Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de agosto de 2022

Cartas de Ultramar I - Línea 4

La línea 4 fue la puerta a la libertad. Once pesetas y atravesar la ciudad recorriendo sus tripas, buscando vaya a saber qué. Una aventura, un amor loco y extraordinario, algo que haga que los días no sean uno exactamente igual a otro.

Alfonso XIII, Prosperidad, Avenida América, Diego de León... el barrio de Salamanca al completo, Colón, los bulevares y Argüelles.

Conocí a una compatriota en aquellos años que hacía el mismo recorrido. Ambos éramos fragmentos de una nave que había estallado en vuelo. La tormenta apenas dejó nada en pie. Un viento gélido, la rabia, el furor del propio Dios... Se llevó a todos. ¿Para qué sobrevivir? ¿Por qué? No hay tangos suficientes en el mundo para volverlos a la vida.

Todos esos malditos libros que lees... ¿Para qué sirven si no explican por qué se muere la gente? Dime algo que sirva para calmar el dolor de estar vivo, este regusto a metal. Dime alguna cosa que sirva para seguir viviendo sabiendo que no volveré a verte. Una.

Me llevó a su casa en Santa Susana, en los límites de la ciudad. Compartía el piso con otra chica. En la puerta de su habitación había un cartel que decía «Contra la depresión... ¡Poesía!». Estaba escrito con letras de niña. Entonces supe que algunas personas vivían en un planeta de vapores de llanto.

Era mayor que yo. Creo que fue la primera vez que vi a una mujer ataviada como para bailarse todos los tangos de la ciudad. Medias de red, zapatos de tacón. Yo era un adolescente. Ella me invitó a fumar. Estaba realmente hermosa. Una mujer hace el amor con su cigarrillo, lo acaricia dulcemente entre los dedos: nunca he podido resistir esa tentación de abrazarlas, de acompañarlas a casa, de besar sus esculturas de humo. Mucho más frágiles que un segundo.

Pasamos toda la noche juntos. Me habló de sus sueños, me contó que todos los hombres que había conocido intentaban salvarla, pero agregó que «nadie salva a nadie. Nadie puede hacerlo, ¿entiendes?», y se derrumbó entre mis brazos como una muñeca cansada de jugar a vivir. Tan lejos del río. Tan lejos de los amigos. Tan lejos de todos aquellos que amamos hasta hacernos sangre.

Me alejé despacio, casi en silencio. O quizá fue ella quien no quiso arrastrarme a su abismo de desayunos empapados en tristezas. No lo sé. Era una paloma de ciudad.

Línea 4. Al salir, no obstruyan las puertas.





lunes, 17 de agosto de 2020

San Martín

Hoy es el día de San Yo. El Libertador. Mi país natal es un país realmente curioso. Ama a San Martín, lo venera. No es para menos. El correntino -Buenos Aires tiene problemas... CORRIENTES LA VA A AYUDAR!!!- se dejó la piel por la Argentina.

Luchó como un león, hizo cosas propias de Alejandro Magno o Aníbal: cruzó los Andes con 4.000 valientes y liberó Chile y, no contento con eso, embarcó hacia Lima (incluso en avión es todo un viaje) y liberó Perú.

Y la Argentina, que lo sigue venerando con fervor, en premio le clavó una estaca en el corazón y lo sacó cagando del territorio nacional al que nunca pudo volver.

Murió exiliado en una pequeña localidad francesa del Canal de la Mancha.

Es un héroe nacional. Tiene hasta himno personal y todo. Rosas, otro que debió exiliarse y murió lejos de la patria, intentó que regresara, pero no cuajó.

Morir lejos de casa, de los tuyos, de los que hablan, piensan y sienten como vos. ¿Hay dolor más grande?

La patria es el lenguaje. Una sola palabra tuya. Vos en lugar de tú. Vos, no toi, du o you.

Te cambio una estrofa de mi himno por mil paseos por Buenos Aires y un vino de Mendoza.

Volveremos a desenvainar, a calar la bayoneta, al campo de batalla! Volveremos a cruzar los Andes. Todavía queda tiempo. Todavía se puede ser feliz.

Un país Saturno. Devora a sus mejores hijos. Después les rinde homenaje y los pone en una estampilla. Después, qué importa el después.

Toda mi vida es el ayer. ¡A por ellos! (no nos engañemos: San Martín hablaba como yo, mezcla de gaita y argento. Un argeñol de pura cepa. Al ataque mis granaderos...!!!!!!).

jueves, 28 de mayo de 2020

Barrio

Los azares y mayo me han devuelto al barrio. La vieja Prosperidad... Todo sigue más o menos en su sitio. López de Hoyos, Clara del Rey, Juan Bautista de Toledo. Hasta quedan algunas casas humildes y bajas de la posguerra. El olor a fritanga, los bocatas de chorizo. Los muchachos fumando y bebiendo cañas, deseando quemar la vida cuanto antes. El Claret, donde quedábamos a jugar al fútbol "después de la peli del sábado". La iglesia a la que íbamos a ver cantar a las niñas (no había otro medio de hacernos ir... Merche Medina, la recuerdo como si la viera). Las calles que recorrimos tantas veces. Los cielos rojos de invierno. La pintada "Vota comunista", señal de que estábamos en otro mundo. A salvo de militares que solo sabían ser militares cuando tenían que enfrentarse a chavales desarmados. Ahí sí que derrochaban testosterona. En las Malvinas fue algo distinto...

Cuándo nos dimos cuenta de que no había forma de regresar a casa. Uno a uno los seres queridos iban desapareciendo. Cartas que tardaban una eternidad en cruzar el mar. La sensación de no pertenecer, de que, hicieras lo que hicieras nunca serías uno de ellos. Cuándo aprendí a hablar como un español... a lo largo de estos años me ha tocado escuchar ciertos comentarios, en fin.

Cuando uno se va de su país ya no es de ningún sitio. Los que se quedaron no te reconocen, dicen que cambiaste, que te hiciste más duro, más frío. Sobrevivir lejos de los míos. Entonces cuál es mi sitio. Mi lugar es estar siempre de viaje.

Si regreso a mis calles siempre pienso en todos. Los abuelos, el tío Santiago, Manuel, Pedro Gaeta, los pibes del barrio. Mi hermano que se fue a los 17. Ellos siguen estando igual que cuando los vi por última vez. Sonríen y son eternamente jóvenes, mirando la vida de frente.

El reflejo en las vidrieras ha cambiado. Los espejos me devuelven mi imagen algo cansada.

Tal vez porque antaño soñé mucho. Día y noche.

martes, 17 de septiembre de 2019

El nazismo y la Argentina

Estoy escribiendo una novela. Es decir, me estoy volviendo loco. En buena hora decidí meterme en este lío... Por cuestiones del argumento, estoy investigando diversos temas al mismo tiempo.

Al grano. La Argentina. La cuestión argentina. Estoy descubriendo que el nazismo tuvo un impacto enorme en el país. Se pensó en una especie de Cuarto Reich. Perón -que admiraba abiertamente el fascismo italiano y "paseó" por allí en los años treinta- abrió el país a la emigración nazi. La famosa "ruta de las ratas", tolerada y fomentada por El Vaticano. El affaire del Proyecto Huemul, las fábricas de aviones a reacción en Córdoba, etc. Todo eso es historia.

Creo que el nazismo no desapareció con las juntas militares. Pervive en las formas, en la absoluta falta de tolerancia al que piensa distinto. Hoy. Casi en 2020. Se utiliza un lenguaje deletéreo, "hay que eliminar", "hay que acabar con ellos", "la tienen adentro"… Se "dialoga" por llamarlo de alguna forma a los gritos. Incluso hay gente que usa formas propias de los predicadores televisivos. Y ver un programa de televisión (por You Tube, no veo TV) de un lado u otro resulta estomagante. El número de insultos supera al de ideas.

No somos otra cosa que lenguaje (barro pa casa, jaja). La forma en que hablamos y razonamos marca los límites de nuestro pensamiento y las posibilidades de modificación de la realidad.

Pegando gritos y ninguneando a los demás no se va a ninguna parte. Es preciso erradicar el nazismo cotidiano.

Quizá la inspiración se sitúe antes de 1930. Quitando brevísimos periodos de democracia y personajes como Arturo Illia que parecen islas, todo son iluminados y salvadores de la patria. Gente con las ideas aparentemente claras. Y los resultados que todos conocemos, es decir, una putísi.... quiero decir, un desastre de proporciones bíblicas.

lunes, 9 de julio de 2012

La última tanga

Cuando creíamos que ya estaba todo inventado en la historia del crimen siempre hay espacio para la sorpresa. Parece ser que últimamente ciertos bandoneonistas argentinos tienen la sensación de que sus bandoneones han desaparecido. Ya sé, no me digás... En el 510 y en el 2.000 también...

Publicado en Clarín, 09-07-12


El músico Néstor Marconi sentía que estaba en la lista, que en cualquier momento le podía pasar. Muchos de sus colegas ya habían sufrido el robo de instrumentos. “Toda persona que haya pasado por mi casa pudo haberme escuchado tocar el bandoneón”, dijo al especular sobre quién pudo ser el que entró a su casa, en Olivos, el último fin de semana de junio.

Marconi creía que podía ser víctima ya que hace dos años que los bandoneones comenzaron a ser objeto de deseo . Porque están a precio dólar, porque son requeridos por los turistas y porque son costosos y difíciles de conseguir . Tras la Segunda Guerra Mundial se habían dejado de importar.

Durante los cinco días siguientes al robo a Marconi, al menos tres familias tocaron la puerta del luthier Oscar Fischer. Todas querían vender sus bandoneones. Pero Fischer comenzó a preocuparse por la extinción de bandoneones hace más de una semana. “En los 80 y los 90 los músicos viajaban a Europa sabiendo del auge del bandoneón. Iban y armaban una feria en el hall del hotel y vendían todo”, cuenta a Clarín en La Casa del Bandoneón, sobre la calle Salta.

Por eso, en 2004 pensó en impulsar una ley. Y en 2008 se sancionó la Ley de Protección del Bandoneón, que todavía no se reglamentó. “Si los músicos de elite hubieran apoyado la ley y el registro de instrumentos, lo de los robos se podría controlar un poco. Pero se les terminaba el negocio”, según Fischer, para quien la difusión que tuvo la ley hizo que los delincuentes se hayan enterado de lo rentable que podía ser robar un bandoneón.

