He aquí lo que publica la prensa sobre Arteria, el gigantesco proyecto de Teddy Bautista, antiguo mandatario de la SGAE que hoy está siendo investigado por la justicia española.
Arteria, la sociedad de la SGAE responsable de su ambiciosa red de teatros, es el nuevo objetivo de las investigaciones del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz y de la Fiscalía Anticorrupción. Al parecer, la aparición de un denunciante que aportó datos incriminatorios y creíbles sobre irregularidades en la gestión de Arteria fue la razón por la que el magistrado decidió abrir una pieza separada y secreta.
Con esta decisión se cumplen las previsiones, adelantadas por ABC en su momento, en el sentido de que las irregularidades detectadas en la SDAE no eran sino la punta del iceberg de lo que ha estado ocurriendo en los últimos años en la Sociedad General de Autores y Editores. «Arteria, al menos en cuanto a volumen de dinero que se ha movido, es mucho más importante que lo que se había investigado hasta ahora», sostienen las fuentes consultadas. Y añaden: «A medida que avanza el análisis de la investigación intervenida se ve que es toda, o muy buena parte de la SGAE, la afectada por las irregularidades. Se ha actuado durante muchos años con impunidad y nadie ha ejercido el mínimo control externo, a pesar de que el Estado había delegado en ella una de sus funciones, como es la recaudación de una tasa».
Precios fuera de mercado
Sobre Arteria, lo primero que resulta extraño es su propia existencia: «Es llamativo que una sociedad que gestiona derechos de autor tenga que tener una red de teatros propia, pagada con el dinero de sus asociados», sostienen las fuentes consultadas. Pero este asunto, sin duda discutible, se complica aún más si, como parece, se han producido desviaciones injustificadas y millonarias de los presupuestos de espacios escénicos adquiridos por la SGAE: «Según los primeros indicios disponibles, que habrá que confirmar con la investigacíón abierta, se han hecho pagos por trabajos a un precio claramente fuera de mercado; se han modificado proyectos que han encarecido obras de forma significativa y sin una razón clara para ello, y se ha beneficiado a empresas que podrían estar relacionadas directa o indirectamente con responsables de la sociedad de autores». Pero no solo se habrían beneficiado empresas implicadas en los proyectos, sino también algunas que recibían importantes concesiones.
La situación es especialmente preocupante porque «el dinero que se ha movido, y el que presuntamente ha llegado a manos de los sospechosos es muy superior al que se detectó en la operación del 1 de julio de este año que afectaba a la Sociedad Digital de Autores y Editores (SDAE)».
En realidad, lo que se cocía en Arteria —como sucedía en el caso de la SDAE— corría de boca en boca entre quienes se mueven en esos ambientes. Sin embargo, hasta ahora no se disponía de una denuncia formal con datos concretos con los que poder abrir una investigación con visos de tener resultados positivos.
La SGAE de Teddy Bautista tenía entre sus objetivos crear la mayor red de espacios multifuncionales en torno a la sociedad Arteria Promociones Culturales, fundada hace doce años. Los fondos para su puesta en marcha y consolidación eran transferidos desde la propia SGAE a través de la Fundación Autor y de la asunción, por parte de la fundación, de una deuda financiera superior a los cien millones de euros.
Entre los objetivos de Arteria estaba convertirse en la mayor red iberoamericana de espacios escénicos y para lograrlo gastó más de 400 millones de euros. Con ellos se han comprado suelos, edificios, empresas inmobiliarias, se han pagado cánones municipales y ejecutado las obras de los proyectos. Entre sus operaciones, que comenzaron en 2002, destaca la compra del cine California, en la calle de Andrés Mellado de Madrid, y de algunas inmobiliarias.
Concesiones municipales
En la mayoría de los casos, Arteria hizo las adquisiciones a través de concesiones municipales, con el pago de un canon anual y la financiación compartida de las obras con las Administraciones, como sucedió con el teatro Campos Elíseos de Bilbao, que requirió de 23,4 millones, o con otro en Barcelona, cuya remodelación costó 12 millones.
Además, la red Arteria se completa, entre otras instalaciones, con una sala en Santiago de Compostela, el teatro Häagen-Dazs Calderón, en Madrid, el Manhattan Center de Nueva York, el Metropolitan de Buenos Aires y La Casona en México. Y aún hay proyectos en México y Buenos Aires, y un auditorio en la isla de la Cartuja de Sevilla, que ha requerido de más de 60 millones. Su finalización está pendiente de demandas tras la renuncia del arquitecto Santiago Fajardo.
«En cualquier caso, aún se está al principio de esta investigación», subrayan las fuentes consultadas, que consideran que «lo lógico es que, salvo que se encuentren pruebas claras pronto en la documentación disponible, no haya resultados a corto plazo». Hay que tener en cuenta además que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil aún tiene que analizar todo lo intervenido en los registros de la operación de julio.
Cultura, ahora, sí hace preguntas
Una de las cosas que más llaman la atención en el «caso SGAE» es cómo el Ministerio de Cultura no ha ejercido ningún control sobre la SGAE, a pesar de que se les ha cedido una de sus atribuciones, como es la de cobrar tasas. Pues bien, según las fuentes consultadas la actitud del ministerio ha cambiado y ha comenzado a pedir documentación a la Sociedad General de Autores y Editores. Paralelamente, también se ha producido un cambio en el seno de la SGAE, que ha comenzado a atender algunas de las peticiones de los encargados del caso.
Lo que sí ha llamado la atención es la actitud de dos de los miembros de los actuales responsables de la sociedad general de autores sobre la demanda presentada por Teddy Bautista en la que pide 1.200.000 euros por despido improcedente. Esas dos personas, una de ellas Caco Senante, se mostraron a favor de pagar esa cantidad a su antiguo jefe. «Resulta curioso que dos de los que en principio estarían entre los perjudicados por la gestión de Bautista, que está acusado entre otros cargos de apropiación indebida, quieran ahora que la SGAE le pague ese dinero».
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viernes, 4 de noviembre de 2011
jueves, 22 de septiembre de 2011
La SGAE que no cesa
El caso SGAE continúa. Ahora, Bautista declara que "no tiene relación personal con Neri". Ya se anuncia que la sociedad se va a desprender de todos sus teatros y de sus muchas posesiones inmobiliarias. El pasado día 20 de septiembre se ha elegido una nueva Junta compuesta por 15 socios (entre los cuales están Víctor Manuel y Sisa, miembros de la candidatura de Bautista en las elecciones de julio que el juez considera cuando menos "dudosas"). Todo huele a arreglo pactado. Todo ha de cambiar para que todo siga igual.
Hoy publica El País una interesante nota sobre los tejemanejes de estos buscones cibernéticos. Muy, muy patético. El artículo arranca con una conversación telefónica intervenida.
Me parece peligrosísimo que al Deloitte ese le den toda la información de la contabilidad de la Sociedad General de Autores.
-¿Qué peligro ves?
-A un auditor no le hemos dado nuestros datos, ¿tú sabes lo que hay ahí? A un auditor que pide el mayor, le das el mayor. Ya puede estar dando vueltas como un loco. Como le hemos hecho a Hacienda. ¿Sabes lo que es tener todos los datos, todos, y cargarlos en un sistema aparte? ¿Tú sabes exactamente cuáles son todas las cosas que tienes ahí metidas?
El extracto de la conversación, interceptada a dos de los imputados en el sumario de la Operación Saga (que terminó con la imputación del presidente de la SGAE, Teddy Bautista y tres directivos más), el director financiero de la SGAE Ricardo Azcoaga y el director general de su filial digital, la SDAE, José Luis Rodríguez Neri, refleja la opacidad con la que se gestionaban las cuentas de la entidad.
