miércoles, 1 de agosto de 2012

El diablo azul

Sólo al final cayó en la cuenta de que su vida había sido una búsqueda constante de un imposible. Como solía decirle su madre: “Siempre me responde al teléfono una mujer distinta, pero ninguna de ellas te quiere realmente...”

Deborah Kerr en "La noche de la iguana". Houston sabía. Sí, él lo sabía. Aquella solterona en los cuarenta y tantos, que recorría el mundo en la única compañía de su abuelo, un nonagenario al que presentaba como "el poeta vivo más viejo de América". No tenían nada, menos que nada. Ella pintaba a los huéspedes de los hoteles que visitaban y el pobre anciano declamaba infinitos y terribles endecasílabos hasta quedarse dormido, yendo quién sabe adónde, soñando que pedaleaba.

Esa rubia victoriana con sombrero, que se enamoró como una colegiala del personaje de Richard Burton, el predicador borracho y libidinoso. En realidad, se lo disputaba a Ava Gardner, la dueña del hotel. El animal más bello del mundo, nada menos...

Sí. Finalmente comprendió que esa era la compañera que ansiaba, que había buscado fervientemente, alguien suficientemente limpio de alma como para creer en la bondad de los extraños. Capaz de crear mundos tan frágiles como las palabras. Esa sola palabra. Una mujer que prepara con infinito amor la función de cada día, a sabiendas de que todo está en el gesto, y que confunde el roce de una mejilla con una noche de lujuria.

Alguien capaz de hacer magia. De sembrar vida.

martes, 31 de julio de 2012

Wanted

Draghi: Vicepresidente de Goldman Sachs Europa cuando esta empresa ayudó a una familia griega corrupta a engañar a la UE. Monti: Asesor de Goldman Sachs en el mismo periodo. Luis de Guindos: Miembro del consejo asesor de Lehman Brothers Europa hasta su quiebra. Rato: Director del FMI hasta que estalló la crisis. Presidente de Bankia hasta su quiebra y rescate.

Hoy como ayer


lunes, 30 de julio de 2012

Europa

Draghi no existe. Son los padres.

Zamba de mi Esperanza


Yo y mi mamandurria,

por Lorenzo Silva (El Mundo, 29 de julio de 2012).

Sí, yo también tengo una mamandurria. Exactamente 426 euros al mes. Gracias a ella, y al comedor de Cáritas y a la Cruz Roja, mi familia y yo tenemos ropa y comida, pagamos los recibos, recargamos los dos móviles prepago con los que nos apañamos los cuatro y nada más. Los ahorros que fui haciendo para cubrir mi vejez pagan por ahora la hipoteca y así al menos no nos tenemos que ver en la calle. Pero echo cuentas y unos días me sale que bastarán para amortizar todo el préstamo y otros días me sale que no. Dependerá de cómo vaya el Euribor.

Tengo cincuenta y tres años y soy o fui ingeniero, pero desde hace tres años, cuando la crisis fulminó a mi empresa y mi empresa me fulminó a mí, no encuentro trabajo. No es que no haya visto ninguna oferta, pero en todas prefieren a titulados recién salidos, que son los más adaptables a las condiciones, desde el salario basura hasta la jornada infinita, que el nuevo modelo de relaciones laborales lleva aparejado. En vano he intentado hacerles ver a mis potenciales empleadores que estoy dispuesto a pasar también por ese aro. Me ven las canas, me ven la tripa y acaso calculan que mi salud cardiovascular no es óptima para asumir semejante desafío. Que pase el siguiente.

También he visto que hay ofertas de empleo en el extranjero, pero ahí la juventud pesa todavía más. He pasado dos procesos en los que fui siempre batido por chavales más jóvenes. Entre otras cosas, como la ausencia de cargas familiares que los distraigan o los vayan a deprimir con la añoranza del terruño, aquí resulta definitiva la baza de los idiomas. Todos estos han pasado un año de Erasmus en Londres o en Edimburgo o en Manchester. A mí me dieron francés en el colegio y el bachillerato, y el inglés que chapurreo lo he ido aprendiendo a bocados por el camino. Con eso, no puedo medirme con ellos.

De modo que aquí sigo, y cada día las perspectivas son un poco peores. Con cinco millones ya muy largos de desempleados, toda la obra pública parada y la privada bajo mínimos, mi empleabilidad resulta igual a cero, pero he aquí que esta semana he aprendido que yo soy el problema. Yo, y mi mamandurria.
Que me perdone quien tenga que perdonarme, desde el Dios Todopoderoso que está en lo alto hasta el último de mis conciudadanos para los que represento una carga insufrible, pero no puedo evitar acordarme de lo que sé y he visto, cuando aún estaba en el mundo con un traje y una corbata y un maletín lleno de papeles.

Las comilonas pantagruélicas repletas de concejales y politicastros de diputación provincial que inexorablemente se contabilizaban como gasto deducible, disminuyendo la cuota a ingresar de la empresa. O los BMW o los Mercedes en renting o leasing, que disfrutaban los que dirigían el cotarro y cuyas cuotas también iban a mermar lo que al final del ejercicio se le abonaba al erario público (durante cuatro años, incluso tuve yo uno, aunque el mío era sólo un Citroën grande).

Una vez me contaron que en cierta empresa, un banco para más señas, se hacía lo mismo pero con el avión a disposición de la cúpula y con cosas aún más escandalosas. La gente se sorprendería, si supiera los impuestos que pagan quienes más dinero mueven. Cómo, año tras año, les llega a salir negativa la declaración.

Nada de eso son mamandurrias, claro. Eso se llama optimización fiscal. Como tampoco lo es que una diputada y ministra con nueve propiedades inmobiliarias, una de ellas en Madrid, reciba una indemnización por vivienda para que pueda alojarse dignamente en la capital. Mil ochocientos euros, o lo que es lo mismo, la limosna que yo recibo multiplicada por cuatro. Eso, insisto, no es una mamandurria. Eso es una indemnización.

Sí, vengan a por mí. Me lo tengo merecido.

domingo, 29 de julio de 2012

En manos de Dios


Durante el tiempo en que fui policía tuve un compañero muy religioso. Siempre que íbamos de patrulla llevaba una Biblia junto al corazón. En la unidad solíamos reírnos de él: éramos bastante capullos.
En cierta ocasión nos vimos envueltos en una situación fea. Un comando de ex-militares del este había robado un banco y mantenía rehenes en el interior. Era gente con la sangre muy fría, sabían lo que hacían en todo momento. Tenían armas de guerra, fusiles de asalto, en fin, un verdadero arsenal. Y disparaban como demonios...
Estábamos en nuestras posiciones y recuerdo que empezaron a volar los tiros. Cada uno pensaba en salvar el pellejo y nada más. En esas situaciones actúas por instinto.
Cuando amainó la tormenta, comprobamos que la Biblia que llevaba mi compañero paró en seco una bala que estaba destinada a destrozarle el corazón: nos quedamos todos de piedra.
Si aquel día hubiera tenido una Biblia junto a su rostro... ¡estoy convencido de que aún seguiría con vida!

miércoles, 25 de julio de 2012

El chiringuito

¿Qué se puede decir de este gobierno que los españoles no hayan pensado ya? Nuestro ministro de economia, con ese siniestro parecido a Domingo Cavallo -autor, entre otros, del famoso "corralito" argentino-, el ministro Yoda, nuestro presidente, indescifrable, inescrutable, esférico...

Supuestamente, todos los males de España eran causados por Zapatero y su buenismo... pues bien, en seis meses de gobierno PP hemos logrado duplicar la prima de riesgo (el diferencial con el bono alemán) y, si no aparece Superman o Linterna Verde en el ultimo instante, parece que estamos abocados a un rescate total en otoño o antes (entonces el ajuste sería simplemente brutal, véanse Grecia o Portugal).

Uno oye a MAFO, antiguo gobernador del Banco de España, dar explicaciones de cómo hemos llegado hasta aquí y se queda perplejo. Empezando por el tono empleado, de charla de amigos en un bar, nadie asume ninguna responsabilidad, aquí no pasa nada.

Para refrescar la memoria y hacernos una idea de dónde estamos:

- En 2003-2004 (cuando el gobierno debió hacer algo para evitar la burbuja que provocó esto), la prima de riesgo estaba situada en -5 puntos.

- En marzo de 2009 (cuando se acababa el mundo), la prima de riesgo estaba en 90 puntos.

- Cuando Zapatero se marchó a dar conferencias (y le pagan...), la prima estaba en 270 puntos.

- Hoy, día de Santiago de 2012, con Yoda, Cavallo II y La Esfinge dirigiendo la economía española -lo que Bruselas les deja-, la prima de riesgo abrió por encima de 630 puntos.

Al parecer, estamos a un paso del derrumbe. ¿Significa eso que el gobierno va a trabajar a pleno en agosto y lo que haga falta para sacarnos del pozo? ¿Se va a constituir un gobierno de salvación nacional para unir fuerzas y presentar una imagen de solidez de cara al exterior? No. Todo eso supone mucho esfuerzo y, después de un semestre agotador contribuyendo a hundir el país por acción u omisión, los políticos españoles (todos ellos) se han ganado con creces sus merecidas vacaciones. Sobre todo los senadores de España (parientes directos de los "seres racionales", dícese de aquellos que toman raciones en los bares), que trabajan tanto como un minero o un estibador, o incluso más, vete tú a saber... TV QVOQVE...?


sábado, 21 de julio de 2012

Fuimos


Después de tanta lluvia, encontrarte así, de repente, sin previo aviso. Nos quisimos tanto, por las esquinas, en los portales, en los cafés de un Madrid que despertaba. No sabíamos vivir separados. La primera vez te esperé para ver Missing, la película de Costa-Gavras sobre los desaparecidos en Chile, en un cine de Fuencarral. Recuerdo que llegaste tarde y que llevabas unas botas rojas que te hacían resbalar a las primeras de cambio, tanto es así que tenía que sostenerte en el aire (para mi gozo). Me quedé observándote. Eras tan guapa que quitabas el sentío: eras una bailaora. Siempre que he querido recordarte lo he hecho así, te he imaginado bailando por bulerías undós-undostrés-cuatrocincoséis-sieteochonuevediéz! y con el pelo recogido, como en aquella foto en la que aparecías junto a tu hermana pequeña. O aquella otra que te hizo Natalia en La Alhambra y que me gustaba encontrar traspapelada entre mis cuadernos pentagramados. Menos mal que Boabdil no llegó a conocerte. La caída de Granada se habría retrasado, ¡o adelantado! Vaya usted a saber...
Era diciembre. Dentro del cine hacía más frío que en la calle. La insoportable tensión de la historia nos hacía vibrar. Jack Lemmon en su particular descenso a los infiernos, buscando a un hijo luminoso que no volvería a ver con vida. Los amigos del barrio, los maestros de escuela, los poetas pueden desaparecer. Años más tarde recorrería las calles de Santiago y de Valparaíso buscando rastros de fantasmas, pero ya no éramos. Tu vida siguió un camino distinto del mío.
Sin sospecharlo, Malasaña sería el eje de los años compartidos: La Blanqueada, donde oímos tangos y bebimos absenta hasta hacernos sangre, la calle La Palma, los paseos en moto, la casa en la Glorieta de Bilbao 1907, los cafés en otoño, el Maravillas, la Dos de Mayo, con Daóiz y Velarde salvando a España de los franceses, te me irías con un francés a la postre... pero tú aún no lo sabías. Me mirabas y sonreías. ¡Cómo me gustaba verte sonreír! Nos besábamos una y otra vez cuando era extraño hacerlo en las calles cubiertas de neblina y latía el gallo negro. Pero nosotros estábamos a salvo, estábamos juntos. Teníamos todo el tiempo por delante. Todo el mar.

jueves, 19 de julio de 2012

Noche de verano

Es una hermosa noche de verano.
Tienen las altas casas
abiertos los balcones
del viejo pueblo a la anchurosa plaza.
En el amplio rectángulo desierto,
bancos de piedra, evónimos y acacias
simétricos dibujan
sus negras sombras en la arena blanca.
En el cénit, la luna, y en la torre
la esfera del reloj iluminada.
Yo en este viejo pueblo paseando
solo, como un fantasma.

