miércoles, 1 de marzo de 2017

La vida vuelve

Me niego a hablar de la muerte, de los amigos que se olvidan de respirar. No se detiene el reloj de la partida. Prefiero las flores de almendro que estallan en un Madrid, rompeolas de todas las Españas, que se despereza.

Ese empeño de la vida en volver. Volver siempre.


jueves, 23 de febrero de 2017

Breaking Bad


lunes, 20 de febrero de 2017

A la deriva

Un maravilloso cuento de Horacio Quiroga que tiene sabor a infancia y a postres de abuela. Allá lejos y hace tiempo...

                                                                           *   *   *

El hombre pisó blanduzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento vio una yararacusú que arrollada sobre sí misma esperaba otro ataque.
       
El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole las vértebras.
       
El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre, y durante un instante contempló. Un dolor agudo nacía de los dos puntitos violetas, y comenzaba a invadir todo el pie. Apresuradamente se ligó el tobillo con su pañuelo y siguió por la picada hacia su rancho.
       
El dolor en el pie aumentaba, con sensación de tirante abultamiento, y de pronto el hombre sintió dos o tres fulgurantes puntadas que como relámpagos habían irradiado desde la herida hasta la mitad de la pantorrilla. Movía la pierna con dificultad; una metálica sequedad de garganta, seguida de sed quemante, le arrancó un nuevo juramento.
       
Llegó por fin al rancho, y se echó de brazos sobre la rueda de un trapiche. Los dos puntitos violeta desaparecían ahora en la monstruosa hinchazón del pie entero. La piel parecía adelgazada y a punto de ceder, de tensa. Quiso llamar a su mujer, y la voz se quebró en un ronco arrastre de garganta reseca. La sed lo devoraba.
       
—¡Dorotea! —alcanzó a lanzar en un estertor—. ¡Dame caña!
       
Su mujer corrió con un vaso lleno, que el hombre sorbió en tres tragos. Pero no había sentido gusto alguno.
       
—¡Te pedí caña, no agua! —rugió de nuevo. ¡Dame caña!
       
—¡Pero es caña, Paulino! —protestó la mujer espantada.
       
—¡No, me diste agua! ¡Quiero caña, te digo!
       
La mujer corrió otra vez, volviendo con la damajuana. El hombre tragó uno tras otro dos vasos, pero no sintió nada en la garganta.
       
—Bueno; esto se pone feo —murmuró entonces, mirando su pie lívido y ya con lustre gangrenoso. Sobre la honda ligadura del pañuelo, la carne desbordaba como una monstruosa morcilla.
       
Los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos, y llegaban ahora a la ingle. La atroz sequedad de garganta que el aliento parecía caldear más, aumentaba a la par. Cuando pretendió incorporarse, un fulminante vómito lo mantuvo medio minuto con la frente apoyada en la rueda de palo.
       
Pero el hombre no quería morir, y descendiendo hasta la costa subió a su canoa. Sentóse en la popa y comenzó a palear hasta el centro del Paraná. Allí la corriente del río, que en las inmediaciones del Iguazú corre seis millas, lo llevaría antes de cinco horas a Tacurú-Pucú.
       
El hombre, con sombría energía, pudo efectivamente llegar hasta el medio del río; pero allí sus manos dormidas dejaron caer la pala en la canoa, y tras un nuevo vómito —de sangre esta vez—dirigió una mirada al sol que ya trasponía el monte.
       
La pierna entera, hasta medio muslo, era ya un bloque deforme y durísimo que reventaba la ropa. El hombre cortó la ligadura y abrió el pantalón con su cuchillo: el bajo vientre desbordó hinchado, con grandes manchas lívidas y terriblemente doloroso. El hombre pensó que no podría jamás llegar él solo a Tacurú-Pucú, y se decidió a pedir ayuda a su compadre Alves, aunque hacía mucho tiempo que estaban disgustados.
       
La corriente del río se precipitaba ahora hacia la costa brasileña, y el hombre pudo fácilmente atracar. Se arrastró por la picada en cuesta arriba, pero a los veinte metros, exhausto, quedó tendido de pecho.
       
—¡Alves! —gritó con cuanta fuerza pudo; y prestó oído en vano.
       
—¡Compadre Alves! ¡No me niegue este favor! —clamó de nuevo, alzando la cabeza del suelo. En el silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva.
       
