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domingo, 9 de septiembre de 2012

Eurovegas

El Sindicato de Putas, la Confederación de Mafias Unidas y la Hermandad de Matones Apátridas agradecen profundamente a la señora Esperanza Aguirre y al señor Adelson esta nueva oportunidad de medrar y crear riqueza. Nuestros sindicatos se precian de ser los únicos tolerados por el señor Adelson, también conocido como "el amigo de los niños". Tampoco queremos dejar pasar la ocasión de felicitar al Gobierno de España por recortar la inversión en I+D, educación y prestaciones sociales para poder focalizar las menguantes energías del país en el negocio inmobiliario, el vicio y la imbecilización del personal. ¡Por una España de Gran Hermano, ludópatas, cáncer de pulmón, putas y putos!

lunes, 30 de julio de 2012

Zamba de mi Esperanza


Yo y mi mamandurria,

por Lorenzo Silva (El Mundo, 29 de julio de 2012).

Sí, yo también tengo una mamandurria. Exactamente 426 euros al mes. Gracias a ella, y al comedor de Cáritas y a la Cruz Roja, mi familia y yo tenemos ropa y comida, pagamos los recibos, recargamos los dos móviles prepago con los que nos apañamos los cuatro y nada más. Los ahorros que fui haciendo para cubrir mi vejez pagan por ahora la hipoteca y así al menos no nos tenemos que ver en la calle. Pero echo cuentas y unos días me sale que bastarán para amortizar todo el préstamo y otros días me sale que no. Dependerá de cómo vaya el Euribor.

Tengo cincuenta y tres años y soy o fui ingeniero, pero desde hace tres años, cuando la crisis fulminó a mi empresa y mi empresa me fulminó a mí, no encuentro trabajo. No es que no haya visto ninguna oferta, pero en todas prefieren a titulados recién salidos, que son los más adaptables a las condiciones, desde el salario basura hasta la jornada infinita, que el nuevo modelo de relaciones laborales lleva aparejado. En vano he intentado hacerles ver a mis potenciales empleadores que estoy dispuesto a pasar también por ese aro. Me ven las canas, me ven la tripa y acaso calculan que mi salud cardiovascular no es óptima para asumir semejante desafío. Que pase el siguiente.

También he visto que hay ofertas de empleo en el extranjero, pero ahí la juventud pesa todavía más. He pasado dos procesos en los que fui siempre batido por chavales más jóvenes. Entre otras cosas, como la ausencia de cargas familiares que los distraigan o los vayan a deprimir con la añoranza del terruño, aquí resulta definitiva la baza de los idiomas. Todos estos han pasado un año de Erasmus en Londres o en Edimburgo o en Manchester. A mí me dieron francés en el colegio y el bachillerato, y el inglés que chapurreo lo he ido aprendiendo a bocados por el camino. Con eso, no puedo medirme con ellos.

De modo que aquí sigo, y cada día las perspectivas son un poco peores. Con cinco millones ya muy largos de desempleados, toda la obra pública parada y la privada bajo mínimos, mi empleabilidad resulta igual a cero, pero he aquí que esta semana he aprendido que yo soy el problema. Yo, y mi mamandurria.
Que me perdone quien tenga que perdonarme, desde el Dios Todopoderoso que está en lo alto hasta el último de mis conciudadanos para los que represento una carga insufrible, pero no puedo evitar acordarme de lo que sé y he visto, cuando aún estaba en el mundo con un traje y una corbata y un maletín lleno de papeles.

Las comilonas pantagruélicas repletas de concejales y politicastros de diputación provincial que inexorablemente se contabilizaban como gasto deducible, disminuyendo la cuota a ingresar de la empresa. O los BMW o los Mercedes en renting o leasing, que disfrutaban los que dirigían el cotarro y cuyas cuotas también iban a mermar lo que al final del ejercicio se le abonaba al erario público (durante cuatro años, incluso tuve yo uno, aunque el mío era sólo un Citroën grande).

Una vez me contaron que en cierta empresa, un banco para más señas, se hacía lo mismo pero con el avión a disposición de la cúpula y con cosas aún más escandalosas. La gente se sorprendería, si supiera los impuestos que pagan quienes más dinero mueven. Cómo, año tras año, les llega a salir negativa la declaración.