Antonio Machado - Campos de Castilla

lunes, 16 de julio de 2012

Andrea Fabra, diputada del Partido de los Pobres

¡Qué fácil resulta ser diputado hoy en día! ¿Verdad, señora Fabra? Hace algún tiempo había que saber algo de retórica, utilizar un lenguaje respetuoso con el contrario –al enemigo que huye, puente de plata–, buscar el consenso antes que el enfrentamiento estéril. Se guerreaba con argumentos, empleando la dialéctica. ¡Contra te, Super te! Claro que para eso hace falta un mínimo de cultura y es poco probable que una llamada de papi a los amigos del partido solucione esta carencia estructural.

Destacar por lo que se es o por lo que se hace por los demás antes que por lo que se tiene. Azaña fue un escritor brillante y Fraga publicó más de ochenta libros. Al igual que en la Teogonía, los tiempos parecen ir de mal en peor. De Azaña e Indalecio Prieto hemos pasado a Zapatero, Pepiño y Rubalcaba. De Niceto Alcalá Zamora, Fraga y Areilza hemos llegado a Rajoy, la esfinge sin misterio, Rodrigo Rato y la familia Fabra. Si nos ceñimos a este deambular de personajes públicos, los hijos resultan ser mucho más tontos que los padres y los nietos parecen experimentos genéticos fallidos. Hesíodo tenía definitivamente razón.
Y hoy es usted diputada. Sin más credenciales que sus mechas rubias, un papi de posibles con pinta de Don Corleone levantino en época de rebajas y la sensibilidad social de un burdégano carpetovetónico extraviado en Sierra Morena.
“Que se jodan”, nos dice la “señora” Fabra a todos los españoles que abonamos impuestos y que pagaremos la crisis a escote. Después tarda usted 24 horas en publicar un comunicado afirmando que en realidad se lo dijo a los miembros de la oposición. Como si fuéramos todos tontos. Excusatio non petita... ¡ya lo sabían los romanos! Pero no creo que usted conozca de Roma más centuriones que Gucci, Versace o Berlusconi, a los que probablemente confunda con Buffon, Pirlo o Balotelli. Pero este último es negro –aunque tiene una cresta rubia, para disimular–... tenga cuidado Doña Andrea, ¿se imagina la cara de su padre si le presentara un novio de color NEGRO? ¡Qué disgusto más grande, madre mía del Amor Hermoso! ¡Un negro! ¡Como Machín...!

Pero qué digo un novio, si usted está casada y bien casada, con otro señor muy bien “colocao” y un bronceado impecable. Qué descanso, tía Gertrudis...
Recuerda el tono del exabrupto de la niña bien al “muera la inteligencia" de Millán-Astray. Otro premio Adonais paciendo por la piel de toro.
Conocida es la respuesta de Miguel de Unamuno: “Venceréis, pero no convenceréis”, y se murió para no tener que vivir en la España del gallo negro.
Doña Andrea Fabra, que Dios le dé a usted y a los suyos setenta veces siete de lo que usted, en su infinita arrogancia e inefable torpeza, desea al trabajador español, que somos todos los que no hemos nacido en cuna de oro, es decir, la inmensa mayoría de este santo país y que, entre otras miles de cosas, pagamos su sueldo de di putada para que pueda insultarnos a gusto en horario infantil.

Al menos DE MOMENTO. También existió una Francia antes de 1789.

martes, 10 de julio de 2012

La ceremonia del adiós

Las primeras canas sellarían su sentencia de muerte. Desde hacía ya tiempo no se podían soportar. Era un malestar sordo, un cansancio infinito. De siglos. No puedo entender quién eres tú, ni qué tienes que ver conmigo. Nunca más playas, fogatas, guitarreadas. Habían sido sustituidos por un infierno de reproches y una falta de respeto mutua constante, casi deseando la desaparición física del otro, que era otra forma de desear el propio fin.

Distinto de mí hasta la saciedad y sin embargo tan extrañamente familiar.

Definitivamente había comenzado la ceremonia del adiós.

lunes, 9 de julio de 2012

La última tanga

Cuando creíamos que ya estaba todo inventado en la historia del crimen siempre hay espacio para la sorpresa. Parece ser que últimamente ciertos bandoneonistas argentinos tienen la sensación de que sus bandoneones han desaparecido. Ya sé, no me digás... En el 510 y en el 2.000 también...

Publicado en Clarín, 09-07-12


El músico Néstor Marconi sentía que estaba en la lista, que en cualquier momento le podía pasar. Muchos de sus colegas ya habían sufrido el robo de instrumentos. “Toda persona que haya pasado por mi casa pudo haberme escuchado tocar el bandoneón”, dijo al especular sobre quién pudo ser el que entró a su casa, en Olivos, el último fin de semana de junio.

Marconi creía que podía ser víctima ya que hace dos años que los bandoneones comenzaron a ser objeto de deseo . Porque están a precio dólar, porque son requeridos por los turistas y porque son costosos y difíciles de conseguir . Tras la Segunda Guerra Mundial se habían dejado de importar.

Durante los cinco días siguientes al robo a Marconi, al menos tres familias tocaron la puerta del luthier Oscar Fischer. Todas querían vender sus bandoneones. Pero Fischer comenzó a preocuparse por la extinción de bandoneones hace más de una semana. “En los 80 y los 90 los músicos viajaban a Europa sabiendo del auge del bandoneón. Iban y armaban una feria en el hall del hotel y vendían todo”, cuenta a Clarín en La Casa del Bandoneón, sobre la calle Salta.

Por eso, en 2004 pensó en impulsar una ley. Y en 2008 se sancionó la Ley de Protección del Bandoneón, que todavía no se reglamentó. “Si los músicos de elite hubieran apoyado la ley y el registro de instrumentos, lo de los robos se podría controlar un poco. Pero se les terminaba el negocio”, según Fischer, para quien la difusión que tuvo la ley hizo que los delincuentes se hayan enterado de lo rentable que podía ser robar un bandoneón.

Norberto Vogel dice que desde noviembre busca todos los días por Internet los cuatro bandoneones que le robaron de su casa. Cada músico asaltado sube a redes sociales y páginas de profesionales fotos y modelos del bandoneón robado. En el ambiente se estipuló un código, que tampoco significa que se cumpla: ningún músico puede comprar bandoneones robados .

Vogel dice que lo fundieron: que se llevaron una inversión de 20 mil dólares y tuvo que endeudarse y sacar créditos para comprar nuevos materiales de trabajo. “No sé cómo los reducen. No sé si se paran en el aeropuerto y los ofrecen, o si los roban por encargo. Cuando quisieron desmantelar los desarmaderos la Policía fue a Warnes. El mundo del bandoneón es mucho más chico que el de las autopartes. Apenas hay 5 o 6 casas que los arreglan, y 3 o 4 locales que compran y venden instrumentos”, comenta.

Además de dar conciertos en tanguerías, Vogel da clases particulares. En noviembre pasado, un hombre lo contactó para que le enseñara a tocar a su sobrino. Tres personas llegaron a su casa de Villa Urquiza: primero entró el mayor, de 65 años, quien lo había llamado, diciendo que sus sobrinos estaban estacionando. Se fue y llegaron los alumnos, ambos de 25 años. Todos vestían de traje. Después de la hora de clase sacaron un arma y un cuchillo. “ Vinieron por los cuatro bandoneones. No me pidieron la billetera, ni electrodomésticos, nada . Hace un mes un colega sufrió un robo igual en su casa de Almagro. Era la misma banda, con el mismo cuento del sobrino”, acotó.

La familia Weckesser lleva al menos tres generaciones de luthiers. Julia es la nieta del alemán Jorge Weckesser, que instaló un taller de reparación y afinación de bandoneones en el barrio de Barracas. “Nos llegan mails en cadena cuando roban un bandoneón. Es una nueva modalidad.

Se está lucrando con un patrimonio cultural. Los bandoneones tienen un número de serie, pero está grabado en la madera, y se puede borrar o truchar tranquilamente ”. Además, al no estar registrados, hasta un luthier con poca experiencia puede pintar, “maquillar” o cambiarle alguna pieza para que el bandoneón parezca otro y pueda venderse en algún sitio de Internet.

Fischer recuerda a un particular que se dedicaba a la compraventa y le robaron de su casa entre 10 y 13 bandoneones. Para él, no hay mafias ni bandas organizadas .En todo caso, hay complicidad . Argumenta que cuando le propuso a sus 480 clientes instalar GPS en los instrumentos, no juntó diez que estuvieran dispuestos a gastar los 600 pesos de instalación.

Además, comenta que han aparecido bandoneones robados en locales de la calle Sarmiento y los barrios de Belgrano y San Telmo. Y que fueron sus propios dueños los que llegaron hasta allí tras sufrir un robo. Los músicos saben que, al igual que el robo automotor, o de ruedas, el de bandoneones cuenta con distintas patas cómplices. De lo contrario, no habría delito.

jueves, 5 de julio de 2012

Silestone

Un anuncio para Silestone. Me encargué de hacer la BSO. Hablando el otro día con un amigo mío -uno de los propietarios de la agencia Struendo- me comentaba literalmente que el mundo de la producción videográfica "ha desaparecido de España". Ahora todo son virales. "Proyectos 0 euros..."

Silestone

Martin Rasskin | Myspace Music Videos

miércoles, 4 de julio de 2012

Súper Ratón

El clamor popular se ha traducido en hechos. Los presuntos ladrones donde tienen que estar, en un presunto tribunal o en la presunta cárcel ya que presuntamente han estafado hasta a sus propias presuntas abuelas, en el improbable caso de que tuvieran una presunta familia porque para venderle preferentes con vencimiento NUNCA a indefensos jubilados con el viejo truco de la primera parte de la parte contratante presuntamente hay que tener el alma muy negra o carecer (presuntamente) de ella.

No hay peor ladrón que el ladrón "legal", aquel que roba con la protección y las bendiciones del sistema. Cuando esto ocurre -sobre todo a la escala de la actual debacle bancaria española, que nos condena a todos a vivir peor y a pagar los platos rotos- cabe recordar lo que hacían los rusos con los miembros de las SS en su imparable marcha hacia Berlín. La lectura de "sus derechos" era rabiosamente breve... y además se hacía en RUSO.

Pero no hay miedo... al igual que Urdangarín (presunto mangante real), estos individuos podrán jugar al golf este verano o visitar el Londres olímpico. Han trabajado hasta la extenuación -estafar cansa- y se merecen un descanso o como mínimo un fin de semana caribeño en compañía de un robusto guardaespaldas... ¡pillines!