Norberto Vogel dice que desde noviembre busca todos los días por Internet los cuatro bandoneones que le robaron de su casa. Cada músico asaltado sube a redes sociales y páginas de profesionales fotos y modelos del bandoneón robado. En el ambiente se estipuló un código, que tampoco significa que se cumpla: ningún músico puede comprar bandoneones robados .

Vogel dice que lo fundieron: que se llevaron una inversión de 20 mil dólares y tuvo que endeudarse y sacar créditos para comprar nuevos materiales de trabajo. “No sé cómo los reducen. No sé si se paran en el aeropuerto y los ofrecen, o si los roban por encargo. Cuando quisieron desmantelar los desarmaderos la Policía fue a Warnes. El mundo del bandoneón es mucho más chico que el de las autopartes. Apenas hay 5 o 6 casas que los arreglan, y 3 o 4 locales que compran y venden instrumentos”, comenta.

Además de dar conciertos en tanguerías, Vogel da clases particulares. En noviembre pasado, un hombre lo contactó para que le enseñara a tocar a su sobrino. Tres personas llegaron a su casa de Villa Urquiza: primero entró el mayor, de 65 años, quien lo había llamado, diciendo que sus sobrinos estaban estacionando. Se fue y llegaron los alumnos, ambos de 25 años. Todos vestían de traje. Después de la hora de clase sacaron un arma y un cuchillo. “ Vinieron por los cuatro bandoneones. No me pidieron la billetera, ni electrodomésticos, nada . Hace un mes un colega sufrió un robo igual en su casa de Almagro. Era la misma banda, con el mismo cuento del sobrino”, acotó.

La familia Weckesser lleva al menos tres generaciones de luthiers. Julia es la nieta del alemán Jorge Weckesser, que instaló un taller de reparación y afinación de bandoneones en el barrio de Barracas. “Nos llegan mails en cadena cuando roban un bandoneón. Es una nueva modalidad.

Se está lucrando con un patrimonio cultural. Los bandoneones tienen un número de serie, pero está grabado en la madera, y se puede borrar o truchar tranquilamente ”. Además, al no estar registrados, hasta un luthier con poca experiencia puede pintar, “maquillar” o cambiarle alguna pieza para que el bandoneón parezca otro y pueda venderse en algún sitio de Internet.

Fischer recuerda a un particular que se dedicaba a la compraventa y le robaron de su casa entre 10 y 13 bandoneones. Para él, no hay mafias ni bandas organizadas .En todo caso, hay complicidad . Argumenta que cuando le propuso a sus 480 clientes instalar GPS en los instrumentos, no juntó diez que estuvieran dispuestos a gastar los 600 pesos de instalación.

Además, comenta que han aparecido bandoneones robados en locales de la calle Sarmiento y los barrios de Belgrano y San Telmo. Y que fueron sus propios dueños los que llegaron hasta allí tras sufrir un robo. Los músicos saben que, al igual que el robo automotor, o de ruedas, el de bandoneones cuenta con distintas patas cómplices. De lo contrario, no habría delito.

sábado, 15 de enero de 2011

I've got a feeling

Acabo de recibir un mail de Aníbal Fernández, Jefe de Gabinete del gobierno de CFK (no es la prima de Kennedy, sino Cristina de Argentina).

El mail es un poco confuso. Me viene a decir algo así como que tiene la sensación de que a su jefa le han robado el bolso. Bueno, no exactamente, parece que fue la mochila de un ayudante con un "dinerito" para gastos de viaje. Extraño todo esto en plena era de las tarjetas de crédito. Very strange.

Me dice que no me caliente. Que no es para tanto. Que no hubo tal robo. No hay motochorros en la Argentina actual. Es una sensación de robo. Y confundir las sensaciones con la realidad es peligroso y puede conducir a la locura y que, como decía Aristóteles (bien Aníbal!), sólo los dioses y las bestias pueden prescindir de los demás.

También en España hemos tenido la extraña sensación de que los ex-presidentes González y Aznar, además de recibir sus sueldos como ex mandatarios pagados religiosamente por todos los españoles, han fichado por empresas privadas que se dedican a suministrar servicios básicos como gas o electricidad. Parece que la ética no está. Se fue. ¿Volverá pronto? No lo sé.

Hay una cierta inflación de pelotas flotando en el ambiente.

Una sola palabra: TÚNEZ.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Los "fans" de Cristina

Me escribe una ciudadana argentina a propósito de Cristina y su gestión. Como se trata de un tema que ha aparecido con frecuencia en este blog, publicaré su comentario, muy bien escrito por cierto, como contrapunto al "balance" que hacía Mempo Giardinelli sobre la gestión de los K.

Como siempre, y como bien señalaba mi querido amigo Raúl Minsburg, se trata de posiciones absolutamente polarizadas. Si lees Página 12, Argentina es el paraíso en la tierra, si lees Clarín, es el apocalipsis.

He aquí el comentario de nuestra anónima colaboradora:

"Cristina ha hecho mucho por el bienestar y la elevación espiritual del pueblo. Nos mantenemos ascetas, casi sin comer, valoramos la vida muchísimo, ya que cada vez que salimos de casa no sabemos si volveremos o nos rematarán para quitarnos las zapatillas; valoramos cada beso de los familiares ante el temor de un secuestro; no somos materialistas porque no podemos comprar nada; somos cada día más deportistas porque no hay nafta en las gasolineras; los parques están llenos de gente acampando porque no tiene vivienda y no hay ley alguna; somos flexibles porque no podemos llegar jamás a tiempo al trabajo por los piquetes que cortan las rutas... Nadie hizo tanto por nosotros!"

Ahí queda eso.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Mensaje desde el centro de la tierra


Acabamos de recibir en la redacción este esperanzador mensaje. Gracias Miguel!

martes, 12 de octubre de 2010

Querido Raúl 2

¿Qué pasó? Los estuve esperando en la Jabonería de Vieytes. Sobre las nueve y media apareció French completamente borracho, con una bolsa de escarapelas y en un estado lamentable. Me dijo que Berutti se había encamado con una mina y que era más que probable que no viniera, pero apenas se le entendía. El de la pesada del gremio de aguateros de Buenos Aires llamó sobre las diez y cuarto para pedir disculpas porque esa noche jugaba Independiente contra Banfield y Cornelio Saavedra se había presentado en su casa con un cajón de Quilmes. Más tarde apareció un tal Pastafiglia y preguntó si en la Jabonería se cantaban tangos o se vendían facturas. Al final me tuve que comer todas las empanadas... Qué revolución de mayo ni qué ocho cuartos. Siempre lo mismo...

Como decía Jack el Destripador, vamos por partes.

Estoy recibiendo una serie de cartas de amigos que resultan muy interesantes. Fenomenal tu respuesta, Raúl querido. Nada que objetar, salvo en un tema que estaba implícito en el primer artículo: la cuestión de la polarización extrema. Pareciera que, en el caso de la Argentina actual, sólo existieran dos posturas posibles: a favor de Cristina -normalmente de forma encendida, no quiero decir que sea tu caso- o totalmente en contra. Y no cabe el diálogo entre las dos facciones. Es parecido a lo que comentaba de Nicaragua, los que están con Daniel Ortega y el resto, que son tachados de "somocistas".

Sin embargo, el juego de la democracia funciona cuando hay un gobierno cabal y una oposición fuerte. Es más, su esencia es la alternancia y la limitación por ley de la duración o la repetición de los mandatos, así evitamos cosas estilo Corea del Norte.

Creo que el ámbito del diálogo habría que extenderlo a toda Iberoamérica, ya que me parece que compartimos defectos y virtudes. La cuestión es que somos la región del mundo que presenta mayores desigualdades y que las respuestas de corte populista que hunden sus raíces en el viejo caudillismo hispano no parecen funcionar del todo. Además de que, por definición, que el populismo trata a la gente como si fueran retrasados mentales. El papá que todo lo sabe, infalible, inmutable, inengendrado, esférico (como el osito Misha que va a heredar la monarquía comunista de Corea del Norte).

La reciente imagen del presidente ecuatoriano Correa enfrentándose a pecho descubierto a los amotinados nos pone en nuestro sitio. Esa es la imagen que damos al mundo. O Chávez y sus programas de televisión. Más allá de lo que esté haciendo -Oliver Stone lo defiende con vehemencia- hay ciertas cosas que un estadista debe tener en cuenta si quiere ser tomado en serio y no asustar al personal.

Más allá de que el socialismo que se intenta instaurar en Venezuela -basado en los terribles desequilibrios socioeconómicos que se dan desde siempre en una nación que nada en petróleo- esté basado en modelos que ya se han puesto en práctica en Cuba o en el antiguo bloque de países del Este. Volvemos a Goodbye, Lenin.

El diálogo es la base de la democracia. En España nadie cree que ZP sea un iluminado, antes al contrario: recibe críticas feroces desde sus propias huestes. Con Rajoy, líder de la oposición sucede lo mismo. Es una cuestión de madurez. A ninguno de los dos los han pillado hasta el momento comprando terrenos cuyo valor se multiplica mágicamente. Ni a ellos ni a Adolfo Suárez, Felipe González o JM Aznar. Se han limitado a hacer su trabajo, con aciertos y con errores.

En el artículo inicial sobre Maradona (el de John Carlin y Pierini) que citábamos, la cuestión se centraba en la crítica de un determinado esquema de pensamiento. Es innegable que esa forma de pensar y ser existe. Sea como sea, el argentino más internacional de estos últimos años, la "imagen" de la Argentina, es Diego Armando. Eso también dice mucho.

Vos decís que Cristina te parece la dirigente más inteligente en muchos años y que la oposición oligárquica va a derribarla como sea. Si la base de comparación es gente como Ménem o De la Rúa, no hace falta ser Einstein para ganar de lejos. Me decís que si leés Clarín está todo mal y si leés Página 12, Argentina es el paraíso en la tierra. Es obvio que la verdad está en el medio de ambas visiones.

Pero después están los hechos objetivos y las cifras de los organismos internacionales: el coeficiente Gini, que mide el grado de desigualdad de una sociedad no deja bien parado al país. Los puestos que ocupa por PIB o renta per cápita, tampoco. En resumen: no se ha avanzado, se ha ido hacia atrás.