Neri fue adquiriendo con los años un papel cada vez más relevante. En su declaración ante el juez, Bautista se desmarca de él asegurando que no mantienen una relación personal y que "en ningún caso" fue él quien le introdujo en la sociedad. Pero Neri, a quien en el sumario algunos definen como un outsider y otros como "muy autoritario", le contradice y en su declaración asegura que le contrató Bautista.
Es mentira que sepa lo que quiero,
es mentira que cante por cantar,
es mentira que sea mejor torero
con toros de verdad.
Es mentira que no tenga ambiciones,
es mentira que crezca mi nariz,
es mentira que escribo las canciones
de amor pensando en ti.
Te digo que... es mentira
que fui ladrón de bancos,
es mentira que no lo vuelva a ser,
es mentira que nos quisimos tanto
parece que fue ayer.
Te juro que... es mentira
los Reyes son los padres,
es mentira que ha muerto el rocanrol;
es mentira que sepan a vinagre
los besos sin amor.
El sumario de 18 tomos del caso que instruye el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz le señala como el arquitecto que, desde su cargo de director general de la SDAE, diseñó una estructura para contratar con empresas a las que él mismo estaba ligado. Microgénesis, la compañía que él había fundado años antes, era la única prestadora de servicios a la SGAE. Tal era el grado de vinculación que en su caja fuerte guardaban un cheque en blanco firmado por Neri en nombre de la SDAE, según la investigación.
La empresa de Neri era considerada casi como una estructura más de la SGAE a tenor de la declaración ante el juez de Teddy Bautista, que llega a decir que Neri actuaba "como Microgénesis" y habla de que había que reubicar al personal de la SDAE (cuyo único empleado era Neri) confundiéndolo con Microgénesis.
Según el informe de la Intervención General de la Administración incluido en el sumario, mientras la empresa que dirigía oficialmente Neri (la SDAE), y por la que cobraba un sueldo de más de 300.000 euros, llegó a perder de 2003 a 2006 casi cinco millones de euros, el entramado de firmas con las que le relaciona la Guardia Civil no paraba de incrementar sus beneficios.
Natalia Gómez de Enterría era la directora de recursos humanos de la SGAE. Conocía a Neri. En una ocasión, Bautista le pidió datos sobre el sueldo que cobraba el director de la SDAE, pero según consta en el informe le exigió que no le proporcionase información sobre el asunto por correo electrónico, y que lo hiciera solo con una nota manuscrita, que el juez mostró a Bautista durante su declaración y en la que el magistrado le da a entender que conocía una de las tretas de Neri para hinchar sus emolumentos. Porque la directora de Recursos Humanos descubrió que Neri cobraba labores de consultoría que nunca llegó a realizar a través de una empresa de su propiedad llamada Hipotálamo. Ante la Guardia Civil recordó una amenaza que había recibido una vez que se negó a contratar a varias personas que Neri le exigió para la deficitaria SDAE. Casualmente eran empleados de Microgénesis (la empresa que fundó Neri y a la que todavía estaban vinculados su esposa, su hija y su cuñada) y al frente de la cual se encontraba en esos momentos uno de sus mejores amigos. Cuando ella se negó, él le resumió la situación así (según su declaración): "Tú no sabes el poder que tengo aquí, lo cabrón que puedo llegar a ser y el daño que te puedo hacer".
Gómez de Enterría también reveló a la Guardia Civil el caótico funcionamiento de la red de teatros Arteria que gestionaba la SGAE. "Había problemas en las reuniones por el gasto en los teatros. Los números no cuadraban y siempre había cosas mal hechas", se lee en el sumario. Gómez de Enterría fue despedida.
Precisamente, en la larga declaración ante el juez y el fiscal que realizó Teddy Bautista, en la que negó todos los cargos y las acusaciones, también carga contra la directora de Recursos Humanos y atribuye su despido, entre otras "negligencias", a haber permitido que Neri tuviera un sueldo tan alto. Ante el magistrado, Bautista se muestra indignado con el asunto: "Yo dije vehementemente que no estaba de acuerdo con ese sueldo".
Los negocios de Caco Senante
La directora de recursos humanos de la SGAE entre septiembre de 2007 y mayo de 2011, Natalia Gómez de Enterría, declaró ante la Guardia Civil sobre algunas actividades no del todo claras de Caco Senante, el cual cobró durante algún tiempo un sueldo de la SGAE por actividades relacionadas con la delegación en Canarias. Lo percibía, al parecer, mediante facturación de una sociedad, a pesar de que los consejeros no pueden cobrar remuneración. Tanto Eduardo Teddy Bautista como el director financiero, Ricardo Azcoaga, estaban "al tanto del asunto" e incluso pensaron en abordar el tema en algún Consejo, pero Bautista "era reticente a ello", según Gómez de Enterría. Finalmente, no se hizo. Senante "exigió" en una ocasión a la directora de recursos humanos que le diera un teléfono móvil a cargo de la SGAE "porque gastaba mucho en este medio y corría de su cuenta", a lo que ella le respondió que los teléfonos eran solo para empleados de la SGAE.
"También intervino para que se le encargase la gestión de catering de la SGAE", según Gómez de Enterría. Lo propuso en un Consejo celebrado en Sevilla y se quedó con el negocio. Según la directora de recursos humanos, ahora es más caro.
Manipulación con los derechos
José Luis Rodríguez Neri trató de favorecer a la cantante Inma Serrano -ambos miembros del Consejo de Dirección de la SGAE- en una ocasión, maniobrando para que pudiera cobrar por anticipado unas cantidades por contratos que no se habían aún formalizado. Así consta en una intervención telefónica de Neri a través de la cual se le escucha preguntando a alguien llamado Agustín si "puede hacer algo" para que Inma Serrano cobre antes sus derechos por tres obras suyas que se habían representado en televisión. Hablan de la posibilidad de acudir a alguien que está en la sección de socios, Antonio Blanco, pero Agustín dice que es de "colmillo retorcido".
Para la Guardia Civil, la llamada es solo un ejemplo. Interesante "por cuanto viene a ratificar las informaciones recogidas (...) en torno al poco transparente modo de reparto de derechos que se utiliza en la SGAE, que podría prestarse a la "manipulación" interesada por parte de algunos directivos.
El informe señala que el favor que trata de hacer Neri a Serrano podría también tener que ver con el hecho de que la cantante forma parte de la candidatura CPAC -que apoyaba la gestión de Teddy Bautista-.
Hoy publica El País una interesante nota sobre los tejemanejes de estos buscones cibernéticos. Muy, muy patético. El artículo arranca con una conversación telefónica intervenida.
Me parece peligrosísimo que al Deloitte ese le den toda la información de la contabilidad de la Sociedad General de Autores.
-¿Qué peligro ves?
-A un auditor no le hemos dado nuestros datos, ¿tú sabes lo que hay ahí? A un auditor que pide el mayor, le das el mayor. Ya puede estar dando vueltas como un loco. Como le hemos hecho a Hacienda. ¿Sabes lo que es tener todos los datos, todos, y cargarlos en un sistema aparte? ¿Tú sabes exactamente cuáles son todas las cosas que tienes ahí metidas?
El extracto de la conversación, interceptada a dos de los imputados en el sumario de la Operación Saga (que terminó con la imputación del presidente de la SGAE, Teddy Bautista y tres directivos más), el director financiero de la SGAE Ricardo Azcoaga y el director general de su filial digital, la SDAE, José Luis Rodríguez Neri, refleja la opacidad con la que se gestionaban las cuentas de la entidad.
