martes, 15 de marzo de 2011

Hybris

La hybris (en griego antiguo ὕϐρις - húbris) es un concepto que puede traducirse como ‘desmesura’ y que en la actualidad alude a un orgullo o confianza en uno mismo exagerados, resultando a menudo en merecido castigo. En la Antigua Grecia aludía a un desprecio temerario hacia el espacio personal ajeno unido a la falta de control sobre los propios impulsos, siendo un sentimiento violento inspirado por las pasiones exageradas, consideradas enfermedades por su carácter irracional y desequilibrado, y más concretamente por Ate (la furia o el orgullo). Como reza el famoso adagio, erróneamente atribuido a Eurípides: «Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco.»

Nuestro mundo, nuestra manera de consumir -aquellos que pueden consumir, claro está-, nuestra forma de obtener la energía, la mayor parte de lo que hacemos, la avaricia sin límites, recuerdan al empeño de construir el Titanic, el "insumergible", el barco de los sueños, NI EL MISMO DIOS PODRÍA HUNDIRLO. Y, como todo el mundo sabe, no llegó a culminar su primer viaje. Sus restos descansan a 4.000 metros de profundidad.

Salvando las distancias tecnológicas y la magnitud del desastre ocasionado por un terremoto de una fuerza desmedida y el posterior tsunami devastador, ya tenemos nuestro "próximo Chernóbil".

¿Qué necesitamos para darnos cuenta de que nuestras centrales nucleares son VULNERABLES, tanto en lo que respecta a la acción de la naturaleza como a la de los fanáticos? Capítulo aparte el de los residuos nucleares que antes se tiraban irresponsablemente al mar y ahora se pasan la pelota de un sitio a otro para enterrarlos. Una de dos, o racionalizamos el consumo y cambiamos el modelo energético de forma radical o vamos directos y a toda máquina hacia el iceberg que terminará de rajar el casco de este planeta aburrido de nosotros y nuestras ocurrencias.

¿Cuál es el siguiente acto de esta tragedia? ¿Para qué preocuparse de las bombas nucleares iraníes o norcoreanas si en el mundo ya hay más de cuatrocientas bombas-centrales al alcance de algún iluminado? Se ahorran el misil y el sistema de guiado. Basta un puñado de suicidas/homicidas dispuestos a todo.

Hasta Chile -país con riesgo sísmico donde los haya- se plantea el uso de la energía nuclear.

Si nuestro mundo necesita la energía nuclear para sobrevivir, lo que hay que volver a plantear son las bases de la existencia de nuestro mundo. Desde cero si es preciso. ¿Acaso piensan los representantes de los diversos lobbies o los gobernantes untados de comisiones que las nubes radiactivas iban a esquivar sus casas de diseño con jardín?

Dicho esto, mi mayor respeto y mis condolencias al pueblo japonés que está dando una lección de civismo ejemplar. Yukio Mishima se habría sentido orgulloso. No parecen de este mundo.

viernes, 11 de marzo de 2011

Día gris

Día gris, para variar, en España cañí. Cumplo a rajatabla el acuerdo de divorcio. Mi destino se rije por horarios refrendados, debidamente abonados, compulsados, sellados y lacrados por la autoridad competente. Sobrevivo entre partituras y actos suplidos, minutas, devengos, locomoción, correos, copias, transportes, medidas provisionales, medidas cautelares, juicios verbales, derechos, provisiones de fondos, desglose de poderes, testimonios, petición de alimentos, procuradores, abogados, letrados.

Un día como hoy de hace siete años volaron los trenes de Atocha. Los primeros en llamar, al minuto, fueron Joseba desde Bilbao y Mario desde Alemania. Esas cosas no se olvidan. Sabían que solía subir a esos trenes. Pudo haberme tocado sin más.

Indirectamente, los fundamentalistas islámicos le dieron la puntilla a ETA, ya que después de semejante bestialidad, poner petardos en gasolineras resultaba escasamente terrorífico. Ya no basta con asesinar a sangre fría a una, dos o quince personas, cosa en la que ETA tiene varios masters. No. Para ser terrorista cum laude hay que llevarse por delante a más de 200 y dejar secuelas imborrables en varios miles de una tacada, en caso contrario el público se levanta de la butaca. Eso es terrorismo. Qué será lo próximo que se les ocurrirá a estas brillantes mentes. Una central nuclear, bombas químicas, virus letales.

El terrorista, un gran triunfo de la evolución.

En los alrededores de la estación de Atocha, ya de por sí sombríos, de aluvión, de paso, despersonalizados, inquietantes, con sabor a cuartel de noche, a comedor de oficina, a cola del paro, se suma la presencia invisible de espíritus torturados. Si se afina el oído se les oye gritar por las noches. Se detuvo antes de tiempo el reloj para cientos de almas. Familias borradas del mapa. Muertes inútiles.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Caído del cielo

Alguien hace desaparecer una bolsa con nada menos que un millón y medio de euros que guardan unas misteriosas monjas. El origen del dinero está relacionado con el advenimiento de mi sueg... digo del Anticristo, que se reunía con Stalin en los Urales como Franco bien sabía.

Un rompecabezas digno de Torrente, el brazo imbécil de la ley. Monjas de clausura, billetes de 500 euros (propios de mafiosos, constructores y políticos corruptos), la cercanía de 2012, la desamortización de Mendizábal, la CNT, el copón bendito.

A Dios rezando y con el mazo cobrando. Un poco de pasta, basta. Ruiz-Mateos y Nueva Rumasa, las monjas que han renunciado al mundo y el misterio del dinero negro, como llovido del cielo, al margen de la terrenal Hacienda. Todo muy espiritual.

A estas horas, la policía investiga en el convento de monjas de clausura Santa Lucía de Zaragoza el presunto robo de un millón y medio de euros, que la comunidad cisterciense guardaba en efectivo en el cenobio, situado en el barrio de Casablanca de la capital aragonesa.

La investigación está abierta desde el pasado 28 de febrero. Ese día, sobre las 7.45 las propias monjas denunciaron que varias puertas habían sido forzadas y que había desaparicido el dinero, en su mayor parte billetes de 500 euros, que guardaban en un armario en bolsas de plástico, según indicaron las religiosas a los agentes.

Fuentes policiales descartan, por el momento, el hallazgo casual del botín por parte de el, o los, ladrones ya que lo único que "había sido forzado" era el armarío en el que las hermanas escondían el dinero y, además, es "lo único que desapareció del recinto". La policía y el juzgado de instrucción número 9 de Zaragoza, que se ha hecho cargo del caso, indagan, además de la desaparición, de donde ha salido el millón y medio de euros que las monjas guardaban entre los muros del convento. Éstas, de momento, no han podido dar explicaciones plausibles sobre el origen de semejante fortuna. "Dicen que son ahorrillos", informan las mismas fuentes.

El monasterio cisterciense, en el que viven 16 monjas, lleva asentado en la capital aragonesa desde 1588. En la comunidad religiosa, que se dedica, entre otras tareas, a la restauración y encuadernación de libros viejos y pergaminos, reside Isabel Guerra, conocida como la monja pintora, cuyas obras tienen una gran demanda y altos precios. Hace unos años sus cuadros fueron expuestos y vendidos en la galería madrileña Sokoa. Los antiguos dueños han fallecido y los actuales propietarios ya no tienen sus pinturas en el catálogo, pero siguen recibiendo llamadas preguntando por ellas.

sábado, 5 de marzo de 2011

Desinstalando dictadores


Lo que está sucediendo desde finales de 2010 en el mundo musulmán da para hablar largo y tendido. El papel de Internet ha sido primordial. La clave está en la comunicación de abajo hacia arriba. Un vídeo colgado en un blog, Twitter, Facebook, pueden más que todos los medios de comunicación gubernamentales juntos. Hasta los chinos han tomado buena nota de lo que ocurre cuando se ignora olímpicamente a la población.

De todos los dictadores y dictadorzuelos en activo en este planeta, el coronel Gadafi es para echarle de comer aparte. El libio, que lleva en el poder "sólo" 42 años, hace que Chávez parezca un tipo serio. Hasta Berlusconi podría pasar por un interlocutor válido a su lado. Qué decir de sus hijos, sus jaimas, sus estudios en Londres. Ridiculizar a Gadafi no requiere demasiada postproducción: ya se ha convertido en una estrella de You Tube. Dispuesto a morir en su búnker como un tal Adolfo, Gadafi va a entrar por derecho en el panteón de locos egregios a los que la vida de su propia gente les importa poco y nada.