Nada de eso son mamandurrias, claro. Eso se llama optimización fiscal. Como tampoco lo es que una diputada y ministra con nueve propiedades inmobiliarias, una de ellas en Madrid, reciba una indemnización por vivienda para que pueda alojarse dignamente en la capital. Mil ochocientos euros, o lo que es lo mismo, la limosna que yo recibo multiplicada por cuatro. Eso, insisto, no es una mamandurria. Eso es una indemnización.

Sí, vengan a por mí. Me lo tengo merecido.

viernes, 19 de febrero de 2010

Aznar es un impresentable


¿Cómo es posible que un ex-presidente de la nación reaccione así ante la provocación de un grupo de estudiantes universitarios? Si se tratara de hombrecillos dirigentes de la SGAE se entendería perfectamente, pero nuestro antiguo Conducator, aquel prócer que nos devolvió la confianza en nosotros mismos y la sensación de destino en lo universal reconquistando para la cristiandad la isla de Perejil... Por el Imperio hacia Dios. Ver para creer. De hecho, el hombre que aparece a su derecha en la fotografía se queda literalmente a cuadros.

Hace poco escribí un post sobre la izquierda incompetente, pero es que cuando hablamos de la derecha hay que utilizar el calificativo impresentable.

En esta imagen, José María Aznar se retrata en todo su esplendor. Apenas se escarba un poco y tras esa finísima capa de europeísmo y modernidad late la fuerza reaccionaria de toda la vida, la derecha obtusa y retrógrada, opuesta al diálogo y a los avances sociales. La misma derecha que se mofa de la existencia de un Ministerio de Igualdad, de la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo o de que en las filas de este gobierno haya participación equivalente de hombres y mujeres (por primera vez en la historia). La derecha que ignora olímpicamente las legítimas aspiraciones de los pueblos de España y a veces parece estar más cerca de Millán Astray que de la democracia. Que cuando viaja a Catalunya o a Euskadi exige que le hablen en castellano sin hacer el más mínimo esfuerzo por apreciar la enorme riqueza cultural que aportan otras tradiciones, otras sonoridades. Que se comporta con desprecio, mirando por encima del hombro como los paletos españoles cuando viajan a Portugal: no hacen ni un solo gesto de amabilidad con los naturales para decir una palabra en portugués, mientras que dan por supuesto que los portugueses deben comprender lo que dicen a la primera (como realmente sucede). Que se irrita hasta decir basta cuando los descendientes de la mitad de España que perdió la Guerra Civil exigen tener el mismo "privilegio" que tuvo la mitad vencedora: enterrar a sus muertos en paz. Aún se consideran el bando ganador, cuando no hubo sino perdedores, hermanos que asesinaron hermanos.

Esperanza Aguirre llamando hijoputa a su compañero de partido Alberto Ruiz Gallardón, los Gürtel de Valencia, el Padrino Fabra en Castellón, los ladrones que acudieron a la boda de la hija de Aznar en El Escorial, recuperando la memoria de aquellos días en que el sol no se ponía en España y un largo etcétera.

Mientras el PP admita en sus filas gentes de esta ralea el PSOE puede dormir tranquilo. Ya puede volar el país en pedazos que siempre se mantendrá en el poder. El resto de los partidos políticos lo tiene claro. Desde Durán i Lleida -el político mejor preparado y más convincente de todo el hemiciclo- hasta Izquierda Unida. Por esa razón, a pesar de la que está cayendo, se niegan a apoyar una moción de censura contra el gobierno.

Con esa abundante cabellera que todavía gasta, probablemente Aznar esté a tiempo de integrarse en algún grupo de hardcore punk antisistema. Punk nonagenario y de corte fascistoide.

Me cago en mi puta vida
te clavaré en mi pica en Flandes
te asfixiaré con mi malla de ballet
Y bailaré sobre tu tumba...!

Modales no le faltan a nuestro pequeño Cid Campeador. Se abre un mar de posibilidades en el aburridísimo panorama musical español -con la excepción de Miguel Poveda. Ha nacido una estrella.