Cuando visitamos mi antiguo colegio en Baires (¿te acordás, viejo?) en marzo de 2009, lo vi empobrecido, con los maestros arrimando el hombro por pura vocación para que aquello funcione. Sabido es que ser maestro en la Argentina es sinónimo de sueldos miserables.

Después está la comparación con los países de la región...

Sigo después que tengo que darle de comer a mi hijo pequeño y después me toca planchar. Así no hay quién cambie el mundo, che!

viernes, 8 de octubre de 2010

Querido Raúl

Mi amigo, mi hermano, el excelente músico electroacústico Raúl Minsburg, me escribe un comentario a "La patria no se hizo sola". Me gusta la idea de abrir un diálogo para hablar con tranquilidad de las cosas, lo que haga falta para entender y mejorar. Una suerte de homenaje a Naúm Minsburg, una persona de luz en medio de la oscuridad absoluta, un amigo de fierro que creía, pese a todo, en el poder curativo del diálogo. Entre los que están dentro y los que están fuera. Sin acritud, como diría el viejo Felipe.

En noviembre de 2008 me encontraba trabajando en Managua en un proyecto solidario. Coincidió con las elecciones municipales y la gente salió a las calles azuzada por el partido en el gobierno y el partido opositor. A hostia limpia, que es como se "resuelven" las cosas. Volaban los petardos, las piedras, los tiros. Viví varias situaciones estilo "El año que vivimos peligrosamente". Coches haciendo trompos, morteros que caían a nuestro paso. El doble de Mel en este caso era yo, pero Sigourney Weaver no me estaba esperando con un Martini en cada mano (Laura, amore, te adoro, pero si la Weaver me invitara a Martinis después de una dura jornada no encontraria el valor para hacerle un feo). Murieron varias personas: la dolorosa sensación de que Latinoamérica tiene mucho camino que recorrer. De que el diálogo es una entelequia. Sería interesante abrir las fronteras, salir del ámbito puramente argentino y extrapolar este mismo diálogo a la totalidad de los países iberoamericanos (incluyendo a Portugal y España), ya que somos el mismo pueblo. La patria es el lenguaje, no la tierra. Tengo mil cosas más en común con un nica, un brasileño o un peruano que con un alemán o un finlandés.

Uno de los grandes errores históricos de la Argentina en mi opinión es haber creído que era "algo más" que sus vecinos y que no pertenecía al mismo club. Error de cálculo grave, como se demostró en la guerra de las Malvinas al invocar el TIAR y en innumerables ocasiones. ¿Por qué estamos donde estamos? Quedan todos invitados.

Así que voy a utilizar el modelo de "carta abierta" a mi querido amigo. Ahí va.

Raúl querido, please, discutamos para avanzar y no para "tener razón", frase que me gusta de mi viejo. Vos sabés que adoro nuestro país y que me duele verlo mal, no es una cuestión de ser "antiargentino" ni nada por el estilo.

Vos que seguís habitualmente las cosas que escribo habrás comprobado que cuando se trata de darle duro al gobierno de España o a los defectos ibéricos también acepto el envite.

No se trata de que te interesara Maradona, creo. Los autores del artículo lo utilizan como símbolo para explicar otras cosas, más graves si cabe. Cosas que rayan en temas psiquiátricos (es interesante que uno de los autores del artículo sea un profesional del tema).

Hay hechos que son simplemente eso, hechos. Hace 100 años la Argentina era un destino apetecible para millones de emigrantes y ocupaba un lugar privilegiado entre las naciones. Hoy ha retrocedido en todos los ámbitos (al contrario de lo que ha ocurrido en España que de ser un país aislado en la época franquista ha alcanzado con la democracia puestos importantes, bien es cierto que con graves desequilibrios que la crisis deja al descubierto).

¿Qué ha sucedido en estas últimas décadas?

Decime, porque a lo mejor estoy mal informado a causa de la prensa "opositora", ¿es verso que se pasa hambre en el interior? ¿cómo se vive en Fuerte Apache y similares reductos del Gran Buenos Aires? ¿todo ese quilombo de las salideras y los secuestros está inventado por Clarín o La Nación? ¿Son actores? ¿Los que salen a manifestarse después de que revienten a un pibe son extras? ¿La imagen de la gente limpiando con detergente desperdicios en el Riachuelo para morfárselos es un fotomontaje? A lo mejor me estoy equivocando de país y Argentina se encuentra en el mejor de los mundos posibles. ¿Lo del aumento desorbitado del patrimonio de la dupla presidencial es otro montaje? Entonces no coincide la brillante intervención de Aníbal Fernández diciendo que "Nadie que ejerza el poder está impedido de tener un patrimonio propio y que éste tenga vida, lo que es la esencia del capitalismo" (SIC). ¿Es un error de script?

Mi prima (la mujer de mi primo Ernesto) es médico y labura en los hospitales "fronterizos" del conurbano. Es pediatra. Las cosas que cuenta del estado en que vienen algunos pibes son brutales, superando niveles "africanos". Simplemente no pueden ocurrir estas cosas en un país que lo tiene todo. ¿Es algo que inventa la prensa, Raúl mi viejo? Me encantaría que fuera así. Pero me parece que hay algo de realidad en eso.

ALGO tendrá que ver la dirigencia del país, la forma de hacer las cosas, la forma de laburar, la viveza criolla, el nueverreinismo porteño, la gente que saca la guita al exterior porque no cree en su propio país, la forma de todo. ¿De dónde sale la dirigencia del país? ¿Son agentes de la CIA nacidos en Miami? ¿Son Nexus 6? ¿Acaso en la era Menem -que incluso después de la debacle obtuvo el 22 por ciento de los votos- cuando la paridad dólar peso, el común de los argentinos no le reía las gracias y creía que lo estaba haciendo todo OK? Entonces daba igual que el turco regalara las joyas de la corona a empresas extranjeras: éramos una potencia mundial. El golpe con la realidad vino después. Después de la fiesta toca lavar los platos. La década conocida como "los años de pizza y champagne".

Si todos los males vienen de afuera, ¿cómo se explica Lula o los avances indudables de Chile? En ocho años Lula ha logrado cosas increíbles en Brasil, creando una clase media de la nada. OCHO AÑOS, viejo. También forman parte de Latinoamérica.

¿Peronismo? Pero ¿qué es eso? ¿Un milico "bueno"? Suena a oxímoron, como lo de "inteligencia militar". En plena era del auge de los fascismos. Vamos... Y hoy todavía planea su alargada sombra. López Rega, los montoneros, Isabelita, Menem y los Kirchner son o eran peronistas. Un poco diverso el panorama... ¿no cree? Es como tener a los anarquistas, las SS, los nacionalistas extremos, las SA, los moderados, los socialdemócratas y al Che Guevara todo mezclado con una guinda en lo alto. ¿Qué clase de plato es ese? ¿Quién se lo come? Y dale nomás. Y todo el mundo cerrando filas. ¿Es lo más sofisticado que podemos fabricar? ¿Un partido que aglutina la izquierda y la derecha incluso en sus versiones más extremas? ¿Alguien puede explicar este fenómeno? ¿Dentro de 300 años seguirán en el poder? México tuvo su Partido Revolucionario Institucional -nombre surrealista donde los haya- en el poder durante más de 70 años y nosotros tenemos el peronismo. Es obvio lo que ocurre cuando un mismo partido monopoliza el poder durante mucho tiempo. ¿Y los "gordos" sindicalistas? Si se quedaran sin laburo Scorsese los contrataría encantado. ¡La de guita que se podría ahorrar en maquillaje...!

Cuando llegó el momento, el propio Perón, que era un hábil encantador de serpientes, optó. Recuérdese Ezeiza 1973 y Plaza de Mayo. "Estos jóvenes imberbes... etc., etc."

Horacio Vázquez Rial traza un retrato repleto de luces y sombras en "Perón, tal vez la historia" -Joseba, si lees esto ya sé que te tengo que devolver el libro que me prestaste en 2006, sorry, no soy digno...-. Alguien a quien no le gustaba recordar la sangre india que llevaba impresa en el rostro.

Vos vivís en la capital. OK. Pero ¿qué pasa más allá de la General Paz? ¿Y en el interior? Es como hablar de 2 países distintos.

Advertí que el artículo era doloroso y "hacía sangre", pero sigo sosteniendo que algunas claves relacionadas con la actual situación están ahí.

Maradona es un pobre tipo, un juguete roto e inculto utilizado por unos y por otros. Un jugador de fútbol genial que no sabe hacer otra cosa. No puede hablar de todo lo divino y humano como si supiera. Si sigue así y nadie le recuerda su condición mortal acabará mal. No es "Maradona", es el esquema de pensamiento que subyace al ídolo caído y resucitado. La propia necesidad de ídolos infalibles -Perón, Evita, Gardel, Cristina, etc-, como si tuviéramos 8 años permanentemente e hiciera falta Linterna verde (¡cómo me gustaba!), Batman o el Capitán América para dormir más tranquilo por las noches. Pero los personajes reales se acercan más a la troupe de Martín Kadaragián en Titanes en el Ring, ¿te acordás, hermano, qué tiempos aquellos...? Tufí Meme (viene del desierto, trae mucha arena...), el Caballero Rojo, Pepino, Súper Pibe... Perfil bajo. Más mortadela que jamón serrano.

A lo mejor vos no le das bola a Maradona, pero el tipo se entrevista con los Kirchner cuando quiere y actúa como si estuviera más allá del bien y del mal. Los Kirchner, a su vez, lo usan para sus propios fines y para que "esta barra quilombera" esté contenta. En cuanto abre la boca nos crucifican a todos. Es omnipotente y omnisciente. "Que la chupen", "que la sigan chupando"... ¿Qué hizo con toda la guita que ganó? ¿Un master en Oxford en neurología? ¿A último momento cambió de idea y se decidió por Harvard?

A Gardel no se le conoció mina alguna en sus 45 o 48 años de vida -nadie sabe cuál era su verdadera edad ya que falsificó su partida de nacimiento para esquivar el servicio militar- salvo Isabel del Valle, la "novia oficial", a la que le pasaba una mensualidad y todo como para que no levantara la liebre. Cantando como cantaba y lo que cantaba. Una sola nami... Y le tenía que pasar una guita... hmmmmmm ¡Hay perfume de Ricky Martin en el Santiago Bernabéuuuuuu! diría el Mono Burgos. No obstante, en el imaginario colectivo es la imagen de la hombría personificada, el supermacho. El KING. El ídolo no puede tener fisuras (anales en este caso). ¡Qué gran pelotudez!

