaria, Munilla ha sido muy duro y ha aconsejado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y aquellos políticos católicos que apoyan la nueva ley que no acudan a las iglesias a comulgar porque tal sacramento es incompatible con "desproteger la vida de los inocentes".

Munilla ha enmarcado esta ley así como otras políticas del Gobierno socialista en una ola de "anticlericalismo" que afecta a otros ámbitos de la sociedad y que se encargan de mantener activa, según él, algunos medios de comunicación que no ha querido nombrar.

"No me siento rechazado"

En cuanto a su polémica designación al frente de la diócesis de San Sebastián y al documento firmado por el 77% de los sacerdotes guipuzcoanos mostrando su disconformidad al respecto, el nuevo obispo ha restado importancia a este asunto y ha asegurado no sentirse "rechazado". "Yo no me siento rechazado", señaló monseñor Munilla, si bien después reconoció que esta imagen de la Iglesia ha sido "un mal ejemplo". Así pues, anunció que contactará con cada uno de los sacerdotes de Guipúzcoa. "Tengo que emplear muchos esfuerzos en las relaciones personales", ha añadido.

Preguntado por la línea marcada hasta ahora por la cúpula eclesiástica en el País Vasco, diferenciada del modelo del presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal arzobispo de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela, Munilla ha considerado que "no responde a la realidad esa imagen partidista del Episcopado español".

jueves, 14 de enero de 2010

Una desgracia tras otra


El terremoto sufrido por Haití es uno de los mayores ocurridos en el continente americano en la última década. El Salvador fue sacudido por dos temblores en menos de un mes en 2001, con un balance de 3.000 muertos y desaparecidos, aparte de 1,3 millones de personas afectadas.

México sufrió un movimiento telúrico similar (7,9 grados Richter) en 2003, pero la mayor riqueza del país y la lección aprendida del gran terremoto de 1985 permitió al país azteca que los daños no fueran tan dramáticos: 29 muertos y 300 heridos. En 2007 fue el sur de Perú y su capital, Lima, donde golpeó la naturaleza. Perdieron la vida unas 1.000 personas y más de 320.000 se vieron afectadas en mayor o menor grado.

Pero Haití es la miseria. Cualquier parámetro de desarrollo consultado coloca al país en los últimos puestos. La alfabetización llega a apenas la mitad de sus habitantes. Y la capital, Puerto Príncipe, donde se halla lo más parecido al desarrollo y donde se arremolinan dos millones de personas, fue tocada de lleno por el temblor.

Y a la tragedia en sí se añade la ausencia casi total de servicios básicos, la alarmante y creciente deforestación de los últimos lustros y el incremento de la población catalogada como urbana pero que en realidad se arremolina en suburbios de chabolas levantadas sin acceso a saneamientos.

La población con acceso regular al agua potable rondaba el 5% antes del seísmo. Esto, añadido a la enorme prevalencia del virus del sida y a la desestructuración social del país implica que la esperanza de vida en Haití es de las más bajas del planeta: ronda sólo los 55 años.

miércoles, 13 de enero de 2010

Haití en ruinas

Haití es un país tan pobre que su gente se lanza al mar en miserables barcas para alcanzar las costas del sur de Cuba. No hay nada más que explicar sobre el grado de desesperación que genera su pobreza endémica. ¡A Cuba, el paraíso de la sobreabundancia!

Ayer por la tarde hora local un terremoto de 7,3 grados en la escala de Richter se cebó con Puerto Príncipe. Llueve sobre mojado. Me gustaría conocer la explicación teológica de los "reajustes unilaterales del terreno" que de tanto en tanto suelen castigar a los países más pobres. Como cuando se produjo el tsunami de diciembre de 2004 afectando las costas de 12 países, en su mayor parte pobres, y acabando con la vida de más de 220.000 personas. Así, en un abrir y cerrar de ojos. En otra zona del blog -¿Dónde está Dios?- me detuve a considerar la espinosa cuestión de la teodicea: cómo conciliar la existencia de Dios y la presencia del mal en el mundo. Un tema en discusión desde hace siglos. Supuestamente, Dios deja flotar al hombre libremente y sin ataduras. Pero ¿cómo explicar el infortunio colectivo si existe un Dios todopoderoso que vela por el Supremo Bien? ¿Existen dos escalas del "Bien", una que se aplica por ejemplo a los habitantes de La Moraleja y otra a los del Tercer Mundo? ¿Quién elige las víctimas? ¿Por qué la desgracia siempre afecta a los desheredados de la tierra? Si hemos de basarnos en la realidad... He aquí la crónica de lo que está sucediendo.

El brusco movimiento de tierra se cebó con la capital, Puerto Príncipe, donde los daños materiales han sido cuantiosos y las víctimas mortales se cuentan por centenares, según relatos de testigos citados por varias agencias, aunque las autoridades temen que asciendan a miles. Sin cifras oficiales aún, el ministerio de Asuntos Exteriores español ha informado que no hay víctimas entre los cerca de 100 españoles en el país caribeño, mientras que Francia ha comunicado que hay a al menos 200 desaparecidos en un importante hotel de la ciudad.

Los equipos de rescate trabajan desde esta madrugada (hora española) a contrarreloj para sacar de entre los escombros a supervivientes. Varios edificios se han derrumbado por completo, entre ellos un hospital y una escuela. También ha sufrido daños considerables el edificio que alberga la misión de Naciones Unidas (ONU) y el palacio presidencial, aunque el embajador de Haití en México ha confirmado que el presidente está sano y salvo. Algunos funcionarios del organismo internacional permanecen en paradero desconocido, según un comunicado de la misión de la ONU.

El embajador de Haití en Estados Unidos ha asegurado a la CNN que se trata de "una catástrofe de gran magnitud". El presidente estadounidense, Barack Obama, ha declarado poco después de la medianoche (hora española) que su país "está preparado para ayudar al pueblo de Haití".

"La carretera se abrió por la mitad"

El temblor desató el pánico entre la población. "Todo el mundo temblaba, era como un baile, la gente salía de los vehículos, corría y gritaba", ha explicado un testigo a la agencia Efe, quien ha dicho que "la carretera se abrió por la mitad" ante sus ojos.

El seísmo ha dejado prácticamente incomunicada la capital, donde las líneas telefónicas que comunican con el exterior han dejado de funcionar, según el Departamento de Estado de EE UU. El aeropuerto de Puerto Príncipe también se ha visto obligado a cancelar todas sus operaciones, según ha confirmado la compañía Caribair, la principal línea aérea dominicana que vuela a Haití.