El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes, altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros bloques de basalto, asciende el bosque, negro también. Adelante, a los costados, detrás, la eterna muralla lúgubre, en cuyo fondo el río arremolinado se precipita en incesantes borbollones de agua fangosa. El paisaje es agresivo, y reina en él un silencio de muerte. Al atardecer, sin embargo, su belleza sombría y calma cobra una majestad única.
       
El sol había caído ya cuando el hombre, semitendido en el fondo de la canoa, tuvo un violento escalofrío. Y de pronto, con asombro, enderezó pesadamente la cabeza: se sentía mejor. La pierna le dolía apenas, la sed disminuía, y su pecho, libre ya, se abría en lenta inspiración.
       
El veneno comenzaba a irse, no había duda. Se hallaba casi bien, y aunque no tenía fuerzas para mover la mano, contaba con la caída del rocío para reponerse del todo. Calculó que antes de tres horas estaría en Tacurú-Pucú.
       
El bienestar avanzaba, y con él una somnolencia llena de recuerdos. No sentía ya nada ni en la pierna ni en el vientre. ¿Viviría aún su compadre Gaona en Tacurú-Pucú? Acaso viera también a su ex patrón mister Dougald, y al recibidor del obraje.
       
¿Llegaría pronto? El cielo, al poniente, se abría ahora en pantalla de oro, y el río se había coloreado también. Desde la costa paraguaya, ya entenebrecida, el monte dejaba caer sobre el río su frescura crepuscular, en penetrantes efluvios de azahar y miel silvestre. Una pareja de guacamayos cruzó muy alto y en silencio hacia el Paraguay.
       
Allá abajo, sobre el río de oro, la canoa derivaba velozmente, girando a ratos sobre sí misma ante el borbollón de un remolino. El hombre que iba en ella se sentía cada vez mejor, y pensaba entretanto en el tiempo justo que había pasado sin ver a su ex patrón Dougald. ¿Tres años? Tal vez no, no tanto. ¿Dos años y nueve meses? Acaso. ¿Ocho meses y medio? Eso sí, seguramente.
       
De pronto sintió que estaba helado hasta el pecho. ¿Qué sería? Y la respiración también...
       
Al recibidor de maderas de mister Dougald, Lorenzo Cubilla, lo había conocido en Puerto Esperanza un viernes santo... ¿Viernes? Sí, o jueves...
       
El hombre estiró lentamente los dedos de la mano.
       
—Un jueves...
       
Y cesó de respirar.

domingo, 19 de febrero de 2017

Depresiones

Tengo algunos amigos y conocidos que me hinchan las pelotas con sus depresiones. Que si los dejó la novia o la mujer, que si no encuentran trabajo porque tienen 722 años, que si la vida se les va. Basta. No soporto a los llorones.

No se dan cuenta de que por mal que les vaya viven en un entorno privilegiado. En un país que, pese a todo, la crisis que no cesa, los chorizos, el y tú más, es único. España es un milagro. Por su gente, su clima, su entorno. Un país que vive y deja vivir. El único país del mundo en el puedes hablar hasta con un fascista. Comunista, fascista, mediopensionista... qué más da. Aquí todo el mundo es anarquista y a los cinco minutos se olvidó de lo que dijo, que suele ser una barbaridad sin un átomo de mesura.

Vete al norte y entonces sí que tienes motivos para deprimirte. Un clima de mierda, una gente avara hasta decir basta, un egoísmo a prueba de bombas. Ciudades SIN BARES.

Vete al sur y que no te pase nada. Trata de ir a un hospital público en América Latina. Luego me cuentas. Llévate el bisturí de casa. Y los medicamentos cómpralos online.

Hazte mayor en el antiguo Imperio Español. El Estado quiere mucho a sus viejitos.

Por qué no se miran un documental de cómo vivían el día a día los soldados de la Primera Guerra Mundial. En ambos lados del frente.

Hundidos hasta el cuello en barro. Recibiendo obuses a todas horas. Se calcula que más de la mitad de los 9 millones largos de soldados que murieron en esa masacre nunca vieron al enemigo: les caía un bombazo en plena trinchera y quedaban convertidos en puré. Morían por nada en una guerra absurda en la que cada movimiento se pagaba con un río de sangre.

Y los que lograban salir de aquel infierno ya no conseguían volver a dormir tranquilos. Hace 100 años de aquella barbaridad, de aquella generación perdida para siempre.