La imposibilidad de discutir y analizar con tranquilidad lo que nos pasa sin que a uno lo acusen de anti esto o anti aquello. Hay que desmontar los ídolos de cartón-piedra y empezar a cagarnos de risa de nosotros mismos, a no tomarnos tan en serio. Nos hace falta un Leo Bassi nacional. Ya mismo.

Sigo creyendo en mi país natal y en mi gente, en su capacidad -no dejo de destacarlo cuando tengo ocasión como la nota sobre Pablo Trapero- pero casi siempre se queda en alabanzas a actitudes individuales. Cuando se trata de actos colectivos es otro cantar... Es como si cada uno tirara por su lado. Como si al actuar en conjunto esa brillantez individual se esfumara. Una clase política de ínfimo nivel, que a la primera de cambio mete la mano en la bolsa, que no se corresponde en nada con el reflejo de una sociedad avanzada y con un alto grado de sofisticación en tantas cosas. Con un cine y una literatura de primera clase.

Vos viviste los años de la transición española. Una situación jodida donde los políticos tuvieron que demostrar de qué estaban hechos, con grandeza. Modificando un sistema podrido desde adentro y sorteando obstáculos como el 23-F, la acción pemanente de ETA y el consiguiente descontento de los militares y los cuerpos de seguridad del Estado. En una coyuntura económica bien comprometida. Esa misma altura de miras es la que hace falta en nuestro país para superar esta situación que dura ya muchos años. ¿De verdad pensás que en el artículo no hay nada que merezca la pena ser debatido? ¿Es otro complot antiargentino de los de afuera...? Sería el enésimo.

El FMI anuncia que este año Argentina crecerá el 7,5 por ciento. Tasas propias de Extremo Oriente. ¿Ese crecimiento se trasladará a los jubilados, a la gente de provincias como Formosa que vive en una situación medieval y a los que habitan los barrios más desfavorecidos de la capital de la nación?

Son preguntas que se responden solas.

A Mariano Moreno se lo cargaron. Y San Martín, después de recorrer medio mundo, atravesar los Andes y liberar tres naciones de Sudamérica tuvo que rajar. Algo no funciona desde el principio.

Hay que volver a reunirse en la Jabonería de Vieytes. Te espero a las ocho. Vos llamá a Saavedra y a Juan José Paso. Vienen French y Berutti. Les dije que se dejen de joder y esta vez traigan fugazza y fainá. ¡Con la milonga de las escarapelas nunca traen nada comestible! Yo llevo empanadas. También viene un representante de la pesada del gremio de los aguateros y otro que se llama Pastichotti y representa a los vendedores de velas. Es un chanta del año cero, pero también tiene derecho. Estamos todos.

Con todo el cariño del mundo y las ganas de que todo cambie a mejor, un abrazo gigante mi viejo!

miércoles, 6 de octubre de 2010

La patria no se hizo sola


Hoy se publica en el periódico español "El País" un artículo firmado por John Carlin, periodista inglés que vivió 10 años en Argentina y Carlos Pierini, psicoanalista argentino que vive en Baires.

El artículo se centra en el análisis del maradonismo, una suerte de enfermedad patria que hunde sus raíces en el pensamiento mágico y en la creencia de que la Argentina es una tierra directamente elegida por Dios, un pueblo elegido (¿puede haber dos...? ¿Qué ocurriría en el caso de un judío ortodoxo argentino? ¿Sería una especie de elegido "premium"?).

Del dolor de comprobar la terrible cuesta abajo en apenas cien años de un país con todos los naipes para dar de comer a su gente y brillar con fuerza (apenas 40 millones de personas en un territorio plagado de bendiciones naturales que multiplica por 5,5 la superficie de España), tratar de comprender qué clase de dirigentes engendra y de algo más preocupante: tratar de dilucidar de dónde surge la necesidad acuciante de vivir como Maqroll el gaviero, el personaje de Álvaro Mutis que inventa la realidad de forma permanente.

En el pasado siglo, los nombres destacados de la Argentina estuvieron en boca de medio mundo: Piazzolla, Cortázar, Borges, Arlt, Gardel, y un largo etcétera. ¿Dónde se tuerce el camino de forma trágica? Una clase media diezmada, una población empobrecida. Ricos atrincherados: cuanto más altos son los muros de sus countries, mayor probabilidad de que los estén esperando a la salida. Mucha bronca siempre a punto de estallar. Como si el suelo de Buenos Aires estuviera electrificado las veinticuatro horas del día. Probablemente, la respuesta tenga mucho que ver con los factores omnipresentes en la sociedad argentina desde 1930.

En su libro "Caudillos en Hispanoamérica, 1800-1850" -cuya edición al español traduje hace más de quince años, cuando vivía en las montañas con un señor muy pequeño llamado Iván que me sonreía a todas horas, así traduce cualquiera...- John Lynch hace un brillante análisis de la figura del Caudillo y su extraña simbiosis con el pueblo, una constante en el imaginario colectivo de los pueblos iberoamericanos. La necesidad de un padre protector, omnipresente y omnisciente. Un elemento inestable y altamente corrosivo. Presencias poderosas que mantienen al pueblo en un permanente estado de sumisión mental.

El artículo es polémico, agrio y hace sangre. Un punto de partida para discutir largo y tendido. A Maradona alguien debería decirle que a fin de cuentas, es humano. Qué le vamos a hacer... Que debería hablar siempre con los pies, porque cada vez que abre la boca mete la pata hasta el fondo. Alguien capaz de hacer que un pueblo como el español, que por razones históricas y de sangre adora al pueblo argentino -porque entre otras cosas siente que afectivamente Argentina es una parte de España- deseara con todas sus fuerzas que Alemania pusiera en su sitio al "señor 10", lo que efectivamente ocurrió.

Al analizar la sociedad mexicana en "El laberinto de la soledad", Octavio Paz no deja títere con cabeza. Diseccionar el ser nacional es un ejercicio doloroso, pero terriblemente necesario. El hambre que pasan los pibes es real y el culpable está dentro de las fronteras argentinas. No viene del más allá.

Ahí va. Sin anestesia. Oíd mortales (a ver si los problemas van a estar grabados en el comienzo del himno nacional...)

"Se dice con frecuencia que la solución a los problemas del África subsahariana es la educación; que los recursos naturales abundan y que si sólo se pudiera proporcionar un buen nivel educativo a la gente el continente despegaría. No necesariamente. Miren el caso de Argentina. Todos los recursos naturales que quieran, una bajísima densidad de población y, a lo largo de la mayor parte del siglo XX, índices escolares que no han tenido nada que envidiar a Europa occidental. Pero hoy, en un país que hace 100 años era uno de los 10 más ricos del mundo, la tercera parte de los recién nacidos están condenados a crecer en la pobreza, si es que logran crecer. Ocho niños menores de cinco años mueren al día debido a la desnutrición en un país que debería ser, como hace tiempo fue, el granero del mundo. Semejante aberración florece en un contexto político en el que a lo largo de más de medio siglo juntas militares han alternado el poder con Gobiernos populistas, corruptos o incompetentes. El actual Gobierno peronista de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (como el anterior, de su marido Néstor Kirchner) es más afín al de Hugo Chávez en Venezuela o al de Daniel Ortega en Nicaragua que a los Gobiernos pragmáticos y serios de Brasil, Chile o el vecino Uruguay donde, por cierto, hoy se consume más carne per cápita que en Argentina. ¿Dónde ha quedado la famosa Justicia Social proclamada hasta el cansancio por el peronismo que ha gobernado la mayor parte del período democrático instaurado en 1983? ¿Cuál es el problema?

El punto de partida es la negación de la realidad. Este es el terreno en el que opera Maradona.

El problema es Diego Maradona. O, para ser más precisos, lo encarna, como símbolo, Maradona, el "Diez", "el Dios Argentino", el ídolo nacional por goleada. La idolatría a los líderes redentores, el culto a la viveza y (su hermano gemelo) el desprecio por la ética del trabajo, el narcisismo, la fe en las soluciones mágicas, el impulso a exculparse achacando los males a otros, el fantochismo son características que no definen a todos los argentinos, pero que Maradona representa en caricatura payasesca y que la mayoría de la población, aquella misma incapaz de perder la fe en el peronismo, aplaude no con risas sino con perversa seriedad. El punto de partida es la negación de la realidad. Este es el terreno en el que opera Maradona y en el que su legión de devotos se adentra -como por ejemplo los 20.000 que fueron al aeropuerto de Ezeiza para darle las gracias tras la desastrosa actuación en el Mundial de Sudáfrica- para adorarle.

Esos mismos que disfrutaban como locos con las grotescas actitudes y dichos del ídolo -"¡que la chupen!"- fueron en manada a vitorearlo al llegar a Buenos Aires después de la goleada de 4-0 que Alemania le propinó, expulsando a su selección del Mundial. Presos de la nostalgia, no olvidan nunca que "ÉL" hizo el famoso gol con la "mano de Dios"; o sea que su mano y la mano de Dios son la misma mano. "EL" es uno con "DIOS". La manada entonces, mientras grita para adentro, "¡Si estamos unidos a Dios Maradona compartiremos toda su gloria!", grita para afuera: Maradooooooona, Maradooooooona. Y no olvidemos el dicho nacional, al mismo tiempo jocoso y lleno de convicción, "¡Dios es argentino!".

Diego Maradona fue un monumental jugador de fútbol. Pero la fama justificada no da títulos, ni derechos, ni conocimientos para opinar con absoluta certeza acerca de casi todo y al mismo tiempo desautorizar a todo aquel que no esté de acuerdo con sus ideas. En Argentina, mientras avergonzaba a algunos, hacía gritar de entusiasmo a muchos más. Creían, orgullosos, que unidos al "ídolo" todo el mundo "se la chupaba". En realidad el que se ha chupado todo, desde alcohol hasta cocaína, ha sido Maradona. Nadie lo acusa ni lo maltrata por su triste enfermedad. Solo se trata de señalar su soberbia desconsiderada, de carácter profundamente narcisista, base de sus penosas afecciones del alma, metáfora de la patología crónica de un país.