Rato, Olivas y Acebes son citados por el caso Bankia.
La Audiencia Nacional imputa a Rato, Olivas, Acebes y otros ex 30 directivos de Bankia

martes, 3 de julio de 2012

El guardián entre el centeno

Días de fuego en Castilla. El río baja perezoso. Por las noches refresca y salimos a contar estrellas. Hace tiempo que renuncié a vivir en las ciudades.

Mis hijos juegan y no paran de reír. Me limito a velar su sueño.

Asombro de estar vivo.

sábado, 30 de junio de 2012

El perdón

El perdón es bueno para el alma. Un director de oficina, concretamente de Caja Madrid, Francesc Xabier Cabellera, ha dicho: “Quiero pedir perdón a mis clientes por haberles vendido acciones de Bankia”. Ha afirmado que lo hizo basándose en la información que le transmitieron sus superiores “y que se ha demostrado fraudulenta”. Ha agregado que se deben pedir responsabilidades a los gestores que llevaron a esa situación, y ha citado a Miguel Blesa y a Rodrigo Rato, que “agrandó la estructura y aceptó el SIP con Bancaja”.

El señor Cabellera ya ha pedido perdón. A otra cosa. A planear la próxima engañifa durante las vacaciones...

viernes, 29 de junio de 2012

Auf Wiedersehen!

Frau Merkel da su brazo a torcer (ya veremos hasta dónde: TIMEO DANAOS ET DONA FERENTES...), Italia elimina a Alemania en un partido vibrante y la final de la Eurocopa la jugarán dos reputados "pigs", España e Italia. Sabido es que allí donde no llegó el Imperio Romano... sombras y cenizas.

Monti lo dijo claramente antes de comenzar la enésima cumbre del siglo en Bruselas: "no me moveré de la silla hasta resolver la cuestión", como hizo Unamuno cuando se trataba de dilucidar la existencia de Dios.

La austeridad es una cosa y la humillación nacional como está sucediendo en Grecia es otra muy distinta. Harían bien los alemanes en recordar los años 20 y los años inmediatamente posteriores al final de la Segunda Guerra Mundial. El país no se levantó de las ruinas solo.

Italia y España, trabajando juntas, parecen haber encontrado la forma de equilibrar una partida en la que la desgracia de unos (bonos al 7%) supone la alegría de otros (financiación a coste 0).

Para jugar bien al póker no basta con tener la cabeza cuadrada, también hace falta imaginación.

jueves, 28 de junio de 2012

Recortes

Desde París, la inefable Natalia Bolívar nos comenta que los recortes en cultura ya empiezan a notarse. O Tempora, O Mores!

martes, 26 de junio de 2012

Basta ya

Os escribo con mi i-Pad desde La Moraleja. Mi nombre es Ana del Lago de Leoni, he ido a colegios de pago y papá ha construido muchas urbanizaciones, dando trabajo a un montón de gente de aquí y de allá. Lo habitual en España. Bueno, pero no quiero hablar de mí (papá y mis hermanos me dicen que evite dar publicidad a nuestras propiedades, no sea que me secuestren y exijan un rescate que en mi familia no meten la mano en el bolsillo ni en invierno).

Es que acabo de enterarme de que las autopistas radiales de acceso a las grandes ciudades, de peaje, naturalmente, están teniendo un montón de dificultades. Y estoy HORRORIZADA. ¿Significa esto que este verano voy a tener que conducir nuestro 4x4 por las carreteras nacionales, sufriendo atascos, calor y calamidades? Hay que salvar nuestras radiales. Exijo que el Gobierno de España empiece a desviar fondos destinados a educación y pensiones no contributivas a las concesionarias de nuestras autopistas de peaje. ¡Ya está bien de defender derechos para todos! La minoría hace la diferencia. ¡Basta de 15-M! ¡Por unas vacaciones dignas, largas y placenteras! ¡Hay que defender al ciudadano que consume! ¡Stop al despilfarro en la gente que no cuenta!

viernes, 22 de junio de 2012

Wikileaks descubre que en España hay gente con trabajo fijo

Según el cable 09SPAIN33546, en España existe “un grupo amplio de ciudadanos con trabajo asegurado para toda la vida a los que se denomina funcionarios”. La última filtración revela también que los funcionarios estudian en la clandestinidad, durante años, algo llamado “oposiciones”. Después de exámenes muy duros, unos pocos elegidos acceden a puestos de trabajo vitalicios. Este fenómeno llegó a inquietar a las autoridades norteamericanas, que pensaron que España estaba “trabajando en secreto para crear una nueva raza humana con horario fijo de ocho a tres”.

El cable adjunta un informe del doctor en psicología Blas Pardo. “La mente de un funcionario es diferente a la del resto de los humanos. Son seres que nunca más se van a preocupar de tener trabajo, de tener festivos, o de si cobrarán una pensión. Eso les convierte en seres radicalmente diferentes a nosotros, en algo que va más allá de lo que los simples humanos podamos comprender”.

El doctor Pardo alerta además de las posibles consecuencias de todo ello. “Podemos encontrarnos en una encrucijada similar a la que se encontró el hombre de Neandertal cuando se enfrentó al de Cromagnon: sólo podrá sobrevivir una especie”.

jueves, 21 de junio de 2012

GHDP

Titular de esta mañana: "Donald Trump anima a los inversores a aprovecharse de la situación de España".
El magnate estadounidense Donald Trump ha defendido que Europa representa una "gran oportunidad" para los inversores internacionales, ya que se puede conseguir "todo a cambio de nada", al mismo tiempo que ha animado a aprovecharse de que España, "un lugar asombroso", "tiene fiebre". Perfecto. Esa es la verdadera esencia del capitalismo. Alguien se enriquece ilimitadamente aprovechándose de la desgracia de otros. "Espera que estén con el agua al cuello, entonces te rogarán de rodillas que les compres sus pertenencias. Como tú tienes el dinero, las reglas las pones tú".

Sucedió en Buenos Aires en los meses posteriores al "corralito". Nutridas expediciones de españoles con dinerito fresco iban a comprar pisos por un importe equivalente al de un coche de gama baja en España. Ahora le toca el turno a la Piel de Toro. Lo destacable de la delaración de Trump es su franqueza yanqui, estilo "me enorgullezco de ser un cabrón, que lo sepa todo el mundo". Un hito en la historia de la evolución del género.

Da igual si "oportunidad" para unos significa "sufrimiento brutal" para millones de seres humanos. Sin eufemismos, las cosas por su nombre. La guerra es el paroxismo del sistema capitalista. Es el negocio perfecto: vendo armas a los dos bandos y, cuando ambos han sido barridos del mapa, les ofrezco estar endeudados los próximos cien años y me llevo todos los contratos de reconstrucción de las ruinas. En eso estaba el tipo de "Buried" hasta que acabó bajo tierra. Fundamental la escena en que su propia empresa le comunica dentro del ataúd que rescinde sus compromisos y se lava las manos. Una empresa es como la Gestapo. Su objetivo es aplastar tu amor propio, eliminar la individualidad, desterrar el criterio. Se trata de anularte, de reducirte a la mínima expresión: "a ti no se te paga para pensar", ergo "a ti se te paga para bajar la cabeza, ponerte mirando a Cuenca y someterte como un mono en la selva". Las reglas que se aplican en las empresas son como las que se aplican en la cárcel, sólo que con un ligero barniz de civilización.

Titular alternativo propuesto por el que suscribe: "Donald Trump es un GRANDÍSIMO HIJO DE LA GRAN BRETAÑA y el capitalismo es un montón de mierda apestosa y sin entrañas".

martes, 19 de junio de 2012

Alivio

La crisis ruge, pero no todo van a ser malas noticias. Los ricos, aquellos que en virtud de su inteligencia, su sensibilidad, su sabiduría, su altruismo y su permanente preocupación por el bien común son los amados de Dios, apenas notan nada. Eso nos permite deducir que, sobre todo en momentos de crisis, resulta mucho más aconsejable ser rico que ser pobre. Los ricos viven más, siempre se han llevado bien con los representantes espirituales del Altísimo en la Tierra e irradian felicidad y alegría dondequiera que vayan. Pero para ser rico hay que valer, nunca mejor dicho.

¿Por qué empeñarse en ser pobre cuando se puede ser inmensamente rico? ¿Acaso no es mejor conducir Ferraris o Lamborghinis de 300 caballos, disponer de mansiones en los cuatro puntos cardinales y degustar manjares exquisitos preparados por nuestro chef particular que pudrirse en la miseria haciendo malabarismos en Lidl, pegando sablazos a diestro y siniestro y levantándose a las 5 de la mañana para ir a un trabajo de mierda en transporte público que no te permite llegar a fin de mes y por el que tienes que dar las gracias?

Si eres pobre y te prestan estás peor que el peor de los esclavos. Si no devuelves lo prestado, te partirán las piernas, devorarán a tus hijos y te sodomizarán en las mazmorras de la Oficina del Bien Supremo, pero si eres rico dispondrás de crédito ilimitado, te podrás gastar hasta lo que no es tuyo y cuando sobrepases todos los límites disfrutando de fiestas y bacanales que harían palidecer al mismísimo Berlusconi alguien te rescatará, quitándoselo a los pobres para dártelo a ti, que eres EL ELEGIDO. Y lo que es aún mejor... todo seguirá tal cual, porque el rico todo lo merece y el pobre ha nacido para el dolor. Nadie pondrá el grito en el cielo: es el orden natural de las cosas.

El que vale para trabajar es que no vale para otra cosa. En cambio un rico... qué elegancia natural, qué saber estar, que innegable inefabilidad... Un rico es como los toros de lidia, que existen porque existe el toreo. Si no hubiera ricos no habría palacios, campos de golf, barcos impresionantes, coches de ensueño, playas en el Paraíso convenientemente cercadas. Nadie extraería diamantes ni mataría por oro envuelto en lodo. ¿Quién iba a pintar la Capilla Sixtina si no hubiera alguien dispuesto a pagarla? ¿Y Versalles, El Escorial, San Pedro, los palacios de Sintra, los 365 puentes de San Petersburgo? ¿A qué pobre se le podría ocurrir una cosa así, un puente para cada día del año? Sólo los grandes piensan en grande. A los ricos debemos todo avance, ¡luz que ilumina nuestros pasos!

No hay nada que un rico no pueda comprar. Un nonagenario repugnante logrará que la más bella de las ninfas se arrodille ante sus fondos de inversión, mientras que una vieja de 100 años con el riñón bien forrado que sólo aparenta 96 con los labios como un tomate, tetas de plástico e innumerables cerebrosucciones será virtualmente acosada por Adonis, Antínoo y Aquiles -reducidos a putos por la crisis helena- que se enfrentarán a puñetazo limpio para poder disfrutar de una noche de amour fou en su compañía. ¿Y cuál es el denominador común que encandila por igual a putas y putos? La pasta, naturalmente. La pasta es la piedra filosofal de la moderna alquimia. Pronto permitirá vivir para siempre adquiriendo todos los adelantos de la ciencia. En el mundo del futuro, los ricos se perpetuarán sin necesidad de reproducirse y los pobres se morirán, de asco y literalmente. No habrá necesidad de engendrar incómodos herederos, buenos para nada que nacen a mesa puesta. Será todo para ellos solos. Así. poco a poco, sólo habrá ricos y el mundo conocerá una nueva Edad de Oro. Entonces quedará sellada de una vez y para siempre la alianza entre ricos y Arquitecto Supremo, ya que los ricos habrán conquistado todos y cada uno de sus atributos incluyendo la inmortalidad.