Más allá de cualquier consideración política -la cobardía de Europa, los intereses cruzados de Estados Unidos e Israel, los turbios negocios de los rusos y los chinos, lo que vaya a salir de todo esto y la posibilidad cierta de una radicalización islámica, mejor lo dejamos para otro día- brilla por encima de todo la valentía de una población asqueada por gobernantes que se perpetúan en el poder y encumbran a parientes y lameculos cortesanos. Un pueblo que constituye un ejemplo, ahora que Europa amenaza retroceder cien años en las conquistas sociales.

Es una buena lección para Occidente, que tiene la edad mental, la capacidad de correr riesgos, las patologías coronarias y el garbo de un jubilado alemán paseando por Benidorm (playa de Levante).

Hay que eliminar dictadores del sistema operativo global, en caso contrario, existe la posibilidad de un pantallazo azul generalizado.

sábado, 19 de febrero de 2011

La misma lluvia

Cae agua con fuerza en las ruas de Lisboa. No es sitio para suicidas. Los inviernos de Olisipo requieren una considerable reserva de luz interior. Hasta las putas de Almirante Reis parecen más tristes. Hace años que han dejado de peinar muñecas con los ojos fijos en ninguna parte, la ciudad dormida se viste de arrabal y en cada verso pone su corazón. Livro do desassossego.

Hoy, después de un año atroz, te vi pasar... Me mordí pa no llamarte.

Adoquines cubiertos de una capa de verde furioso que amenaza trepar por las despintadas paredes. Como si el cielo se hubiera abierto de par en par, todos los dioses llorando al unísono. Sobre los chopos medio deshojados, sobre los campos talados, sobre el camposanto en el que yace inconsolable Michael Furey, llueve y llueve.

El sonido de las gotas como puños contra el cristal en esta madrugada lisboeta me ha traído el recuerdo de otras lluvias, de tierras lejanas. Mapas de tiempo. Bialet Massé, Finisterre, Buenos Aires, Barcelona, cuando otros muertos desconocían que el número de atardeceres estaba minuciosamente contado. Lo está para mí. Valiente Shylock es el Destino, ni un segundo más del tiempo acordado.

El inmortal Bertrand Russell coleccionaba ríos. Me quedo con la lluvia que se lleva la ira y el ruido que conforman el meollo de este fenómeno que damos en llamar "vida", que seguramente comenzó con una tormenta como esta.

Al principio fue el Caos. Después, también.

Una estación de autobuses. Despido a mis hijos tras el fin de semana. Aún viven con su madre. Alcanzo a ver la mano del más pequeño confundida en el cristal, la ñata contra el vidrio en un azul de frío. Llueve. Vuelvo andando a casa. Intento no llorar. Pienso en los jóvenes que iban a morir en la defensa de Madrid desfilando por estas mismas calles, brillando como monedas nuevas. Al encuentro del gallo oscuro, generosos. Camino durante horas. Fundido a negro.

El día que me fui, el pequeño me despidió desde la puerta verde del jardín que plantamos juntos preguntándome con una mirada agridulce "¿Adónde vas?" Me sonreía. Sus seis años pudieron con mis cuarenta y tres. No contesté. Me limité a no mirar atrás para no convertirme en estatua de sal yo también. Aún no lo sé, querido. Perdida la línea de costa, muchos más de cien días, continúo navegando. Ninguna señal de la tierra prometida.

No llovía. Los manzanos estaban en flor. Zeus había dejado de fumar, no le quedaban más narices.

En un mundo mínimamente ordenado, Odiseo debió quedarse con Calipso en la lujuriosa isla, pero como varón que era no sólo estaba marcado en la ingle con un fruto, sino que tenía una capacidad virtualmente infinita para ir al encuentro de problemas.

¿Cómo es posible que mi guitarra viva en el mismo mundo que uno que yo me sé y que conozco de oídas, que cree que se va a llevar al otro lado todas sus propiedades inmobiliarias y a mí me entra la risa, y que es la quintaesencia de la España más negra, vive en un casoplón repleto de aire y así que se conjuren todos los astros del Universo nunca llegará a ser nada mío? Un animal en vías de extinción. Una especie de eslabón perdido y vuelto a encontrar por error. Un jumento carpetovetónico de vuelo gallináceo, ni peludo, ni redondo, ni suave. Con el entrenamiento adecuado, es posible que alcance a articular alguna clase de sonido, presuntamente inteligible, de faringe parece que dispone y quizá podría dejar de engullir sus propias heces. Qué sabe nadie. Cosas más raras se han visto. La ciencia avanza que es una barbaridad.

Vivo atado al palo mayor, menos tu vientre, todo es confuso.

Años de lluvia y faros. De navegaciones. Sirenas, las justas.

domingo, 13 de febrero de 2011

Madrid y el sexo salvaje

Advierto que quienes lean el siguiente artículo serán automáticamente excomulgados. ¿El sexo por el sexo? ¿Intercambios salvajes? ¿Pero esto qué es...? Socialistas. ¡Zapatero tiene la culpa! Al final, Ratzinger va a tener razón. Y sucede cada noche en Madrid, esa ciudad que parece que no ha roto un plato en su vida. Barcelona ya se sabe, pero Madrid... Madre mía del amor hermoso, qué decepción. Gott in Himmel, adónde vamos a ir a parar. Sexo sin amor, sin voluntad de procreación, por el simple placer carnal. Injustificable. Cómo seguir adelante con semejantes remordimientos. Imposible.

Remordimientos de saber que por mi culpa nunca, vida, nunca te veré...

¿Pero entonces Kubrick tenía razón? Eyes wide shut... ¿Existen "castillos animados" en donde se practican las escenas de El Bosco? Pues claro que existen. Seguid leyendo y lo comprobaréis...

¡Coño! Y yo aquí, atado a esta máquina infernal de sucedáneos de realidad.

-Pero mi viejo, ¡usted ya tiene una edad!

-Sí, la edad de no perder ni un minuto más...

¿Y si el intercambio sale MAL? ¿Si ella o él se quedan prendados de un determinado sujeto y luego le hacen la vida imposible como en "Fatal Attraction"? Qué miedo... Esa rubia loca...

¿Qué opina Mariano Rajoy de todo este quilombo del libertinaje? Por Dios, que haga algo. ¿Y si el cielo consiste en conservar tu puesto de trabajo por toda la eternidad y el infierno es un gigantesco club de intercambios con barra libre y ACDC actuando en directo?

¿Ir a un club? Eso es como pescar en un barril. ¿Dónde queda la emoción, la seducción, la casualidad, la imposibilidad de calcular de antemano? Yo también te buscaba en medio de esta niebla (densa, bien densa)... Ahora que ya te encontré, please, déjame salir a la superficie. Let me out of here, honey!

Mis ojos al cerrar, te ven igual que ayer
temblando al implorar, de nuevo mi querer

Amor, estos 10 años contigo han sido como 10 minutos. Ay, qué cosas más bonitas me dices, pichurrín. Sí, 10 minutos debajo del agua. ¡Plop!

Pero qué intercambio ni qué ocho cuartos... dónde voy a encontrar una mina como la mía. ¿Por qué me voy a conformar con un pincho de tortilla sin cebolla y medio tibio cuando tengo todo un banquete esperándome en casa? Dejate de joder. Andá... intercambiá vos! Yo te espero por aquí, en compañia de Johnnie Walker. Andá, andá que se te enfría. Ciao.

La noche empieza en una discoteca de la zona financiera de Madrid en la que abundan los ejecutivos maduros. Clara y Miguel, un matrimonio de 35 y 33 años, suele dejarse caer por allí hacia las once. Cada jueves, como un ritual. Ella exhibe un vestido mini palabra de honor negro que deja el tatuaje de su espalda al descubierto; él viste pantalón y camisa oscuros. Dos botones desabrochados. Pelo húmedo, ropa de marca. Sexy y elegante. Forma parte del teatro: no suelen vestir así más que en esta otra parte de su vida que casi nadie conoce. Noches de mucho sexo y poco sueño. De intercambio de parejas y relaciones en grupo. Clara y Miguel son swingers, una expresión que se podría traducir por los que se columpian. Abiertos a todo. A ella, por ejemplo, le gustan los hombres "grandes y algo mayores" (su chico es de estatura media y fibroso). Y por eso se encuentran aquí, en la barra. Un paso previo antes de adentrarse en un local de intercambio. Un coqueteo para ponerse a tono. Puro juego.