Hay que dejarse de joder. La alegría de vivir también se puede aprender. Es un hábito. Y no hace falta ir a ningún ridículo curso de Crecimiento personal ni chorradas varias. ¡Hasta los anuncian en el metro! Crecimiento personal de sus cuentas corrientes. El otro día vi anunciado un cónclave de gurus de esta clase de engañifas más antiguas que la tos. ¡EN MADRID! Pero si aquí la gente se reía hasta en la posguerra cuando no había de nada. ¿Por qué no se van a sitios donde solo vivan tristes? Señal de que el personal está como una chota.

Este país resultaba atractivo para la gente de todo el mundo con cerebro o algo que decir incluso en los peores momentos de su historia. España no puede dejar de ser España.

Mejor te gastas esa pasta en cañas y aprovechas cualquier oportunidad para reírte de ti mismo. El que no se ríe a carcajadas de sí mismo es porque no quiere.

¡Motivos sobran en todos los casos! Sobre todo a partir de una cierta edad.

Al afeitarte ponte una nariz de payaso y no te la quites en todo el día.

Son 85 euros más IVA. Hala. A cascarla. ¡Que pase el siguiente, coño!




sábado, 18 de febrero de 2017

Suiza

¿Por qué ser Bolivia pudiendo ser Suiza?

Suiza es un país maravilloso. Próspero y culto. La Confederación Helvética cree en el arte con mayúsculas, ese que eleva el alma del cerdo humano.

¿Cómo ser Suiza?

Es muy fácil. Solo hay que convertirse en la putita de los nazis y lavar todo el dinero mugriento internacional. Eso genera una serie de plusvalías que, gracias a la magia del interés compuesto, deviene en mucha, mucha pasta.

Después se puede invertir en ARTE. Así. Con mayúsculas.

Esos mismos que se dicen religiosos a más no poder ya pueden ir rezando para que Dios y toda la tramoya de premios y castigos post-mortem no existan.

Porque si no...

Bajo el sol

¿Cómo resolver el problema de la injusticia si la solución final, valga la tremenda expresión, es una dictadura? Así sea la dictadura del proletariado.

Sabido es que las teorías de Marx estaban diseñadas para democracias liberales maduras, como es el caso de Francia, Alemania o Inglaterra. Con una clase trabajadora organizada y un nivel de conciencia de clase muy desarrollado.

Pero las cosas no ocurren casi nunca como se planean. Ocurren, antes o después, pero de otra manera... Y la revolución sucedió en Rusia, un país feudal con una clase trabajadora en régimen de semiesclavitud.

Sin embargo, los problemas siguen siendo los mismos. Hay gente que no tiene acceso a nada y nunca podrá siquiera soñar con una vida digna.

¿Cómo resolver los problemas de la miseria universal si no es por medio de una revolución? ¿Los poderes establecidos cederán graciosamente todos sus privilegios, así, sin más?

¿Y qué sentido tiene hacer una revolución si luego termina en una dinastía que recuerda a los regímenes monárquicos del estado absoluto, con hijos, hermanos, cónyuges, parejas de hecho o esbirros puestos a dedo heredando la jefatura del estado?

El problema está en la naturaleza humana. Sigue siendo la misma desde la época en que contábamos historias junto al fuego.

Un hijo de puta siempre es un hijo de puta. En la Inglaterra liberal de la reina Victoria y en la Albania de Enver Hoxha.

Al igual que el sueño de la razón produce monstruos, cuando la clase de "los de abajo" toma el poder, crea su propia clase de privilegiados. Ahora nos toca a nosotros, se llama. La gente supuestamente "normal" se rasga las vestiduras, pero no repara en que con sus actitudes cotidianas, sus coches, sus cómodas casas, sus viajes, su sanidad privada, sus colegios de pago, trazaba una línea divisoria de hierro con los miserables, potenciando un rencor de alcance universal.

La esperanza existe y está en todos aquellos que hacen algo por los demás, única medida de la integridad y la valía de un ser humano. A partir de ahí se pueden construir cosas sólidas.

El gran triunfo de la democracia liberal es haber transformado en pequeño-burgueses a los intelectuales. Los ha comprado, incorporándolos a la sociedad de consumo. Y cuando los vientos del pueblo arrecian son convertidos en polvo, porque no significan nada para nadie. No tienen el respeto de las clases trabajadoras porque, precisamente, viven como burgueses y adoptan su miserable escala de valores. Filosofan desde sus casas de verano, frente al mar, ante una copa de vino caro. No tienen la menor idea de lo que significa ser un trabajador. Eso sí, se dicen de izquierdas. Pues vivid como viven los trabajadores, no como niños pijos, hipócritas de mierda.