Los daños fueron numerosos en edificios de la capital haitiana, como supermercados y hoteles, según testimonios recabados en Santo Domingo por familiares y amigos de residentes en Haití. De acuerdo con estas informaciones, incluso la catedral de la ciudad se derrumbó, el palacio presidencial sufrió daños y es prácticamente imposible circular en automóvil por las calles, invadidas por los escombros.

Un hospital infantil cercano a la embajada de República Dominicana en Puerto Príncipe estaba derruido, y se escuchaban gritos entre los escombros, según el embajador dominicano en Haití, Rubén Silié. "Acabo de hablar con el diplomático y me manifestó que en el hospital de niños se escuchan personas pidiendo auxilio", aseguró el portavoz del Gobierno dominicano, Rafael Núñez. "Me dijo que el país había quedado literalmente destrozado", añadió.

Catástrofe para la ONU

La Fuerza de Paz de Naciones Unidas, liderada por Brasil, también sufrió el impacto de la tragedia y anunció que sus militares están preparados para ayudar a los damnificados, informaron fuentes militares, que aseguraron que hasta mañana no se podrá evaluar la gravedad de los daños materiales sufridos. El ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim, exhortó a los militares de su país destacados en Haití que "hagan todo el esfuerzo posible" para disminuir el sufrimiento de la población local por esta "catástrofe". La Fuerza de la ONU cuenta con cerca de 6.700 militares procedentes de 17 países, de los cuales 1.266 son brasileños. Este cuerpo ya participó en el socorro a las víctimas de los huracanes que afectaron a Haití en 2004 y en 2008.

El temblor tuvo su epicentro a escasos 15 kilómetros de Puerto Príncipe. La tierra tembló por espacio de más de un minuto. Además, se activó durante dos horas la alarma por tsunami en varios países del Caribe, entre ellos Cuba, la República Dominicana y las Bahamas. El Centro de Advertencia de Tsunamis de EE UU en Hawai levantó la alerta de tsunami después de comprobar que el movimiento sísmico provocó una marejada de 12 centímetros sobre lo normal en Santo Domingo, República Dominicana, y de menos de un centímetro en las profundidades, sin que esto supusiera una amenaza para las zonas costeras.

El terremoto es el mayor que se registra en la isla que comparten Haití y República Dominicana desde 1946, cuando se produjo uno de magnitud 8,1, según un experto dominicano.

Tres réplicas

Poco después de la primera sacudida han tenido lugar tres réplicas, una de 5,9 en la escala Richter y otra de 5,5 y la última de 5,1. El Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS) ha informado de que la primera réplica ocurrió 7 minutos después del terremoto. Esa réplica fue de 5,9 grados y tuvo su epicentro a 65 kilómetros al sudoeste de Puerto Príncipe y a 95 kilómetros al este de Les Cayes, dijo el USGS. Doce minutos más tarde, a las 22:12 GMT, los sismógrafos del USGS detectaron una segunda réplica de 5,5, con epicentro a 25 kilómetros al sudoeste de Puerto Príncipe y a 27 kilómetros al norte de Jacmel.

sábado, 9 de enero de 2010

Antillas

Mis amigos José Antonio Leyva Ordóñez y Taby Galbán, excelentes músicos cubanos de los que he hablado en otra parte del blog, me envían una serie de fotos de la República Dominicana (que a su vez les envió un colega dominicano). En medio de este frío siberiano me parece refrescante ver imágenes de una parte del mundo donde las cosas tienen su propio ritmo. Estuve trabajando en Santo Domingo en 2008 y guardo un recuerdo fantástico de su gente.

La historia de la isla es más que interesante. El hecho de que la República Dominicana comparta espacio geográfico con Haití -la primera nación que se libró del yugo europeo, la primera nación negra de hombres libres a la que inmediatamente se le hizo el vacío internacional- la convierte en una tierra mágica, propicia para las cosas más inesperadas.

He oído historias para no dormir en relación con extraños eventos que se producen en Haití, en donde la presencia de espíritus de uno y otro signo es algo cotidiano. Y lo he oído contar con la máxima seriedad a personas como Ricardo Ramón, antiguo agregado cultural de España en Haití o a Natalia Bolívar, intelectual cubana especializada en temas esotéricos cuya propia historia en tiempos de la Revolución da para varios libros. Y no había demasiado whisky de por medio... De las variopintas ceremonias del Vudú hasta muñecos encerrados en cajas que adquieren vida propia (estilo Chucky artesanal). De fuerzas que los europeos hemos olvidado hace mucho tiempo. Si alguien siente saudades al respecto puede ver la excelente Paranormal Activity, hecha con tres centavos y una cámara de vídeo. Procuren no dormir solos después.

Vámonos a bachatear un ratico (Vitico on my mind...)

















viernes, 8 de enero de 2010

En lo más crudo del crudo invierno


El Reino Unido ha amanecido enteramente cubierto de nieve. Parece Groenlandia, que quiere decir "tierra verde" pero no es precisamente muy verde que digamos. Es una larga historia. Al parecer, en el siglo X no era así. Ya se sabe, Erik el Rojo -con las pintas de Santiago Segura en "El día de la Bestia"- desterrado de por vida de Islandia navegó hacia el oeste y se encontró con la isla gigante. Tiempos heroicos.

Pero hoy hace frío. Mucho frío. Caminar por la calle hoy no es agradable. El servicio meteorológico anuncia temperaturas de 15 grados negativos en el centro de la península. Comparado con la ola de frío en Europa eso no es nada: en ciertos puntos de Noruega ahora mismo están a menos de 40 grados bajo cero.

Una semana difícil para los que no forman parte de las estadísticas porque ni siquiera son consumidores: los que viven en la calle. Están pertrechados con sus mantas y sus cartones pero resultan invisibles. Muchos son el producto de hogares rotos y del azote de enfermedades mentales.

En las urbanizaciones del norte de Madrid ese problema no existe. Qué va. Allí hay un verdadero festival de metros cuadrados. Tanto es así que dos simples cazurros -que no son sino tierra apenas transformada o "tierra que anda"- pueden vivir perfectamente en casoplones de 2.000 metros cuadrados o más con gran piscina para su usufructo personal, faltaría plus. Producto de la especulación inmobiliaria salvaje de los últimos años muchas bestias del Averno -cuyo valor en cuanto tensión humana está muy por debajo del cero absoluto- se han enriquecido hasta límites insospechados. A ellos el frío, plin. Más si afecta a los pobres. Que se jodan. Mi vuelo está a punto de partir. Me espera un crucero. Qué caro es mantener varias casas abiertas, ¿no? Ya no te puedes fiar ni del servicio...