Es Clara quien suele dar el primer paso. Si alguien le atrae, se acerca, le acaricia el brazo. Entabla conversación. Y comienzan a besarse. Entonces, Miguel aparece y saluda. El tercer sujeto suele preguntar: "¿Has venido con un amigo?". Y Clara responde: "No. Es mi marido". Si no hay un rechazo explícito, Clara vuelve a besar al sujeto, al que no le importa la compañía, mientras Miguel le acaricia la espalda a su mujer y roza sin querer la mano del otro. Y así siguen escalando peldaños en busca del trío. "Es como un calentamiento", dice Miguel. En torno a la una, suelen recoger sus abrigos y cruzar Madrid hacia una zona residencial cerca del Retiro. Segunda parte del ritual. El plato fuerte. En busca del intercambio (o lo que surja) en un club de ambiente liberal.

Clara y Miguel se conocieron en el trabajo. Ella es matemática, él estudió Empresariales. Cada uno había tenido experiencias por separado. Ella entró en un local de intercambio con una pareja anterior. Se tumbaron en una mazmorra y comenzaron a practicar sexo. "Cuando abrí los ojos, me vi rodeada de gente". Le gustó. Miguel frecuentaba solo locales del estilo. Cuando se conocieron, comenzaron a acudir juntos. Primero como amigos, luego empezaron a salir. Y se casaron. Son deportistas, hablan varios idiomas. Les gusta mirarse cuando están con otros. Conocen locales swingers de media Europa. Frecuentan Cap d'Agde (Francia), la meca del ambiente. Y ahorran para una fiesta en un castillo en Núremberg (Alemania) en el que las mujeres se visten con una capa negra, como en la película Eyes wide shut, de Stanley Kubrick. Tienen un perfil abierto en una de las redes sociales más conocidas (se registran 7.000 usuarios nuevos cada semana) en el que se definen como "pareja bisexual" a la que le gusta "casi de todo, hacer sexo a tres y cuatro... Todos mezclados". Viajan a menudo y siempre buscan algún contacto swinger. Dicen que existe cierta hermandad entre ellos a lo ancho del globo. Quizá porque la mayoría lo mantiene en secreto. Se trata de una tendencia que surgió en EE UU en los años cincuenta del siglo pasado vinculada a locales privados y anuncios de contactos. En España aterrizó a finales de los setenta y hoy existen 54 clubes como este:

El local no tiene rótulo ni ventanas. Solo una placa en la entrada que dice: "Club privado" y un timbre. Un hombre abre la puerta. Lo saludan y cruzan un par de frases banales. Dejan el abrigo en el ropero, pagan 30 euros a una joven embutida en un vestido negro, cruzan unas cortinas rojas y tupidas que parecen indicar que a partir de ahí lo que uno vea y haga se mueve entre la realidad y la ficción. Charlan un minuto con la relaciones públicas del local, de cuyo escote asoma una pequeña linterna. Luego se desplazan lentamente a lo largo de la barra hasta encontrar un hueco. Los clientes, la mayoría hombres, los fulminan con la mirada. Cuando les sirven la primera copa, Clara desaparece y al poco vuelve sin medias. Se sienta en el taburete, y el vestido, muy corto, deja al descubierto sus muslos.

La temperatura es agradable. El local se encuentra dividido en dos partes por una reja que le confiere un aire de mazmorra medieval. La barra del bar forma la antesala, un filtro en el que uno mira y es mirado, donde se coquetea y se charla mientras un televisor de plasma muestra imágenes de porno duro. Los hombres solos no pueden pasar más allá sin ser invitados por una pareja, y en ese caso han de abonar un suplemento de 50 euros. Es parte del negocio. La mayoría de locales funcionan de forma similar: las parejas abren las puertas del sexo, las mujeres solas (pocas) entran gratis y los hombres sin compañía (muchos) pagan un sobreprecio. "Los tíos solos vienen a ser utilizados por las parejas. Eso hay que tenerlo muy claro", comentaba un hombre de unos 50 años, solitario, en otro local sin nombre de Madrid. Esto suele ser así de domingo a jueves. Los viernes y sábados reservan el acceso exclusivamente a parejas, convirtiéndose en locales "de intercambio" en sentido estricto.

Clara pide unas toallas al camarero. Es hora de cruzar las rejas y deambular por el laberinto oscuro al otro lado. Se abre la puerta de la jaula y se cierra a su espalda. La luz se atenúa. A la izquierda surge una estancia con sofás y mesitas, donde un par de parejas charlan vestidos con una toalla (hay taquillas y vestuario). Si se sientan cerca de la reja que da a la antesala, significa que les gusta que un desconocido les acaricie desde el otro lado. Un poco más allá se despliega otra gran sala. A la izquierda hay unos sofás amplios, casi camas. Enfrente se erige una estructura con forma de cápsula submarina. Sobre ella, un jacuzzi burbujea iluminado. Debajo, en un pequeño camarote, transcurre una escena de sexo en grupo. Ocho personas desnudas se mueven en desorden y gimotean. Cuerpos como el suyo o el mío, con su barriga, sus pelos en la espalda, sus calvas, sus tintes, sus varices, sus pechos caídos. Un intenso olor acre emana del agujero. Marea. Se clava como un aguijón en algún lugar del cerebro. La escena se puede observar como lo haría un etnólogo: uno se acerca lentamente, toma nota, y ellos siguen a lo suyo.

A la izquierda de la cápsula hay un par de sofás cama dispuestos frente a una pared a la que llaman "Glory hole": un tabique de madera con pequeñas aberturas de las que surgen penes y manos sin nombre ni rostro. Pertenecen a los varones que se han quedado en la antesala. Algunos pueden permanecer horas allí de pie, esperando a que alguien se acerque. "Son como zombies", anuncian Miguel y Clara. La pareja se detiene junto a la pared y ella palpa los agujeros. Es parte de su ritual. Mientras Clara hace bailar su mano, se acercan más parejas a este rincón. Van casi desnudas. Se sientan y se acarician. El intercambio suele comenzar así: una pareja abre el camino; otras se aproximan y tantean, buscan un roce, un intercambio, quizá una orgía (hay sábanas desechables, y nadie da un paso sin preservativo).

Tampoco es ninguna novedad. Los swingers no han inventado nada. Pero le han dado nombre a ciertas prácticas y se han aglutinado bajo una bandera. Muchos hablan de un estilo de vida. Y se refieren a sí mismos como parte del "lado oscuro". Pepe Cera, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios del Ambiente Liberal, remonta los orígenes a la Francia del siglo XIV, "a cierta gente de alto rango y a fiestas en palacios". Su popularización en España tuvo mucho que ver con el propio Cera, que a finales de los setenta trabajaba en Lib, una revista de culto que comenzó editándose con las imágenes más subidas de tono de Interviú (Tita Cervera, la baronesa Thyssen, fue portada). Su sección de contactos rompió moldes. En uno de sus primeros cuadernillos de "enlaces" se lee: "Matrim. 45-40 a. culto, atractivo, desea amistad intercambio, solo matrimonios navarros". Eran los años ochenta y en Madrid se abría el local Acuarela, uno de los pioneros en España. Las parejas comenzaban a llenar de contenido la palabra "morbo", una de las más repetidas en el ambiente.

No hay un perfil definido. Si acaso, se podría decir que los swingers son personas de 30 a 50 años, clase media-alta, matrimonios que han perdido la chispa o buscan ampliar su abanico de encuentros de forma consentida y sin contraprestación. Muchos lo proponen como una alternativa a la infidelidad. Es el hombre quien suele iniciar a la mujer. Nadie acude allí a enamorarse. Y ninguna pareja, recomiendan varios sexólogos, ha de introducirse con cuentas pendientes. "Hay que tener una buena relación, hablarlo y establecer normas", dice una mujer con experiencia. "En estos lugares se juega con la mente y los genitales. El corazón se deja en casa", añade Pepe Cera. O, como dice Ana, la dueña de uno de los locales de intercambio más exclusivos de Madrid, "aquí se viene a hacer los deberes".

Es sábado y la entrada de Fusión Vip parece una autopista. Ana va de un lado a otro presentando parejas. Sentados en un sofá, tras una gruesa cortina roja, Nuria y Pedro dicen: "Tenemos muy claro que una cosa es el sexo y otra el amor". Llevan 20 años casados. Siete en el ambiente swinger. Tienen dos hijos adolescentes. "Para nosotros, la monogamia no existe. Hay un enamoramiento inicial. Luego pasan los años y tienes que buscar estímulos", añaden. "Aquí venimos a que el deseo no se nos muera". Todo comenzó con la fantasía de mantener relaciones con una tercera persona. Él fisgoneó en Google y descubrió las posibilidades. Se lo propuso a su mujer, y Nuria, cuenta, se resistió "30 segundos". Solo puso una condición: ella elegiría el local. El primer día no hicieron nada, pero aquello fue "un revulsivo". Y aquí siguen. Viernes y sábados. Piden una copa, miran, charlan y comienzan el flirteo respetando dos normas: ambos tienen que estar de acuerdo en el intercambio, y, pase lo que pase, no se separan nunca.