Neri fue adquiriendo con los años un papel cada vez más relevante. En su declaración ante el juez, Bautista se desmarca de él asegurando que no mantienen una relación personal y que "en ningún caso" fue él quien le introdujo en la sociedad. Pero Neri, a quien en el sumario algunos definen como un outsider y otros como "muy autoritario", le contradice y en su declaración asegura que le contrató Bautista.
es mentira que cante por cantar,
es mentira que sea mejor torero
con toros de verdad.
Es mentira que no tenga ambiciones,
es mentira que crezca mi nariz,
es mentira que escribo las canciones
de amor pensando en ti.
Te digo que... es mentira
que fui ladrón de bancos,
es mentira que no lo vuelva a ser,
es mentira que nos quisimos tanto
parece que fue ayer.
Te juro que... es mentira
los Reyes son los padres,
es mentira que ha muerto el rocanrol;
es mentira que sepan a vinagre
los besos sin amor.
El sumario de 18 tomos del caso que instruye el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz le señala como el arquitecto que, desde su cargo de director general de la SDAE, diseñó una estructura para contratar con empresas a las que él mismo estaba ligado. Microgénesis, la compañía que él había fundado años antes, era la única prestadora de servicios a la SGAE. Tal era el grado de vinculación que en su caja fuerte guardaban un cheque en blanco firmado por Neri en nombre de la SDAE, según la investigación.
La empresa de Neri era considerada casi como una estructura más de la SGAE a tenor de la declaración ante el juez de Teddy Bautista, que llega a decir que Neri actuaba "como Microgénesis" y habla de que había que reubicar al personal de la SDAE (cuyo único empleado era Neri) confundiéndolo con Microgénesis.
Según el informe de la Intervención General de la Administración incluido en el sumario, mientras la empresa que dirigía oficialmente Neri (la SDAE), y por la que cobraba un sueldo de más de 300.000 euros, llegó a perder de 2003 a 2006 casi cinco millones de euros, el entramado de firmas con las que le relaciona la Guardia Civil no paraba de incrementar sus beneficios.
Natalia Gómez de Enterría era la directora de recursos humanos de la SGAE. Conocía a Neri. En una ocasión, Bautista le pidió datos sobre el sueldo que cobraba el director de la SDAE, pero según consta en el informe le exigió que no le proporcionase información sobre el asunto por correo electrónico, y que lo hiciera solo con una nota manuscrita, que el juez mostró a Bautista durante su declaración y en la que el magistrado le da a entender que conocía una de las tretas de Neri para hinchar sus emolumentos. Porque la directora de Recursos Humanos descubrió que Neri cobraba labores de consultoría que nunca llegó a realizar a través de una empresa de su propiedad llamada Hipotálamo. Ante la Guardia Civil recordó una amenaza que había recibido una vez que se negó a contratar a varias personas que Neri le exigió para la deficitaria SDAE. Casualmente eran empleados de Microgénesis (la empresa que fundó Neri y a la que todavía estaban vinculados su esposa, su hija y su cuñada) y al frente de la cual se encontraba en esos momentos uno de sus mejores amigos. Cuando ella se negó, él le resumió la situación así (según su declaración): "Tú no sabes el poder que tengo aquí, lo cabrón que puedo llegar a ser y el daño que te puedo hacer".
Gómez de Enterría también reveló a la Guardia Civil el caótico funcionamiento de la red de teatros Arteria que gestionaba la SGAE. "Había problemas en las reuniones por el gasto en los teatros. Los números no cuadraban y siempre había cosas mal hechas", se lee en el sumario. Gómez de Enterría fue despedida.
Precisamente, en la larga declaración ante el juez y el fiscal que realizó Teddy Bautista, en la que negó todos los cargos y las acusaciones, también carga contra la directora de Recursos Humanos y atribuye su despido, entre otras "negligencias", a haber permitido que Neri tuviera un sueldo tan alto. Ante el magistrado, Bautista se muestra indignado con el asunto: "Yo dije vehementemente que no estaba de acuerdo con ese sueldo".
Los negocios de Caco Senante
La directora de recursos humanos de la SGAE entre septiembre de 2007 y mayo de 2011, Natalia Gómez de Enterría, declaró ante la Guardia Civil sobre algunas actividades no del todo claras de Caco Senante, el cual cobró durante algún tiempo un sueldo de la SGAE por actividades relacionadas con la delegación en Canarias. Lo percibía, al parecer, mediante facturación de una sociedad, a pesar de que los consejeros no pueden cobrar remuneración. Tanto Eduardo Teddy Bautista como el director financiero, Ricardo Azcoaga, estaban "al tanto del asunto" e incluso pensaron en abordar el tema en algún Consejo, pero Bautista "era reticente a ello", según Gómez de Enterría. Finalmente, no se hizo. Senante "exigió" en una ocasión a la directora de recursos humanos que le diera un teléfono móvil a cargo de la SGAE "porque gastaba mucho en este medio y corría de su cuenta", a lo que ella le respondió que los teléfonos eran solo para empleados de la SGAE.
"También intervino para que se le encargase la gestión de catering de la SGAE", según Gómez de Enterría. Lo propuso en un Consejo celebrado en Sevilla y se quedó con el negocio. Según la directora de recursos humanos, ahora es más caro.
Manipulación con los derechos
José Luis Rodríguez Neri trató de favorecer a la cantante Inma Serrano -ambos miembros del Consejo de Dirección de la SGAE- en una ocasión, maniobrando para que pudiera cobrar por anticipado unas cantidades por contratos que no se habían aún formalizado. Así consta en una intervención telefónica de Neri a través de la cual se le escucha preguntando a alguien llamado Agustín si "puede hacer algo" para que Inma Serrano cobre antes sus derechos por tres obras suyas que se habían representado en televisión. Hablan de la posibilidad de acudir a alguien que está en la sección de socios, Antonio Blanco, pero Agustín dice que es de "colmillo retorcido".
Para la Guardia Civil, la llamada es solo un ejemplo. Interesante "por cuanto viene a ratificar las informaciones recogidas (...) en torno al poco transparente modo de reparto de derechos que se utiliza en la SGAE, que podría prestarse a la "manipulación" interesada por parte de algunos directivos.
El informe señala que el favor que trata de hacer Neri a Serrano podría también tener que ver con el hecho de que la cantante forma parte de la candidatura CPAC -que apoyaba la gestión de Teddy Bautista-.
sábado, 23 de julio de 2011
Viaje a la locura
La figura del loco egregio tiene cierto interés literario pero, fundamentalmente, se trata de un "ave psquiátrica". Los recientes acontecimientos en la SGAE nos regalan un caso de manual. Como si tratara de un personaje de una obra de teatro de Tennessee Williams, el ex-Presidente del Consejo de dicha entidad e imputado en la causa que se sigue contra SGAE ha perdido todo contacto con la realidad. Muy patético. Ya cabe imaginarlo vestido de Napoleón en la alejada isla de Santa Elena, dirigiendo tropas invisibles, desplazando tanques etéreos y gritándole al viento. Hitler en su búnker cubierto de mierda y sangre. ¡Buen viaje hacia la nada, a ti y a tus miserables esbirros!