El nuevo rico es un elemento -que no un ser- acorde con el espíritu de los tiempos. Temblando de pies a cabeza por la posibilidad de que le roben lo que él considera suyo desconfía de todo y de todos. El dinero actúa como amplificador de su vulgaridad infinita y sus hijos suelen ser aún peores. Cobardes e inútiles hasta la saciedad, esperarán el más mínimo gesto de debilidad del pútrido patriarca para saltar sobre sus despojos graznando cual cuervos endemoniados. Pero no con la poesía trágica del Rey Lear ni con la celebración cromática de Ran, sino con la bestialidad propia de un burro carpetovetónico.

Fuente el Fresno
la patria o la tumba
con valor o con gloria
morir.........!

"No se conoce a nadie hasta que te toca compartir una herencia...", decía el bueno de Mark Twain, alguien que conocía bien la naturaleza humana.

Hace mucho frío. Aquí y en los corazones mecánicos de La Moraleja. E la nave va.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

30 de diciembre

Los recovecos extraños del tiempo. Tal vez no es ya 30 de diciembre de 2009. Puede que no estemos a punto de entrar en 2010. ¿Qué nos diría el bueno de Ray Bradbury a todos los que leímos sus libros editados en Minotauro como si fueran los tesoros más valiosos?

Esa sensación agridulce de participar en la conquista del espacio, de proyectar nuestro yo hacia el futuro: en el año 2000 viajaremos a Marte como Fiorello Bodoni y su familia. Fiorello es pobre y por eso adquirió un cohete en un desguace para que sus niños tuvieran la experiencia de viajar al espacio. Pero se trata de un ficción. Tras el supuesto despegue desde el patio de su casa, los niños se quedan dormidos y sus padres los llevan dulcemente hasta sus camas. Todo ha sucedido como en el mejor de los sueños.

Tendremos un encuentro nocturno que nos dejará marcados para siempre, nos perderemos en las sinuosas carreteras de sedienta tierra roja, beberemos el vino del estío, no lograremos resistir el embrujo de la feria de las tinieblas: mientras escribo son las 3:00 de la mañana en el meridiano 3 grados 41 minutos oeste, hemisferio septentrional, en la extraña Europa, la hora perfecta para el mal. Demasiado lejos de la medianoche, pero aún queda mucho tiempo para el amanecer. La hora de despertar a nuestros amigos más fieles e ir en busca de monstruos, de aventuras que nos aparten por un instante de la vida reglada, la monotonía vulgar de las cárceles invisibles.

Hoy es 30 de diciembre de 2009. Marte debería haber sido explorado ya (aunque en la nueva edición de The Martian Chronicles Mister Bradbury cambió las fechas de los relatos y los proyectó hacia la década de 2030). La geografía es materia de vagos, de vagos y soñadores.

Las naves que lanzaron al espacio cuando aún era un niño y no sabía lo que se siente al despertar junto al cuerpo de una mujer están a punto de abandonar el Sistema Solar. Han tardado 32 años en llegar a los confines del reino de nuestro Sol. Se van hacia la nada interestelar. Nosotros vivimos en la nada terráquea y los saludamos.

Continuarán su viaje cuando yo haya muerto. Cuando nadie sobre la Tierra guarde ningún recuerdo de mí, entonces habré muerto dos veces. No importa. Ellas seguirán navegando en brazos de Newton.

Benjamin Driscoll llegó a Marte y lo primero que sintió fue la falta de oxígeno. Necesitaba respirar oxígeno, el oxígeno de los bosques de su infancia. Entonces se dedicó a recorrer el planeta entero plantando árboles, más árboles, todos los árboles posibles hasta poder respirar a pleno pulmón. ¡Oxígeno! ¡Más oxígeno! Ese inquieto elemento de la tabla periódica que nos mantiene vivos. Que nos hace creer en un mañana lleno de promesas y delirios. Oxígeno en nuestras ciudades.

Llueve sobre Madrid. Diciembre de 2009. Las navidades no son lo mismo desde que murió Manuel. Sigue lloviendo desde hace cinco días. Llueve sin parar, como en aquel relato de El hombre ilustrado que mi madre nos contó estando aislados por una inundación en Córdoba. Entonces debía tener ocho años, la edad de mi hijo más pequeño, Pablo, que tocó el piano como un ángel en su concierto de Navidad en el Conservatorio. A pesar de su corta edad, tocó con sobriedad y con sentido de la dinámica. Algo tan esencial no sólo para la música, sino para la vida.

Todo el mundo sabe que Venus está cubierto de una gruesa capa de nubes. Ray lo sabe mejor que nadie. Los exploradores humanos tienen que lidiar con una lluvia perenne. Molesta. Atroz. Hay solariums repartidos por toda la superficie venusiana, pero la mayor parte están en ruinas. Cuando ya no soportan más el dolor de la existencia, los hombres se suicidan abriendo la boca en dirección al cielo. Y allí se quedan. Girando para siempre en el extraño lucero del alba. Como en cada vaso de vino.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Invierno en Roma

La capital del mundo antiguo aún proyecta sombras de grandeza sobre el imaginario colectivo. Roma revela en cada esquina todos y cada uno de los estratos de la historia que alternativamente la convirtieron en centro de la civilización y la sumergieron en la destrucción. Acción y reacción.

De dominar un territorio de más de seis millones de kilómetros cuadrados, Roma terminó siendo invadida por los ostrogodos y otros pueblos que traspasaron el limes. Recuperada por el emperador de Bizancio, ocupada por Carlomagno y saqueada por los normandos, hasta 1870 Italia habría de ser un mosaico de estados y los destinos de la vieja capital estarían en manos de los papas.

A pesar de todas las invasiones y los desastres ocurridos desde la disolución del Imperio, un simple paseo por el foro palatino revela la grandeza y el alcance universal de Roma, que brilla con luz propia. Desde los tiempos míticos de Eneas -fundamental el grupo escultórico de Bernini que representa a Eneas, Anquises y Ascanio huyendo de Troya en la Galería Borghese- ha llovido mucho sobre las calles de la Ciudad Eterna, pero sigue siendo un elemento central de nuestra cultura. El kilómetro cero de la proyección de Europa hacia el mundo.