El pensamiento ha de continuar evolucionando. La única opción a la democracia liberal no puede ser el monopartido hereditario. Tiene que haber una tercera vía.

Ha de existir algo mejor que lo que tenemos o lo que la antigua Unión Soviética y la actual Cuba o Corea del Norte proponen. Sobre todo en un mundo mucho más complejo, con casi 8.000 millones de bocas que alimentar.

Orfebres

Si solo vivimos una mínima parte de la vida que está en nosotros, ¿qué sucede con el resto?

jueves, 16 de febrero de 2017

Breve encuentro

¿Era ella? Sí. Hacía años que no la veía. Desde aquel viaje absurdo a Alicante.

—¡Luisa!

Al principio no me reconoció, pero terminó dándome un abrazo. Me recordó muchas cosas.

—¿Por qué dejaste de escribir? —no había duda, era ella. Ese talento natural para la diplomacia.

—Bueno... en realidad no dejé de escribir.

—Ah... pues estupendo.

—Lo que dejé es de escribir bien.

martes, 14 de febrero de 2017

Radio Mozart

La publicidad de Radio Mozart, que emite la obra del genio de Salzburgo 24 horas al día, es "Mozart had money problems. So does Radio Mozart...".

Y después piden un donativo. Vamos bien.

lunes, 13 de febrero de 2017

Origen

Después del viaje al origen, Antonio quedó tocado. Quién era toda esa gente. "Distintos de mí hasta la saciedad... y sin embargo tan cerca. Ese extraño aire de familia".

¿Parientes? La distancia hasta la tragedia siempre es breve.

"Sí. No cabe duda de que somos uno y lo mismo", pensó. "Nos parecemos tanto... A la hora de hacer mal las cosas somos como dos gotas de agua. Nos equivocamos con pasión, con verdadero fervor".

La prueba definitiva.

sábado, 11 de febrero de 2017

Rufianes melancólicos

Los/os invito al blog de Rufianes melancólicos, dúo tanguero compuesto por Mauricio Vuoto, piano y arreglos, y el que suscribe, Martín Rasskin, voz.
© Fausto Martín

Desde el cuore. Va por ustedes/vosotros!

viernes, 10 de febrero de 2017

Lealtades

Cuando finalmente y contra todo pronóstico Efraín consiguió el puesto de director general lo primero que hizo fue reunirse con su jefe de seguridad.

—Maidana... ¿verdad? Tiene usted aspecto de policía.

—Lo fui... pero de eso hace bastante tiempo.

—Necesito saberlo todo acerca de mis colaboradores. Sin excepciones. Sobre todo de aquellos que se dicen mis aliados. Quiero saber qué piensan realmente, si tengo que temer algo de ellos y con qué medios cuentan para una posible rebelión. Cuáles son sus puntos débiles, cómo se relacionan. Y quiero reunir toda la información que pueda comprometerles en un futuro. ¿Qué puede hacer por mí?

—Bueno... cualquier cosa, señor director. Lo que usted ordene. Siempre que sea legal...

—¿Y si se trata de algo manifiestamente ilegal?

—Ahh... pues también. Solo varía el precio.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Unos y ceros

Todos esperando una señal. Mensajes inconexos, fragmentos de nada.

En el fondo del mar, los cables que transportan los anhelos, las dudas, los reencuentros imposibles dejan una estela que suena a soledad. Buscando restos microscópicos de pecios hundidos hace siglos. Una letra suelta, un verso calcado. ¿Hay alguien que sepa correr tan rápido? Tan veloz.

Amores en pantallas diminutas, atrapados en cajas, deseando respirar oxígeno real. Árboles.

Alguien capaz de esquivar su propio destino.

viernes, 3 de febrero de 2017

El día de la marmota

Donald Trump afirma que el mundo tiene problemas y él los va a arreglar. A golpe de insulto y exabrupto. Colgándole el teléfono a todo aquel que le diga algo que no sea de su agrado. Al estilo de su amigo Putin pero al frente de la todavía primera potencia. Los chinos deben estar dando saltos de alegría. Es el fin del mundo como lo hemos conocido.