Los locales, en cualquier caso, son solo la cara visible. Pero hay mucho más. Fiestas privadas. Cruceros. Citas a ciegas. "En los locales solo se ve a las parejas a las que les gusta hacerlo en público", explica Miguel Vagalume, creador del movimiento Golfos con principios, que propugna el disfrute del sexo como forma de ocio (sin necesidad de pagar entrada). Vagalume organiza fiestas de "poliamor" y charlas en Consentido, un espacio social de sexo en Madrid. Abomina, según cuenta, de esa visión típica de un local liberal, con una fila de hombres "esperando tras la verja a ver si pueden comer".

Una verja o un tabique de madera con aberturas. Cuestión de gustos. Después de entretenerse en el "Glory hole", Clara y Miguel cruzan el local hasta una habitación sin luz donde los cuerpos dejan de tener rostro y solo se distinguen siluetas y jadeos. El olor vuelve a producir vértigo, como si el suelo se hundiera. La sala es pequeña y en su interior se aprietan 12 personas. Clara y Miguel recorren el espacio erguidos, con paso firme, mirando aquí y allá. Se detienen junto a un cuarteto (tres hombres y una mujer) en éxtasis. Miguel se hace un hueco entre las sacudidas. La mujer, desnuda y bamboleante, lo mira, lo agarra, lo besa, desabotona su camisa y su bragueta. Uno de los hombres pasa su mano por la tripa de Clara. Pero ella la aparta. Por muy reducido que sea el espacio, un no aquí es un no. Aunque, por supuesto, los códigos de respeto en un local de intercambio se miden a un palmo de distancia. Rezuman. Salpican. Y el hombre sigue ahí de pie, jadeante. Clara se apoya contra la pared y mira con naturalidad cómo su chico agarra la melena de la mujer desconocida por detrás de la nuca. A su izquierda, otra mujer se arrodilla frente a su pareja. Unos gemidos rítmicos llenan la estancia. Son las dos de la madrugada. Comienza el primer encuentro de la noche.

sábado, 12 de febrero de 2011

Arde el norte de África

CARTAGO DELENDA EST? ¿Han vuelto Rommel y su Afrika Korps? ¿Charles Aznavour monta otra vez en un destartalado taxi hacia Tobruk? ¿Bowles vuelve a escribir "El cielo protector"? Me temo que no. Simplemente la gente se ha cansado de aguantar dirigentes impresentables.

Mubarak, cualquier idiota puede decir la verdad, pero para mentir hace falta un poco de imaginación.

Más allá del drama que están viviendo estos países cuyos valientes pueblos luchan por recobrar la libertad perdida y sacrifican a sus hijos en el envite, demostrando una vez más de dónde emana el verdadero poder, vale la pena detenerse en un suceso menor que derriba el mito del macho árabe. Nada de rienda corta.

Según cuenta el corresponsal en París del Daily Telegraph, las últimas palabras del dictador tunecino Ben Alí en su tierra no fueron suyas sino de su mujer. El hombre se resistía a subir al avión y, con un último aliento de cinematográfica heroicidad, exclamó: "Dejadme, no quiero irme, quiero morir en mi tierra". A lo que su mujer Leila, dulce compañera de tantas y tantas batallas, conmovida en lo más hondo y según testigos presenciales, poéticamente replicó: "¡Sube al avión, imbécil, toda mi vida teniendo que aguantarte a ti y a tus fracasos!"...

La frase es tan buena que la posibilidad de que sea inventada es cercana a cero. Si todo un egregio dictador es tratado en casa de esta guisa, como si fuera un simple desecho de hospital, qué nos queda al resto de los mortales. ¡El seppuku!

Eso para ir abriendo boca... El mundo de las haploides cada día más cerca. La era de las mujeres definitivamente solas.

jueves, 10 de febrero de 2011

Madrid, rompeolas de todas las Españas


Algunos amigos de allende los mares me preguntan por la boina de Madrid. Me dicen que si ha vuelto la sensual moda de los años 30, que si la capital de España se ha afrancesado, que si se escucha La mer en los Boulevards.

Pas du tout. En Madrid tenemos otra clase de boina, gracias a los buenos oficios de una climatología rebelde, las solidarias prácticas de sus ciudadanos en materia de transporte público y la colaboración del señor alcalde de la Villa y Corte, que hace años prometió que cerraría el centro de la ciudad al tráfico rodado, pero nada. A Londres no le ha ido nada mal con su sistema de peaje para ingresar a la almendra central. Pero Spain sigue siendo different. Ah... ¡poderoso caballero es Don Dinero!

He aquí la boina de marras. A los amigos de Santiago de Chile, el DF y tantas ciudades que han crecido desordenadamente les resultará muy familiar. Es una pena que el gran Velázquez no esté aquí para recrear estos evocadores cielos que invitan a soñar.

Todo esto responde a un plan para dejar de pagar las pensiones en el futuro: sólo quedarán mutantes que se desplazarán por las desiertas rúas emulando a El Eternauta. Darth Vader se considerará el modelo de ciudadano sano, con el pulso y la respiración de todo un atleta.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Viva, viva!


Felipe González y José María Aznar acaban de enviarme este documento que demuestra claramente que no todo el mundo está molesto con la reciente subida de la luz casi un 11 por ciento. ¿Qué puede ser más socialista que subir los servicios básicos una bestialidad? El que no se consuela es porque no quiere. ¡Alegría, alegría!

Para ver cómo hasta los seres inanimados celebran las ocurrencias de nuestro brillante gobierno, pulsar aquí. Cuánta felicidad!

Y la gigantesca boina de mierda en Madrid y Barcelona, ¿qué tal? Venga, a convertir las ciudades en un gigantesco campo de exterminio. A usar el coche hasta que no quede ningún ser vivo. Gallo negro, gallo rojo...

¡Comienza la era de la cucaracha!

viernes, 4 de febrero de 2011

Ecce homo

He aquí un hombre íntegro, solidario y consecuente. Alguien nacido para el sacrificio. En vista de la situación de sus hermanos -todos nosotros, porque los bancos siempre nos tratan como a iguales, como hijos de una misma madre- este prohombre ha decidido renunciar generosamente a una sustancial parte de su insignificante asignación.

En medio de la tormenta perfecta, cuando a una buena parte de la población la echan a la calle, le reducen el sueldo o simplemente se lo congelan, el IPC sigue dando pasitos adelante, las eléctricas aumentan sus tarifas un 10 por ciento y los bancos, y sus brillantes ejecutivos que obviamente nada tienen que ver con la actual macrocrisis -todo el mundo sabe que los créditos para las hipotecas basura los da un robot que atiende al nombre de "Paco"- siguen ganando millones.

Los líderes sindicales se dan la mano con el gobierno y festejan un nuevo recorte de los derechos de los trabajadores. Total... ¡ellos tienen trabajo garantizado! ¡Sé feliz, ríete de mí!

Planeta insólito. Ole, ole y ole. Cómo quiero a mi perro.

La retribución de Francisco González, presidente del BBVA, en 2011 será de 4,97 millones de euros. Esta cantidad supone un descenso del 6,13% con respecto al ejercicio anterior y un 13% menos frente a los 5,72 millones que ganó en 2008, año previo al estallido de la crisis económica.

González se embolsará 3,01 millones en concepto de retribución variable por los resultados de 2010 (esta partida disminuye un 11,13%), mientras que el sueldo fijo para 2011 aprobado por el consejo aumenta un 2% hasta 1,96 millones.

Por su parte, el consejero delegado de la entidad, Ángel Cano, obtendrá una retribución total de 3,63 millones (1,74 millones de salario fijo y 1,88 millones de paga variable) en 2011, cantidad que supone un aumento del 33% respecto al año anterior.

Las provisiones registradas por el banco a 31 de diciembre de 2010 para atender los compromisos en materia de pensiones respecto a Cano son de 14,55 millones de euros.