Hay un sentido de la estética natural en los romanos que hace que un simple mercado callejero se convierta en una fiesta para los sentidos. El mismo que se aplica a su superlativa cocina, que duerme en las cosas sencillas pero bien hechas.


El espíritu poético de Roma flota en las fachadas ocre y terracota; los puestos de fruta y verdura de Campo de' Fiori -si bien allí fue quemado vivo Giordano Bruno acusado de ser "herético, impenitente, pertinaz y obstinado". Intelectualmente superior y convencido de tener la razón de su parte, bien conocida es la frase que pronunció al aceptar su destino: "Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla" (ole ahí, la misma tensión humana que encontramos en Berlusconi); las tortuosas calles del Trastevere que anuncia un aliento artístico todavía vivo o el barrio judío, en donde las tiendas kosher conviven con las ruinas romanas del teatro Marcello y las placas recordatorias de lo que allí sucedió a partir de octubre de 1943 ante el silencio cómplice de Pío XII cuya santificación se debate estos días. Misterios tiene la Iglesia...

Pero hay otra Roma. Una Roma fría como el mármol de los cementerios, como los puentes sobre el Tíber que recuerdan las gestas del ejército fascista en África o la gélida Via della Conciliazione que conduce hasta San Pedro. Una Roma que te hiela el corazón, que habla de persecuciones, de trenes nocturnos, de ajustes de cuentas. Guárdate de aquellos que tienen las cosas demasiado claras: no dudarán en crucificarte.

Con el debido respeto a los creyentes, personalmente pienso que hay más Cristo en una pequeña iglesia románica o una ermita perdida en medio del pueblo más humilde que en todo San Pedro. Es poco probable que alguien que dijo cosas revolucionarias como "es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que el que un rico entre en el reino de Dios" (Marcos 10:25) se sintiera muy a gusto en esa fiesta de la grandilocuencia y la exhibición de riquezas materiales. En un mundo donde media humanidad está condenada a vivir en la pobreza más degradante.

En la Dolce Vita, el personaje que interpreta el inmortal Marcello Mastroianni conoce la posibilidad del arte y la sabiduría de la mano de Steiner, amigo del paparazzo que interpreta a Bach en el órgano de una iglesia del Centro Storico y reúne en su casa a artistas e intelectuales que beben de la belleza decadente de un mundo en ruinas. Steiner tiene hijos pequeños y filosofa sobre la inocencia y la tarea del guardián entre el centeno. Es una puerta a otro universo que, como los patricios de la antigua Roma, antes de sucumbir a la tremenda vulgaridad del mundo contemporáneo, invita a acabar con la vida por la propia mano.

Roma pervive en el interior de una pizza bianca con formaggio e cipolla (para entendernos, una fugazza de toda la vida) o en un capuccino de Sant Eustachio. En la desgarrada mirada de Anna Magnani, en la sonrisa amarga de Vittorio Gassman en C'eravamo tanto amati o en los innumerables Umbertos D que pasean en la única compañía de perritos blancos. Lejos, muy lejos, de los centuriones, los guardianes de la pureza o los leones del circo. El sempiterno gallo ataviado con una camisa negra de muerte.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Días alciónicos

En tiempos míticos, Alcyone, hija de Eolo, y su esposo Ceyx fueron castigados por haber usurpado el nombre de Zeus y Hera.

El castigo consistió en convertirlos en alciones, ave de gran belleza también conocida como "martín pescador".

Pero, a diferencia del Dios vengador del Antiguo Testamento, los dioses griegos solían compadecerse de las desdichas ajenas. Así, Zeus y Eolo decretaron que los siete días anteriores y los siete días posteriores al solsticio de invierno tuvieran un estatus especial: los animosos vientos dejarían de soplar para que los alciones, pájaros venerados en diversas culturas, pudieran construir sus nidos y, de esta manera, evitar que la tempestad destruyera sus huevos.

Nietzsche habla de los días alciónicos. Los alkyonídes hemérai, días de extraña calma y mortecina luz que invita a la interminable madeja de tranquilidad y desasosiego. Mar en calma de invierno, preñado de extraños presagios. Cuánto tiempo me queda. Días de iluminación también, en donde es posible que se entreabran, siquiera por un instante, las puertas del cielo. Demasiado rápido como para reconocer el rostro de Aquiles.

Días de esperanza para todos los que, pase lo que pase, siguen adelante y no miran atrás. Los que desesperan o simplemente se reinventan todos los días. Aquellos cansados de ver la tierra que no cambia y ya sólo aguardan un milagro. Prematuramente envejecido de tanto soñarlo día y noche, va y se produce.

Tal vez en días alciónicos como estos.

sábado, 12 de diciembre de 2009

De rerum natura

Existen días de extraña paz, una suerte de tregua en la que la mente deja de tejer y sólo trabajan los sentidos. El reino de los placeres elementales, las causas simples.

Ni siquiera el tormento de la información incesante se hace presente.

No hay planes, no existe el futuro, no hay "después". Sólo vino de la Ribera del Duero, aceite de oliva y tomates secos.

Logramos sobrevivir como especie a toda clase de pruebas mortales por nuestra capacidad de anticipación. Y es esta misma capacidad la que nos vuelve calculadores a la hora de evaluar el interés de una conversación o la necesidad de contacto humano. La turbina central no deja de trabajar nunca.

Esta misma práctica de escribir en un ordenador, tan alejada del sonido glorioso de la máquina de escribir o del tacto del papel y el olor de la tinta. Esta posibilidad infinita de corregir y rastrear las repeticiones, de lograr una texto desprovisto de errores, cuando es justamente el error quien conecta de forma más directa con el mundo de las emociones: aquello que denominamos estilo en un artista tiene mucho más que ver con sus errores que con sus aciertos. Es su forma particular de cometer errores lo que ilumina nuestras almas.

Todos los seres humanos del mundo perfectamente conectados a una determinada hora de sus realidades simultáneas, gritando desde una pantalla, escribiendo frenéticamente sin que los cuerpos alcancen a tocarse.

Las enfermedades musicales, los televisores, los automóviles.

Y de repente un río, una tarde de diciembre boreal, el rumor de las hojas de los árboles, la tierra blanda que cede a mis pasos. El agua que fluye mansamente, como en otros ríos, otros Heráclitos. Las manos de mi hijo pequeño acariciando el piano.