¿Crisis...? No, no. ¡Oportunidad! Sólo hay que nacer en el lugar y el momento adecuados y, sobre todo, saber elegir bien a los padres. Lo demás se da por sí solo. ¡Atrévete a ser rico! ¡Deja de ser un perdedor del montón! ¡Madruga que Dios te ayudará (siempre que le pises la cabeza al que se quedó durmiendo)!

La crisis económica solo reduce un 2,6% el número de ricos en España

por Íñigo de Barrón, publicado en El País - 19-6-12

Tras cuatro años de tormenta, los que más tienen siguen a buen refugio, como suelo ocurrir. La crisis inmobiliaria, la menor inversión empresarial y la caída de la Bolsa han afectado a los ricos españoles, pero muy poco. Según el informe anual de la consultora internacional Capgemini y la gestora de patrimonios del Royal Bank of Canada (RBC Wealth Management), el número de ricos ha caído un 2,6%, al pasar de 141.000 en 2010 a 137.300 el año pasado.

Este estudio considera ricos a los que tienen propiedades valoradas en más de un millón de dólares (625.000 euros), excluyendo la primera vivienda y los bienes consumibles. En el resto del mundo, la situación es la contraria, quizá porque la parte más grave de la crisis ya ha pasado. Así, la población mundial con alto patrimonio sube, aunque el montante total que acumulan ha descendido un 1,7%. Es la primera vez que se reduce el patrimonio total desde el inicio de la crisis económica mundial de 2008, año en que la riqueza global cayó un 19,5%. Los polos de riqueza están cambiando en el mundo.

Donde más ricos hay es en la zona Asia-Pacífico Los polos de riqueza están cambiando en el mundo. La prueba es que este informe, que se ha realizado durante 16 años, demuestra que donde más ricos hay es en la zona Asia-Pacífico. En concreto creció un 1,6% el grupo de privilegiados, hasta situarse en 3,37 millones de individuos en 2011. Es la primera vez que ocurre esto. Asia-Pacífico supera a Norteamérica, que se queda con 3,35 millones de ricos. No obstante, el que tuvo retuvo y el patrimonio acumulado todavía es mayor en Norteamérica. La riqueza de los grandes patrimonios en Norteamérica se situó en 11,4 billones de dólares, frente a los 10,7 billones de dólares de la región de Asia-Pacífico.

Por países destacan EE UU, Japón y Alemania en los primeros puestos, acumulando el 53,3% de la cifra total de ricos, algo más que en 2010. Entre los doce primeros países por población, Brasil muestra el mayor aumento porcentual (6.2%) en el número de grandes patrimonios mientras que India y Hong Kong son los que registraron un mayor descenso. Otro dato significativo es la entrada de Corea del Sur en la posición número 12 por número de grandes patrimonios, desplazando a India.

lunes, 18 de junio de 2012

Los años 30

Martin Wolf es mordaz (y con razón). “Hasta ahora nunca había comprendido cómo pudo suceder lo de los años treinta”, escribía el columnista de The Financial Times en una tribuna de opinión publicada el 5 de junio. “Ahora sí. Lo único que se necesita son unas economías frágiles, un régimen monetario rígido, un debate intenso sobre lo que hay que hacer, la creencia generalizada de que sufrir es bueno, unos políticos miopes, una incapacidad para cooperar y el no anticiparse a los acontecimientos”.

Hiperrealismo

Hace un tiempo me mostré indignado por el coste del retrato de Bono, dicharachero y "ocurrente" ex Presidente del Congreso, pero todo siempre puede ir a peor. Ahora salta la noticia de que Álvarez Cascos, antiguo ministro del gobierno Aznar escogió -porque estaba en su derecho- a Antonio López, el pintor más cotizado de la Corte, para que representara su augusta faz., sueño húmedo de mujeres de toda clase y condición y fantasía sexual inconfesada de mineros, estibadores e incluso nazis griegos. Con Bono, los contribuyentes nos gastamos unos 80.000 euros para representar su mirada extraviada y su pelo implantado. Su pelo es suyo porque pagó por él. Ahora toca pagar 190.000 eurazos (eso sí, IVA incluido, algo que recuperamos vía fiscal) por el retrato de Rimbaud en sus años mozos.

Me da exactamente igual que estén en su derecho legal de hacerlo. Si es una ley, corríjase, deróguese, destrúyase, como se ha hecho en 48 horas cuando interesa. Que salga ahora mismo el propio Cascos diciendo que esto es una barbaridad, que bien puede hacerse una foto y poner a todo el equipo de Adobe a trabajar en nuevos plug-ins, que va a dar lo mismo, como decían los romanos: MONSTRUM IN FRONTE, MONSTRUM IN ANIMO. Esta gente no entiende nada. ¿En qué idioma hay que decirles que DEJEN DE HACER EL IMBÉCIL? No pueden pedir toda clase de sacrificios a la población y seguir gastando como el señor Dívar en fines de semana de 4 días, en cenitas con sus colaboradores. 32 viajes nada menos, o este nuevo esperpento de "retrato de autor".

Tenemos una clase política repugnante e irresponsable, insolidaria y manirrota. No tienen una pizca de vergüenza ni sentido común. Cualquier cosa que les suceda se la habrán ganado con creces.

jueves, 14 de junio de 2012

Dejemos que hable Onetti

Hay gente que escribe bien, que se expresa con corrección y, de vez en cuando, acierta y conmueve. Unos pocos logran ser escritores verdaderamente buenos, llegando incluso a rozar la perfección. Y luego está el uruguayo Juan Carlos Onetti, que juega en una liga en la que sólo participa él.

Y, como resulta obvio, nadie le hace sombra. Nadie puede.

Enclaustrado en su piso de Avenida América y Cartagena, en un punto absurdo de una ciudad que nunca dejó de ser pueblo, atrincherado en la cama, con un vaso de whisky a todas horas, "todo se lo debo a Dolly"... Onetti recibía constantemente llamadas de personajes pertenecientes a tal o cual departamento universitario que le agobiaban con charlas, homenajes, mesas redondas, doctorados honoríficos. A todos respondía que sí, que iría, cómo no, faltaría más, preguntaba la dirección muy solícito, indagaba si había que ir de traje o de sport y, cuando llegaba el momento de acudir, Dolly llamaba de urgencia comunicando la muerte de un familiar, un accidente doméstico, algún suceso insólito. Nunca iba. ¿Para qué, si uno puede estar leyendo y escribiendo en la cama con una buena provisión de whisky, una discoteca bien selecta y Dolly cubriéndonos de cariños y atenciones? Onetti descubrió muy pronto que afuera no hay nada. Menos que nada. Los platos fríos se preparan en casa.

Bienvenido, Bob

por Juan Carlos Onetti

Es seguro que cada día estará más viejo, más lejos del tiempo en que se llamaba Bob, del pelo rubio colgando en la sien, la sonrisa y los lustrosos ojos de cuando entraba silenciosamente en la sala, murmurando un saludo o moviendo un poco la mano cerca de la oreja, e iba a sentarse bajo la lámpara, cerca del piano, con un libro o simplemente quieto y aparte, abstraído, mirándonos durante una hora sin un gesto en la cara, moviendo de vez en cuando los dedos para manejar el cigarrillo y limpiar de cenizas la solapa de sus trajes claros.

Igualmente lejos -ahora que se llama Roberto y se emborracha con cualquier cosa, protegiéndose la boca con la mano sucia cuando toso- del Bob que tomaba cerveza, dos vasos solamente en la más larga de las noches, con una pila de monedas de diez sobre su mesa de la cantina del club, para gastar en la máquina de discos. Casi siempre solo, escuchando jazz, la cara soñolienta, dichosa y pálida, moviendo apenas la cabeza para saludarme cuando yo pasaba, siguiéndome con los ojos tanto tiempo como yo me quedara, tanto tiempo como me fuera posible soportar su mirada azul detenida incansablemente en mí, manteniendo sin esfuerzo el intenso desprecio y la burla más suave. También con algún otro muchacho, los sábados, alguno tan rabiosamente joven como él, con quien conversaba de solos, trompas y coros y de la infinita ciudad que Bob construiría sobre la costa cuando fuera arquitecto. Se interrumpía al verme pasar para hacerme el breve saludo y no sacar los ojos de mi cara, resbalando palabras apagadas y sonrisas por una punta de la boca hacia el compañero que terminaba siempre por mirarme y duplicar en silencio el silencio y la burla.

A veces me sentía fuerte y trataba de mirarlo: apoyaba la cara en una mano y fumaba encima de mi copa mirándolo sin pestañear, sin apartar la atención de mi rostro que debía sostenerse frío, un poco melancólico. En aquel tiempo Bob era muy parecido a Inés; podía ver algo de ella en su cara a través del salón del club, y acaso alguna noche lo haya mirado como la miraba a ella. Pero casi siempre prefería olvidar los ojos de Bob y me sentaba de espaldas a él y miraba las bocas de los que hablaban en mi mesa, a veces callado y triste para que él supiera que había en mí algo más que aquello por lo que había juzgado, algo próximo a él; a veces me ayudaba con unas copas y pensaba "querido Bob, andá a contárselo a tu hermanita", mientas acariciaba las manos de las muchachas que estaban sentadas a mi mesa o estiraba una teoría sobre cualquier cosa, para que ellas rieran y Bob lo oyera.

Pero ni la actitud ni la mirada de Bob mostraban ninguna alteración en aquel tiempo, hiciera yo lo que hiciera. Sólo recuerdo esto como prueba de que él anotaba mis comedias en la cantina. Tenía un impermeable cerrado hasta el cuello, las manos en los bolsillos. Me saludó moviendo la cabeza, miró alrededor enseguida y avanzó en la habitación como si me hubiera suprimido con la rápida cabezada: lo vi moverse dando vueltas a la mesa, sobre la alfombra, andando sobre ella con sus amarillentos zapatos de goma. Tocó una flor con un dedo, se sentó en el borde de la mesa y se puso a fumar mirando el florero, el sereno perfil puesto hacia mí, un poco inclinado, flojo y pensativo. Imprudentemente -yo estaba de pie recostado contra el piano- empuje con mi mano izquierda una tecla grave y quedé ya obligado a repetir el sonido cada tres segundos, mirándolo.

Yo no tenía por él más que odio y un vergonzante respeto, y seguí hundiendo la tecla, clavándola con una cobarde ferocidad en el silencio de la casa, hasta que repentinamente quedé situado afuera, observando la escena como si estuviera en lo alto de la escalera o en la puerta, viéndolo y sintiéndolo a él, Bob, silencioso y ausente junto al hilo de humo de su cigarrillo que subía temblando; sintiéndome a mí, alto y rígido, un poco patético, un poco ridículo en la penumbra, golpeando cada tres exactos segundos la tecla grave con mi índice. Pensé entonces que no estaba haciendo sonar el piano por una incomprensible bravata, sino que lo estaba llamando; que la profunda nota que tenazmente hacía renacer mi dedo en el borde de cada última vibración era, al fin encontrada, la única palabra pordiosera con que podía pedir tolerancia y comprensión a su juventud implacable. Él continuó inmóvil hasta que Inés golpeó la puerta del dormitorio antes de bajar a juntarse conmigo. Entonces Bob se enderezó y vino caminando con pereza hasta el otro extremo del piano, apoyó un codo, me miró un momento y después dijo con una hermosa sonrisa: "¿Esta noche es una noche de lecho o de whisky? ¿Ímpetu de salvación o salto en el vacío?".