Esto es lo que publica ABC al respecto:
La salida o falta de acuerdo con Miguel Satrústegui para dirigir la Comisión Rectora que tutelará a la SGAE en los próximos meses ya ha tenido consecuencias. La primera y más sorprendente, a tenor de la renuncia a todos sus cargos la semana pasada, ha sido la recolocación de Teddy Bautista al frente de algunas de la actividades de la entidad de gestión, como es la red de teatros ARTERIA, el gran emporio ideado por el gestor canario, imputado a día de hoy por un presunto desvío de fondos. Según ha podido saber ABC, el ex presidente del Consejo de Dirección de la SGAE, que ha seguido acudiendo a la sede de la entidad —aunque ya ha sido tramitada su baja de la Seguridad Social y ha devuelto el coche y las tarjetas de crédito—, pidió ayer por la mañana que le compraran unos billetes para acudir a sendas reuniones, en Sevilla, para visitar el auditorio Al-Andalus Arteria, y Buenos Aires. La sorpresa fue mayúscula sobre todo para algunos directivos como Pablo Hernández, del Departamento Jurídico, y Francisco Galindo, secretario general de la SGAE, que le convinieron a replantarse la petición. El resultado: la convocatoria urgente por parte de Bautista de una reunión en su despacho con el colegio de pequeño derecho, en el que militan las personas más próximas a su gestión —Caco Senante, Inma Serrano, Sabino Méndez, Tomás Marco...—.
Tras ella, el colegio de pequeño derecho remitió un comunicado —al que ha tenido acceso este periódico— a todos los directivos en el que anuncia que por «mayoría y unanimidad» ha tomado varias decisiones. Entre ellas que la Comisión Rectora convoque una Junta Directiva Extraordinaria para el próximo 22 de agosto. También propone «dos acciones» que debe realizar la Comisión, como enviar un comunicado a los empleados en el que les «insta» a realizar su trabajo «como marca la ley» hasta que la Junta Directiva «nombre al presidente, vicepresidentes, consejo de dirección y presidente del consejo en funciones, y, segundo, para asegurar que los compromisos adquiridos «previamente» por Teddy Bautista, «son atendidos correctamente», para ello la Comisión solicitará el asesoramiento de Susanne Precht, adjunta a éste.
Este comunicado ha provocado un terremoto en la entidad. Fuentes cercanas a la cúpula directiva explicaban ayer a ABC «que parece que no se han enterado de la situación», refiriéndose al colegio de pequeño derecho, porque «la mayoría de la Junta es consciente de la nueva etapa».
Este intento de golpe de estado ha puesto sobre aviso a la Comisión que es consciente de la necesidad de llenar el vacío de poder dejado por Satrústegui, por lo que en la reunión prevista para hoy podrían elegir a uno de los miembros de la misma —Ernesto Caballero, Imanol Uribe, Víctor Manuel, Álvaro de Torres y Tomás Marco— para que actúe como director interino mientras buscan «con más calma» un director externo. Aseguran además que solo la Comisión puede convocar una Junta Extraordinaria.
Esto es lo que publica ABC al respecto:
La salida o falta de acuerdo con Miguel Satrústegui para dirigir la Comisión Rectora que tutelará a la SGAE en los próximos meses ya ha tenido consecuencias. La primera y más sorprendente, a tenor de la renuncia a todos sus cargos la semana pasada, ha sido la recolocación de Teddy Bautista al frente de algunas de la actividades de la entidad de gestión, como es la red de teatros ARTERIA, el gran emporio ideado por el gestor canario, imputado a día de hoy por un presunto desvío de fondos. Según ha podido saber ABC, el ex presidente del Consejo de Dirección de la SGAE, que ha seguido acudiendo a la sede de la entidad —aunque ya ha sido tramitada su baja de la Seguridad Social y ha devuelto el coche y las tarjetas de crédito—, pidió ayer por la mañana que le compraran unos billetes para acudir a sendas reuniones, en Sevilla, para visitar el auditorio Al-Andalus Arteria, y Buenos Aires. La sorpresa fue mayúscula sobre todo para algunos directivos como Pablo Hernández, del Departamento Jurídico, y Francisco Galindo, secretario general de la SGAE, que le convinieron a replantarse la petición. El resultado: la convocatoria urgente por parte de Bautista de una reunión en su despacho con el colegio de pequeño derecho, en el que militan las personas más próximas a su gestión —Caco Senante, Inma Serrano, Sabino Méndez, Tomás Marco...—.
Tras ella, el colegio de pequeño derecho remitió un comunicado —al que ha tenido acceso este periódico— a todos los directivos en el que anuncia que por «mayoría y unanimidad» ha tomado varias decisiones. Entre ellas que la Comisión Rectora convoque una Junta Directiva Extraordinaria para el próximo 22 de agosto. También propone «dos acciones» que debe realizar la Comisión, como enviar un comunicado a los empleados en el que les «insta» a realizar su trabajo «como marca la ley» hasta que la Junta Directiva «nombre al presidente, vicepresidentes, consejo de dirección y presidente del consejo en funciones, y, segundo, para asegurar que los compromisos adquiridos «previamente» por Teddy Bautista, «son atendidos correctamente», para ello la Comisión solicitará el asesoramiento de Susanne Precht, adjunta a éste.
Este comunicado ha provocado un terremoto en la entidad. Fuentes cercanas a la cúpula directiva explicaban ayer a ABC «que parece que no se han enterado de la situación», refiriéndose al colegio de pequeño derecho, porque «la mayoría de la Junta es consciente de la nueva etapa».
Este intento de golpe de estado ha puesto sobre aviso a la Comisión que es consciente de la necesidad de llenar el vacío de poder dejado por Satrústegui, por lo que en la reunión prevista para hoy podrían elegir a uno de los miembros de la misma —Ernesto Caballero, Imanol Uribe, Víctor Manuel, Álvaro de Torres y Tomás Marco— para que actúe como director interino mientras buscan «con más calma» un director externo. Aseguran además que solo la Comisión puede convocar una Junta Extraordinaria.
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viernes, 15 de julio de 2011
Arteria, CPAA, CATA, Fundación Autor, Wonderland, "Tramart"...

El caso SGAE no ha hecho más que empezar. SDAE y Neri son un entremés (si bien el manejo de las recientes elecciones es harina de otro costal). La clave está en ARTERIA. En este artículo ni siquiera se mencionan las operaciones inmobiliarias.
Primer trimestre de 2010, coincidiendo con la apertura de diligencias en la Audiencia Nacional a raíz de la denuncia de la Fiscalía Anticorrupción, arden las calculadoras en la sede de Arteria. La empresa propiedad de Fundación Autor, que gestiona la monumental red de teatros de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), está revisando las cuentas de 2009. Resultan especialmente complejas porque hay que aprovecharlas para subsanar algunos "errores" en los que se incurrió en la información sobre 2008, según lo definen las propias cuentas. Servicios que no se prestaron, ingresos que no se recibieron, facturas que no llegaron. Que todo encaje no es tan sencillo. La trama de empresas que ha crecido en torno a Arteria tiene las cuentas tan engarzadas entre sí que tocar un número equivale a rehacer todo el sudoku.
Centrifugar desde el corazón de la recaudación de derechos de autor parece fácil. Parte del dinero del canon, de los derechos prescritos y otros ingresos que le otorga la SGAE a Fundación Autor, esta se los gasta en retribuir a su filial Arteria, que se lo gasta en pagar a las empresas que dependen de ella, que lo utilizan para subcontratar otras empresas. Un sistema que parece un calco del que describe el juez Pablo Ruz en su auto, aunque de momento este sólo hace referencia a la otra rama de empresas de la SGAE, la que enlaza con la filial tecnológica SDAE y con Portal Latino y de ahí con las empresas externas controladas por el entorno de José Luis Rodríguez Neri.