Los ojos de agua de los mayas. La misma perfección de su origen volcánico -sin bordes a los que agarrarse- sirve para el delirio de los sentidos y el sacrificio de las víctimas propiciatorias. Nuestra dualidad estructural.

Un ser tan perfecto para la crueldad.

Y el silencio de Dios.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Argentina 2010

En la prensa de hoy sale un artículo que no necesita muchos comentarios, ya que se comenta por sí solo.

Habla del aumento de la desigualdad en la Argentina. Existe un indicador -conocido como "el coeficiente de Gini"- que refleja el grado de desigualdad en términos de la distribución de ingresos. Pues bien, según este indicador, Argentina está por detrás de Nigeria, Corea del Sur y Grecia.

¡Vamos Cristina todavía! ¡Un hombre, un bótox! Sí, me refiero a esa gran intelectual que rige los destinos de la nación del Far South.

Como todo el mundo sabe, la fórmula del agua es "Hache dos CERO".
Apuesto que esto lo sabe hasta Zapatero (por las dudas apuesto una cantidad modesta).
De la Argentina de Macedonio Fernández, Borges o Bioy Casares a lo de hoy hay un largo camino. Cuesta abajo, como decía el morocho del Abasto. Así es como se hace patria en vísperas del Bicentenario de la Revolución de Mayo. Qué hacer con esta gente...

He aquí la nota completa, escrita por Juan Ignacio Irigay desde Buenos Aires:

Los Kirchner suspenden la asignatura “distribución del ingreso” que ellos tanto gustan declamar como una de sus conquistas. La riqueza se ha concentrado aún más en pocas manos durante el último año. Los super ricos ganan 26,2 veces más dinero que los pobres de solemnidad, según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) divulgadas este sábado.

En 2008 esa diferencia era menor, pues alcanzaba 23,4 veces. Es decir que la brecha social se agiganta entre los que más tienen y quienes no poseen nada. En el segundo trimestre de este año el 10% más rico de la población se quedó con el 32,9% de los ingresos mientras que el 10% más pobre sólo se adueñó del 1,3% de los ingresos. Un año atrás, los porcentajes eran 31,9% y 1,4%, respectivamente.

Argentina, tercera economía de América Latina detrás de Brasil y México, no figura entre los países con más pobres del subcontinente. Según el Gobierno de los Kirchner la pobreza alcanza al 15% de la población, pero Cáritas y otras ONG estiman que trepa del 30% al 40%. Sin embargo, las cifras oficiales sí admiten que Argentina padece un abismo cada vez amplio entre las distintas clases sociales, un fenómeno regresivo característico de las sociedades atrasadas e injustas.

Esa tendencia contrasta con la historia de un país que en los siglos XIX y XX supo ser un modelo de integración y movilidad social. Los campesinos y obreros empobrecidos de Europa y Oriente Próximo emigraban a Argentina en busca de trabajo. Muchos de sus hijos terminaron la universidad, en un caso ejemplar de progreso. Incluso algunos de ellos alcanzaron la Presidencia de la República: Hipólito Irigoyen (1916-1922/1928-1930) y Carlos Menem (1989-1999).

Pero aquella pujante clase media argentina, que conformaba un sello distintivo del país al ser comparado con otros de la región, se encuentra en vías de extinción gracias a la convulsionada vida política y los barquinazos de la economía de los últimos años. En la debacle del 2001-2002 Argentina decretó el cese de pagos de su deuda pública y montó el "corralito" bancario, apoderándose de los ahorros de la gente.

Tan fuerte es el retroceso social que el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en la distribución de ingresos, coloca a Argentina en esa materia incluso por detrás de Nigeria, Corea del Sur y Grecia, sus rivales en el Grupo B del Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010, según un estudio divulgado este sábado de la consultora Abeceb.com en base a los datos oficiales del Indec.

Argentina pierde por goleada. El coeficiente de Gini para el país alcanza 0,49 según Abeceb.com y 0,46 en los estudios del Indec. En esa escala, el 0 marca la igualdad social absoluta y el 1 todo lo contrario. Pues bien, la africana Nigeria está mejor en ese aspecto que el país suramericano con 0,437 de coeficiente, mientras que Corea del Sur y Grecia sacan ventaja con 0,313 y 0,33, respectivamente.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Mi viejo perro Fidel

La gente viene a despedirse, los perros no. Aquel mes de agosto Manuel llegó hasta mi casa en el campo. Vino a decir adiós. Estuvimos charlando toda la tarde. Iba a encontrarse con Eduardo Falú, a quien los dos admirábamos. Fue hasta la esquina, dio la vuelta y saludó. Cuando volví a verlo su vida había tomado un rumbo distinto de la mía. Noche en blanco. Chistes del gordo Amor. Cementerios.

Soñé que estaba paseando con mi perro. Él me paseaba a mí. Juntos recorríamos soledades infinitas. Mi perro aún sueña conmigo.

Los dos solos, como solíamos hacer tantas veces. Ese frío castellano, piedra sobre piedra.

Él corría muchos metros por delante de mí. Mientras yo avanzaba en línea recta por campos de girasoles y cepas enanas él subía y bajaba, subía y bajaba. Hasta el valle. Y vuelta a empezar.

Era inútil llamarlo. Venía cuando quería. O no venía. La alegría es un compuesto simple. De viento en vez de agua.

Viviendo solo en medio de la nada con mi perro. El sol de invierno en la espalda. A qué más.

Fidel. Filemón. Filete. Filetón Ciclón. La gente tienen la mala costumbre de morirse. Pero los perros puede que aparezcan al doblar cualquier esquina y corran hacia ti como si no fuera 2 de diciembre de 2009 y no hiciera este frío de camposanto que se te mete en los huesos, esa certeza de no volverte a ver.

Fui a buscarlo tantas veces, patinando en un barro infernal, a kilómetros de la aldea. Regresaba exhausto a casa y me derrumbaba en el sillón frente al fuego. Tantas veces lo di por perdido.

Pero siempre regresaba. Tres o cuatro días más tarde, con un cuerno de toro o media oveja como trofeo. Que estamos en Castilla, hombre. Volvía aunque lloviera a cántaros o la nieve cubriera el camino de los almendros. Se quedaba en la puerta de casa esperando que le abriera, moviendo la cola como si tuviera dos. Esa alegría tan perruna.