Desde Calígula y otros locos egregios la lista de fenómenos paranormales que han ocupado la jefatura de un estado es virtualmente interminable, pero esta hamburguesa transgénica los convierte a todos ellos en profesores eméritos de Oxford.

Que Dios nos asista.

domingo, 29 de enero de 2017

Nadal forever

Bueno, no ha podido ser... No pasa nada. A diferencia de lo que sucede en otras "disciplinas" el perdedor no la suele emprender a botellazos con el rival, sino que se saludan cordialmente.

En el momento actual, Roger Federer y Rafael Nadal están situados en los puestos de clasificación de la ATP número 17 y 9, respectivamente. Encarnan lo mejor de una edad de oro del tenis.

Que hayan logrado llegar ambos a la final de uno de los grandes torneos del circuito internacional dice mucho de su calidad deportiva y humana.

Enhorabuena, Roger. ¡Vamos, Rafaaaaaaaaaaaaa....!!!

Igualdad

Nadal ha ganado el cuarto set. Sin palabras...

Tercer set

El tercer set se está poniendo color de hormiga. 5 a 1 a favor del suizo. Esta es una situación especial para el Rafa legendario: levantar partidos imposibles.

Necesitamos al Coyote y sus explosivos marca Acme...

Comienza el cuarto set. Dos a uno para Federer.

Vamos mostro......!!!!!!

Nadal en la final

Rafa acaba de romper el saque a Federer en el segundo juego del segundo set. Voy a beberme toda la bodega.

¡Vamos, Rafaaaaaaaaaaaaaaa....!!!!!!!!

martes, 24 de enero de 2017

Oymyakon

Días de frío extremo en la península. Pero esto no es nada. El pueblo de Oymyakon, situado, cómo no, en la región de Yakutia (Siberia), nos consuela. Los occidentales no tenemos ni idea de lo que es frío.

Siberia, una región inmensa, tumba de los incontables presos políticos de Stalin. Todo aquel que se atreviera a tener ideas propias.

La paranoia del georgiano no tenía límites. Hasta causó estragos en el propio Ejército Rojo, acusando a un gran número de oficiales de alta traición. En 1941 se verían los resultados de sus purgas.

El legendario cazador Dersu Uzala... una película inolvidable.

¿Frío? Nos quejamos de vicio.

lunes, 23 de enero de 2017

Nadal again

Creo que ya he escrito varias veces sobre Rafa Nadal en este blog. Es igual. No me voy a cansar de decir a los cuatro vientos que es una verdadera inspiración. No sabe lo que es darse por vencido y, al mismo tiempo, es autocrítico en grado extremo. Nada complaciente.

El tenis es un deporte de caballeros. Y Rafael Nadal es todo un Sir Lancelot de las pistas (seguro que habría reescrito la historia con Ginebra).

Como afirma el periodista Alejandro Ciriza, "Nadal carbura al cien por cien cuando advierte resistencia. No es ningún secreto que la épica es su motor, su fuerza tractora".

Es un auténtico privilegio ser contemporáneo de un ser humano que encarna lo mejor de lo mejor: carácter, tesón, una capacidad de trabajo ilimitada, gallardía, orgullo, ambición y respeto reverencial por sus rivales. Un as inigualable.

Vamos, Rafa...!!!!!!!!

Siete breves lecciones de física

Carlo Rovelli, físico teórico y uno de los padres de la denominada "gravedad cuántica de bucles", presenta en "Siete breves lecciones de física" el panorama actual de esta ciencia fundamental. Su querencia por la filosofía de la ciencia también se deja ver. La explicación de cómo ha variado la concepción racional acerca del cielo y la tierra a lo largo de la historia del pensamiento es muy poética.

Excelentemente escrito, Rovelli habla de la capacidad de soñar para ir más allá y explicar la realidad del Universo, que desafía los datos sensoriales más inmediatos. Y habla de la pasión como el motor básico de la vida, la investigación, el descubrimiento.

Muy recomendable para estos días de frío atroz. En todos los sentidos.

En mi modesta opinión, le faltó un pequeño apéndice sobre lo cuántico en el amor, donde las cosas son y no son al mismo tiempo y el gato de Schrödinger... en fin...

P.D.: un regalo de mi queridísimo primo Ernesto en mi reciente viaje a Buenos Aires. Ernesto sí que es un milagro de la física. En un mundo cuántico, un tipo normal, con todo el talento del mundo pero sin vueltas extrañas, que se levanta todos los días a laburar y cuida de su gente.

