domingo, 14 de junio de 2015

A ver qué podemos

Empezamos bien. Un bromista de "altos vuelos" concejal de cultura del Ayuntamiento de Madrid.

Entre las numerosas anomalías o peculiaridades de nuestro querido país está la visión general sobre la cuestión judía. Tradicionalmente, en los llamados "países avanzados", es la derecha la que exhibe comportamientos marcadamente antijudíos. En España, no. Aquí es la izquierda la que suele hacer un totum revolutum y confunde la política exterior del Estado de Israel con el judaísmo internacional, la diáspora, los judíos ortodoxos y radicales o aquellos que se han integrado en diversos países de Occidente y trabajan en distintos campos a mayor gloria de sus respectivos lugares de nacimiento: la ciencia puntera, el arte, el pensamiento, etc. El desconocimiento de la cuestión resulta notorio.

Entre las filas de la izquierda española existe un apoyo incondicional a la causa palestina. Incluso se han oído voces coincidentes con las tesis de Hamás, que aboga por echar a los judíos al mar. El odio es visceral. Vamos bien a la hora de encontrar una solución al tema, porque del otro lado parece que hay escasas ganas de que los echen al mar.

Hasta aquí lo "normal" en las Españas. Pero ahora nos desayunamos con las bromas de un tal Zapata, que porta el apellido de un héroe mexicano que no temía a la muerte pero que se parece al azteca en gallardía como un huevo a una castaña.

Sus comentarios pretendidamente graciosos son suficientes para invitarlo a pastar al Este del Edén sine die, pero sus explicaciones de por qué escribió lo que escribió son aún más sangrantes. El ciudadano Zapata bromea hasta con Irene Villa, un ejemplo donde los haya de superación de las terribles consecuencias de la barbarie terrorista.

"Siempre me ha gustado el humor negro y cruel. Lo considero una expresión sana para reírnos de los horrores que hacemos [sic] los seres humanos", se disculpa. Zapata, un terapeuta social. Zapata de ¿Podemos? genera catarsis colectiva. Él dice memeces provocadoras y subidas de tono para que todos podamos contemplar nuestra vida y el mundo desde una perspectiva holística. El concejal Zapata es una suerte de Sófocles de los 140 caracteres.

Dejando a un lado la cuestión judía, que al parecer enciende las filas de la izquierda española en cuanto se nombra, los campos de concentración nazis no solo albergaron judíos, señor "concejal". Todo aquel que se oponía al régimen nazi tenía grandes posibilidades de acabar allí. Disidentes, gitanos, miembros del colectivo homosexual, REPUBLICANOS ESPAÑOLES, como en Matthausen... miles de demócratas que también cabrían en su "cenicero". Cuando este elemento hace bromas sobre los judíos y las cenizas de sus cuerpos, por extensión también se ríe de todos los que allí sufrieron y murieron.

Una cosa es la izquierda. Otra cosa muy distinta es la ignorancia aderezada con imbecilidad congénita. Un ciudadano que ocupa la concejalía de cultura del ayuntamiento de la capital de España no puede decir estas cosas. Debería irse ahora mismo a su casa y seguir diciendo gilipolleces pero desde su domicilio. Hasta un sueldo podría concedérsele. Los tontos en casa y pagados por la Seguridad Social.

Si estas son sus dotes diplomáticas a la hora de negociar, esto va a ser un desastre.

¿Podemos? ¿Qué podemos?

7 comentarios:

Anónimo dijo...

La guerra ha comenzado. Los rostros agrios y avinagrados de Esperanza y Gallardón en la investidura de la nueva alcaldesa no dejaban lugar a dudas. Si un nuevo tamayazo no se ha considerado oportuno en vista de la proximidad de las generales, ahora la estrategia es otra. Vamos a torpedearles por tierra, mar y aire. Sin piedad. Para empezar, apliquen la lupa al historial del nuevo equipo que se propone barrer con los privilegios en Madrid, sumérjanse, por ejemplo, en la lectura de los millones de tuits que han escrito a lo largo de su vida, a falta de otros delitos de más fuste, a ver si encuentran alguna metedura de pata por la que estalle el escándalo. ¿Cabe imaginar la alegría del asalariado que encontró el chiste? He aquí a toda la derechona, cuyos antepasados saludaban con el brazo en alto ( inmortalizado por Berlanga en aquel personaje que lo llevaba escayolado), toda la derechona, digo, mesándose los cabellos por un chiste abyecto, sí, que denota insensibilidad y necedad a partes iguales, lamentable en muchos sentidos y, entre ellos, no el menor el hecho de que sirva de inyección de alegría feroz para la maltrecha bancada popular, que desplegará una vez más su proverbial hipocresía y hará del agravio al pueblo judío una excusa para sus fines, que son ni más ni menos que seguir trincando del erario público o de donde sea para mantener un nivel de vida que se creen que merecen. "Quiero demostrar con mi trabajo como concejal que soy contrario al racismo, al antisemitismo, al terrorismo o a la violencia", ha declarado Zapata. Mientras tanto, Esperanza asoma los colmillos mientras tacha con una cruz a uno de los diez negritos. Uno menos.

Martin Rasskin dijo...

La estupidez no tiene ideología. Simplemente es. La próxima vez que el señor zapata sienta la necesidad de demostrar sus especiales dotes humorísticas le sugiero que utilice como blancos de sus bromas sangrientas a miembros de su distinguida familia y deje en paz a las víctimas. Así nos reímos todos, que es muy sano.

Anónimo dijo...