Al abrir la Audiencia Nacional las diligencias, la Fundación Autor revisó las cuentas de 2009
Dar la vuelta al proceso, revertir parte de lo facturado, en la rama que sale desde Fundación Autor hasta Arteria y de ahí a las filiales de esta, obliga a revisar las cuentas de hasta cuatro sociedades. En la información ante el Registro Mercantil no se enlazan esas revisiones entre sí. Tampoco pudo dar una explicación la SGAE a este periódico en el día de ayer. Las empresas están tan unidas que comparten sede social con Fundación Autor (Bárbara de Braganza, 7), auditan las cuentas KPMG y BDO Audiberia (el equipo habitual de auditores en los últimos años del grupo SGAE) y repiten la firma de dos administradores mancomunados: Ramiro Osorio (ex director general de Arteria) y Olaya Fernández de la Riva (directora financiera y patrimonial de Fundación Autor).
En Arteria, por ejemplo, se explica que "a 31 de diciembre de 2008, la sociedad tenía reconocido un gasto por facturas pendientes de recibir por importe de 2,93 millones de euros, el cual no debería haberse registrado al no estar el servicio asociado devengado a cierre del ejercicio". Si Arteria no ha recibido el servicio significa que tampoco se lo ha prestado a Fundación Autor, cuyas cuentas tienen que revisarse también "mediante un débito por importe de 2,93 millones de euros".
El sistema de Arteria es un calco de la SDAE, que describe el juez Pablo Ruz en su auto
Pero como Arteria tampoco es la que presta el servicio a la Fundación, sino que lo subcontrata en 2008 a sus filiales, hay que revisar las cuentas de Centro de Producción Audiovisual Autor, que "durante 2008 reconoció como ingreso por prestación de servicios un importe de 508.368 euros por facturaciones pendientes de emitir a su socio único que no correspondía. Por ello se ha procedido a modificar las cifras afectadas". Y también las cuentas de Sello Autor, que explican que "durante 2008, la sociedad reconoció como ingreso por prestación de servicios un importe de 2,42 millones por facturas pendientes de emitir a su socio único y una cuenta a cobrar de este que no corresponde".
En algo más coinciden entre sí las compañías que están en causa de disolución, no tienen fondos propios para pagar sus deudas. En ese momento el grupo SGAE debe tomar la decisión de inyectar o no capital. No lo hace, por ejemplo, para Ediciones y Publicaciones Autor y para Sello Autor. Sí se decide continuar adelante con Centro de Producción Audiovisual Autor.
De arriba abajo, Arteria necesita una inyección de capital de 18,3 millones, que sólo le puede llegar desde Fundación Autor; de Sello Autor, 3,4 millones, y del Centro de Producción Audiovisual Autor, 3,83 millones.
La explicación sobre la decisión de liquidar Ediciones y Publicaciones Autor habla de volver a un espíritu que motivó el nacimiento de Fundación Autor y que, dicen, se ha perdido. "El consejo de administración del socio único ha acordado la liquidación de la sociedad con el fin de que Fundación Autor retome el pensamiento original con el que fue creada la sociedad, que suponía estar dirigida a proyectos e ideas distintas de calidad, de oportunidad, de generosidad, fuera de los canales habituales y sin estar sometida a la tensión de mercado".
Las cuentas de Centro de Producción Audiovisual Autor, que en 2008 firmaban Osorio y Fernández de la Riva, ya sólo llevarán una firma en las de 2009: Eduardo Teddy Bautista. Otras cuentas de filiales de Arteria creadas en 2009, como Tramart (con sede también en Bárbara de Braganza, 7), sí aparecen firmadas por Osorio y Fernández de la Riva.
Pero Osorio abandona el grupo en el primer trimestre de 2010. Deja su puesto de administrador mancomunado en un buen número de filiales de Arteria, además de su asiento de consejero en Wonderland Entertainment.
Es en esta última donde hay que buscar el motivo. La compañía pertenece a la familia del empresario teatral Luis Álvarez, que entra en Arteria cuando Osorio es director general, como encargado de la programación de los teatros. Osorio se ve sin funciones, porque a Arteria sólo llegan las llaves de los espacios escénicos cuando están terminados, comprados o remodelados. Álvarez logra que Teddy dé el visto bueno a la compra por parte de SGAE a través de Arteria del 51% de Wonderland por 1,2 millones de euros. Osorio se va.
Mientras se decide esta remodelación de la rama de SGAE que depende de Fundación Autor, ya se ha empezado a alimentar una nueva, fundada en mayo de 2009, que supone la unión de las dos ramas: la que crece por Arteria y la que crece por la tecnológica SGAE. Es decir, Servicios Corporativos de Autor, una sociedad participada a partes iguales por Fundación Autor, SDAE , Arteria y la SGAE. En el consejo de la sociedad se encuentran algunos de los imputados por el juez Ruz: José Luis Rodríguez Neri, Enrique Loras y Ricardo Azcoaga. También se sentaba Ramiro Osorio.
En 2009, esta nueva compañía ya vive de dar servicio al grupo SGAE. Una de las facturaciones resulta especialmente curiosa por referirse al "mantenimiento y desarrollo de la web de la SGAE". Cobra 100.314 euros por un cometido que se supone, de momento, todavía realizaba SDAE.
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martes, 12 de julio de 2011
Hermanados en la podredumbre
¡Así es! Ibero-Latinoamérica toda hermanada en la corrupción, esa es la verdadera esencia de lo latino. A vueltas con el caso SGAE, me escribe un músico mexicano contándome qué pasa allí con el tema y cómo se ve a la todopoderosa SGAE, que ha adquirido varias propiedades en el país azteca. Bautista no sólo era -digo era porque acaba de llegar la esperada noticia de que RENUNCIA- un faraón, sino todo un Hernán Cortés.
Qué decir de la SADAIC argentina, de la Sociedad de Autores Chilena. La Mafia por lo menos tiene un código de honor.
Pasamos la conexión a México... (lo que sigue viene tal cual de México, digamos que su autor no es precisamente Juan Rulfo, pero eso es lo de menos...)
ESCANDALO POR CORRUPCION EN SOCIEDAD DE AUTORES Y COMPOSITORES SGAE
ACUSADOS DE ESTAFA, CORRUPCIÓN, TRÁFICO DE INFLUENCIAS, FRAUDE, MAS LO QUE SE ACUMULE ESTA SEMANA.
Antes de empezar debo aclarar que cualquier semejanza entre lo que ocurre en España y lo que nos ocurre a los compositores aquí en México es pura coincidencia. Porque somos dos países y dos sociedades diferentes que, nada tienen que ver una con la otra... solo nos unen lazos históricos y culturales y el idioma eso es todo.
Así que mejor hablemos de esa sociedad Española SGAE de la que no entiendo como es que si apenas hasta el mes pasado, se ostentaba y auto publicitaba como un ejemplo mundial de transparencia, democracia, fuerza y grandeza. Y presumía en su haber y por 4 años consecutivos el certificado de excelencia que otorga ISO 9001, a la transparencia y honestidad de algunas empresas demuestran y además su presidente TEDDY BAUTISTA, era aplaudido por su inmaculada trayectoria en el medio. ¿QUE PASO ENTONCES? ¿Por qué este escandalazo?