Ole y reole, primazo. Es un orgullo tenerte de pariente.

viernes, 20 de enero de 2017

Unión Penosa

Estos elementos de las compañías eléctricas aprovechan los días más fríos del año y suben los precios a lo bestia. ¡Son las leyes del libre mercado! Claro. Pero parece que hay que explicarles que no es lo mismo el aumento para un jubilado de Moratalaz que vive con lo mínimo en comparación con lo que supone para un pijo del barrio de Salamanca. El pijo ni se entera. Bastante tiene con gastar el dinero heredado.

Me reservo mi calificación para esta gente. Los buitres tienen un comportamiento mucho más noble.

Después se rasgan la vestiduras... ¡que viene el populismo, que viene el populismo! Claro. Cuando a la gente se la aprieta por todos lados se corre el riesgo de que aparezca un Iluminado y arme la de San Quintín.

No se puede comerciar con las necesidades básicas de la población. Este es un punto que el capitalismo global no ha logrado resolver hasta el día de hoy. La sanidad, la calefacción, la electricidad básica, el agua, la educación... no pueden constituir un "negocio" para los poderosos. El Estado debe cuidar de su gente.

O la gente terminará destruyendo el Estado y pasará a degüello a todos los ociosos cuya preocupación máxima es su próximo viaje de placer. Personas a las que los demás les importan poco y nada.

La historia está llena de ejemplos. Y los que han de venir.

jueves, 12 de enero de 2017

Fabrizio de André

La canzone dell'amore perduto, una canción maravillosa de Faber. Triste y maravillosa. Un poeta que canta y sigue emocionando.

"L'amore che strappa i capelli e' perduto ormai
non resta che qualche svogliata carezza
e un po' di tenerezza..."

martes, 10 de enero de 2017

Bauman

Ahora Bauman. Cada vez más solos, en manos de los agujeros negros sociales y la nada, los pensadores televisivos, la impermanencia.

Nada está hecho para durar. Europa camina hacia la decrepitud, a vivir en nichos solitarios donde ni siquiera la muerte es noticia. Imprescindible ver "La teoría sueca del amor", donde habla el propio Bauman. Entre los extremos que nos ofrece el panorama sueco, que van desde personas que no se hablan con sus hijos y viven enclaustradas en pisos-búnker hasta neo-hippies que hacen cierta gracia pero que también están vacíos, de repente dos rayos de luz: un médico sueco que se casa con una etíope, se marcha a Etiopía a operar y debe diseñar su propio instrumental (la imagen de Dios sobre la tierra), y Zygmunt Bauman opinando sobre los desastres de esta sociedad de individualismo extremo, hedonista, inconmovible ante el dolor ajeno que hemos construido entre todos.

Alguien que vivió en primera persona acontecimientos brutales del siglo XX. Nacido en 1925, la ascensión de Hitler, el pacto de no agresión germano-soviético de agosto de 1939 (nunca suficientemente explicado por los cerebros pensantes comunistas de Occidente), la invasión alemana y la invasión soviética de Polonia, su paso por el Ejército Rojo, su matrimonio con una superviviente del ghetto de Varsovia... su posterior enfrentamiento a episodios de antisemitismo en la Polonia socialista. No. No fueron solo los nazis. Hubo más. Muchos más...

En sus últimos años, Bauman se volvió hiperproductivo. Para compensar quizá las toneladas de estupidez mediática que nos circundan.

Hemos olvidado la pasión por el trabajo bien hecho, decía el pensador centroeuropeo. Y tanto. Todo vale hoy, porque todo dura lo que la llama de una cerilla. Pero nunca vi a Bauman como un pesimista sin esperanza. Habiendo vivido los treinta y los cuarenta en Europa del este, las quejas de los actuales europeos occidentales le habrán parecido caprichos de niñatos malcriados.

Había algo magnético en él. De viejo profesor -de esos que ya no quedan- no excesivamente pagado de sí mismo, irónico. Sabio, muy sabio.

Queda su obra. Y el amor al trabajo bien hecho. Ni la mismísima muerte puede con eso.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Malena

Acaba el año. Que 2017 traiga buenos vientos. Va esta versión de Malena para todos ustedes/vosotros, con todo el cariño.

sábado, 3 de diciembre de 2016

USA

Los Estados Unidos de América... un país peculiar. Tan admirado como odiado en el mundo entero. Tierra de grandes logros, modelo de emancipación de las Américas, última reserva militar del mundo libre tanto en la Primera como en la Segunda Guerra Mundial.