Hace 15 días Maradona dio su primera entrevista desde la debacle de Sudáfrica. El ex director técnico de la selección argentina, al que se le oyó diciendo minutos antes de aquel partido que su equipo iba a dar una lección de fútbol a los alemanes, no ofreció ni análisis, ni explicación por la derrota, salvo decir que el portero alemán estuvo "muy seguro" y después del 2-0 "nos vinimos abajo". Con un poco de suerte (la magia de la suerte lo abandonó, ¿el otro Dios estaba en su contra?) el partido se hubiera ganado. Culpa por el desastre no aceptó ninguna.

En cuanto a la victoria argentina 4-1 el mes pasado contra el campeón del mundo, España, bajo el mando de un nuevo seleccionador, confesó que prefirió no ver el partido. Claro. Porque ver aquel partido hubiera significado chocarse con la realidad y arriesgar salir del autoengaño enfermizo que le permitió afirmar en la misma entrevista que -avalado por el ex presidente Néstor Kirchner, que en una reunión la semana pasada le "felicitó" por el Mundial- él seguía siendo el candidato idóneo para dirigir la selección. "Daría la vida", dijo, "daría un brazo" por recuperar el puesto.

El fracaso de Maradona en el Mundial fue el espejo del fracaso de Argentina como país. Por un lado, una falta de rigor y humildad en la planificación; por otro, un derroche de los recursos disponibles. Talento sobraba, salvo que por amiguismo, ceguera, populismo patriotero o sencilla idiotez Maradona decidió no convocar a la mitad de los mejores; no solo no explotó los recursos que tenía, no los quiso ni ver. El nuevo seleccionador, Sergio Batista, puso en el campo contra España a cuatro jugadores básicos que Maradona ni siquiera había convocado para Sudáfrica y lo que se vio fue un equipo sólido que hubiera sabido competir contra Alemania, como contra cualquiera en el Mundial. Es decir, el sentido común existe en Argentina; solo que demasiadas veces, obliterado por la luz maradoniana, brilla por su ausencia.

En el sistema maradoniano solamente brilla la ilusión. Dentro de este sistema de pensamiento las cosas terminan no teniendo ni pies ni cabeza. Resultado: fracaso en la vida y arrastrando en el fracaso, en este caso, a la selección argentina, pero también se puede arrastrar a toda una nación. Recorriendo la historia del siglo XX sabemos la potencia destructiva de la ilusión cuando no es contrabalanceada por la realidad terrenal, nunca tan agradable ella como los espejismos de la ficción.

Cuando llevados por la fantasía se eligen directores técnicos o presidentes o sistemas de características populistas, autoritarios y antidemocráticos, con pocos pies sobre la tierra, el resultado inevitable es el fracaso. Un director técnico que no tiene ni ha tenido capacidad para manejar su vida, que además no es director técnico (por preparación) y por lo tanto al titularse así toma las características de un impostor, tuvo como resultado el descalabro de la selección argentina. Puede ocurrir nuevamente algo similar con la Argentina misma si los directores técnicos, léase la pareja que lleva siete años en el poder, siguen el camino compulsivamente repetitivo de la tergiversación permanente de la realidad. El endiosamiento de seres Ídolos-Dioses a los que no se debe criticar, como a Perón, Evita, Maradona, Cristina Fernández o Néstor Kirchner, intocables seres sin errores, lleva al fracaso reiterativo y doloroso que arrastra a millones de argentinos al sufrimiento. El granero del mundo se va convirtiendo en un país lleno además de granos de pústulas creadas por el sistema: fracaso, pobreza, desnutrición, inseguridad, criminalidad, destrucción de las instituciones, ataque permanente a la prensa opositora, ataque a la ley, destrucción de la educación (eso también) y llegamos entonces a que la fantasía de ser un pueblo "protegido" por los Dioses cae en una triste y ridícula realidad.

Las sociedades propensas a alimentar estas ilusiones, caen en la seducción hipnótica de líderes de estas características. Son sociedades cerradas, como dice Karl Popper, con un fuerte carácter autoritario, convicciones inamovibles y preponderancia al pensamiento mágico. En estos casos el horizonte de expectativas está absolutamente distorsionado por las ilusiones y las consecuencias se traducen en un sinnúmero de fracasos compulsivamente repetitivos. Decía Albert Einstein que la locura era repetir lo mismo una y otra vez, esperando diferentes resultados. Eso es lo que propone Maradona al reafirmar su derecho a dirigir la selección de fútbol. Al apoyar su estrambótica candidatura, los Kirchner, eso sí, están siendo consecuentes. Ellos también piden, pese al fracaso mundialista de su gestión, como el de los regímenes peronistas que los precedieron, que se prolongue su dinastía en las elecciones generales del año que viene. Es probable que lo consigan. Sería la victoria del pensamiento mágico maradoniano, sobre el que el sol de la bandera argentina nunca se pone".


John Carlin, periodista, vivió 10 años en Argentina; Carlos Pierini trabaja como médico psicoanalista en Buenos Aires.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Carancho


Acabo de ver una película que me parece muy buena. Se trata de "Carancho" del director argentino Pablo Trapero. Desde que vi "Mundo grúa", realizada en blanco y negro y en 16 milímetros, lo catalogué como un director con mayúsculas, un artista con personalidad y voz propia que posee un poderoso discurso audiovisual.

Pablo Trapero es una de esas personas que me reconcilian con mi país natal. Llenos de talento por los cuatro costados, recuperan una y otra vez la imagen de la gente sencilla que hace maravillas con lo que tiene. El talento se abre camino frente a todas las dificultades. Se envalentona ante ellas, se hace mucho más fuerte y más resolutivo.

Una de las pocas cosas que he aprendido en estos años es que da igual lo que tengas o no tengas. Lo que verdaderamente importa es qué carajo hace uno con lo que tiene. En todos los órdenes de la vida. Y Trapero hace cine superlativo: en la línea del genial Jacques Audiard (De battre mon coeur s'est arrêté o Un Prophète). Deben verlas si no lo han hecho ya. También cabe nombrar al realizador español Enrique Urbizu y su Caja 507. En los tres casos se trata de gente que pisa fuerte.

El personaje que interpreta Darín está de vuelta de todo, cansado hasta decir basta. Sabe cómo funciona el mundo. Sabe que lo que hace todos los días para sobrevivir es asqueroso. La inercia es lo único que lo mantiene con vida. Porteño, demasiado porteño. De la misma forma, el policía que interpreta José Coronado en la Caja 507 o la figura del director de banco que encarna Antonio Resines no pueden sino ser españoles. Sic, el protagonista de Tant de battre... (parisino de pro).

Estos tres directores no intentan parecerse a nadie. Roban, pero no copian. La diferencia es importante.

La película es REAL. Es la Argentina real -podría ser tantos lugares...- con unos tipos repugnantes que se dedican a timar a personas que han sufrido un accidente de tráfico (la reflexión inicial que hace el director sobre el número de accidentes viales en Argentina pone los pelos de punta). El timo es doble, porque se trata de cagar a las aseguradoras y mentirle a las víctimas para hacer una diferencia. Quedaste hecho bolsa, te largo el verso de que la compañía de seguros te puede dar 30.000 sopes, cobro 125.000 y me quedo con el resto. Encima vos me abrazás agradecido como si fuera tu padre. Lindo "métier". La poesía es un arma cargada de futuro.

También está la variante de los tipos que intentan engañar al seguro fingiendo un accidente preparado. La empresa ofrece asesoramiento e incluso orquesta ciertos casos. Es una empresa muy diversificada...

Ricardo Darín labura en ese sitio. El actor está 10 puntos. Más envejecido, algo entrado en carnes, pesado, como la mano de la propia película. Todos los personajes son unos soretes (cagarros se diría en español) de marca mayor. Están todos metidos en el ajo: abogados, médicos, conductores de ambulancia, la policía al más alto nivel. Todo vale. No hay "inocentes" ni boluditos. No hay "crecimiento psicológico de los personajes" ni memeces por el estilo a que nos tiene acostumbrado el cine para oligofrénicos.

Si Pablo Trapero hubiera nacido en EEUU tendría por delante el futuro de Scorsese o Coppola, pero nació en el país en donde todo se ata con alambre. Y a mucha honra. Ellos tienen el rock'n'roll y la comida basura y nosotros el tango y el asado. A ver qué preferís vos...

Carancho es genial. Vayan a verla y me cuentan (o vayan a ver la última de Julia Roberts, pero no olviden el cargamento de sobres de Almax y Alcaseltzer). Los personajes son veraces, de carne y hueso. La narrativa tiene tensión y una estructura bien elaborada. Se siente el peso de la humedad y la imposibilidad de otra vida, la asfixia de un destino que es para siempre. La atmósfera de un planeta en descomposición, cargada de amoníaco y gases innobles. Sin más vuelta de hoja. Sin falsas esperanzas. Hay una escena en la que si son capaces de mantener la vista sobre la pantalla... Bien, Trapero, carajo!!!

La actriz que intepreta el papel de médico -Martina Gusman- está fenomenal. La escena en la que se pincha en el pie en un baño de hospital lleno de desperdicios es todo un poema. Como el plano del final del combate de Darín contra su repugnante ex jefe que muestra una banderita argentina -azulunada, del color del cielo- para rematar la faena. Todo un símbolo de los que han utilizado la enseña patria para hacer cualquier barbaridad. El cana metido hasta las cejas en toda la merda... Tal cual.

Y el clímax final. Con recursos que ya utilizó Amenábar con maestría. Te tiene atornillado a la butaca. A ver de qué película de los últimos tiempos podemos decir lo mismo, eh, Tom Cruise, a vos te hablo.

Trapero, no me canso de decirlo, sos Gardel y me enorgullece que la patria dé hijos tan creativos y jugados con su profesión. Bravo, viejo. Bravo. Últimamente estábamos demasiado acostumbrados -por fuerza- a otra clase de hijos.

domingo, 4 de julio de 2010

Alemania y España

Ayer se produjo una situación insólita. Alemania jugó un partido contra sí misma, ya que el otro equipo citado para los cuartos de final, Argentina, no compareció. Estaba a miles de kilómetros de allí.

Con un juego ordenado, jugadores físicamente en forma y sin aspavientos, Alemania vuelve a meterse en la pelea por un título mundial. Ayudó mucho la inexistencia de rival. Cuentan las crónicas que en la banda había un tipo bajito con cara de desesperación.

La humillación del 4 a 0, lo de la cura de humildad, lo de un equipo repleto de individualidades sin conciencia de grupo y lo de Messi bajando penosamente a buscar balones una y otra vez para intentar sortear a veinte rivales lo dejamos para otra ocasión.