Como fue que pasó que TEDDY y ocho de sus parientes y amigos y colaboradores cercanos, todos ellos con altos sueldos de SGAE, andan pisando la cárcel y se les están sacando tantos trapitos al sol? porque se dice que algunos de ellos no verán la luz por 10 años, esto por los delitos que se les están imputando ante el juez y que son entre otros muchos: fraude, desvío de fondos a empresas de su propiedad, apropiación ilícita de fondos, corrupción, evasión de impuestos, empleos fantasmas, etc. etc. etc. Y para colmo con esto ahora todo el sistema administrativo y político que sustenta el derecho de autor en España SGAE ha sido puesto en entredicho y de paso esto nos hace voltear a ver como se están manejando otras sociedades en Latinoamérica:
YA SE CAYO EL ARBOLITO
Pero para entender mejor vámonos al principio, donde encontramos que SGAE, es una sociedad de casi 100 mil socios, donde solo unos cuantos cientos de ellos tienen el poder y han sido estos los que han manejado las cosas hasta llegar a esto, solo unos cuantos han mantenido la sartén por el mango y solo esos cuantos gozaban el derecho exclusivo al voto. Y por eso nada mas su chicharrón tronaba, así que ellos decidieron los destinos del resto de los socios, de las hormiguitas obreras (diríamos irónicamente). En pocas palabras, ese pequeñísimo clan es el que a su arbitrio y conveniencia decía que se hacía y como se hacía y que no, desde estatutos, pagos de regalías, bonos, poderes legales, sistemas de recaudación, hasta todo lo demás...eran controlados por estos cuantos, Solo que ahora en este momento una mujer los ha puesto en jake a la mayoría de este pequeño grupo, y en el banco de los acusados, por no decir que el sistema completo que comandaba SGAE a estos "cuantitos" pero muy poderosos.
A esos que auto asignándose sueldos llegaron a la exageración. Por dar un solo ejemplo, Teddy se había asignado su "sueldo de retiro" para el resto de sus días, de más de 30,000 dólares mensuales. Independientemente que en este momento ganaba por lo menos eso y además tenía manga ancha en gastos, viajes, vacaciones familiares, tarjetas corporativas, y obvio los negocios que mañosamente hacia por fuera, solo que parece que ya se cayó el arbolito, donde dormía el pavorreal.
Ahora la prensa está ventilando que los dineros recaudados por SGAE eran fraudulentamente manejados y en vez de ir a los socios como debe ser, estos iban a la amplia red de negocios disfrazados particulares de Teddy y su equipo, los dirigentes habían creado una "entrambulicada" y mañosa red de empresas cuyos dirigentes y dueños nominales resultaron ser parientes y amigos y ellos mismos que cobraban además a SGAE honorarios sin trabajar, que chulada!, Se habla de 400 millones de euros (casi 550 millones de dólares que equivalen a casi 6,500 millones de pesos) un dineral definitivamente.
UN ESCÁNDALO MAYÚSCULO 550 MILLONES DE DOLARES DE FRAUDE
Se ha descubierto que además de los negocios fantasmas compraban y vendían terrenos, que cobraban comisiones sin rendir cuentas a nadie, que se brincaban el fisco, construían o compraban teatros y palacios, (la misma sede de la sociedad es un palacio de jardines y espacios de sueño llenos de esculturas y monumentos) mientras miles de autores aún viven en la ruina (a pesar de ser los creadores de un sin fin de obras que son las bases de los ingresos de SGAE).
ENCANTADORES DE SERPIENTES Y AMIGOS DE POLITICOS
Contaban con amigos políticos, a quienes embelesaban con su música en noches bohemias de gran fiesta, logrando así el poder de reinar por casi 30 años de dicha alegría y prosperidad (porque creo la paz no la conocen ni antes ni ahora) en que se llenaron el alma de poder y las bolsas de dinero y se convirtieron casi en intocables.
Actualmente algunos ministerios en España parecidos a lo que es acá en México a el INDAUTOR han quedado en este escándalo muy mal parados (Como el ministerio de cultura) y en entredicho y pueden hasta enfrentar serios cargos en el juicio, ya que le señalan por hacerse de la vista gorda y de permitir los desmanes que estaban ocurriendo dentro de SGAE. Porque hay que recordar que las sociedades de gestión colectiva no son PARA LUCRAR, ni deben funcionar como empresas privadas, ni para beneficio de unos cuantos como venía sucediendo en SGAE.
¿TEDDY ROBO A AUTORES MEXICANOS?
Yo pienso que indudablemente ese dinero robado, sustraído o lo que sea no llego a sus verdaderos dueños y la pregunta que cabe aquí es ¿No habrá ahí dinero de los compositores mexicanos?, Digo yo debido a la estrecha relación histórica, cultural, "cancionera" y musical que tenemos con España. Porque si es así TEDDY BAUTISTA TAMBIÉN ROBÓ A MÉXICO Y A SUS AUTORES Y COMPOSITORES si es así entonces SACM debe de entrar en acción y checar las cuentas también y hacer reclamos, ¿o que los tratados internacionales lo impiden?
Qué decir de la SADAIC argentina, de la Sociedad de Autores Chilena. La Mafia por lo menos tiene un código de honor.
Pasamos la conexión a México... (lo que sigue viene tal cual de México, digamos que su autor no es precisamente Juan Rulfo, pero eso es lo de menos...)
ESCANDALO POR CORRUPCION EN SOCIEDAD DE AUTORES Y COMPOSITORES SGAE
ACUSADOS DE ESTAFA, CORRUPCIÓN, TRÁFICO DE INFLUENCIAS, FRAUDE, MAS LO QUE SE ACUMULE ESTA SEMANA.
Antes de empezar debo aclarar que cualquier semejanza entre lo que ocurre en España y lo que nos ocurre a los compositores aquí en México es pura coincidencia. Porque somos dos países y dos sociedades diferentes que, nada tienen que ver una con la otra... solo nos unen lazos históricos y culturales y el idioma eso es todo.
Así que mejor hablemos de esa sociedad Española SGAE de la que no entiendo como es que si apenas hasta el mes pasado, se ostentaba y auto publicitaba como un ejemplo mundial de transparencia, democracia, fuerza y grandeza. Y presumía en su haber y por 4 años consecutivos el certificado de excelencia que otorga ISO 9001, a la transparencia y honestidad de algunas empresas demuestran y además su presidente TEDDY BAUTISTA, era aplaudido por su inmaculada trayectoria en el medio. ¿QUE PASO ENTONCES? ¿Por qué este escandalazo?
Como fue que pasó que TEDDY y ocho de sus parientes y amigos y colaboradores cercanos, todos ellos con altos sueldos de SGAE, andan pisando la cárcel y se les están sacando tantos trapitos al sol? porque se dice que algunos de ellos no verán la luz por 10 años, esto por los delitos que se les están imputando ante el juez y que son entre otros muchos: fraude, desvío de fondos a empresas de su propiedad, apropiación ilícita de fondos, corrupción, evasión de impuestos, empleos fantasmas, etc. etc. etc. Y para colmo con esto ahora todo el sistema administrativo y político que sustenta el derecho de autor en España SGAE ha sido puesto en entredicho y de paso esto nos hace voltear a ver como se están manejando otras sociedades en Latinoamérica:
YA SE CAYO EL ARBOLITO
Pero para entender mejor vámonos al principio, donde encontramos que SGAE, es una sociedad de casi 100 mil socios, donde solo unos cuantos cientos de ellos tienen el poder y han sido estos los que han manejado las cosas hasta llegar a esto, solo unos cuantos han mantenido la sartén por el mango y solo esos cuantos gozaban el derecho exclusivo al voto. Y por eso nada mas su chicharrón tronaba, así que ellos decidieron los destinos del resto de los socios, de las hormiguitas obreras (diríamos irónicamente). En pocas palabras, ese pequeñísimo clan es el que a su arbitrio y conveniencia decía que se hacía y como se hacía y que no, desde estatutos, pagos de regalías, bonos, poderes legales, sistemas de recaudación, hasta todo lo demás...eran controlados por estos cuantos, Solo que ahora en este momento una mujer los ha puesto en jake a la mayoría de este pequeño grupo, y en el banco de los acusados, por no decir que el sistema completo que comandaba SGAE a estos "cuantitos" pero muy poderosos.