País del jazz, del rock'n'roll, de los recursos ilimitados invertidos en ciencia y conocimiento. Tierra también de acogida para millones de personas en busca de una oportunidad para mejorar sus vidas.

Y ahora, Trump.

Un engendro que dice barbaridades sin despeinar la mofeta que se quedó a vivir en su cráneo, lugar donde debería haber un apéndice llamado cerebro. Cuanto mayores son las dimensiones de sus imbecilidades mayor efecto causan en el "hombre blanco", que lo aupó a una inesperada victoria.

Trump nos demuestra que un nuevo Hitler u otro Pol Pot son totalmente factibles. No hemos avanzado nada. Antes al contrario: vamos para atrás.

Por un lado tenemos propuestas populistas con recetas mágicas y programas inspirados en el marxismo-leninismo. El mundo era bastante distinto en 1848, año del Manifiesto Comunista. El nivel de explotación era infame y la población mundial apenas alcanzaba los 1.250 millones de habitantes. Hoy vamos camino de los 8.000 millones ...and counting.

Lo realmente notable de las recetas que pretenden volver a vender la idea del socialismo real como una alternativa viable es que ignoran de la ecuación todo aquello que no les interesa contar. Total, se trata de datos menores, como puede ser el caso del colapso de Unión Soviética, del bloque del este en su conjunto y la posterior huida masiva de gente hacia Occidente. No hay más que hablar con rumanos, rusos, polacos, checos.... no parecen excesivamente nostálgicos.

Good Bye Lenin. Una película entrañable, sensible.

El problema del "hombre nuevo", del reparto "igualitario", de la "nueva sociedad" queda en entredicho cuando se establece un partido único que controla el poder con mano de hierro. Algunos son "algo" más iguales que otros. Si perteneces al partido... todo bien.

Circula por YouTube un vídeo de Gorbachov en los albores del desastre intentando convencer a la gente en un mercado de Moscú. "No... los lituanos se quieren quedar con nosotros". Sí, claro. Desde 1941. Por eso hicieron la guerra al lado de los nazis. El number one de la URSS intenta razonar con los camaradas ciudadanos, mientras los anaqueles vacíos del mercado claman al cielo. En términos reales, el sistema socialista no logra responder a las necesidades de una sociedad compleja. Hay mierda y no alcanza para todos.

Eso no quiere decir que no responda a una necesidad histórica y que gran parte de sus presupuestos filosóficos sean justos. Marx es filósofo, no economista. Personalmente, pienso que hay que seguir profundizando en esas ideas, porque el mundo merece un reparto mejor de la riqueza que el que tenemos ahora, pero no por ello se debe obviar una autocrítica feroz a todo lo que no ha funcionado en los planteamientos de izquierda. Hay que volver al punto de partida, no se pueden plantear recetas de partido único, de revolución que generará una nueva casta de privilegiados y condenará a la inmensa mayoría de la población a la carestía y al trabajo en negro para malvivir. Es como un planteamiento inquisitorial pero al revés.

Fidel, otrora un referente de la esperanza en América Latina. Un peso pesado. ¿Más de 50 años en el poder? ¿El poder lo hereda el hermano así por las buenas? ¿Hace falta decir más?

Por desgracia, el capitalismo parece resultar mucho más afín a la naturaleza humana. El ser humano no parece contentarse con que todo el mundo tenga un techo, sino que prefiere tener una casa que podría albergar a 100 personas para él solo. Es egoísta y despiadado. ¿Compartir...? ¿Compartir qué? ¿Por qué?

Y del otro lado qué tenemos... Tenemos a Trump, a Marine Le Pen, a la cruzada del Brexit, el gobierno húngaro, Austria y sus elecciones repetidas.

Una ultraderecha grotesca, con mensajes de odio y desprecio a lo conseguido en décadas de esfuerzo conjunto para no matarnos en las esquinas como en la Alemania posterior a Versalles.

Expulsar gente por millones, eliminar el Obamacare, construir un muro a lo largo de la frontera mexicana, replantear la OTAN de cero, hablar con Taiwán e irritar a China. Aún no ha asumido la presidencia y Donald Trump se comporta como el pato criollo: cada paso, una cagada.