-Dónde has estado... mira qué facha...

Con un aspecto horrible, habiendo intimado con todas las perras de la granja, se tiraba a dormir como un adolescente que vuelve de marcha y ya podían sonar los cañones de Navarone. Yo feliz. Fidel está en casa.

¿Habéis visto un perro blanco?

Tuviste hijos lejos de mí. ¿Se me parece alguno...?

Fidel, mi viejo, mi querido perro, camina a mi lado.

Todas las noches.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Seamos realistas, pidamos lo imposible

Tres meses antes de la caída del muro de Berlín, Gorbachov, por entonces máximo dirigente de la Unión Soviética, aseguraba que la desaparición del muro que dividía en dos la capital germana era una cuestión que se resolvería, como muy pronto, en el siglo XXI.

En noviembre de 1989, el muro caía aplastado y los berlineses se daban un abrazo gigantesco en Unter den Linden. Era el fin de la guerra fría y el comienzo de una nueva era.

Nadie podía prever que aquello iba a ocurrir. Una vez más se confirma que no hay nada peor que un especialista. Nuestro cerebro racional está preparado para lo posible, pero es lo imposible, lo imprevisto, lo que acaba sucediendo. De otro modo, no habría forma de explicar cientos de acontecimientos en la historia de la humanidad.

Si esto es así, lo lógico es ser irracional y pedir imposibles: que se acabe el hambre en esta generación, que las personas que nos gobiernan acrediten una preparación mínima en lugar de improvisar continuamente, que se adopte un modelo de consumo sostenible, que nadie más duerma en la calle, que el reparto de la riqueza sea justo y equilibrado, que se termine la venta de armas de países "avanzados" a países supuestamente "atrasados", que se acaben los sermones que amenazan con el fuego infernal, que el matrimonio de los curas esté bien visto -sobre todo si se trata de curas gays-, etc., etc.

La racionalidad ya nos ha mostrado adónde podemos llegar. No hay nada más racional que las cámaras de gas en Auschwitz. El salto cualitativo desde el uso del escape de camiones para exterminar seres humanos al empleo del gas Zyklon B no podría haberse logrado sin una mente calculadora detrás. El muro que Israel levanta para ahogar a los palestinos también tiene una pinta muy racional. Decenas de ingenieros y arquitectos comprometidos en un trazado inaudito. Una maravilla de la técnica moderna.

Cuando se trata de machacar al prójimo, el ser humano se convierte en el Dios del Antiguo Testamento. No hay piedad. Los avances científicos y tecnológicos que se produjeron durante los seis años que duró la Segunda Guerra Mundial no tienen precedentes. Ya lo dijo el viejo Heráclito: "La guerra es el padre de todas las cosas". La paz aburre y engorda.

Vista la historia del mundo y comprendida la esencia del poder, sólo queda aspirar a lo imposible. Siendo realistas, naturalmente.

viernes, 20 de noviembre de 2009

No sólo argentino

Voy a una conferencia del escritor español Andrés Trapiello. Se celebra en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla. Por cierto: excelente exposición de libros renacentistas sobre astronomía, filosofía y ciencia. Emociona ver las tablas de posiciones celestes incluidas en libros de un diseño exquisito. Muy recomendable.
Pero volvamos a la charla-coloquio. Trapiello habla de la dualidad de la tradición literaria española, de lo cervantino y lo quevediano. De la capacidad de reírse de uno mismo y de la mala uva concentrada. Comenta matices sobre verosimilitud y veracidad. Nada sin poesía. Habla de su obra, de los personales diarios que viene publicando desde hace más de quince años, bla, bla, bla. Me invade un inmenso sopor, siento que mis párpados se cierran bajo el peso de veinte atmósferas, mis músculos se distienden. SUADENTQUE CADENTIA SIDERA SOMNOS...
Y sobre el cierre escucho la voz del plumilla: "cuando dentro de cien o doscientos años un lector se acerque a mi obra..."
Optimismos así dan gusto. Qué ruina para la industria química del antidepresivo en grageas. Por qué no dentro de mil años.
Claro. Dante, Shakespeare, Cervantes, Tolstoi, Balzac, Pessoa, Cortázar y por supuesto -faltaría más- ¡Andrés Trapiello!

Voltaire, où êtes-vous?

jueves, 12 de noviembre de 2009

Valdez. Cuatro

Era de noche en Buenos Aires. Corrientes estaba iluminada con tutti y la gente atiborraba las veredas. Una brisa fresca venía del río y hacía más soportable los calores primaverales. La ciudad era un hervidero de grillos, llena de locos y heridos solitarios que corrían de un lado para otro. El suelo parecía estar electrificado. Nadie miraba a nadie directamente a los ojos, no sea que se vaya a armar quilombo.

De repente, un tango surgió de una disquería y detuvo el tiempo. La voz del polaco Goyeneche cantaba a todo pulmón y paralizó el cuerpo de Valdez. Cómo cantaba el hijo de puta... Mirá bien cuando entran los bandoneones a marcar el ritmo. Sí, boludo. En la segunda estrofa, cuando dice "traías en tus ojos, en tus labios, tu voz". Escuchá el latido de Buenos Aires. Agarrate bien de ese tango que lo demás es pagar impuestos y hacerse pelota. Cuando un bandoneón marca el compás sale el sol. Fijate bien otario que andás penando, prestale mucha atención. Haceme caso.

Tú, con la magia de tu amor y tu bondad
Tú, me enseñaste a sonreír y a perdonar.
Yo era un grito de rencor
En la desesperación de mi trágico final
Ya ves.... todo eso terminó
Como brumas en el mar
Al llegar la luz del sol


Valdez se puso a cantar a voz en grito en plena Corrientes. Su alma de bohemio tomó el mando y pensó que la suerte aún no estaba echada, que podía cambiar el rumbo de las cosas, que aún quedaba tiempo. Tiempo para empezar de cero, lejos, para abrazar a un amor hasta hacerse sangre, tiempo, para soñar en otra aurora, para mirar el cielo infinito hasta quedarse sin aliento, para tocarse los huevos incluso, tiempo. Sólo eso.

La respuesta estaba ahí: el viejo gotán. “Este golpe y me pianto”, se dijo. Al carajo con todo...

Cuando llegó a la pensión ya era de madrugada. Abrió la puerta con cuidado para no despertar al resto de inquilinos y atravesó el pasillo con su paso alcohólico. Buscó a tientas el pomo de su puerta y entró. Se desvistió en dos patadas con la idea de meterse derecho en la cama. Se sentó y pegó un respingo. Había alguien más.