Se confirma que para dirigir un equipo de fútbol -como para dirigir un equipo de cualquier índole- además de pelotas hace falta tener cerebro.

España sí se metió en semifinales. Por primera vez en su historia. Del Bosque es un tipo incapaz de caer mal. El partido fue regular tirando a malo.

Paraguay dio una lección de aguante y pudo haberse alzado con la victoria. En ningún caso fue menos que España. Conserva ese viejo espíritu orgulloso guaraní que en el siglo XIX les llevó a enfrentarse a las potencias de la Triple Alianza. El mismo orgullo que fue causa de su destrucción. Me gusta su equipo.

España volvió a contar con Villa, el torero asturiano que está en racha. Casillas, el portero, salvó al equipo del desastre.

Todos deseamos que España llegue a lo más alto, aunque para ganar a Alemania tendrá que echar el resto y jugársela. Torres no, faz favor... En un partido de estas características puede pasar cualquier cosa.

Vamos España, todavía!

domingo, 27 de junio de 2010

Vamos Argentina, vieja y peluda!

El verano español no quiere llegar del todo y hace un día gris tirando a plomo.

Solo en casa con Pablo. Preparando la comida -arroz con verduras, mi repertorio no da para tocar a Rachmaninov en la cocina-, mientras Pablo ensaya al piano e insiste en que vaya a escuchar cada fragmento. Adoro a este pibe.

Tarde de fútbol. Juega Argentina. Octavos de final. La Tierra parece en orden.

Desde mi planeta, cambio y corto.

jueves, 17 de junio de 2010

Ar geeeeeen ti naaaaaaaaa!!!!


¡Partidazo de la albiceleste! Como en los mejores tiempos. Messi calentando motores (impresionante el doble tiro que mordió el palo sin ángulo y acabó en las piernas de Higuaín). ¡Ni Le Corbusier, ni el mismo Niemeyer pudieron siquiera soñar semejante línea...!

Verlo a Maradona era todo un poema. Con esa barba blanca mezcla de Papá Pitufo y gaucho salteño. El viejo Maradona... todo un símbolo de mi generación. El pibe que salió de la villa y que dibujaba cosas imposibles en la cancha. Que puso en pie a una nación entera en 1986 y casi vuelve a repetir la hazaña en 1990. Que cayó y se levantó docenas de veces. Han pasado veinte años!

Aunque a veces alguien de su entorno tendria que recordarle que es mortal -y que como tal también dice y hace boludeces- el Diego fue algo difícil de explicar, que sólo puede darse en un país donde la mitomanía alcanza grados religiosos. Gardel, Perón, Evita, Maradona... El Panteón Nacional.

Ya lo comenté en otro post: si la ensalada de egos que es la selección argentina despierta, podemos ver fútbol de altos vuelos. Ojo en defensa, no están las cosas para andar regalando goles. No miro a nadie...

El Mundial electriza las naciones. Y yo que no tengo tele en casa ando como alma en pena de bar en bar...

1974, Mundial de Alemania. Soy un pibe y voy a cuarto curso. Existía un álbum de figuritas (cromos) que había que conseguir sí o sí para obtener la pelota oficial del campeonato.

Recuerdo un jugador de Zaire (hoy Congo) que no se podía encontrar ni a tiros. Era la figurita difícil. Hasta guita ofrecían... La gente empezó a pensar que se trataba de una leyenda urbana.

MUKOMBO, jugador de Zaire. ¿Qué habrá sido de él...? ¿Habrá sabido alguna vez que, pese a que su selección nunca alcanzó la gloria, él y sólo él estuvo en boca de todo un país?


-Ché... ¿tenés a Mukombo?

-¿Y vos creés que si la tuviera sería para vos...? ¿Vos estás en pedo?

Los nostálgicos pueden pulsar aquí. Este es el álbum de la Copa del Mundo de 1974. Misteriosamente, la página en la que debería aparecer Mukombo ha sido cuidadosamente arrancada. ¿Tendrá algo que ver Mukombo con las profecías de Nostradamus, la caída de las Torres Gemelas, el advenimiento del Anticristo? Mukombo Macumba...

Llevo siete millones de años fuera de mi país, el año pasado fui a Buenos Aires y me pareció estar en Marte, pero cada vez que Argentina juega un Mundial me veo gritando solo en cualquier bar como si me fuera la vida en ello. En el 2006 casi genero un incidente en el bar del pueblo de Castilla en el que vivía. Argentina estaba jugando mal y me puse a putear al aire y en el bar estaba el cura -menudo-, el alcalde y todas las fuerzas vivas. En 1986 estábamos viendo la final en casa de Manuel Picón y de la emoción del tercer y definitivo gol de Argentina me levanté y le di un hombrazo a una biblioteca que saltó por los aires. Estaba como drogado: no sentía dolor, sólo alegría infinita. En 1978 tuvimos que irnos y mi tío Santiago -Dios lo tenga en su gloria- coleccionó para mi hermano Diego (el genio de la familia) y para mí todos los periódicos del Mundial. Día por día. Y luego nos lo envió a nuestro piso de Juan Bautista de Toledo. Vimos la final en una tele alquilada en la calle Hortaleza por 1.150 pesetas al mes. ¡Una ganga!

Gracias muchachos por el partido que hicieron. Invitan a soñar. Cierro los ojos y corro otra vez por la Agronomía.

Todos somos ángeles caídos en este mundo cuadrado, por eso ver al Diego-Fénix abrazado a los pibes después de cada gol es como verlo al Camarón cantando por bulerías en una esquina cualquiera de Cádiz. Como si nunca hubiera muerto. Algo que obviamente no puede, no debe. Simplemente no ocurrió.

sábado, 15 de mayo de 2010

El robo del Bicentenario

Nuevas noticias de Radio Realidad. Hay más informaciones para este boletíiiiiiiiiiiinnnn. A tres cuadras del Obelisco (un lugar discreto), unos tipos van a robar y hacen tanto ruido con los sopletes y las herramientas que un vecino alarmado avisa a la policía. Les faltó poner música a todo volumen. Una fusión de cumbia con trash metal. Como decía Gordon Gekko, el tiburón de Wall Street, "la ambición es buena".

Obtuvieron 800 pesos como botín (poco más de 200 dólares). Eran cuatro. Suponiendo que en el mundo de los chorros todo se reparta por igual -es mucho suponer-, tocaban a unos 50 billetes de un dólar por cabeza. El golpe del siglo. Dando una media de 4 golpes por día durante 15 años -todos los días- podrían juntar un capitalito. El problema vendría después con los chorros del banco (¿fondos de inversión o acciones? ¿Madoff o Lehman Brothers? ¿corralito o corralón?).

Tal vez, llegada la ineludible hora del reparto, los increíbles botines menguantes sean la única forma de garantizar la supervivencia de todos los miembros de la banda. Poner punto y final a una amistad por 50 dólares resulta demasiado doloroso.

... Y la chiva hasta a Cristo se la han afeitao...

Cuatro hombres fueron detenidos esta mañana cuando asaltaban un negocio dedicado al rubro textil ubicado a tres cuadras del Obelisco. Los ladrones, que habían accedido al local luego de cortar las bisagras de la cortina metálica de la vidriera, fueron sorprendidos en el momento en que intentaban violentar una caja fuerte.

El subcomisario de la seccional 3a., Jorge Villalba, explicó que los asaltantes --dos de ellos argentinos, uno peruano y otro chileno-- fueron sorprendidos cuando trataban de forzar una de las dos cajas fuertes del local.

Todo pasó en un local textil ubicado en Cerrito 50, entre Rivadavia y Bartolomé Mitre. Villalba informó que los ladrones ingresaron al comercio tras cortar las bisagras de la cortina metálica y que, una vez adentro, se apoderaron de unos 600 pesos que había en la caja registradora.

Luego, los ladrones fueron hasta una de las oficinas administrativas del comercio y trataron de abrir las cajas fuertes. Lograron forzar una de ellas, pero como sólo hallaron 200 pesos y documentos, intentaron abrir la segunda caja.

El ruido que hicieron con los sopletes y herramientas, usadas para abrir la caja fuerte, fue escuchado por un vecino del edificio que está arriba del local comercial, quien llamó al 911 y alertó a la Policía. Así fue que dos móviles de la comisaría 3a. se dirigieron al lugar y sorprendieron a los ladrones.

"Lo llamativo es la audacia que tuvieron para cortar las bisagras, pero hay que tener en cuenta que por la noche no es una zona muy transitada. Además, frente al local hay una parada de colectivos que hizo de pantalla para evitar ser vistos por eventuales automovilistas", dijo el jefe policial.

En poder de los ladrones se secuestraron unos 800 pesos, un tubo de oxígeno, otro de acetileno y otras herramientas de corte. Además, los delincuentes contaban con la llave de uno de los candados externos de la cortina metálica, lo que hace suponer que en el hecho existió un entregador.

Los delincuentes quedaron detenidos en la seccional 3a, a disposición del juez de instrucción porteño número 11, Luis Rodríguez.

miércoles, 7 de abril de 2010

Ha llegado El Messías


Lo que ayer hizo Leo Messi, Su Majestad "La Pulga", en el partido del Barcelona contra el Arsenal no tiene nombre. ¡Cuatro goles como cuatro soles! Un derroche de buen juego y de buen rollo. Alguien que es un iluminado, un ser procedente de otro planeta, de otra galaxia.

Cuando Messi está en racha no hay nada que se le resista. Es como Piazzolla tocando el bandoneón o Paco de Lucía la guitarra. No hay nada igual, ni siquiera parecido. Los tipos que intentan imitarlos están tan lejos como Plutón, que ahora ya ni siquiera es planeta. Ya de por sí imitar a otro -intentarlo nomás- resulta patético.

Fuera de la cancha, La Pulga también es un ganador nato. Más tranquilo, más buena persona y más simpático no se puede ser. Miento... Ahí tenemos a Macri, pisándole los talones. ¡Haciendo amigos por dondequiera que va!

Leo Messi es un genio. Y como todos los genios -como le pasa a Nadal- tiene sus altibajos. La genialidad consiste en que cuando se tiene un día malo también se deja huella. Y La Pulga deja un recuerdo imborrable.