A esos que auto asignándose sueldos llegaron a la exageración. Por dar un solo ejemplo, Teddy se había asignado su "sueldo de retiro" para el resto de sus días, de más de 30,000 dólares mensuales. Independientemente que en este momento ganaba por lo menos eso y además tenía manga ancha en gastos, viajes, vacaciones familiares, tarjetas corporativas, y obvio los negocios que mañosamente hacia por fuera, solo que parece que ya se cayó el arbolito, donde dormía el pavorreal.
Ahora la prensa está ventilando que los dineros recaudados por SGAE eran fraudulentamente manejados y en vez de ir a los socios como debe ser, estos iban a la amplia red de negocios disfrazados particulares de Teddy y su equipo, los dirigentes habían creado una "entrambulicada" y mañosa red de empresas cuyos dirigentes y dueños nominales resultaron ser parientes y amigos y ellos mismos que cobraban además a SGAE honorarios sin trabajar, que chulada!, Se habla de 400 millones de euros (casi 550 millones de dólares que equivalen a casi 6,500 millones de pesos) un dineral definitivamente.
UN ESCÁNDALO MAYÚSCULO 550 MILLONES DE DOLARES DE FRAUDE
Se ha descubierto que además de los negocios fantasmas compraban y vendían terrenos, que cobraban comisiones sin rendir cuentas a nadie, que se brincaban el fisco, construían o compraban teatros y palacios, (la misma sede de la sociedad es un palacio de jardines y espacios de sueño llenos de esculturas y monumentos) mientras miles de autores aún viven en la ruina (a pesar de ser los creadores de un sin fin de obras que son las bases de los ingresos de SGAE).
ENCANTADORES DE SERPIENTES Y AMIGOS DE POLITICOS
Contaban con amigos políticos, a quienes embelesaban con su música en noches bohemias de gran fiesta, logrando así el poder de reinar por casi 30 años de dicha alegría y prosperidad (porque creo la paz no la conocen ni antes ni ahora) en que se llenaron el alma de poder y las bolsas de dinero y se convirtieron casi en intocables.
Actualmente algunos ministerios en España parecidos a lo que es acá en México a el INDAUTOR han quedado en este escándalo muy mal parados (Como el ministerio de cultura) y en entredicho y pueden hasta enfrentar serios cargos en el juicio, ya que le señalan por hacerse de la vista gorda y de permitir los desmanes que estaban ocurriendo dentro de SGAE. Porque hay que recordar que las sociedades de gestión colectiva no son PARA LUCRAR, ni deben funcionar como empresas privadas, ni para beneficio de unos cuantos como venía sucediendo en SGAE.
¿TEDDY ROBO A AUTORES MEXICANOS?
Yo pienso que indudablemente ese dinero robado, sustraído o lo que sea no llego a sus verdaderos dueños y la pregunta que cabe aquí es ¿No habrá ahí dinero de los compositores mexicanos?, Digo yo debido a la estrecha relación histórica, cultural, "cancionera" y musical que tenemos con España. Porque si es así TEDDY BAUTISTA TAMBIÉN ROBÓ A MÉXICO Y A SUS AUTORES Y COMPOSITORES si es así entonces SACM debe de entrar en acción y checar las cuentas también y hacer reclamos, ¿o que los tratados internacionales lo impiden?
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domingo, 10 de julio de 2011
Arteria: un nuevo frente para Teddy Bautista
Sabido es que Napoléon sobrevaloró sus fuerzas al lanzarse a la conquista de Rusia. Más de un siglo después, Hitler cometió los mismos errores abriendo un segundo frente hacia el este: la determinación rusa, las estepas heladas y la rasputitza sellarían su sentencia de muerte.
En España no tenemos Napoleones ni Hitlers -de momento. En su lugar, tenemos a Teddy Bautista, el archiodiado presidente del consejo (así, con minúsculas) de la sgae (con minúsculas también, mientras sobre ella planee la sombra de la sospecha de ser una cueva de amiguetes).
Akenatón Bautista, martillo de herejes, Torquemada implacable de manteros e internautas, adalid del canon digital, AMIGO DE SUS AMIGOS, está empeñado en pasar a la historia como sea. El reciente caso SDAE-Neri abierto por el intrépido juez Ruz probablemente lo ponga en su sitio.
Pero nuestro pequeño canario -que hace tiempo ha perdido el rumbo, sumido en los nauseabundos vapores que emanan de su infinita soberbia y aupado por el coro de paniaguados lameculos compuesto a partes iguales por familiares directos y estómagos agradecidos- tiene más asuntos de los que responder. Una de ellos es ARTERIA. Y si no, al tiempo.
Santiago Fajardo ha sido el arquitecto de cabecera de la SGAE durante 20 años. Para esta institución ha remozado palacios (el de Longoria, entre otros) y construido nuevos espacios escénicos. Pero desde el pasado mayo es, a ojos de la entidad de gestión, un profesional "negligente" e "incumplidor". ¿Cómo ha podido cambiar tanto la película?. Una posible explicación es lo que ha ocurrido últimamente en el Proyecto Al-Andalus, que tiene por objetivo alzar un faraónico auditorio (centro comercial incluido) para la red Arteria en la Cartuja de Sevilla. Las obras estaban previstas que terminasen en el primer trimestre de este año. El fin de los trabajos supone que el arquitecto al mando, que ha sido hasta ahora Santiago Fajardo, debe firmar un certificado final de obra y una liquidación económica. Pero él se ha negado a hacerlo.
El motivo lo explica el propio Fajardo: "No me permiten acceder a los datos económicos para que pueda prestar mi conformidad con conocimiento de causa. Los hemos reclamado de forma expeditiva pero la respuesta por parte de SGAE ha sido siempre una actitud obstruccionista". El arquitecto no se fía. No quiere suscribir un documento que le puede comprometer sin tener conciencia clara y precisa de lo que hay detrás de su contenido. Afirma que del presupuesto original, cifrado en 42 millones de euros, él sólo se ha excedido en 10.000 euros. Esto es lo que atañe estrictamente a la obra civil (construcción e instalaciones), que es donde queda circunscrita su competencia.
Otra cosa son los equipamientos: elementos técnicos, escénicos, sistemas de gala... "Muchos millones", señala Fajardo, que advierte que Ángel Quintanilla, director técnico de la SGAE, hombre por tanto "encargado de la compra de los equipamientos para sus edificios", "ha trasvasado gastos que son del equipamiento a la obra civil". Esta es la razón por la que Fajardo se niega rotundamente a estampar su firma tanto en la liquidación económica como en el certificado final de obra. "Su estrategia de trasvase de gastos introduce una sombra de duda sobre toda la gestión económica de una obra de un cuantioso presupuesto", explica el arquitecto.