Coincido con el comentario anterior que todo este revuelo es parte de una estrategia. Los chistes que copió Zapata y retuiteó, circulaban por la calle hace décadas, otorgarle su autoría es cuando menos atrevido. Mantengo, desde que los escuché por primera vez, hace décadas, mi total repulsión a dichos chistes y a las ideologías que discriminan a cualquier ser humano por su raza, religión y/o sexo. Y por ello me pregunto si aquellos que se llevan las manos a la cabeza no deberían revisar sus teléfonos móviles y mails y repensar su "negro humor" y burla sobre otros asuntos dotándoles de igual intensidad de respuesta. Qué poco sorprendidos se mostrarán si encuentran chistes machistas que trasladan "graciosamente" dicha ideología a los más jóvenes (y de estos barros los próximos lodos), ejemplos tan brillantes como "cómo darle más libertad a una mujer: ampliándole la cocina", o el sutil "cuando llegues a casa pega a tu mujer que ella sabrá por qué". Mi hija me pregunta, con esto de los revival y para regocijo de su hermano, por qué los payasos de la tele cantan aquello de "una niña fue a jugar pero no pudo jugar porque tenía que planchar", y nadie en este país ha decidido tachar su nombre de las calles y censurar su discografía,dvd's, etc. ¿no está la calle del payaso Fofó en el mismísimo barrio obrero de Vallecas?. ¿Me impedirán asumir un cargo público en el futuro por haber transcrito los anteriores chistes en este comentario? ¿debería subrayarlos, entrecomillarlos, ponerlos en cursiva para que no me acusen de su autoría?, espero que baste con ir de anónimo...¿Debería ser su blog tachado de machista, censurado por blogspot y las redes sociales por el chiste "cerrado por viaje, no es de placer, voy con mi mujer", o el que ilustra la razón por la que ha vuelto a beber en su post del 3 de abril?, obviamente: NO. Ahí, todos, somos tolerantes, ¿por qué dichos chistes que circulan a diario no provocan un revuelo equivalente, ocupan portadas, causan dimisiones, o extensos artículos en blogs cuando, sin ir más lejos, hoy ha muerto otra mujer por violencia doméstica?. ¿Por qué esa disparidad en las reacciones?, ¿no ocultan igual desprecio por la mitad, ahí es nada, del género humano que los chistes copiados por Zapata?, ¿nos ponemos a mirar los "tuits" de lo miembros del Consejo de Ministros?. El mundotoday pone esta polémica y estrategia en su sitio http://www.elmundotoday.com/2015/06/despiden-a-jordi-hurtado-por-un-tuit-injurioso-que-publico-en-1610/.
Habrá que saber escoger a qué trapo (sucio) entrar en este periodo de aquí a las elecciones.

Raúl dijo...

La guerra no empezó. Sencillamente porque nunca terminó. Y no nos lleva por buen camino victimizar a alguien por su propia estupidez. Justamente parte de esa misma estupidez es darle de comer a las bestias. ¿o pretendía que lo aplaudan? ¿o que nos riéramos todos a carcajadas? Menos ingenuidad, por favor.

Anónimo dijo...

En efecto: menos ingenuidad. La víctima no es Zapata. Él sólo es un peldaño necesario. La víctima somos nosotros. Los desharrapados que pensábamos acabar con la corrupción, el fraude, el enchufismo y la voracidad insolidaria de los fariseos de toda la vida. Toda su maquinaria pesada va a caer sobre cada uno de nuestros errores, con el aplauso de las almas cándidas que se merecen lo que van a conseguir: Botellas, Gallardones, condesas consortes y Carromeros for ever and ever. Porque con ellos no se puede.

¿O es que no hubo necios hasta el día de hoy en el Ayuntamiento, aunque no consiguieran ni la milésima parte de notoriedad que Zapata? Si es que parece que todos os habéis caído de un guindo.

Anónimo dijo...

Interesante punto de vista:

http://blogs.publico.es/davidtorres/2015/06/15/el-holocausto-como-chiste/?src=blogs

josebalopezortega.com dijo...

Este artículo que hoy publica El Diario, con la intención de explicar la conpiración contra Zapata, parece sacado del Völkischer Beobachter. Es ultraderecha pura. Y lo más triste: su autor no lo sabe y probablemente crea que es de izquierdas.
Lo que subyace en la literatura moral de Victor Hugo es que la izquierda real, el proletariado, no sabe leer; jamás ha sabido hacerlo por su propia condición, y por tanto precisa imperiosamente de líderes formados e intelectualmente capaces y éticamente comprometidos con unos ideales. En mi opinión el concejal Zapata sencillamente no lo está en absoluto, porque esa ética y esa formación son incompatibles con sus gracietas. Y el autor del artículo que pego, tristemente tampoco.
Por supuesto el humor es libre, pero también lo es su valoración. Yo creo que Zapata está en el mismo plano reaccionario -y humorístico- que un juez que resta importancia a la violacion de una muchacha porque provocaba con su falda, demasiado corta.
Ello me reafirma, desde la insalvable subjetividad, en mi visión del entorno de "Podemos" como parte de una burguesía urbana y una élite académica que han visto, respectivamente, cómo se deterioraba su buen nivel de vida y cómo crecían sus oportunidades de aprovecharlo para convertirse en parte del sistema político y partidista del que hasta hace poco abominaban. No sentiria equivocarme.
Saludos a todos. שלום, Martin.

http://www.eldiario.es/juanlusanchez/sale-crece-polemica-Guillermo-Zapata_6_400419966.html