No podía contestarle nada, no podía deshacerle la cara de un golpe; dejé de tocar y fui retirando lentamente la mano del piano. Inés estaba en la mitad de la escalera cundo él me dijo: "Bueno, puede ser que usted improvise".

El duelo duró tres o cuatro meses, y yo no podía dejar de ir por las noches al club -recuerdo, de paso, que había campeonato de tenis por aquel tiempo- porque cuando me estaba por algún tiempo sin aparecer por allí, Bob saludaba mi regreso aumentando el desdén y la ironía en sus ojos y se acomodaba en el asiento con una mueca feliz.

Cuando llegó el momento de que yo no pudiera desear otra solución que casarme con Inés cuanto antes, Bob y su táctica cambiaron. No sé cómo supo mi necesidad de casarme con su hermana y de cómo yo había abrazado esa necesidad con todas las fuerzas que me quedaban. Mi amor por aquella necesidad había suprimido el pasado y toda atadura con el presente. No reparaba entonces en Bob; pero poco tiempo después hube de recordar cómo había cambiado en aquella época y alguna vez quedé inmóvil, de pie en la esquina, insultándolo entre dientes, comprendiendo que entonces su cara había dejado de ser burlona y me enfrentaba con seriedad y un intenso cálculo, como se mira un peligro o una tarea compleja, como se trata de valorar el obstáculo y medirlo con las fuerzas de uno. Pero yo no le daba ya importancia y hasta llegué a pensar que en su cara inmóvil y fija estaba naciendo la comprensión por lo fundamental mío, por un viejo pasado de limpieza que la adorada necesidad de casarme con Inés extraía de debajo de los años y sucesos para acercarme a él.

Después vi que estaba esperando la noche; pero lo vi recién cuando aquella noche llegó Bob y vino a sentarse a la mesa donde yo estaba solo y despidió al mozo con una seña. Esperé un rato mirándolo, era tan parecido a ella cuando movía las cejas; y la punta de la nariz, como a Inés, se le aplastaba un poco cuando conversaba. "Usted no va a casarse con Inés", dijo después. Lo miré, sonreí, dejé de mirarlo. "No, no se va a casar con ella porque una cosa así se puede evitar si hay alguien de veras resuelto a que se haga". Volví a sonreírme. "Hace unos años -le dije- eso me hubiera dado muchas ganas de casarme con Inés. Ahora no agrega ni saca. Pero puedo oírlo, si quiere explicarme...". Enderezó la cabeza y continuó mirándome en silencio; acaso tuviera prontas las frases y esperaba a que yo completara la mía para decirlas. "Si quiere explicarme por qué no quiere que yo me case con ella", pregunté lentamente y me recosté en la pared. Vi enseguida que yo no había sospechado nunca cuánto y con cuanta resolución me odiaba; tenía la cara pálida, con una sonrisa sujeta y apretada con los labios y dientes. "Habría que dividirlo por capítulos -dijo-, no terminaría en la noche".

"Pero se puede decir en dos o tres palabras. Usted no se va a casar con ella porque usted es viejo y ella es joven. No sé si usted tiene treinta o cuarenta años, no importa. Pero usted es un hombre hecho, es decir deshecho, como todos los hombres a su edad cuando no son extraordinarios". Chupó el cigarrillo apagado, miró hacia la calle y volvió a mirarme; mi cabeza estaba apoyada contra la pared y seguía esperando. "Claro que usted tiene motivos para creer en lo extraordinario suyo. Creer que ha salvado muchas cosas del naufragio. Pero no es cierto". Me puse a fumar de perfil a él; me molestaba, pero no le creía; me provocaba un tibio odio, pero yo estaba seguro de que nada me haría dudar de mí mismo después de haber conocido la necesidad de casarme con Inés. No; estábamos en la misma mesa y yo era tan limpio y tan joven como él. "Usted puede equivocarse -le dije-. Si usted quiere nombrar algo de lo que hay deshecho en mí...". "No, no -dijo rápidamente-, no soy tan niño. No entro en ese juego. Usted es egoísta; es sensual de una sucia manera. Está atado a cosas miserables y son las cosas las que lo arrastran. No va a ninguna parte, no lo desea realmente. Es eso, nada más; usted es viejo y ella es joven. Ni siquiera debo pensar en ella frente a usted. Y usted pretende...". Tampoco entonces podía yo romperle la cara, así que resolví prescindir de él, fui al aparato de música, marqué cualquier cosa y puse una moneda. Volví despacio al asiento y escuché. La música era poco fuerte; alguien cantaba dulcemente en el interior de grandes pausas. A mi lado Bob estaba diciendo que ni siquiera él, alguien como él, era digno de mirar a Inés a los ojos. Pobre chico, pensé con admiración. Estuvo diciendo que en aquello que él llama vejez, lo más repugnante, lo que determinaba la descomposición era pensar por conceptos, englobar a las mujeres en la palabra mujer, empujarlas sin cuidado para que pudieran amoldarse al concepto hecho por una pobre experiencia. Pero -decía también- tampoco la palabra experiencia era exacta. No había ya experiencias, nada más que costumbre y repeticiones, nombres marchitos para ir poniendo a las cosas y un poco crearlas. Más o menos eso estuvo diciendo. Y yo pensaba suavemente si él caería muerto o encontraría la manera de matarme, allí mismo y enseguida, si yo le contara las imágenes que removía en mí al decir que ni siquiera él merecía tocar a Inés con la punta de un dedo, el pobre chico, o besar el extremo de sus vestidos, la huella de sus pasos o cosas así. Después de una pausa -la música había terminado y el aparato apagó las luces aumentando el silencio-, Bob dijo "nada más", y se fue con el andar de siempre, seguro, ni rápido ni lento.

Si aquella noche el rostro de Inés se me mostró en las facciones de Bob, si en algún momento el fraternal parecido pudo aprovechar la trampa de un gesto para darme a Inés por Bob, fue aquella, entonces, la última vez que vi a la muchacha. Es cierto que volví a estar con ella dos noches después en la entrevista habitual, y un mediodía en un encuentro impuesto por mi desesperación, inútil, sabiendo de antemano que todo recurso de palabra y presencia sería inútil, que todos mis machacantes ruegos morirían de manera asombrosa, como si no hubieran sido nunca, disueltos en el enorme aire azul de la plaza, bajo el follaje de verde apacible en mitad de la buena estación.

Las pequeñas y rápidas partes del rostro de Inés que me había mostrado aquella noche Bob, aunque dirigidas contra mí, unidas a la agresión, participaban del entusiasmo y el candor de la muchacha. Pero cómo hablar a Inés, cómo tocarla, convencerla a través de la repentina mujer apática de las dos últimas entrevistas. Cómo reconocerla o siquiera evocarla mirando a la mujer de largo cuerpo rígido en el sillón de su casa y en el banco de la plaza, de una igual rigidez resuelta y mantenida en las dos distintas horas y los dos parajes; la mujer de cuello tenso, los ojos hacia delante, la boca muerta, las manos plantadas en el regazo. Yo la miraba y era "no", sabía que era "no" todo el aire que la estaba rodeando.

Nunca supe cuál fue la anécdota elegida por Bob para aquello; en todo caso, estoy seguro de que no mintió, de que entonces nada -ni Inés- podía hacerlo mentir. No vi más a Inés ni tampoco a su forma vacía y endurecida; supe que se casó y que no vive ya en Buenos Aires. Por entonces, en medio del odio y del sufrimiento me gustaba imaginar a Bob imaginando mis hechos y eligiendo la cosa justa o el conjunto de cosas que fue capaz de matarme en Inés y matarla a ella para mí.

Ahora hace cerca de un año que veo a Bob casi diariamente, en el mismo café, rodeado de la misma gente. Cuando nos presentaron -hoy se llama Roberto- comprendí que el pasado no tiene tiempo y el ayer se junta allí con la fecha de diez años atrás. Algún gastado rastro de Inés había aún en su cara, y un movimiento de la boca de Bob alcanzó para que yo volviera a ver el alargado cuerpo de la muchacha, sus calmosos y desenvueltos pasos, y para que los mismos inalterados ojos azules volvieran a mirarme bajo un flojo peinado que cruzaba y sujetaba una cinta roja. Ausente y perdida para siempre, podía conservarse viviente e intacta, definitivamente inconfundible, idéntica a lo esencial suyo. Pero era trabajoso escarbar en la cara, las palabras y los gestos de Roberto para encontrar a Bob y poder odiarlo. La tarde del primer encuentro esperé durante horas a que se quedara solo o saliera para hablarle y golpearlo. Quieto y silencioso, espiando a veces su cara o evocando a Inés en las ventanas brillantes del café, compuse mañosamente las frases del insulto y encontré el paciente tono con que iba a decírselas, elegí el sitio de su cuerpo donde dar el primer golpe. Pero se fue al anochecer acompañado por tres amigos, y resolví esperar, como había esperado él años atrás, la noche propicia en que estuviera solo.

Cuando volví a verlo, cuando iniciamos esta segunda amistad que espero no terminará ya nunca, dejé de pensar en toda forma de ataque. Quedó resuelto que no le hablaría jamás de Inés ni del pasado y que, en silencio, yo mantendría todo aquello viviente dentro de mí. Nada más que esto hago, casi todas las tardes, frente a Roberto y las caras familiares del café. Mi odio se conservará cálido y nuevo mientras pueda seguir viviendo y escuchando a Roberto; nadie sabe de mi venganza, pero la vivo, gozosa y enfurecida, un día y otro. Hablo con él, sonrío, fumo, tomo café. Todo el tiempo pensando en Bob, en su pureza, su fe, en la audacia de sus pasados sueños. Pensando en el Bob que amaba la música, en el Bob que planeaba ennoblecer la vida de los hombres construyendo una ciudad de enceguecedora belleza para cinco millones de habitantes, a lo largo de la costa del río; el Bob que no podía mentir nunca; el Bob que proclamaba la lucha de los jóvenes contra los viejos, el Bob dueño del futuro y del mundo. Pensando minucioso y plácido en todo eso frente al hombre de dedos sucios de tabaco llamado Roberto, que lleva una vida grotesca, trabajando en cualquier hedionda oficina, casado con una mujer a quien nombra "mi señora"; el hombre que se pasa estos largos domingos hundido en el asiento del café, examinando diarios y jugando a las carreras por teléfono.

Nadie amó a mujer alguna con la fuerza con que yo amo su ruindad, su definitiva manera de estar hundido en la sucia vida de los hombres. Nadie se arrobó de amor como yo lo hago ante sus fugaces sobresaltos, los proyectos sin convicción que un destruido y lejano Bob le dicta algunas veces y que sólo sirven para que mida con exactitud hasta donde está emporcado para siempre.