Los 10 consejeros no ejecutivos de BBVA recibieron una remuneración conjunta de 3,8 millones en 2010, cantidad similar a la repartida el año anterior.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Yasi



El ciclón Yasi se acerca a la costa noreste de Australia. Tras unas inundaciones de proporciones bíblicas, la región se enfrenta a un nuevo desastre natural de gran magnitud. Sigamos contaminando el planeta como siempre: no pasa nada. La recurrencia de esta clase de fenómenos -cada vez más virulentos- es una simple casualidad. No hay calentamiento global ni nada que se le parezca. Es un invento de los hippies, de los intelectuales de izquierda y de los desclasados. De los enemigos del progreso. ¡De los comunistas! En La Moraleja siempre luce el sol.

Contamina hoy más que ayer, pero menos que mañana! La cuenta de resultados de nuestras multinacionales te lo agradecerá! Las migajas y el mundo sin sombras serán para ti y para tu prole!

Resiliencia en acción. Otra realidad es posible.

domingo, 30 de enero de 2011

El gran doctor Hugo Z. Hackenbush



Conviene regresar de tanto en tanto a los genios del humor. Es saludable y cuesta mucho menos que visitar al psicoanalista. En esta entrevista, el inimitable Groucho Marx da una lección magistral nada menos que a Bill Cosby. Aquellos que aún no hayan leído "Groucho y yo", las memorias del genio de Brooklyn, ya están tardando.

Groucho es un antídoro perfecto contra la tristeza, como lo son cada una de sus películas. Al mismo tiempo, los hermanos Marx nos enseñan que todo es absurdo, que la vida carece de sentido y que no vale la pena calentarse por nada.

John Lennon solía decir sobre los Beatles: "lo mejor de todo lo que hicimos nunca se grabó". Lo mismo afirma Groucho, quien considera que la etapa de teatro de variedades fue el punto álgido en la carrera de la enloquecida troupe de hermanos a la que incluso se sumó su madre -bien es cierto que de forma muy fugaz y, como no podía ser de otro modo, en un episodio desopilante.

Esta entrevista tiene además el valor histórico de ser la última que concedió el comediante. Corría 1973, en plena crisis del petróleo, Groucho tenía más de ochenta años y le quedaban cuatro de vida.

Aún así, su inteligencia para el humor surrealista, su permanente contorsionismo lógico y su capacidad de anticipación a la velocidad de la luz siguen presentes. El hijo del peor sastre de Brooklyn es la clase de personas que uno desearía que no se murieran nunca.

Señoras y señores, con ustedes: Groucho Marx.





En la siguiente escena, Groucho nos enseña cómo se adjudican los puestos de importancia en cualquier organismo. Estoy dispuesto a jurar sobre una Biblia en pasta que los nombramientos en el ministerio de Cultura, la SGAE o el Cervantes se hacen así. Debería estudiarse atentamente en todas las escuelas de administración de empresas.

sábado, 29 de enero de 2011

Wanted! Dead or alive


He aquí el rostro de un criminal. Un individuo que ha ganado mucho dinero con las hipotecas basura, es decir, con la desgracia de mucha gente. Hay que tener el alma negra para comerciar con las necesidades básicas de las personas. En vez de enviar a los artífices de la crisis a la cárcel -como ya está sucediendo en Islandia- nosotros les damos dinero público. A los bancos, a las empresas privadas y a los fondos especulativos. Y si hace falta, les volvemos a dar. Será por dinero, hombre...! Nadie levanta un dedo para protestar. Luego resulta que todos hemos de trabajar más años porque el cerdito del Estado se queda sin pasta. Pero para sostener a bancos o a empresas como General Motors el dinero público sobra. ¿Será que somos un poco IMBÉCILES?

Ayer Túnez, hoy Egipto, mañana el resto del mundo. Los criminales donde deben estar: a la sombra.

Una ganancia personal de 5.000 millones de dólares es, quizá, la más alta de la historia de las inversiones. John Paulson obtuvo esta cantidad en 2010 y superó, así, la cifra de casi 4.000 millones de dólares que obtuvo en 2007, según publica The Wall Street Journal. Paulson dirige su fondo de hedge funds (fondos de inversíón de alto riesgo) Paulson & Co y es más conocido porque durante la crisis de las hipotecas basura consiguió obtener amplios beneficios de la situación. En 2007, cuando comenzaba a torcerse la situación, Paulson consiguió un beneficio de 3.700 millones de dólares. A los que fue sumando cantidades, hasta llegar en 2009 a aumentar sus ganancias con 2.300 millones de dólares.

El año pasado fue un ejercicio positivo para algunos administradores de fondos de cobertura, mientras que Paulson consiguió el récord a otros tampoco les fue mal. David Tepper, fundador de Appalloosa Management, y Ray Dalio, de Bridgewater Associates, ganaron el año pasado 2.000 millones de dólares y 3.000 millones, respectivamente, según inversionistas y fuentes conocedoras de la situación. James Simons, fundador de Renaissance Technologies LLC, también produjo ganancias en ese rango, dicen inversores en su empresa.

En comparación, Goldman Sachs, el banco de inversión más rentable de Wall Steet, repartió 8.350 millones de dólares entre sus 36.000 empleados el año pasado. James Gorman, presidente ejecutivo del banco de inversión Morgan Stanley, recibiría una remuneración inferior a los 15.000 millones de dólares.

jueves, 27 de enero de 2011

All you need is love

In Transition 1.0 - From oil dependence to local resilience (sub español)

Resiliencia: dícese de la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.

La gente empieza a organizarse para un sociedad post-petróleo.

El problema del petróleo es que no sólo lo utilizamos para el transporte, la producción de electricidad o la calefacción. También se emplea para fabricar plásticos, medicinas, pinturas, fertilizantes y un larguísimo etcétera. DEPENDEMOS DEL PETRÓLEO.

Pero esto es así porque alguien ha decidido que sea así. Obviamente, sin consultarnos. También alguien decide que comamos manzanas que proceden del otro lado del mundo con el consiguiente gasto energético, que en el Primer Mundo haya de todo en todo momento -creando una sociedad de niños malcriados-, que los coches y las calefacciones contaminen de forma salvaje las ciudades, que el dinero esté en manos de buitres que fabrican crisis para comprar países enteros a precio de saldo, etc.

Ha llegado el momento de decir basta, de tener una vida distinta, más equilibrada, lejos de los estúpidos ideales materiales de la derecha y de la izquierda-derecha.

Vean cómo se las gastan en estas comunidades que pertenecen al movimiento "En transición". Y se basan en la ACCION COTIDIANA y el PENSAMIENTO CREATIVO.

- Reducir drásticamente los niveles de consumo
- Dejar de ser esclavo del dinero e imaginar nuevos sistemas de organización económica.
- Utilizar el transporte con criterios racionales
- Recuperar la relación con la tierra y los alimentos locales
- Preparar el cambio anticipándolo
- Educar a las nuevas generaciones en el respeto a la tierra
- Reciclar, recuperar, regenerar
- Reforzar el sentido de comunidad
- Establecer nuevas escalas de valores basadas en compartir antes que atesorar y acumular fétidas propiedades
- Exigir que al frente de los gobiernos haya gente con un mínimo de preparación para entender a qué nos enfrentamos (Sinde, no estoy pensando en ti, qué va...)

La revolución ya está en marcha. Hay dos opciones: seguir viendo la tele hasta que el tsunami nos pase por encima o ponerse a actuar desde hoy mismo.

A por ellos, que son muy pocos, muy cobardes, son tan pobres que sólo tienen dinero y tienden a tener graves desarreglos intestinales en cuanto ven un par de milicianos mal armados! EL ESPÍRITU DE TÚNEZ Esos son mis hermanos!

martes, 25 de enero de 2011

El automóvil

El automóvil privado es un gigantesco error. Una trampa saducea. Es caro, es insolidario, genera contaminación, produce un grado de estrés descomunal en los conductores, convierte las ciudades en inmensas ratoneras y se cobra un peaje en vidas que resulta intolerable.

Tener un coche en propiedad es antieconómico. Al precio desorbitado del vehículo (después de la casa en propiedad, la principal inversión del hombre común -también ruinosa, te lo dice un "separao"-, la segunda "gran inversión" es el vehículo propio), hay sumar el coste del combustible siempre en aumento (aunque baje el precio del barril, ellos tienen "gastos"), los impuestos, las reparaciones, las multas, la ITV, las plazas de garaje, la zona azul, la zona verde, el copón bendito y un largo etcétera.

El caso del automóvil es de manual. Se supone que es algo que necesitamos y que nos da una gran independencia. Es una mentira gigantesca. Como las "mentiras y gordas" de Sinde. El coche nos hace esclavos, destruye el medioambiente -el caso extremo lo tenemos en los aficionados a los 4x4 que causan verdaderos desastres en los entornos naturales- y perpetúa el "estado natural de las cosas" en el que los poderosos dictan cómo hemos de vivir.