No tengo memoria de ver cuatro goles de semejante factura marcados por el mismo jugador en competición europea. Habría que remontarse a los tiempos de Di Stéfano o Puskas, pero yo no había nacido o estaba hichándole las pelotas a mis viejos (¡Santos!, ¡Más que santos!). La hinchada de bolas se habría de prolongar en el tiempo. Más de lo normal.

Pep Guardiola, el entrenador del Barcelona, otro tipo incapaz de caer mal (habría que estudiar..., ya que se dedica dinero a estudiar toda clase de cosas en los grupos de investigación de las Universidades: recuerdo una clase con Manuel Castells recién llegado de USA en la que habló entusiasmado de una investigación realizada en Berkeley, CA, interesándose en el porcentaje de gente que quería ser feliz y, tras invertir 300 millones de las antiguas pesetas y mucho trabajo estadístico, llegaron a la conclusión de que el 99,87 por ciento de los americanos deseaba ser feliz. ¡Insólito! Habría que estudiar, decía, por qué cierta gente cae bien sí o sí y otros parecen una patada en el hígado o que desayunan vinagre. ¿Hay predisposición genética a ser un plomazo? ¿Hay ciertos componentes adquiridos? ¿Pedir guita prestada de forma recurrente, por ejemplo, ayuda?) declara lo siguiente: "algún día le contaré a mis nietos que yo entrené a Leo Messi". Ole esa hidalguía.

Ahora sólo falta que la ensalada de egos que es la actual selección argentina se centre y cuidadín, podemos llegar a ver fútbol de altos vuelos. Ahí tengo el corazón dividido. El combinado español juega que da gusto y ya le toca ganar la Copa del Mundo, pero esa es otra historia. No quiero pensar en una final Argentina-España.

Leo, querida Pulga, SOS GARDEL! Oíd mortales.

lunes, 29 de marzo de 2010

Mierdas del Riachuelo


La FAO acaba de publicar un informe sobre el hambre en la República Argentina que deja a su gobierno a la altura del betún. Tratándose de un organismo internacional, queda poco espacio para hablar de complot de los medios de comunicación contrarios a los Kirchner.

Con una población que no alcanza los 41 millones de habitantes y una superficie de 2.780.000 kilómetros cuadrados, la Argentina no puede, no sabe o no quiere dar de comer a su gente. La responsabilidad es colectiva y supera el ámbito del propio gobierno.

Informes de esta clase hacen pensar en la necesidad de una Revolución Francesa en las tierras donde surgió el tango. En lugar de Luis XVI y María Antonieta, disponemos de una gente que está demasiado ocupada en incrementar su patrimonio personal, así que vaya con la diferencia.

Un país que tiene una presidenta que se declara de izquierda, que se preocupa de su imagen exterior hasta el punto de autoagredirse con bótox, con tipos rubios que juegan al polo, mucho fútbol para que nadie se detenga a pensar en lo esencial, gente linda que se pasea por el mundo, veranea en Punta del Este o saca todo su dinero al exterior, "¿todo bien?", y también esto:

Los datos que aparecen en el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), han dejado perplejos –y avergonzados- a muchos argentinos.

Con un 0,65% de la población mundial, el país produce el 1,61% de la carne y el 1,51% de los cereales que se consumen en el mundo. Sin embargo, en la misma Argentina hay nueve millones de niños que pasan hambre, de los cuales 2.920 mueren cada año por desnutrición.

En una visita guiada a Acuba, un barrio de chabolas ubicado a orillas del Riachuelo, uno de los cauces más contaminados de Sudamérica, se observa la siguiente escena: los pobladores extienden una red en el agua; cada tanto la sacan y revisan si han atrapado algún alimento.

"De los basurales que hay junto al río se desprenden restos de comida que la corriente arrastra. Lo que se pesca se lava con lejía para quitar la suciedad y se sirve a la mesa. El médico dice que es malo para la salud. De acuerdo, pero ¿cómo hacemos para que los chicos no lloren porque se les retuerce la panza?", pregunta, retóricamente, Ricky, uno de los 'pescadores' de Acuba.


Aparte de buscar comida, la principal ocupación de las 300 familias que habitan en chozas de madera y chapa es el 'cartoneo': desde muy temprano, los adultos recorren las calles de la capital con sus carros, recogiendo los cartones y los papeles que luego venden a las plantas de reciclaje. "Aquí no ha venido ninguno de esos políticos que reparte la ayuda del Gobierno a los necesitados. Para ellos Acuba es algo que no existe", reflexiona Ricky.

La persona más popular del asentamiento, la que todos invocan sin olvidar el "que Dios lo proteja" es Marcelo Rodríguez, fundador y proveedor único del comedor popular.

"Cada día damos de almorzar a 200 chicos. Antes, con lo que aportaba la Red Argentina de Alimentos (RAA) y con lo poco que yo podía sacar de mi sueldo, servíamos verduras y algo de carne. Ahora con el aumento de precios sólo arroz y patatas", señala Rodríguez.

Igual que la mayoría de las ollas comunes que se organizan en los barrios marginales, el comedor de Rodríguez no recibe un centavo del gobierno. De un gobierno que se dice 'progresista' y que suscribió la carta de 'Objetivos de Desarrollo del Milenio' de la ONU, que establece como prioridad principal, la erradicación del hambre y de la extrema pobreza.

"Que no digan que faltan recursos o que debemos esperar el día en que los ingresos estén mejor distribuidos, para terminar con este escándalo. Sólo en Buenos Aires se arrojan cada día, 12 toneladas de alimentos. Si en vez de confrontar a la Oposición, los políticos del Gobierno dedicasen unos minutos a planear como se aprovechan esos restos, se reduciría ostensiblemente el índice de mortalidad infantil. Pero ellos tienen el corazón de piedra", expresa Atilio Basile, un nutricionista que trabaja para RAA.

Para Juan Carr, dirigente de la organización Red Solidaria, los comedores populares representan una salida de emergencia, no la solución del problema. Carr coordina junto la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires, un programa para crear granjas y huertas de cultivo en las zonas más afectadas por el hambre. El objetivo de los promotores del plan es aumentar de 550 mil a 900 mil, las huertas que ya proveen de verduras a los más necesitados.

"Creemos que si el proyecto avanza, para el 2016 el número de hambrientos se habrá reducido a la mitad. Espero que antes de irme de este mundo, en Argentina no haya niños que van a dormir sin probar alimentos sólidos", afirma Juan Carr.

Lo extraño es que no nazca un Ché Guevara cada día. Es como si San Martín aún estuviera estudiando en el Colegio de Nobles de Madrid. Como si en este año de 2010 en que se conmemora el bicentenario de la Revolución de Mayo hubiera que empezar por el principio, conquistando los derechos básicos. En un país que tiene tierra fértil y vacas para aburrir. Doscientos años perdidos. Hay que volver a reunirse en la Jabonería de Vieytes. Pero ya.

viernes, 19 de marzo de 2010

Valdez. Seis

Hacia el mediodía empezó a llover, al principio tímidamente, pero luego se largó con todo. Así que ante la falta de guita y la presencia del agua, decidieron refugiarse en la pensión de Valdez, en donde a la hora de llevar minas no le hinchaban mucho las pelotas.

Se cebaron unos mates y se pusieron a charlar. Tardaron unos diez minutos en meterse en la cama. El sonido de la lluvia contra el vidrio de la ventana invitaba a hacer el amor furiosamente, era la llamada de la selva, el recuerdo de cuando éramos un puñado de monos asustados que vivían en los árboles. Contentos de estar vivos. Las lluvias torrenciales daban la oportunidad a nuestros lejanos antepasados de disfrutar del sexo sin el temor constante de caer en manos de un depredador.

Valdez trató de concentrarse pero aquello no levantaba temperatura. Problemas con el condensador de fluzo. Había inducción en chacrita. Sería el estrés previo al golpe. Qué se yo… Se acordó de una mina única -como salida de un cómic manga: inspiraba a cualquiera- con la que se enganchó durante las celebraciones del Día Nacional del Boludo, en junio del año pasado. El país se paraliza durante esta festividad de profunda significación rioplantense y la gente se vuelve más amable, más cariñosa. En los colegios de toda la nación se realizan actos deportivos, mesas redondas y toda clase de celebraciones presididas por la Enseña Nacional portada con singular elegancia por el Abanderado y sus Escoltas. Alumnos, en pie.


Probó de todo, visualizando todo tipo de imágenes como le había recomendado el psicólogo de la barra, Gratosky. Che… un boxeador, qué papelón.

Hasta que le vino a la mente la imagen del General San Martín avanzando al frente de sus tropas:

-¡A la carga, mis valientes! ¡Vencer o morir!–gritaba el bravo general, padre de la patria, padre de todos nos, padre de todos los padres.

San Martín marchaba al encuentro con la muerte con la espada desenvainada, a por las tropas realistas, a pecho descubierto. La virilidad en estado puro, sin mezcla. Así, como Dios lo trajo al mundo. Pero la imagen era un poco rara. El ínclito prócer galopaba hacia atrás y las encendidas arengas a las tropas ¡Adelante mis valienteeeeees! ¡Vencer o moriiiiiir! estaban muy distorsionadas, como en un sueño medio raro. Como si San Martín y las tropas realistas estuvieran en pedo. Eso sí, el Libertador iba montando su famoso caballo, el mismo que le acompaña por toda la eternidad en las plazas de la República.


-¡¿De qué color era el caballo blanco de San Mart…?!- gritó de repente Valdez, acordándose del boludo de Giménez, que se sentaba dos pupitres más a la izquierda. Nora lo miró azorada.

Y eso fue el bálsamo de Fierabrás. Gracias a la imagen del héroe de Yapeyú, Valdez tuvo una erección simpar, entre los grandes padres del aula, Sarmiento inmortal, con gloria y loor incluidas.

-Campeón, vení para acá…- susurró Nora, tomando el mando de la situación.

Entonces empezó el gran quilombo. La cama comenzó a moverse como la de la niña de El Exorcista, volaron las sábanas y crujieron los muelles. Vos arriba, ahora correte un cachito, no, más a la izquierda, pará loco, así no… no tan rápido, un poco más suave… qué ansiedad… ahora, dale nomás, así, mmmmmmm. Estuvieron rompiendo las paredes durante horas.