No sé si nunca en el pasado he dado la bienvenida a Inés con tanta alegría y amor como diariamente le doy la bienvenida a Bob al tenebroso y maloliente mundo de los adultos. Es todavía un recién llegado y de vez en cuando sufre sus crisis de nostalgia. Lo he visto lloroso y borracho, insultándose y jurando el inminente regreso a los días de Bob. Puedo asegurar que entonces mi corazón desborda de amor y se hace sensible y cariñoso como el de una madre. En el fondo sé que no se irá nunca porque no tiene sitio donde ir; pero me hago delicado y paciente y trato de conformarlo. Como ese puñado de tierra natal, o esas fotografías de calles y monumentos, o las canciones que gustan traer consigo los inmigrantes, voy construyendo para él planes, creencias y mañanas distintos que tienen luz y el sabor del país de juventud de donde él llegó hace un tiempo. Y él acepta; protesta siempre para que yo redoble mis promesas, pero termina por decir que sí, acaba por muequear una sonrisa creyendo que algún día habrá de regresar al mundo de las horas de Bob y queda en paz en medio de sus treinta años, moviéndose sin disgusto ni tropiezo entre los cadáveres pavorosos de las antiguas ambiciones, las formas repulsivas de los sueños que se fueron gastando bajo la presión distraída y constante de tantos miles de pies inevitables.

Una ha de helarte el corazón

La miseria del momento actual permite que aflore la verdadera esencia de lo español. Me refiero a la clase política. La gente va por otros derroteros, como nos recuerda Coca-Cola en su anuncio de la Eurocopa (manda huevos, Coca Cola). Esencia que incluso ha sido transmitida, corregida y aumentada allende los mares. Las antiguas colonias han perfeccionado el modelo.

El odio al otro, al diferente, al que piensa distinto. Odio sarraceno. La cosa ya va más allá de la imbecilidad y la mediocridad de nuestra actual clase política. Que si "rescate", que si "tomate", que si Rubalcaba tira un torpedo tras otro a la línea de flotación del actual gobierno como si él -justamente él, Vicepresidente y Ministro del Interior con Zapatero- no tuviera nada que ver con la herencia catastrófica del último gobierno socialista que ahora estamos sufriendo ¿o los desastres que ahora se destapan se fraguan en seis meses?, que si el gallego con su sonrisa etrusca y sus medias mentiras saca de quicio a los líderes europeos y un etcétera kilométrico. Las formas de hacer las cosas. Rosa Dïez: "me recontracago en su alma, es usted un mentiroso patológico ¿por qué no me llama para hacer un gobierno de unidad nacional?" "A ti te voy a llamar", responde el otro. Todo hecho con una diplomacia, un tacto político, un sense of timing a prueba de bombas. Ellos se entretienen mientras reciben sus salarios y sus prebendas y el barco no avanza ni un metro.

Nadie asume responsabilidades por nada. Ahora la gilipollez de la Eurocopa, ¡todos unidos por un ideal! Como si tuviéramos 4 años de edad.

Cualquier cosa antes que remar en la misma dirección y sacar la cabeza del fango. Un gobierno de unidad nacional, ¿para qué si tengo mayoría absoluta?

Del espíritu de la transición, de los Pactos de la Moncloa, que permitió desbloquear una situación enquistada en condiciones macroeconómicas muy complejas, con ETA asesinando cada tres días y el ejército franquista permanentemente soliviantado, la crisis del petróleo de los años setenta, una inflación del 16 por ciento y una estructura post-autarquía, nada de nada. Eran otros tiempos. Incluso Fraga, a primera vista mucho más rancio que Rajoy, tuvo gestos de grandeza para que el país avanzara.

Un buen garrotazo en la cabeza del contrario (todos los demás) y me quedo tan a gusto. El Cid, Torquemada, la Leyenda Negra, las 5.000 guerras civiles. A arrancarle los ojos al vecino, a galopar hasta que no quede ni playa ni caballo ni nada de nada, unos y otros, sin piedad. No hay prisioneros. Repetid conmigo: EJ-PA-ÑA ¡Bien!


jueves, 7 de junio de 2012

Aquí hay Rato encerrado

Rodrigo Rato, un genio inmortal de las finanzas, ha de ir a los tribunales a explicar qué cojones ha pasado en Bankia. Si tuviera un poco de vergüenza se presentaría él solito, pero no. Hay que "invitarle" a ir. Pues bien, la gente se está organizando y, mediante el llamado crowdfunding, que es un palabro gringo para decir "juntamos moneditas y las gastamos en lo que nos parece", se ha conseguido reunir en tiempo récord la pasta para que este pájaro nos cante su dulce canción. Hasta sobra dinero para contratar un depósito en Bankia y conseguir una toalla de Spiderman.

Así funciona este planeta. Para que un "alto ejecutivo", responsable último de los desastres de su entidad, explique qué ha hecho y qué ha pasado bajo su mandato hay que adelantar dinero para abogados, procuradores, tasas, etc. etc., cuando debería ser el propio Estado a través de la Fiscalía quien se ocupara de estos asuntos (parece que por ahí también se mueve la cosa, mal que les pese a los calientasillas del gobierno).

En fin... Qué suerte que ahora viene la Eurocopa para desviar un poco la atención.

http://www.goteo.org/project/crowdfundparato/home
http://15mparato.wordpress.com/a-por-rato/
http://www.publico.es/435782/enfrentarse-a-rato-supone-un-gesto-de-dignidad-enorme

Comunicado al pueblo soberano (publicado en Goteo.org)

#CrowdfundPaRato

El 20 de julio de 2011, un exultante Rodrigo Rato presentaba la salida a bolsa de Bankia asegurando que la entidad pretendía "crecer y crear rentabilidad de forma sostenible".

Las acciones cotizaban, ese mismo día, a 3,75€ y con una millonaria campaña publicitaria Rodrigo captó los ahorros de muchísima gente, convenciéndolos de que ellos también podían ser 'bankeros'.

Apenas 10 meses más tarde, las acciones de este esperpento financiero se venden a un €uro y día a día crece un agujero de miles de millones que nadie quiso ver, ni Rodrigo, ni su Consejo de Administración, ni Deloitte que auditó sus cuentas, ni la Comisión Nacional del Mercado de Valores que tenía que autorizar su salida a bolsa, ni el Banco de España.

Hoy, el capricho de Rato es un problema de Estado, ya que el salvamento que sus amigos y compañeros de partido han prometido nos va a costar a tod@s un pico, aunque no seamos Bankeros, ni recibamos los suculentos bonus y dividendos que ellos se han embolsado, ni tengamos planes de pensiones millonarios.

Rato dimitió como presidente de Bankia, pero a pesar de su mala gestión sigue ocupando la presidencia de Caja Madrid, sin haber aclarado si renunciará a este cargo

¿Pero cómo se gestó esta estafa? ¿Cómo permitieron a un agujero gigante salir a bolsa? ¿Cómo se tragaron las cuentas? Evidentemente, aquí hay "Rato encerrado", y hay que encerrar a Rato.

En consecuencia, la ciudadanía organizada en torno a @15MpaRato (15mparato.wordpress.com/) ha decidido presentar la primera querella del pueblo contra la banca.

Se ha acabado la impunidad.

miércoles, 6 de junio de 2012

Dedicado a los inútiles de Bruselas


Viejo Ray

Se ido Ray Bradbury, un genio que a fuerza de estar presente en mi vida se convirtió en mi hermano. Es uno de los mejores recuerdos de mi infancia. Pero no hay por qué estar triste. Ahora mismo está en Marte, ataviado para un encuentro nocturno. Más tarde visitará la feria de las tinieblas, tomará el remedio para melancólicos, charlará con el hombre ilustrado, contará historias en los trenes que conducen al abismo de Chicago, beberá el vino del estío, se estremecerá en el país de octubre...

Tanto banquero vivo y se nos va un ser de luz.

Hablando en plata

Aquí está la solución de este sindiós que estamos viviendo. Abrir bien esas molleras...


Cráneos privilegiados


martes, 5 de junio de 2012

Vuelo Madrid-Rabat con energía solar

En estos precisos instantes, el avión Solar Impulse, pilotado por Bertrand Piccard, vuela hacia Marruecos sin consumir una sola gota de petróleo.

El Solar Impulse despegó a las 5:22 hora local del aeropuerto madrileño de Barajas y está a punto de entrar en Andalucía, la tierras de los dioses del flamenco.

Viaja a una velocidad media de 52 km/h y a una altitud de 3.500 metros. Baterías solares: cargando. En estos momentos, al 50 por ciento. Condensador de fluzo: ¡fluzeando!

El viaje se puede seguir en directo desde la página web de Solar Impulse, que permite ver el paisaje con tempo de dirigible y asistir a múltiples conexiones de radio con el piloto y el control en tierra. Piccard acaba de ser entrevistado por un periodista marroquí y una periodista china. Ahora mismo habla con una periodista francesa escasamente simpática, corrijo, una tía borde. Debe ser de París.

Superadas las turbulencias de primera hora de la mañana, las condiciones de vuelo son inmejorables, el cielo está completamente limpio y el Solar Impulse se dirige hacia el Estrecho de Gibraltar, hacia la capital de Marruecos, hacia un futuro posible y necesario, libres para siempre.

Bon vol mes amis! À tout à l'heure!


http://live.solarimpulse.com

miércoles, 30 de mayo de 2012

A grandes males

No comprendo esta ola de pesimismo generalizado, de negra bilis, que recorre, atenaza y paraliza las tierras de España. Saldremos adelante y saldremos fortalecidos. Pero no de la mano de potencias extranjeras, el BCE o zarandajas por el estilo. Que no. Saldremos de esta situación por nuestros propios medios, gracias a nuestro talento y nuestra simpar capacidad de trabajo. Españoles, ¡en pie!

Invito a los lectores a contemplar fijamente este rostro durante unos instantes y a autoconvencerse de que estamos en el mejor de los mundos posibles. Este señor no se ríe de ti. Es la imagen de la confianza. De querer y saber que se puede. Confianza máxima.

Para muestra un botón. Ante la cercanía del abismo, el Departamento de I+D+i de Bankia decide regalar una toalla de Spiderman si se tiene en cuenta 300 euros más que el mes anterior. Así, con dos cojones. ¿A que esta no se la esperaban los pérfidos jugadores a corto? Pronostico una subida espectacular del valor en bolsa de Bankia. Hasta el infinito y más allá. El nuevo Estado Mayor de Bankia YA está creando valor para el accionista, forjando en el inconsciente colectivo la comunión indisoluble entre la noble entidad bancaria y un superhéroe universalmente querido y respetado, el acreditado Spìderman, un ganador nato. ¿Quién se atrevería a poner en duda la integridad y bohonomía del intrépido Hombre Araña? Pues Bankia lo mismo. No más mentiras, no más balances amañados, no más emisiones de preferentes con el espíritu de Afinsa. Eso es cosa del pasado.

¿Que Bankia necesita 19.000 millones y a saber la cifra final? ¿Que los analistas de mercado sitúan el valor objetivo de la acción en torno a 0,20 euros? ¿Que nadie se hace responsable de la evaporación de miles de millones? ¡Qué más da! Si haces caso omiso de los agoreros e incrementas tu posición en Bankia vendiendo por Internet los riñones de tus hijos al mejor postor obtendrás una magnífica TOALLA con la que, en caso de haber perdido hasta la camisa, podrás colgarte en tu propio cuarto de baño. Con estilo. Mit Eleganz!

Pero Bankia piensa en todo: si la entidad se ha quedado con tu casa por impago de tu hipoteca, pecado mortal, también puedes colgarte de una farola o de un puente, ya que la toalla tiene generosas dimensiones y un tacto muy suave para que el postrer latigazo en el cuello resulte casi inapreciable, como una espada fresca en las horas oscuras. Dios está en los detalles, bien lo sabe la banca.