Desplazarse en transporte urbano -Madrid tiene una red excelente- y en bicicleta es revolucionario y, además, resulta barato. Hay que empezar a desmontar este invento. El coche sólo debe utilizarse cuando no existe otra opción y hay que obligar a la industria a proponer modelos no contaminantes y cercanos a un pensamiento colectivo.

El propietario de un coche lo utiliza en promedio una hora al día. Las veintitrés horas restantes, el coche está aparcado. ¿Qué clase de inversión es esa?

Los modelos urbanos rinden pleitesía al coche. Es el modelo "Los Ángeles", una urbe en la que los peatones sobran.

Estamos cerca del cénit del petróleo, el momento en que extraerlo y refinarlo empiece a resultar poco rentable. Obviamente, las compañías petroleras nos obligarán a consumir petróleo pesado hasta la última gota. Venga de Venezuela o de las pizarras bituminosas de Canadá.

El hidrógeno, los biocombustibles, los vehículos eléctricos... soluciones también en manos de las mismas empresas que sostienen el statu quo. Las aplicarán a cuentagotas, obligándonos a pagar de más. Siempre de más.

¿Y si nos organizáramos en cooperativas para producir electricidad al margen de las grandes multinacionales que contratan a Felipe González o a Aznar como consejeros? ¿Nos iba a dejar el gobierno? ¿Iba a renunciar a sus jugosos impuestos? ¿Para qué coño necesitamos un gobierno?

Partamos de una idea simple: la mayor parte de lo que nos cuentan es MENTIRA o no dice toda la verdad. Hagamos lo contrario de lo que se supone que debemos hacer (comprar una casa y estar entrampados de por vida, adquirir un coche y mantenerlo como si fuera un hijo tonto, etc.) y acertaremos de pleno.

Este mundo necesita un poco de ROCK'N'ROLL. Rammstein!!!

Si pinchas aquí puedes ver un interesante documental sobre el tema. Se llama "Cambio de sentido". El cambio depende de cada uno de nosotros. Nosotros hacemos que las cosas ocurran. Y si no, véase el caso de Túnez.

Los dejo que mi autobús está a punto de partir...

domingo, 23 de enero de 2011

Tomás Pollán

Conocí a Tomás Pollán a comienzos de los años ochenta. Tuve la suerte de coincidir con él siendo estudiante de filosofía en la Universidad Autónoma de Madrid. Me puse a estudiar aquello por una afirmación de Marx: "la filosofía ha pensado suficientemente el mundo, ya es hora de transformarlo".

Sin embargo, y a pesar de haber tenido grandes maestros como Javier Ordóñez, Manuel Castells, Carlos París, Javier Sádaba, el actual ministro de Educación (quién te ha visto y quién te ve) Ángel Gabilondo y, sobre todo, Tomás Pollán, muy pronto la facultad supuso una tremenda desilusión. Corrían los supuestamente felices años ochenta (hice la carrera del 83 al 88) y vivíamos cerca del derrumbe del socialismo real. Por supuesto, nadie anticipó la caída del muro que cerró la década y el subsiguiente desastre en los países en la órbita de la Unión Soviética.

Los analistas son estupendos y aciertan siempre (...siempre que su análisis se realice a posteriori).

De momento, nadie ha estudiado en profundidad las causas y las múltiples consecuencias para la lucha obrera de aquellos acontecimientos.

No tardamos en comprobar que el PSOE era el mismo perro con otro collar, pero la universidad no ardía como en tiempos del destierro de García-Calvo, Aranguren y Tierno. No. A nadie le interesaba cambiar las cosas. Todo era un devenir constante de apuntes, lecturas obligadas e hitos que cumplir. De la revolución, ni rastro. La dialéctica, la propia retórica, en horas bajas. El pensamiento independiente se había ido de vacaciones. Ni está ni se le espera.

Es como si tras el terrible desgaste de los setenta, la universidad española hubiera decidido tomarse un respiro eliminando la agitación, la pasión y las ganas de ser joven. La universidad se había convertido en un respetable cincuentón, pagado de sí mismo y sin mayor preocupación que el destino de las siguientes vacaciones.

También conocí a los aristócratas de izquierdas, fenómeno español donde los haya. Burgueses y pequeñoburgueses que se autoproclamaban revolucionarios con "chica" en casa, casita en la playa y una cuenta de gastos bien provista. Un tema que da para hablar largo y tendido. Mi amigo Mariano Marín, pianista y compositor al que tengo en gran estima, habla de "comunistas de La Moraleja", haciendo alusión a un especimen de la Nova Cançó que acompañamos en algunos conciertos. El fenómeno del intelectual y las masas. Nunca pisaron una fábrica, pero reclaman el derecho a hablar en nombre de los trabajadores. Hay algo llamado coherencia, pero ese es otro tema.

No había revolución, ni amor libre, ni sexo salvaje en la facultad. Un coñazo del siete. Eso tuve que descubrirlo por mí mismo y fue gracias al rock'n'roll.

Pollán, por entonces profesor de Antropología Cultural, realizaba un seminario en La Chocolatería de Chueca. Tengo unos recuerdos fantásticos de aquellos encuentros, alejados de las tristes aulas. The Great Transformation... Karl Polanyi. Era nuestro libro de cabecera. Sigue siendo un libro fantástico. Nabokov. Irremplazable. Conversaciones con Goethe, de Eckermann. Libros que vale la pena leer. Había un cierto halo de leyenda que rodeaba su figura: a diferencia de otros colegas, no publicaba o publicaba muy poco. Sus actitudes decían mucho del circo intelectual. Recuerdo una breve polémica con Juan Cueto, que lo llamó "ágrafo" en su columna de El País. Pollán pasaba de Cueto (al que envió caballerosamente a pastar a La Pampa) y de todos los que le afeaban que no se mojara y participara en el ¿debate? de las ideas. Sádaba, por contra, se había convertido en una "estrella mediática" con sus ocurrencias, Saber vivir y otras cosas por el estilo.

Habiendo preguntado Sádaba a Tomás Pollán sobre su presunta belleza y superioridad intelectual, el de León no pudo sino alabarle su "belleza griega".

Mi novia de aquel entonces, la poeta Isabel París (con ese nombre qué otra cosa se puede ser salvo poeta y de los buenos...), lo llamaba "el joven erudito". Efectivamente, a Pollán no había que picarle mucho para que se arrancara a recitar la Ilíada (Menin áeide, Zeá, Peleiádeo Achiléos uloménen... todavía me acuerdo) en griego, naturalmente, para pasar a recitar fragmentos completos de El Capital o diseccionar la primera sinfonía de Brahms con verdadera maestría. Recuerdo los encuentros con Pina Carmirelli, solista de I Musici.

Pollán siempre estaba donde había que estar. Era un faro para todos nosotros.

La Facultad de Filosofía siempre me pareció una colección de momias excesivamente bien alimentadas, donde la discusión de modelos alternativos de sociedad, problemas como la relación entre libertad e igualdad o encarnizados debates para superar la herencia recibida estaban simplemente al margen. Había un pacto tácito entre profesores y alumnos para que la exigencia intelectual mutua estuviera bajo mínimos. Me refiero a la exigencia creativa, la que supera la infinita tristeza, la calculada pesadumbre del "programa de estudios". La universidad es el triunfo de la mentalidad funcionarial.

Pollán era una excepción en todo aquel desaguisado. Más por omisión que por acción. Leo con agrado que sigue yendo a un monasterio alemán a estudiar en verano. En esta época de ideología cero necesitaríamos más personajes como él. Pero seguro que tiene cosas más interesantes que hacer.

Habiendo pasado más de veinte años de todo aquello, Tomás Pollán no ha hecho carrera política y no se ha convertido en vedette cultural al servicio de los poderes establecidos (¿se puede ser "intelectual del PSOE"? ¡Qué contradictorio!). Cuando menos, eso hace que su voz merezca ser oída.

"Solo discuto con mis compañeros de universidad cuando coincido con ellos en el extranjero". Lo dice Tomás Pollán (Valdespino, León, 1948) en la biblioteca de la Fundación Juan March rodeado de profesores de filosofía: Jesús Moreno, Antonio Valdecantos, Eduardo Álvarez, Carlos Fernández Liria y Tommaso Mengazzi.