Ante la encrucijada en que se hallaba (presionado para firmar pero sin tener acceso a los datos económicos), Fajardo puso en conocimiento de todos y cada uno de los miembros de la Junta Directiva de la SGAE su situación y sus sospechas, centradas sobre todo en la figura de Quintanilla y Emilio Cabrera, primo hermano de Teddy Bautista y "máximo responsable económico de Arteria desde 2006". Lo hizo a través de un informe en el que les explicaba sus conclusiones pero "nadie hizo nada". Aunque él consiguió uno de sus objetivos: "Ellos ya no podrían decir que no estaban al corriente de lo que ocurría". A Fajardo se le agotó la paciencia y vio claramente que debía desvincularse de este proyecto. El 13 de mayo comunicó a la gerencia de urbanismo de Sevilla y al Colegio de Arquitectos que dejaba la obra del auditorio de Arteria, que en ese momento se encontraba "en 85% hecha".
Y diez días después, el 23 de mayo, Fajardo recurrió a un notario para que diera fe de que las obras seguían en marcha. "Es algo ilegal porque la ley determina que cuando el arquitecto renuncia las obras que dirige deben paralizarse automáticamente", explica. "Pero sólo dos horas después apareció en el Colegio de Arquitectos otro arquitecto que decía que era él quien se estaba ocupando de la obra". Era Rafael García Dieguez, propietario de García Dieguez Consulting, "empresa que había suministrando equipamientos al Proyecto Al-Andalus".
Cuando Fajardo intentó negociar el fin de su relación con la SGAE, la entidad de gestión, comenta, "quiso sellarme la boca". "Querían imponerme una renuncia a cualquier reclamación contra ella, una cláusula de confidencialidad y se reservaban el derecho a demandarme". Además, el arquitecto debía comprometerse a terminar las obras de Sevilla. "Era un precio demasiado alto el que ponían a mi presencia en la inauguración del auditorio". Y Fajardo no sólo ha decidido no pagarlo, sino también abrir fuego a discreción en los tribunales contra la SGAE. Ya ha interpuesto cuatro demandas: "una por vulneración del derecho al honor y otras tres por reclamaciones de cantidad en vía civil". Y una querella: "por vulneración de la propiedad intelectual", al haber sido puestos sus planos en manos de otro colega. Su lucha está abierta en los tribunales y su caso abre un nuevo frente en el escándalo de la institución comandada durante más de dos décadas por Teddy Bautista. Ese frente tiene un nombre muy preciso: Arteria.
En España no tenemos Napoleones ni Hitlers -de momento. En su lugar, tenemos a Teddy Bautista, el archiodiado presidente del consejo (así, con minúsculas) de la sgae (con minúsculas también, mientras sobre ella planee la sombra de la sospecha de ser una cueva de amiguetes).
Akenatón Bautista, martillo de herejes, Torquemada implacable de manteros e internautas, adalid del canon digital, AMIGO DE SUS AMIGOS, está empeñado en pasar a la historia como sea. El reciente caso SDAE-Neri abierto por el intrépido juez Ruz probablemente lo ponga en su sitio.
Pero nuestro pequeño canario -que hace tiempo ha perdido el rumbo, sumido en los nauseabundos vapores que emanan de su infinita soberbia y aupado por el coro de paniaguados lameculos compuesto a partes iguales por familiares directos y estómagos agradecidos- tiene más asuntos de los que responder. Una de ellos es ARTERIA. Y si no, al tiempo.
Santiago Fajardo ha sido el arquitecto de cabecera de la SGAE durante 20 años. Para esta institución ha remozado palacios (el de Longoria, entre otros) y construido nuevos espacios escénicos. Pero desde el pasado mayo es, a ojos de la entidad de gestión, un profesional "negligente" e "incumplidor". ¿Cómo ha podido cambiar tanto la película?. Una posible explicación es lo que ha ocurrido últimamente en el Proyecto Al-Andalus, que tiene por objetivo alzar un faraónico auditorio (centro comercial incluido) para la red Arteria en la Cartuja de Sevilla. Las obras estaban previstas que terminasen en el primer trimestre de este año. El fin de los trabajos supone que el arquitecto al mando, que ha sido hasta ahora Santiago Fajardo, debe firmar un certificado final de obra y una liquidación económica. Pero él se ha negado a hacerlo.
El motivo lo explica el propio Fajardo: "No me permiten acceder a los datos económicos para que pueda prestar mi conformidad con conocimiento de causa. Los hemos reclamado de forma expeditiva pero la respuesta por parte de SGAE ha sido siempre una actitud obstruccionista". El arquitecto no se fía. No quiere suscribir un documento que le puede comprometer sin tener conciencia clara y precisa de lo que hay detrás de su contenido. Afirma que del presupuesto original, cifrado en 42 millones de euros, él sólo se ha excedido en 10.000 euros. Esto es lo que atañe estrictamente a la obra civil (construcción e instalaciones), que es donde queda circunscrita su competencia.
Otra cosa son los equipamientos: elementos técnicos, escénicos, sistemas de gala... "Muchos millones", señala Fajardo, que advierte que Ángel Quintanilla, director técnico de la SGAE, hombre por tanto "encargado de la compra de los equipamientos para sus edificios", "ha trasvasado gastos que son del equipamiento a la obra civil". Esta es la razón por la que Fajardo se niega rotundamente a estampar su firma tanto en la liquidación económica como en el certificado final de obra. "Su estrategia de trasvase de gastos introduce una sombra de duda sobre toda la gestión económica de una obra de un cuantioso presupuesto", explica el arquitecto.
Ante la encrucijada en que se hallaba (presionado para firmar pero sin tener acceso a los datos económicos), Fajardo puso en conocimiento de todos y cada uno de los miembros de la Junta Directiva de la SGAE su situación y sus sospechas, centradas sobre todo en la figura de Quintanilla y Emilio Cabrera, primo hermano de Teddy Bautista y "máximo responsable económico de Arteria desde 2006". Lo hizo a través de un informe en el que les explicaba sus conclusiones pero "nadie hizo nada". Aunque él consiguió uno de sus objetivos: "Ellos ya no podrían decir que no estaban al corriente de lo que ocurría". A Fajardo se le agotó la paciencia y vio claramente que debía desvincularse de este proyecto. El 13 de mayo comunicó a la gerencia de urbanismo de Sevilla y al Colegio de Arquitectos que dejaba la obra del auditorio de Arteria, que en ese momento se encontraba "en 85% hecha".
Y diez días después, el 23 de mayo, Fajardo recurrió a un notario para que diera fe de que las obras seguían en marcha. "Es algo ilegal porque la ley determina que cuando el arquitecto renuncia las obras que dirige deben paralizarse automáticamente", explica. "Pero sólo dos horas después apareció en el Colegio de Arquitectos otro arquitecto que decía que era él quien se estaba ocupando de la obra". Era Rafael García Dieguez, propietario de García Dieguez Consulting, "empresa que había suministrando equipamientos al Proyecto Al-Andalus".
Cuando Fajardo intentó negociar el fin de su relación con la SGAE, la entidad de gestión, comenta, "quiso sellarme la boca". "Querían imponerme una renuncia a cualquier reclamación contra ella, una cláusula de confidencialidad y se reservaban el derecho a demandarme". Además, el arquitecto debía comprometerse a terminar las obras de Sevilla. "Era un precio demasiado alto el que ponían a mi presencia en la inauguración del auditorio". Y Fajardo no sólo ha decidido no pagarlo, sino también abrir fuego a discreción en los tribunales contra la SGAE. Ya ha interpuesto cuatro demandas: "una por vulneración del derecho al honor y otras tres por reclamaciones de cantidad en vía civil". Y una querella: "por vulneración de la propiedad intelectual", al haber sido puestos sus planos en manos de otro colega. Su lucha está abierta en los tribunales y su caso abre un nuevo frente en el escándalo de la institución comandada durante más de dos décadas por Teddy Bautista. Ese frente tiene un nombre muy preciso: Arteria.
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