¡Toma ya, crisis maldita! ¡Así acabaremos contigo! ¡A golpe de puro genio y de invención sin límites! ¡Spiderman español!

¡Saludan con voces de bronce las trompas de guerra que tocan la marcha triunfal!

Efecto mariposa

Todo sucede en menos de 24 horas. Dramatis Personnae: Chulichirimiarri, Capullín de Alicante. Pueblo llano.

- Por la mañana se publica la noticia de que Capullín de Alicante, a la sazón antiguo Director Financiero de Bancaja (integrada en el desastre denominado Bankia) se llevará tras su espantosa gestión 14 millones de euros.

- La gente escribe a periódicos pertenecientes a un arco ideológico que va desde extrema derecha a la extrema izquierda llamando a estos indiviuos de hijos de la Gran Bretaña para arriba y exigiendo sangre.

- Chulichirimiarri ("no hay nada que devolver", ole ahí esa diplomacia natural) afirma a las 00:05 del día siguiente que Capullín de Alicante no cobrará los 14 millones de euros que le corresponderían"legalmente".

¿Y si cara de póker nos está mostrando el camino? ¿Y si lo que hay que hacer es ir a por todos y cada uno de estos payasos desprovistos de cualquier clase de gracia y obligarles a devolver hasta el último céntimo que han robado? Nada. No hay miedo. Que no pasa nada. Ahí está Mariano para desbaratar cualquier investigación al respecto. A poner pasta de todos y, como decía la Doña Pilar de Borbón al respetable en relación con el caso Urdangarín, ¡a callar!

lunes, 28 de mayo de 2012

¿Por qué España está abocada al desastre?

Fundamentalmente, porque los miembros del gobierno de España son tan cortos que ni siquiera pueden comprender una explicación del mecanismo mediante el cual los bancos nos estafan en boca de una angelical niña de 12 años. Ni siquiera lograrían aprenderse esta explicación de memoria. Los actuales responsables políticos de España no dan explicaciones, no saben, no contestan. Un banco gana dinero y tres días después pierde diez veces esa misma cantidad. Nadie se hace responsable. Sale un tipo con cara de villano de Batman (Jocker) y dice que bueno, que ellos ya habían dicho que el dinero invertido se podía perder. Claro que obvia un pequeño detalle: cuando vendieron las acciones de Bankia a clientes de toda la vida -una OPORTUNIDAD ÚNICA, decían- no contaron la verdad sobre la situación de la entidad.

La bolsa es un juego que consiste en encender una cerilla y pasársela a otro, que a su vez se la pasa a otro y así sucesivamente hasta que alguien SE QUEMA. Así ha sido siempre y así continuará siendo.

Y, al frente de este equipo inigualable de Big Brains, el Gran Cenizo. Mariano de Galicia, que cuando se decide a abrir la boca el riesgo país sube 50 puntos de golpe. Un iluminado.

Estoy algo desmemoriado estos días, a ver si algún lector me puede ayudar. Los franceses tenían una máquina que usaron con el rey Luis en la que caía un cuchilla... cómo se llamaba... qué memoria la mía...

sábado, 26 de mayo de 2012

Bankia

La última: la flamante dirección de Bankia afirma que ya se advirtió a los pequeños accionistas de que podían perder todo. Fantástico. Hace unos meses anunciaban beneficios y ahora dicen que tienen pérdidas monstruosas. Ah.... se siente. Nuestro ministro de economía se quedó corto en la cantidad que va a necesitar Bankia de las arcas públicas. Los consejeros y el director general -a Lagartojuanchozarri Dios le ha dado la cara que se merece y cuando pone rostro serio parece que se descojona de todos nosotros- seguirán cobrando como requiere gente de su rango, gente que no roba una barra de pan o embutido en Lidl para vendérselo a un jubilado en Vallecas, no, esos acaban en la trena seguro. Esta es gente importante, grandes ladrones, ladrones legales, ladrones con idiomas que dejarán a un montón de incautos sin un duro pero ellos siempre saldrán a flote. Siempre de rositas.

Si alguien aún no ha visto la soberbia "Margin Call", ahora tiene la oportunidad en cuevana.tv (hay que instalar un plug-in especial para ver películas en Cuevana, es muy sencillo). El mundo ya puede hundirse, pero los que de verdad tienen el dinero no perderán jamás: te pasarán el billete de tres euros más falso que Judas a ti, a mí, al de la esquina. Lo harán sabiendo perfectamente que lo que te están vendiendo no sirve ni siquiera como papel higiénico. Jeremy Irons está absolutamente genial en el papel de "el perfecto mamón", alguien que ni siquiera entiende qué vende su empresa pero, cuando se descubre que lo que tienen no vale nada, no duda en soltarlo antes de que sea vox populi aunque eso suponga hundir su propio negocio (no importa, incluso en mercados furibundamente a la baja o con una volatilidad extrema, los grandes capitales fabrican aún más dinero, para eso existen las ventas a corto, que no son ventas a corto plazo sino apostando que los mercados caerán). Asi funciona nuestro sistema.

La única incógnita es hasta dónde va a aguantar la gente y en qué momento volverán a brillar las navajas. No habrá policía suficiente para contener tanta ira. ¡Salud!

jueves, 24 de mayo de 2012

Socios

Es magnífico tener un socio que se financia gratuitamente mientras el resto del club está pidiendo por las esquinas. Es muy reconfortante saber que ese socio se lleva la gente más preparada de tu país, aquella cuya formación costó no sólo el esfuerzo personal del susodicho/a, sino un montón de dinero a las arcas patrias. Nuestra querida Alemania, ¿quién si no? ¿qué otro podía ser? ¿quién ha demostrado a lo largo de la historia la ausencia absoluta de empatía con más éxito?

Cuando mendigaban en un Berlín humeante con su amado Adolf recién suicidado era otro cantar. Entonces dependían de la buena voluntad de Occidente para no convertirse en un erial o caer en manos de los rusos que, dicho sea de paso, si llegan a aplicar la ley del Talión devolviendo golpe por golpe Alemania sería hoy el nombre de un queso maloliente. De no ser por el dinero que vino del oeste hoy serían nada. La memoria es muy corta cuando interesa.

Aunque sólo fuera para adquirir sus coches, sus vigas metálicas y sus souvenirs del Muro de Berlín, a Alemania debería interesarle que los países de la Unión logren sobrevivir a esta debacle en condiciones de seguir comprando, que es de lo que se trata en este invento llamado Unión Europea. Ya no digo por motivos altruistas o de solidaridad. No. Que estamos hablando de alemanes. Egoísmo químicamente puro. Eurobonos para generar negocio. ¡Quiera Odín que no vuelvan a encontrarse en una situación catastrófica! 

El problema no es Grecia, que también. El problema es tener como socio a un hijo de mil putas que te venderá a las primeras de cambio. ¿Cómo es posible que estemos atados a una moneda que no podemos devaluar y al mismo tiempo en la zona euro se produzcan unas diferencias de riesgo que a unos benefician enormemente y a otros los pone al borde del abismo? ¿A quién mierda le puede interesar una unión así? ¿Cómo es posible que no existan mecanismos de armonización en la zona euro como los que existen en los Estados Unidos entre estados ricos y estados pobres? Es como si en el ámbito de España, Cataluña, Madrid y el Pais Vasco dejaran que Extremadura, Andalucía y Canarias se hundieran sin hacer nada: el dinero de Cataluña se queda en Cataluña y el de Madrid en Madrid. ¿Y los habitantes de Almería o los de Badajoz? Nada, ni un duro. Que funden su propia capital.

¿Acaso las burbujas inmobiliarias empezaron antes de ayer? ¿Qué mecanismos tiene la UE para controlar la economía de los socios? ¿Nadie detectó ninguna anomalía en los últimos 5 años? ¿Esos mismos atunes que ni se dieron cuenta de la burbuja, ni de la deuda atroz de los bancos, ni de las mentiras contables de Grecia y un etcétera kilométrico son los que llevan el timón de la Unión Europea?

¿A qué espera el BCE para bajar los tipos de interés al 0 por ciento y mantenerlos así el tiempo que haga falta como han hecho los bancos centrales de Japón y EEUU? 

Cada vez que veo a esos retrasados mentales en Bruselas que se reúnen a deshoras para decir NADA y hacer MENOS se me llevan los diablos.

¿Qué es Europa? ¿Para qué sirve? ¿Para comprar productos alemanes? ¿Para emigrar a Alemania? El resto de los europeos no deberíamos comprarles ni un clavo y deberíamos pensar en una nueva Europa, ¡sin alimañas!

Cuánto se echa de menos a Fernando Fernán Gómez y su sonoro, estimulante y sensato ¡¡¡A LA MIERDA!!!

lunes, 21 de mayo de 2012

El verde mayo



Llegó el calor y volvió a marcharse. Este mayo marcea más de la cuenta. Bajé al río con Pablo y jugamos a los caballeros del Rey Arturo. Ginebra nos esperaba en casa (menuda es Ginebra...).

Un verano de bicicletas al alcance de la mano. El árbol del bien y del mal. Hay otros mundos.

domingo, 20 de mayo de 2012

Chaplin

Una frase de Charles Chaplin sobre el sentido de las cosas: "A fin de cuentas, todo es un chiste". Amén a eso.

Había una vez... ¡un circo!


sábado, 19 de mayo de 2012

Tanto tienes, tanto vales

El escritor Gustavo Martín Garzo publica en  El País de hoy una interesante nota poniendo en tela juicio los valores de nuestra sociedad de economistas y tecnócratas. Economistas y tecnócratas con ciertas dificultades para sumar cuentas y una marcada inclinación a la mentira compulsiva. Como enésima muestra, véase el caso de nuestras queridas comunidades autónomas de Madrid y Valencia. Pero afortunadamente no es de eso de lo que habla Martín Garzo en su artículo. A fuerza de pensar en céntimos hemos perdido todo contacto con las cosas importantes de la vida.

Cuando el personaje de Papillón está encerrado en una celda de castigo en la isla del Diablo sueña que se enfrenta a un tribunal que lo juzga y lo considera culpable.

-El veredicto es culpable- le dicen los jueces.

-¿De qué se me acusa?- pregunta su yo en sueños.

-De haber desperdiciado tu vida.

-Ah... sí. De eso sin duda soy culpable.

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Contra la cultura del dinero, por Gustavo Martín Garzo, El País, 19 de mayo de 2012

“Dios mío, ¡qué saltos me haces dar!”, eso dijo la rana a su Creador. Según Chesterton, la pobre estaba tan maravillada con esa facultad de su cuerpo que no podía dejar de celebrar cada brinco que daba. Para el escritor inglés el que en los cuentos maravillosos haya manzanas de oro, ríos de miel, pájaros que hablan y árboles que cantan, solo es expresión del asombro que experimentan los niños al contemplar el mundo por primera vez. Su asombro ante la manzana que cuelga pletórica y olorosa de una rama, ante el arroyo que corre tembloroso a sus pies o ante el pájaro que inesperadamente se posa a su lado como si viniera a decirle algo. Ese mundo de oro y joyas preciosas, de príncipes y princesas, de objetos mágicos y bodas perfectas tiene que ver con el deseo de transfiguración que anida en el corazón humano. Navigare necesse est vivere non necess, solía decir de Isak Dinesen. No basta con vivir, queremos que nuestra vida tenga sentido, se transforme en algo valioso, en una historia que merezca la pena contar a los demás.