Para compensar esa costumbre de la que habla Pollán, la institución que dirige Javier Gomá organiza regularmente seminarios de filosofía en los que un pensador expone sus ideas en una sesión abierta al público y, al día siguiente, discute sus argumentos a puerta cerrada con un grupo de colegas. El jueves, la Fundación Juan March tuvo que abrir sus dos salones de actos para acomodar al público que había acudido a escuchar a Tomás Pollán.

Fuera de sus clases de Antropología y Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid, es más fácil escuchar a Pollán en California o en México que en España. La semana que viene, por ejemplo, hablará en la Biblioteca de Alejandría.

Bajo un título interrogativo -¿Fin de la excepción humana?-, este filósofo que se resiste a publicar lo que escribe recordó las tres grandes "afrentas" que, según Freud, la ciencia ha infligido al "amor propio" de los seres humanos: cuando descubrió que la tierra no es el centro del universo; cuando la teoría de la evolución redujo a la nada el privilegio del hombre como un ser excepcional en la creación y cuando, con su teoría del inconsciente, el psicoanálisis sembró la sospecha de que el yo "ni siquiera es el amo en su propia casa".

Mientras el pensamiento occidental se centraba en dialogar con la física y la matemática, la biología le adelantaba por la izquierda a toda velocidad. Si la filosofía se resiste a asimilar del todo la lección de Darwin es porque, por remoto que parezca, existe un vínculo entre la vieja doctrina de la unicidad de Dios y la de la excepción humana. Esta, dice Pollán, tiene "el estatuto de una trascendencia". Liquidar esa teoría es liquidar el antropocentrismo, el esencialismo y la teleología (la creencia en la existencia de una causa final). A algunos les produce "zozobra" reconocer que el cosmos no emite señales, que es mudo e indiferente, dice Pollán. Lo mismo que admitir que la evolución no supone necesariamente progreso: "No se supera nada con el hombre".

Doce horas después de la conferencia, Javier Gomá recordó que, por esencialista que pudiera ser, la occidental es la única cultura que ha sido capaz de volverse contra sí misma. Lo hizo para animar un debate que él mismo introdujo celebrando la charla de su invitado como "un ejemplo de retorno de la gran teoría", una cosmovisión que atañe a la ciencia, a la sociología, a la psicología... Dicho con unas palabras de Thomas Carlyle que le gusta citar a Pollán: "Los señores hablan de las cosas. Los criados hablan de los señores". No lo dice pensando en sí mismo, pero él, obviamente, habla de "las cosas".

Después de agradecer (y de quitarse amablemente de encima) la "ocurrencia" de hacerle una entrevista, Tomás Pollán aclara en un descanso del debate las consecuencias más prácticas de sus ideas: "Cambia la actitud. Y eso lleva tiempo, no se hace a golpe de decisión. Saber que hay una continuidad entre los seres vivos nos obliga a tener un mayor respeto hacia lo que nos rodea. Causar sufrimiento gratuitamente no se sostiene. Y siempre, claro, está el límite de la sobreviviencia: matar para comer". ¿Tienes derechos los animales? "Los derechos no tienen por qué ser lo más elevado. Tal vez el cuidado y el respecto sean más meritorios. ¿Aceptaríamos que un genio tiene más derechos que una persona normal? Si ahora se presentara aquí un homo erectus, ¿lo llevaríamos al zoo o a la escuela?".

La lección que la biología ha dado a la filosofía no supone, sin embargo, que aquella no tenga límites: "No todo lo que puede hacerse debe hacerse. Aunque desgraciadamente, tiende a hacerse: ahí está la bomba atómica. Existe incluso una autonomía de la técnica". Todo arsenal reclama una guerra. Como dice su amigo Rafael Sánchez Ferlosio -Pollán fue el comisario de la exposición que celebraba su Premio Cervantes-: cuando uno tiene un martillo ve clavos por todas partes.

La sangre de Aristóteles

Tomás Pollán suele acompañar sus críticas al vuelo gallináceo de algunos pensadores con una sonrisa y una frase: "La sangre de Aristóteles no corre por sus venas". Basta, sin embargo, hablar con él para sospechar que corre por las suyas. De joven, y después de pasar por la Universidad de Tubinga, Pollán trabajó dos años en el Collège de France con Claude Lévi-Strauss. Todavía, a los 63 años, se encierra cada verano "a estudiar" en un monasterio alemán. Capaz de analizar la última biografía de Naipaul a la semana de que aparezca, dice que quiere dedicarse a releer "cronológicamente" los libros que un día le gustaron. No hace tanto que andaba aún por Tácito. En latín.

Aunque hay toda una fundamentada leyenda en torno a sus reticencias a publicar, en 1982 la fiscalía pidió para él un año de cárcel por injurias al Ejército. ¿El motivo? Cinco artículos contra un campo de tiro cerca de su pueblo, en la Maragatería. Los publicó El Faro Astorgano. Antes de ser profesor visitante en la London School of Economics, Tomás Pollán lo fue de la mítica Facultad de Zorroaga, fundada en San Sebastián en 1978. Allí creó para él la asignatura de filosofía de las formas simbólicas un claustro de profesores formado, entre otros, por Félix de Azúa, Víctor Gómez Pin, Javier Echeverría o Fernando Savater. Como escribió este último en sus memorias: "Dudo que en ninguna otra parte de España se diese en esos días una concentración de talentos indudables y a menudo heréticos como la que se reunió en nuestras desvencijadas aulas".

martes, 18 de enero de 2011

El futuro se desplaza hacia Oriente

Por si a alguien le cabía alguna duda sobre las posibilidades de Europa y los Estados Unidos en el futuro, aquí va este informe (ver al final del post) que nos coloca ante un escenario totalmente distinto, multipolar y cuyo centro de gravedad se desplaza hacia el Pacífico.

Las enormes tasas de crecimiento del PIB que los países emergentes llevan años experimentando van a darle la vuelta muy pronto al orden económico mundial. China será la primera potencia en 2018; India superará este mismo año a Japón y en 2045 a Estados Unidos. España, por su parte, descenderá de su duodécima plaza de 2009 hasta la decimoctava en 2050.

Son datos de un informe elaborado por PwC, El mundo en 2050, que tiene en cuenta el cálculo del PIB de las 22 mayores economías a precios de mercado y según la paridad de poder adquisitivo (PPP, por sus siglas en inglés). Los datos que arroja el estudio, proyectando la evolución de estos países, dibujan un escenario mundial que ya se entrevé en la actualidad pero que será un hecho dentro de muy pocos años.

China será la economía más grande del planeta en 2018 y un 57% superior a la estadounidense en 2050, a pesar del freno que supone para la actividad productiva la política de hijo único aplicada en los últimos 30 años. Siguiendo los pasos de su gigantesco vecino del norte, India superará a Japón en 2011 y será la segunda economía del mundo en 2045. La previsión indica que este país será el que más crezca en las próximas cuatro décadas, debido a la juventud de su población activa.

España, duodécima economía en 2009, descenderá al puesto 18 en 2050 superada por Indonesia, Canadá, Corea del Sur, Turquía, Nigeria (por primera vez un país africano entre los 20 primeros) y Vietnam. PwC pronostica que el crecimiento anual español será del 1,9% en los próximos 40 años, superior al de Francia, Italia y Alemania y algo inferior al del Reino Unido, Australia y Estados Unidos.

El PIB de grupo conocido como E7 (China, India, Brasil, Rusia, Indonesia, México y Turquía) superará en seis años al del G7 (Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá) y casi lo duplicará en 2050. Actualmente supone el 72% del PIB del G7.

Tampoco hay que olvidar a Brasil, que en cuatro años rebasará al Reino Unido y será la cuarta economía del mundo en 2050, ni a Indonesia, que ese año alcanzará la octava posición del ránking, por delante de las principales economías europeas.

Las palabras del economista jefe de PwC, John Hawksworth, ilustran la magnitud del cambio al que prevé que asista la humanidad: "El renovado dominio de las economías de China e India en 2050, con su enorme población, constituye un regreso a la situación histórica previa a la Revolución Industrial de finales del siglo XVIII, que provocó un desplazamiento del poder económico desde Asia a Europa occidental y Estados Unidos".

Este es el informe completo >>> world-in-2050-jan-2011

lunes, 17 de enero de 2011

Comprar, tirar, comprar



He aquí un documental para ver. Para ver, comentar, indignarse y actuar. El consumo desaforado es una de las prácticas que nos está llevando al desastre. ¿Cómo saber si las farmacéuticas guardan en sus laboratorios curas definitivas para enfermedades crónicas? Mejor vender a los pacientes miles de pastillas durante años y años... ¿Coches eléctricos? Existen desde hace más de cien años. ¿Cuánto debe costar el kilovatio para que el Estado pueda seguir recaudando lo que recauda con cada litro de gasolina? Nos van a engañar con eso también. Nos cobrarán un riñón por cada vehículo, nos alquilarán las baterías, nos exprimirán alegremente. Y todo seguirá en su sitio.