-Un poco más despacio, negra, que nos van a oír en toda la cuadra…

A pesar de su dilatada experiencia, Valdez creía que alcanzar el orgasmo al unísono con una compañera de cama era una especie de leyenda urbana, algo que contaban los muchachos del bar como para darse importancia. Le bastaron cuarenta minutos para comprobar que eso no era así. Era como el cuento de las multiorgásmicas, que solía referir el gallego Soto a quien prestase oídos. Haberlas, haylas. Y cuidadito.

"Esta mina es algo que no tiene nombre", pensó el púgil mientras se acordaba de Belgrano, de la Primera Junta, de Martín Güemes, del Negro Falucho -sobre todo del Negro Falucho. Había que preservar el efecto Libertador, no fuera que la gesta acabara naufragando frente a las costas de Boulogne sûr Mer. Otra que Gi Monte.

Los ojos de Nora brillaban en la oscuridad. No paraba de susurrarle cosas al oído. Cosas irreproducibles. Cosas que sólo se pueden decir en medio de encuentros en la tercera fase. Barcos que se cruzan en la noche. Valdez estaba hecho un toro.

De repente, se oyó la voz ronca del turco que regentaba la pensión.

-Che, déjense de cojer de esa forma desesperada que hay más días. Hay más tiempo que vida. Vengan a ver esto...

ALERTA METEOROLÓGICO

El Gobierno Porteño recomienda a los vecinos:

• ABSTENERSE DE SACAR LOS RESIDUOS DOMICILIARIOS.
• No circular por calles anegadas.
• Retirar los vehículos estacionados en zonas anegables.
• No colocar macetas ni sillas de plástico y retirar las colocadas en ventanas o balcones que, por acción del viento, puedan ser arrastradas al vacío provocando en su caída consecuencias lamentables.
• Tener sumo cuidado con tendederos y todo elemento que pueda provocar riesgos a terceros.
• Asegurar los elementos que se encuentren en obras de construcción, tales como chapas, ladrillos, tirantes, etc.
• Poner especial atención al cruzar la calle. Hacerlo por las esquinas asegurando el cruce antes de realizarlo.
• No tocar columnas del alumbrado, cajas de luz, o cualquier tipo de cables que hubiere en la vía pública.

En caso de detectar cualquier irregularidad que implique un riesgo, comuníquese de inmediato, por la línea gratuita 103 de Emergencias en la Vía Pública y Edilicias.
Asimismo se informa a la población que personal de la Subsecretaría de Emergencias del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se encuentra recorriendo las distintas zonas a efectos de evaluar la situación reinante y ante la detección de anomalías, dar intervención a los distintos organismos que integran su centro de operaciones de emergencias.


“Abstenerse de sacar los residuos domiciliarios”, dice el bando. Pero eso es lo que hacen justamente los porteños en cuanto empieza a llover: sacar toda la merda afuera.

-Che, decile al pibe que saque la basura que está empezando a llover.

-¡Decíselo vos, pelotudo!

Los habitantes de Buenos Aires ya no se sorprenden ante esta clase de sucesos. Las bocas de desagüe quedan tapadas con bolsas de desperdicios en menos de lo que canta un gallo y el nivel de las aguas sube y sube, como la espumita de aquella publicidad de cerveza Quilmes. Es el Diluvio.

Existe un servicio municipal de honda raigambre en la ciudadanía. Data de los tiempos de la colonia. A diferencia de la vendedora de empanadas, el aguatero o el vendedor de velas, el soretero de Buenos Aires sobrevivió a los embates del tiempo.



Cuando la ciudad se convierte en una Venecia improvisada es necesario eliminar las aguas negras a la antigua usanza. Aquí es donde juega un papel fundamental el soretero que, como su nombre indica, va recuperando bolsas repletas de soretes y otras inmundicias para alivio de la sufrida urbe. Este empleado municipal se desplaza en botes especialmente acondicionados para la recogida y, posteriormente, lleva la preciada carga hasta una estación de reciclaje que suele estar colapsada, taponada, en obras o clausurada.

La población local adora a sus soreteros. Es muy habitual que cuando uno de estos funcionarios entra en un restaurante el resto de los comensales se ponga de pie y comiencen a aplaudir. Andando el tiempo, muchos de ellos se han dedicado a la política de ámbito nacional con excelentes resultados. Incluso llegó a hablarse de un Frente Unido de Soreteros pilotando la nave de los Libres del Sur. Están tan acostumbrados a flotar… son incombustibles.

Valdez. Uno
Valdez. Dos
Valdez. Tres
Valdez. Cuatro
Valdez. Cinco

martes, 9 de febrero de 2010

Valdez. Cinco

Por la mañana tampoco se acordaba dónde había conocido a Nora o de si la había conocido siquiera. Era lo de menos: ella le gustaba. Y había caído como del cielo, sin los aburridos preludios de salir y conocerse. Directo al grano.►♫ Derecho viejo.

Fueron a desayunar a un bar del barrio. Ella pidió café solo con tostadas y él un submarino con medias lunas. El mozo se lo quedó mirando...


-Ya sé que no queda muy macho esto del submarino... pero ¿qué querés...? Me gusta desde que era purrete.

Valdez no se daba cuenta, pero hablaba con un lenguaje en desuso, mezclando palabras del lunfardo cotidiano con cosas que oía en los tangos y expresiones de su propia invención. Se encontraba bien escuchando tangos: el tango era real. Era lo único real. El resto se lo llevó la marea.

Buenos Aires por la matina es una ciudad húmeda. La gente va de un lado al otro, muy industriosa. Todos tienen mucha, mucha prisa. El tráfico es infernal y se presta a toda clase de insultos, peleas, encontronazos. Probablemente, la ciudad ocupa un puesto muy importante en el ranking de conductores desagradables. Cuando ven a un tipo atravesar un paso de cebra consideran que se trata de un blanco en el que hacer diana. Si el pobre peatón logra sobrevivir, no es extraño que desde el bólido asesino le griten hijodeunagranputa mientras sus ocupantes se cagan de risa. En cualquier caso, las peleas suelen quedarse en enfrentamientos verbales y no pasan a mayores. Con la mitad de la mitad, en el DF o en cualquier ciudad de los Estados Unidos aquello acabaría a tiro limpio.


Sin querer, los dos se encaminaron hacia Palermo Viejo. Los cafés, las calles más tranquilas, el ritmo diverso. Entraron en un boliche de la Plaza Cortázar y se quedaron un buen rato. Ella pidió un Fernet Branca y le contó que había estado dando tumbos de aquí para allá. Vivió un tiempo con un médico sádico, después anduvo de ciudad en ciudad y regresó a Buenos Aires donde vivió en una comuna de ocupas y, finalmente, se dedicó a vagabundear. Los vagabundos rioplatenses están jodidos. En cualquier ciudad es complicado vivir en la calle. En Buenos Aires, y más siendo una mina, te jugás el cuello todos los días. Tus propios compañeros de infierno se encargarán de reventarte a patadas. El porteño es cruel con la gente que no tiene un mango. El porteño es cruel y ya está.


Al caer la noche fueron a cenar a un boliche de Almagro. Se sentían bien juntos. Nora era morocha, con la piel canela y los muy labios sensuales. El rostro era aún firme y su dentadura se había convertido en un escudo.

Cuando llevaban una media hora en el restaurante entraron tres tipos armados a cara descubierta. En el local había unas treinta personas.

-A ver hijos de una gran puta, quédense donde están y pongan las manos donde pueda verlas- gritó el que parecía estar al mando. Debía tener poco más de veinte años. Los otros dos eran aún más jóvenes. Puede que por debajo de los dieciocho. Iban drogados hasta las cejas y daban la impresión de utilizar sustancias para dopar caballos. Kilos de paco como mínimo.

Valdez agarró instintivamente la mano de Nora y se quedó en el molde valorando las posibilidades de la situación. Los pibes parecían de esos a los que todo les importa tres carajos. La cárcel no era peor que sus vidas. Morir joven era una necesidad. Además, conocían perfectamente el código penal.

Uno de los empleados se acercó al “jefe” con la intención de parlamentar.

-Señor, este es un restaurante familiar. Hay niños cenando y…

Antes de que pudiera terminar la frase uno de los escoltas le apuntó con su revólver y le disparó a bocajarro en pleno rostro, no una sino dos veces. El cuerpo cayó pesadamente a un costado y la sangre manchó varias mesas. Se hizo un silencio sepulcral.

-¡Manga de pelotudos…! Les dije que se queden donde están. Saquen las carteras y vayan poniendo encima de la mesa todos los chiches: relojes, teléfonos, encendedores, ¡todo! Y no se hagan los vivos que acá hay mucha guita.

Para que tomaran en serio lo que acababa de decir, el tipo agarró a un individuo con pinta de funcionario que estaba sentado en una mesa cercana, lo levantó en peso como poseído por una fuerza diabólica y le pegó un culatazo que lo tiró al suelo. La mina que estaba con él entró en barrena y se puso a gritar.

-¡Callate boluda!- le gritó uno de los pendejos armados. –¡Te callás ahora mismo o te reviento!

La amenaza surtió efecto. Los más jóvenes empezaron a recorrer las mesas y fueron juntando las billeteras de los comensales. Todo se hacía compulsivamente, utilizando una violencia innecesaria. En el local no había gente de guita, más bien eran clase media, matrimonios muy jóvenes, alguna que otra pareja en franco adulterio sin demasiada esperanza, laburantes…

En cinco minutos ya estaba todo el pescado vendido.

-A ver, vos y vos, vengan para acá. Sí vos, pelotuda, ¿no me oís…?- dijo el líder señalando a dos minas jóvenes que acababan de dejar sus escasas joyas sobre la mesa.

-Vengan que nos vamos a dar un paseo- sentenció uno de sus acólitos.

Salieron con las dos pibas, se metieron en un coche y salieron quemando ruedas como alma que lleva el diablo.

La gente empezó a recomponerse. Valdez le preguntó a Nora cómo estaba.

-Bien, estoy bien… no te preocupés- le dijo. Nora era dura.

La policía llegó a los veinte minutos y tomó declaración a los testigos.

Al día siguiente se enteraron por la televisión de que las dos pibas que se habían llevado como rehenes aparecieron en una zanja de Villa Justicia y Libertad. Estaban desnudas de cintura para abajo, las habían violado y les habían pegado sendos tiros en la nuca. De los ladrones no había ni rastro. Lleva el caso la Fiscalía de Instrucción Treinta y Tres. Investiga la Comisaría Seis.

Valdez. Uno
Valdez. Dos
Valdez. Tres
Valdez. Cuatro