Lo maravilloso nos hace hablar. Tiene que ver con el principio erótico. Nos dice que no estamos solos, que la vida es una corriente inmensa que compartimos no solo con los otros individuos de nuestra especie, sino con los animales y los bosques, con las dunas de los desiertos y los cielos salpicados de estrellas. Nuestro mundo ha dado la espalda a lo maravilloso y solo el dinero parece tener en él poder para dar valor a las cosas. Estos días el Gobierno ha anunciado una amnistía a los defraudadores. Por ella, no solo se les va a permitir sacar a la luz el dinero que ocultan, sino que se les premiará permitiendo que paguen por él un porcentaje muy inferior al que les corresponde. Es una medida excepcional, nos dicen, ya que el Estado necesita dinero. No importa saber de dónde viene el dinero, ni por qué lo han tenido escondido, todos se comportan como si este tuviera el poder de bendecir a los que lo tienen liberándoles de la culpa y la responsabilidad. Y no son solo algunos políticos y tecnócratas los que piensan así. La sociedad entera vive entregada al gran dios del dinero. Pueblos perdidos compiten entre ellos porque se ponga en sus verdes prados cementerios nucleares, los hortelanos venden sus tierras para construir bloques de viviendas que arruinarán la belleza de la costa, o comunidades como Madrid y Cataluña compiten por acoger en su territorio un emporio de casinos, privilegios fiscales, prostitución y profunda vulgaridad, y todo ello para conseguir que el dinero fluya a sus cuentas bancarias. No deja de hablarse del déficit, de la deuda, de las altas operaciones financieras, pero se evita hacerlo del sufrimiento de los que no tienen nada, de la pobreza creciente de jóvenes y ancianos, del envilecimiento del mundo. Tampoco se habla de la pérdida de esa capacidad de los hombres antiguos de transformar en relatos los mínimos acontecimientos de sus vidas. Es la maldición del dinero, que petrifica cuanto toca, como bien se explica en la historia del rey Midas. El relato abre el mundo, el dinero lo cosifica. Y lo maravilloso es vivir en un mundo sin cosas.

Cuando en El festín de Babette las señoras descubren que esta se ha gastado todo el dinero que ha ganado en la lotería en prepararles aquella cena inolvidable y la preguntan qué va a hacer ahora que vuelve a ser pobre, Babette les contesta orgullosa: “Una artista nunca es pobre”. Y es cierto: tiene el poder que le concede su imaginación. Deberían ponerse en los colegios e institutos las películas de John Ford, deberían verlas sobre todo nuestros políticos de derechas y nuestros banqueros. Es raro que en una película del director americano no haya un baile. La cultura del dinero, por boca de Margaret Thatcher, afirma que solo hay individuos y que la sociedad no existe. Pero en los bailes de John Ford late siempre la idea de una comunidad, y de que aquello que le pasa a uno solo de sus miembros afecta a todos los que forman parte de ella. John Ford pertenece a lo que Eugenio D’Ors llamó la familia de los genios claros, la familia de Homero y los grandes pintores renacentistas, de esos “seres dichosos que van de la sombra a la luz sin esfuerzo, que tienen el don de la luz”. En una escena de Corazones indomables la protagonista ve a su esposo, contemplando a su hijo dormido, y conmovida por el regalo de este momento de paz en un mundo lleno de traiciones y muertes, se sienta en las escaleras y exclama: “¡Dios mío, haz que todo permanezca así para siempre!”. Lo maravilloso nos enseña a ver lo más cercano con los ojos de la gratitud y el asombro, los ojos del que ve la belleza del mundo y quiere cuidarla. En La pata de la raposa, de Pérez de Ayala, puede leerse: “Me habló usted siempre de las cosas extraordinarias con tanta naturalidad, que yo me veía obligado a aceptarlas como cosas naturales, y de las cosas naturales con tanta intensidad, que yo descubría en ellas nuevos sentidos”.

John Keats decía que el poeta debía estar con los pies en el jardín y con los dedos tocando el cielo. Los antiguos relatos cumplían esa función, eran un puente entre lo divino y lo humano, entre el mundo de sueño y el mundo real. Lo maravilloso es abandonar el mundo de los dogmas y habitar el tiempo del relato, que es el tiempo de la contradicción y la libertad. Y no podemos vivir sin relatos, aunque los hayamos olvidado. Viven a través de nosotros, son el humus del que nos alimentarnos, la savia que protege nuestros pensamientos. La historia más realista de nuestros días encierra ecos de esas historias eternas. Todos los que en estos días han sufrido ante la fotografía del safari africano de Juan Carlos, han vuelto a contar en el mundo la historia del arca de Noé, salvador de los elefantes. Una pareja de enamorados entona cada noche el Cantar de los cantares, aunque nunca lo hayan leído. Una niña pequeña que imita a su madre, es como la ninfa Eco cuando loca de amor repetía por el bosque las palabras de Narciso. Los relatos de Las mil y una noches no hablan de un mundo ajeno al que conocemos, sino de esas otras vidas que hay en cada uno de nosotros. Miles de niños nacen en el mundo cada día, y miles de mujeres se enfrentan a esa experiencia única que es tener un hijo, y sin embargo apenas se las presta atención. La historia de María y el ángel nos permite interrogar ese instante, preguntarnos qué sucede de verdad en él. En cierta forma, cualquier mujer, al tener el niño que desea, vuelve a contar en el mundo la historia de María y su hijo y en su silencio cuando le contempla dormido en sus brazos está su gozo por el milagro de su nacimiento y su temor a todo lo malo que pueda sucederle.

Los viejos relatos no nos alejan del mundo, lo vuelven habitable y común, lo llenan de sentido. En sus reportajes sobre el juicio al juez Baltasar Garzón, por los crímenes del franquismo, la periodista Natalia Junquera nos contó en este mismo periódico la historia de una pobre niña a la que llamaban “la hija del hojalatero que tiraron a los pozos”, y que con 90 años aún seguía recordando a su madre y a otras mujeres del pueblo llevando a escondidas flores a los pozos porque no sabían dónde estaban los cuerpos de sus maridos e hijos asesinados. Lo maravilloso es empeñarse en seguir llevando flores a los pozos aunque la razón nos diga que no sirve de nada.

jueves, 10 de mayo de 2012

Reixa

Antón Reixa y su candidatura Aunir han ganado las elecciones en la SGAE y, lo que es más importante, no han obtenido mayoría absoluta que ya sabemos a lo que conduce.

El líder de Os Resentidos ha comenzado su mandato (logrado gracias al apoyo de los editores y de algunos miembros de la candidatura de Sisa) con un gesto significativo: se ha bajado el sueldo. Pero no un tímido 5 por ciento o un 10... Donde Teddy Bautista cobraba 400.000 euros al año, Antón Reixa pasará a cobrar 60.000.

Si tuviéramos políticos la mitad de decentes la gente entendería bastante mejor la situación del país. Pero no. Ni los miembros del gobierno de España, ni los diputados, ni los senadores y un etcétera tan largo de los que chupan de la teta del Estado -es decir, de todos nosotros, porque somos todos los que pagamos sus sueldos, sus "miserias" de gastos personales en Marbella, etc.- que necesitaría gigas y gigas para enumerarlos a todos, han visto reducidos sus emolumentos más allá de retoques cosméticos.

Especial atención merece el presupuesto de la casa real (este teclado tiene ciertos problemas con algunas mayúsculas). En plena debacle, el rey de España y su extraña familia han reducido su presupuesto en un dos (2) por ciento. ¿Quiere hacer amigos? Pregúnteme cómo...

En el caso de Reixa, actual presidente de la SGAE, es la primera vez en mi vida que veo a alguien que, pudiendo hacer lo contrario, se baja el sueldo de 400.000 euros a 60.000 euros. Alguien que es incapaz de vivir con 60.000 euros en un país con el nivel de paro de España debería ser eliminado de la función pública. Incapacitado de por vida.

Pero no. La vida no es así. En el mundo de la empresa privada (que será reflotada con dinero público) ahí tenemos a Rodrigo Rato, conocido en su casa como "el genio", que se irá de Bankia reclamando una indemnización de 1,2 millones de euros. Su sucesor, un señor de apellido vasco extenso y hechuras de bon vivant, "sólo" cobrará 600.000 euros al año, pero no teman: ya se llevó más de 60 millones de euros tras su paso por el BBVA.

En el caso de los diputados, cuando comenzó esta legislatura el único que solicitó que no le fueran abonadas las dietas (otro sueldo) que le correspondían legalmente porque tenía casa en Madrid fue Toni Cantó, diputado por UPyD, cuya dirigente, Rosa Díez, logra la mejor valoración en la categoría de líderes políticos.

En cuanto al mundo de la sangre azul, ya sabemos lo que hay: uno que vino a defender su honor como si fuera el alcalde de Zalamea y ahora quiere pactar para devolver un poco de lo que se llevó y esquivar la cárcel, y otro que se va a cazar elefantes, acompañado de una rubia -rubia que me amuraste y me hiciste mal- y que tras una escueta disculpilla de no lo haré más de 11 palabras de extensión, aquí no ha pasado nada. Después está el chavalín que, poseído por la manía suicida del actual gobierno de España, va y se pega un tiro en el pie. Altamente simbólico. Nada... cosas de niños... lo normal (sobre todo si tienes un padre subnormal).

Lo que ha hecho Reixa en la SGAE debería hacerse por decreto en todas las empresas públicas del país (y el caso es que la SGAE no lo es). Es una cuestión moral básica: no puedes pedirle a nadie algo que no estás dispuesto a hacer tú mismo. Pero eso no sucederá jamás. Los pijos han de seguir siendo pijos, con sus coches de pijo, sus clubs de campo, sus casoplones y sus marbellas. ¿Hasta cuándo? Hasta un nuevo 14 de abril. Antes no.


jueves, 3 de mayo de 2012

Ernesto Cardenal

Acaban de concederle un premio a Ernesto Cardenal, poeta nicaragüense que iba de bolsillo en bolsillo en mi adolescencia. Desde Solentiname al mundo. País de locos, poetas y volcanes. Una época en que todo era posible, hasta la revolución. Volverá.

Al perderte yo a ti, tú y yo hemos perdido

Al perderte yo a ti,
tú y yo hemos perdido:
yo, porque tú eras
lo que yo más amaba,
y tú, porque yo era
el que te amaba más.
Pero de nosotros dos,
tú pierdes más que yo:
porque yo podré
amar a otras
como te amaba a ti,
pero a ti nadie te amará
como te amaba yo.
Muchachas que algún día
leáis emocionadas estos versos
Y soñéis con un poeta
Sabed que yo los hice
para una como vosotras
y que fue en vano.

martes, 1 de mayo de 2012

Honor


«Al rey la hacienda y la vida se ha de dar, 
pero el honor es patrimonio del alma, 
y el alma sólo es de Dios...»

Fórmula legal

He aquí la fórmula que debe utilizar el señor Urdangarín para evitar cualquier clase de responsabilidad penal. Ha de situarse frente a una cámara de televisión y decir: "Lo siento mucho, me he equivocado. No volverá a suceder".

Y aquí paz y después gloria.