La obsolescencia programada. Aparatos que dejan de funcionar. Marcas como Apple, supuestamente representantes de la excelencia y lo cool, te tangan de forma salvaje. Nos engañan de continuo y nos convencen de que nuestra vida cambiará radicalmente si adquirimos sus productos. Claro que cambiará: nos convertiremos en esclavos de sus gadgets y de sus chorradas. Países del Tercer Mundo utilizados como basureros electrónicos. Y los centros comerciales a rebosar....

Como se afirma en el documental, hay que optar por consumir "materias primas" que no se deterioran con el uso, sino que se potencian con el mismo, como es el caso de la amistad o el conocimiento. Hay que parar el carro y regresar a niveles de consumo material per cápita (me refiero a los países desarrollados) de décadas anteriores.

Por eso, entre otras cosas, Internet debe ser un vehículo de conocimiento de primera magnitud. Hay que convertir la red en una gigantesca biblioteca -de libre acceso, obviamente- que llegue hasta el último rincón del planeta. Al tiempo que debe ser un vehículo de trabajo para los países en vías de desarrollo. La inmigración desesperada no es la solución, ya que la gente terminará haciendo cualquier cosa para sobrevivir en las ciudades del mundo desarrollado. Nadie emigra por gusto: es un proceso doloroso y difícil. Hay que crear unidades de desarrollo -generando un nuevo concepto del mismo- en los destinos finales. Hay mucho por hacer.

domingo, 16 de enero de 2011

La indignación como materia prima


El actual fenómeno literario en Francia se llama Stéphane Hessel y es un hombre delgado, con el pelo rapado, simpático, atento y lúcido. Tiene 93 años, se dirige a su mujer, de parecida edad, llamándola "amor mío", ha vivido una vida de aventuras, coraje y determinación que no cabría en varias películas y reside en un piso discreto y acogedor en un barrio del sur de París.

Canturrea al pasearse por el apartamento. Recibe muchas llamadas que no contesta. Su fax temblequea constantemente. Su librito, un panfleto político de 32 páginas titulado Indignez vous! (¡Indignaos!) ya ha sido comprado por 850.000 franceses, va a sobrepasar el millón, se encuentra en las listas de los libros más buscados en Francia y se va a traducir a una veintena de lenguas. Editado de forma casi artesanal por Indigène, empresa perteneciente a un matrimonio de editores militante y comprometido de Montpellier, se vende a tres euros. Al principio imprimieron 8.000 ejemplares pensando que no iría más allá. Pero el librito, que salió en plena tormenta social en Francia por el retraso de las jubilaciones, cobró vida propia.

Nacido en Berlín, Hessel llegó a París en 1924, a los siete años. Sus padres fueron unos alemanes cultos y curiosos, escritor y pintora respectivamente, amigos de Duchamp y Picasso y su relación amorosa sirvió de modelo para la película Jules et Jim, de François Truffaut. "Conocí a Walter Benjamin a los 15 años. Toda esa gente era mi familia. Por eso, cuando el nazismo calificó esa cultura de degenerada, tuve que rebelarme. Por cierto, a mi madre le gustó mucho la película. Y escribió a Truffaut para decírselo".

Hessel estudió en la Escuela Normal Superior, donde conoció a Sartre: "Era un tipo influyente, que te convencía de cómo había que ser y cómo debía uno actuar". Tras el armisticio, se levantó contra Pétain, luchó en la Resistencia, fue hecho prisionero por la Gestapo y estuvo en un campo de concentración, entre otras vivencias. Pero su libro no habla de eso.

"Mi obra exhorta a los jóvenes a indignarse, dice que todo buen ciudadano debe indignarse actualmente porque el mundo va mal, gobernado por unos poderes financieros que lo acaparan todo". Y prosigue: "En nuestra época teníamos un adversario claro: Hitler, Stalin. Y dijimos 'no'. Ahora, el enemigo es más difícil de encontrar. Pero es igual de importante decir 'no'. Hay que resistir otra vez. Nosotros nos jugábamos la vida. Pero los jóvenes de ahora se juegan la libertad y los valores más importantes de la humanidad".

Sabe de lo que habla. En junio de 1940, se levantó contra el régimen colaboracionista de Vichy. "Muchos franceses pensaban que la guerra había terminado ya y no querían saber nada del llamamiento de De Gaulle desde Londres. Otros nos negábamos a que todo acabara así". El joven subteniente Hessel saltó al norte de África. De ahí a Lisboa, antes de llegar a Londres, donde se puso a las órdenes del general. "De Gaulle era muy alto, muy cortés. Entonces éramos muy pocos a su alrededor. Cuando llegué, me invitó a comer: a mí, a un subteniente. Supe entonces que era el hombre al que debíamos seguir". Trabajó tres años en la capital británica como organizador de la red de espionaje en Francia. Después, harto del despacho, fue enviado a Francia como jefe de espías. "Trabajábamos enviando información a Londres por radio. Pero no se imagine las radios de ahora. Eran aparatos que funcionaban muy mal, y no podíamos emitir más de 20 minutos porque nos interceptaban los alemanes".

Un camarada, tras ser torturado por la Gestapo, le traicionó: "Me citó ahí cerca, en el cruce entre la calle de Edgar Quinet y la avenue Raspail. Era el 10 de julio de 1944 y los aliados ya estaban en Caen. Quienes me esperaban de verdad eran los de la Gestapo". Le trasladaron al campo de concentración de Buchenwald. "Allí a los espías o los fusilaban o los ahorcaban. Me libré de la muerte gracias a que, a última hora, pude hacerme con la identidad de un francés que había muerto de tifus", explica. Volvió a ser apresado. Retornó a un campo de concentración. Se escapó otra vez. Alcanzó París, ya liberada.

Se reunió con su esposa Vitia y sus tres hijos. Se convirtió en diplomático. En 1948 participó en la elaboración de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, redactada en el Palacio de Chaillot, en París. Trabajó en Nueva York, en Viena y en París, viajó por todo el mundo, siempre fiel a los valores de la Resistencia y a los Derechos Humanos, escribió un libro de memorias de hermoso título Dance avec le siecle (Baile con el siglo) y aunque anima a la gente a indignarse, aboga por la no violencia, aparentemente no guarda ninguna amargura y sonríe incluso cuando recuerda los peores momentos, como cuando le torturó la Gestapo en un calabozo de la Avenue Foch, en París: "Yo les hablaba en alemán. Muchos camaradas me dijeron después que había cometido una locura, que era mejor fingir que no les entendía. Pero yo les hablé. Me metían la cabeza en una bañera llena de agua hasta que estaba a punto de ahogarme, y luego me levantaban y me preguntaban. Yo les dije en alemán que la guerra estaba terminándose y que la iban a perder, que no les convenía torturarme mucho porque les podría denunciar yo luego. Quién sabe. Tal vez eso me salvó la vida. Y lo de la bañera era muy desagradable, sí, pero se sobrevivía. La prueba soy yo".

sábado, 15 de enero de 2011

I've got a feeling

Acabo de recibir un mail de Aníbal Fernández, Jefe de Gabinete del gobierno de CFK (no es la prima de Kennedy, sino Cristina de Argentina).

El mail es un poco confuso. Me viene a decir algo así como que tiene la sensación de que a su jefa le han robado el bolso. Bueno, no exactamente, parece que fue la mochila de un ayudante con un "dinerito" para gastos de viaje. Extraño todo esto en plena era de las tarjetas de crédito. Very strange.

Me dice que no me caliente. Que no es para tanto. Que no hubo tal robo. No hay motochorros en la Argentina actual. Es una sensación de robo. Y confundir las sensaciones con la realidad es peligroso y puede conducir a la locura y que, como decía Aristóteles (bien Aníbal!), sólo los dioses y las bestias pueden prescindir de los demás.

También en España hemos tenido la extraña sensación de que los ex-presidentes González y Aznar, además de recibir sus sueldos como ex mandatarios pagados religiosamente por todos los españoles, han fichado por empresas privadas que se dedican a suministrar servicios básicos como gas o electricidad. Parece que la ética no está. Se fue. ¿Volverá pronto? No lo sé.

Hay una cierta inflación de pelotas flotando en el ambiente.

Una sola palabra: TÚNEZ.