-Shhhh... tranquilo, Val. Soy yo. ¿No te acordás de mí?-

"Una mina en mi cama... ¿cómo habrá llegado hasta aquí?", pensó Valdez. "Bueno, qué importa. Pero ¿quién era esta loca?"

-¿No me conocés?- dijo la nami acariciándole el rostro. –Soy Nora... Hace siglos que no nos vemos, pero yo nunca me olvidé de vos.

Nora. ¿Qué Nora...? Mientras los combates se sucedían había tantas. Lo asaltaban en los sitios más inverosímiles, en los taxis, en los baños, en los ascensores de los hoteles, en los pasillos de los gimnasios, en los probadores de ropa. Siempre aparecían deseosas de unir sus destinos al de la gran promesa del boxeo rioplatense. O siquiera pasar unas horas en su compañía, decir que habían estado con él, salir en los medios de comunicación en programas de cuarta... lo que fuera. Muchas estaban desesperadas, querían escapar de sus destinos previsibles, de sus vidas sin brillo, sin salida. De tipos repugnantes que las sometían a toda clase de humillaciones cotidianas.


Eso de encontrar una mujer en su cama ya le había pasado en más de una ocasión, pero hacía tanto que no sucedía... Cuando los combates empezaron a escasear y las bolsas eran cada vez más pequeñas, ellas desaparecieron como por encanto. Incluso lo miraban con desdén: vos que fuiste, vos que pudiste... todo en tiempo pasado. Qué breve y qué intranquilo es el sueño de un campeón. Siempre pensando, temiendo que venga otro más joven y fuerte y le quite la corona, con la valentía ciega y el aguante de un toro. Pibes con pinta de moneda nueva. Relucientes. Valdez no se engañaba: sabía perfectamente que las primeras canas sellarían su sentencia de muerte.

Y ahora aquella sorpresa, aquel día justamente en que había delirado en compañía de Roberto Goyeneche en la avenida Corrientes. Una señal. No preguntó. No dijo nada. Se limitó a abrazarla en la oscuridad de aquel tugurio y le hizo el amor como Lancelot en sueños a la reina Ginebra, cuando aún era de Arturo. Desesperadamente, los dos.

La habitación se convirtió en un velero. Y toda la tierra echó a rodar.

Valdez. Uno
Valdez. Dos
Valdez. Tres

viernes, 6 de noviembre de 2009

Aparecidos

Mientras me ducho me gusta escuchar la radio. Normalmente pongo música, pero hoy cambié el menú y puse Radio Nacional.

Alcanzo a oír el número noventa y ocho... El periodista vuelve sobre sus pasos y repite que las abuelas han logrado rescatar al bebé robado número noventa y ocho.

Las abuelas son las Abuelas de la Plaza de Mayo y lo que han logrado es identificar a un niño que fue arrancado a sus padres en las salas de tortura de la Escuela de Mecánica de la Armada. Ella cargaba con 17 y él con 19. Robado y entregado a una familia "de bien" para su crianza, como en los peores tiempos de la Alemania nazi.

Parece que todo esto hubiera pasado hace mil años y sigue aquí, palpitando en las calles de esa ciudad mitad recinto amurallado mitad manicomio que es Buenos Aires. Mordiendo las esquinas como baldosas de difícil encaje.

Lo que me dejó helado es oír al pibe, hoy un hombre de 32 años. Entero, hablando de los veinte días que pasó entre los brazos de su madre, de los datos fragmentarios que fue reuniendo aquí y allá para saber cómo fueron aquellos instantes, qué aspecto tenía mamá, cómo miraba papá, de cómo superar el dolor insuperable, de cómo seguir viviendo sin incubar un odio negro.

Me he acordado de Naúm Minsburg, de Mary Carriquiry, de Raúl, a quien quiero tanto.

Nunca le hicieron daño a nadie. Raúl Minsburg es hoy un músico excelente, original y con carácter. No se trata de venganza, eso sería utilizar el mismo código, ponerse a la altura del verdugo. No. Se trata de la diferencia. Gente de luz.

1977. Pronto comenzará 2010.

Sigue apareciendo gente.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Gente buena

Hay noticias que reconfortan, que te hacen renovar la confianza en el ser humano. Ese ser genéticamente tan cercano al chancho o cerdo, a la rata incluso. Con la ética y la piedad natural de la cucaracha.

Al parecer, se han encontrado pruebas documentales de que Mauricio Macri, máximo responsable de la ciudad de Buenos Aires, ha descubierto la solución universal para acabar con la pobreza y la indigencia. ¡Cráneo privilegiado! Desde aquí, propongo la creación de un premio especial para esta clase de contribuciones. Lean la noticia si no... Primero salió en Página 12 y hoy ha aparecido en los medios españoles.

Me recuerda escenas de una película superlativa. De battre mon coeur s'est arrêté, de Jacques Audiard, en donde unos tipos trajeados se dedican a soltar ratas y a pegar a los inmigrantes que ocupan inmuebles que se caen a trozos en el centro de París. Son los famosos "pisos con bicho", en donde lo que importa es recuperar la propiedad para ganar más guita. De repente y sin venir a cuento, el protagonista se encuentra de casualidad con la belleza absoluta y su vida experimenta un cataclismo. En España, donde persiste esa atroz costumbre de doblar las películas, la han denominado "De latir mi corazón se ha parado". Una reflexión profunda sobre la mediocridad vital y la posibilidad de la iluminación. El problema es que la iluminación existe, pero hay que tener la sensibilidad dispuesta a reconocerla.

Pero regresemos a la Tierra. Volvamos al planeta azul donde surgió la vida, emergió la inteligencia y la evolución del género Homo -siempre avanzando- nos regala estas perlas:

"Por fin hay pruebas. La Justicia porteña ha encontrado en varios CD las pruebas necesarias que demuestran que el Gobierno de Mauricio Macri, Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, tiene una unidad -Unidad de Control del Espacio Público (UCEO)- dedicada a sacar de las calles a los indigentes.

Según informa el diario 'Página/12', los datos encontrados en dichos CD reafirman las denuncias presentadas en las últimas semanas contra esta unidad que 'limpia' las calles de madrugada y que desaloja incluso a familias enteras.

Las pruebas presentada este martes en el Juzgado Contencioso Administrativo Nº 2 se suma a la causa presentado por el asesor tutelar de Menores, Gustavo Moreno, ante el Gobierno de la ciudad por el caso de Carla Baptista, la mujer embarazada que fue golpeada por integrantes de la UCEP el pasado 2 de octubre.

Entre la información que contienen los CD se encuentran varias operaciones realizadas por esta unidad como por ejemplo los polémicos desalojos de la Huerta Orgamizka, en Caballito, y el desalojo del edificio de Paseo Colón, donde se expulsaron a 103 familias.

También se ha podido encontrar la lista de los miembros que trabajan para esta unidad o las denuncias presentadas por vecinos o funcionarios y en las que se advierte de la presencia de indigentes.

La violencia con la que opera este grupo tiene como objetivo tanto a mujeres como ancianos que duermen debajo de las autopistas o en la calle. La UCEP depende del Ministerio de Ambiente y Espacio Público a cargo de Juan Pablo Piccardo y fue creado el pasado año, aunque ya operaba desde antes".

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Cámara lenta

El frío ha llegado a traición a España y, como resulta habitual en mí, me he resfriado. Llevo algunos días viendo todo como a cámara lenta. Y empieza a gustarme.

¿Cuál es el verdadero lujo en esta época? Sin lugar a dudas: tiempo. Para hacer lo que sea con él, desde estudiar el violoncello, a aprender matemáticas, hablar con un amigo de bueyes perdidos o quedarse simplemente mirando por la ventana.

También ayuda no depender de nadie. Cuando le preguntaron a Keith Richards, su satánica majestad, cuál era el secreto de los Rolling Stones para mantenerse tan jóvenes, brincando de un lado al otro del mundo, rodeados de minas que bien podrían ser sus nietas, respondió:

-"Es que no tener que decir "sí, señor" te quita muchos años de encima..."

Cuánta razón, amigo Keith. Supongo que su caso no es extrapolable al resto de los mortales. Aunque pensándolo bien, quizás sí. Si uno empieza a negarse a hacer todo aquello que le resulte desagradable en plan Bartleby el Escribiente, puede que se produzcan hechos sorprendentes. Cambios inesperados. Nadie debería estar subordinado a nadie. Nadie debería soportar la más mínima humillación. Sólo habría que trabajar en el perfeccionamiento del espíritu. Claro, una vez hecha la revolución. Pero la revolución fue un desastre. La recompensa de la riqueza material no se basa en disfrutar de las posesiones -ganadas legítima o ilegítimamente- sino en que otros no las tengan. Pon un poco de dinero en manos de la segunda generación de nuevos ricos y contemplarás hechos tragicómicos. Mark Twain solía decir "no conoces a nadie hasta que te toca compartir una herencia con él".

David Hume, en su Tratado de la naturaleza humana, obra cumbre que fue un fracaso editorial estrepitoso, habla en la introducción (añadida al final de sus días) de cómo debió adaptar su vida a una frugalidad extrema para mantener siempre a flote su independencia de criterio. Lo cuenta con una gracia y un empirismo tan inglés -perdón... escocés- que realmente vale la pena leerlo. Incluso recordarlo en distintos momentos vitales, cuando sintamos que perdemos el norte. Cuando creamos que estamos cumpliendo los sueños de otro. No los nuestros.

Una vez leí en un artículo de un famoso entomólogo que el setenta por ciento del tiempo, las hormigas -el paradigma de la actividad frenética- no hacen NADA. No hacer nada está ampliamente penado en nuestra sociedad. Aunque, como a veces ocurre en el ajedrez, la mejor jugada en la vida puede ser quedarse en el molde. Paciencia y barajar como dicen los chinos.

"En tiempos de tribulación, no hacer mudanza". Pero se mira mal a alguien que no hace nada. Hay que levantarse muy temprano: una vez tuve una novia procedente del norte de Europa con la que vivimos en las montañas. Una genuina walkiria. Al segundo o tercer día, contemplamos juntos un amanecer glorioso -de los que están realmente contados, al decir de Bowles- y ella me miró con pasión y dijo: "La madrugada tiene oro en la boca". Qué lo parió. Una poeta. Cómo te quiero, mi amor. En mi cabeza sonaba Bramhs. Aimez-vous Bramhs? NO. La mina se refería a que hay que levantarse temprano para hacer guita. Para laburar más (seré pánfilo...). En su país la poesía dejó de existir hace muchos años. Se convirtió en estatua de sal, como la mujer de Lot.

¿Guita para quién? ¿Para Madoff? ¿Para los bancos? Si la guita se convierte en un fin en sí mismo, el proceso nunca terminará. Con suerte, te convertirás en el muerto más rico de todo el cementerio. Conozco gente tan pobre, pero tan pobre tan pobre que sólo tiene dinero. Nada más.

Cuando manyés que a tu lado
se prueban la ropa
que vas a dejar...

Todas estas máquinas para ir más rápido, para ser más productivo, destruyen el vínculo con el proceso natural de crecimiento. El tiempo necesario de maduración que requieren las cosas. Todo ocurre como en un videoclip de un grupo de hardcore empapado en cocaína. La gente hace -hacemos- más cosas pero no por eso somos necesariamente más sabios ni mejores. Es la diferencia que hay entre tocar un instrumento acústico, acariciar la madera, sentir cómo vibra su alma y tocar su contraparte eléctrica: hay algo que no nos pertenece. Miente.

Viví demasiados años en el campo como para acostumbrarme al ruido de la ciudad. No me gusta. En el campo se vive por la cuarta parte del dinero que cuesta un apartamento en la ciudad. No hay un bombardeo constante de cosas para comprar. Recuerdo los infinitos paseos con mi fantástico perro Fidel, por el camino que lleva a los almendros. Corría que daba gloria verlo. 1997, el año del cometa. Las estrellas eran como naranjas pulsantes en el jardín de casa. Planté con mis hijos árboles que vi crecer año tras año, excepto un arce que sólo aguantó dos inviernos. Me encantaba ver cómo Casiopea se encaraba con la Osa Mayor. Sentía la tierra rodar. En verano podía quedarme toda la noche mirando el cielo. Buscar la Estrella Polar. Siempre el norte. Ahora todo eso ya no es.

Et pourtant, hay cosas que sólo ocurren en las grandes urbes. Supongo que ésa es nuestra verdadera esencia: estar siempre de paso. Querer atrapar un globo rojo que no es el sol.