Estamos en 2016. Hace cien años, la mejor juventud europea regaba con su sangre los campos de Francia. Una carnicería donde la mayor parte de los muertos en combate ni siquiera vio venir al enemigo. Morían despedazados por los obuses que caían inclementes sobre trincheras húmedas y oscuras. Casi 10 millones de muertos en el primer conflicto a escala planetaria, que tuvo su continuidad en la Segunda Guerra Mundial, que habría de superar con creces la crueldad y la monstruosidad de los crímenes.

La vida en la Tierra depende de un equilibrio muy ajustado. No solo en términos físicos.

Otra vez lo peor del ser humano, los gritos, la estupidez, la intolerancia, el odio, cobran protagonismo y pasan a primer plano.

No aprendemos.




viernes, 11 de noviembre de 2016

So long, Leonard

Mi irredenta naturaleza insomne me ha permitido conocer la noticia mientras mis amigos dormían. Te fuiste a los 82, como mi abuelo Lázaro.

Te dio tiempo a tener una vida maravillosa, a tener amores, a hacer una obra digna de permanecer entre nosotros. Fuiste feliz, intuyo.

Habría que preguntarse a qué juegan los dioses (así, en plural griego, para que la cuota de responsabilidad divina quede bien repartida) llevándote a ti y dejando al flamante presidente de USA, home of the "brave".

El mes de agosto pasado te despediste de tu amor de juventud. Con elegancia -no conozco a otra persona tan elegante sobre un escenario-, con dulzura.

“Bien, Marianne, hemos llegado a este tiempo en que somos tan viejos que nuestros cuerpos se caen a pedazos; pienso que te seguiré muy pronto. Que sepas que estoy tan cerca de ti que, si extiendes tu mano, creo que podrás tocar la mía. Ya sabes que siempre te he amado por tu belleza y tu sabiduría pero no necesito extenderme sobre eso ya que tú lo sabes todo. Solo quiero desearte un buen viaje. Adiós, vieja amiga. Todo el amor, te veré por el camino.”

Ahora son inmortales. En Hidra. Los dos. La sabiduría de los que se aman es el fruto más intenso del Árbol de la Vida.

En cuanto a nosotros... sí. Primero hemos de tomar Manhattan. Más tarde, Berlín.






viernes, 4 de noviembre de 2016

Noviembre

Lentamente el año camina hacia su fin. Este extraño año 16 de dos otoños. Ahora llueve mientras Pablo duerme tranquilamente. Me gusta velar su sueño. Creo que nací para ser guardián entre el centeno.

Volví a casa, incluso tuve la fantasía de instalarme por un tiempo. Encontré hermanos agigantados, abrazos inabarcables. Gente que da su corazón sin pedir nada a cambio. También encontré espectros. Gente que quise mucho y ahora no sé más quién es. Me congelaron el aliento.

Buenos Aires, Argentina. El norte. El sueño de la razón... ya se sabe.

El tango que no cesa. Cinco de la mañana en Ezeiza. Solo. No me acostumbro a viajar solo. No es para mí. Qué sentido tiene el descubrimiento, el asombro fugaz, si no se comparte. Qué sentido tiene la vida entera si no se comparte.

Ojos ávidos de horizontes, de mares lejanos, de mapas incompletos. Los Cuarenta Rugientes. Yo estuve ahí. Doblé el Cabo de Hornos también. Solo uno sabe las esquinas por las que pasó, los desiertos que atravesó: al final del camino está uno mismo sentado. Esperando.

Noviembre boreal. La lluvia cae lenta, fría, las calles cubiertas de hojas, pero no como en Buenos Aires. Los cafés europeos invitan a filosofar frente a un té. Qué cosa tan extraña es la amistad. Es Buenos Aires, por eso digo tu nombre, como un conjuro, una invocación. ¿Qué estrella fuiste a buscar?

Noche de tango. ¿Hoy no vas a milonguear...? No. Hoy me quedo contemplando el fuego, escuchando al Polaco, bebiendo un ribera a sorbos lentos, hablándote en susurros.

Aunque no estés.


domingo, 30 de octubre de 2016

Dos puntas tiene el camino


Iván y Abel Rasskin. Mi hijo mayor y mi señor padre. Otoño en Madrid. Décadas, lustros, tazas de té contigo. Qué extraña sensación de viaje, tantos trabajos, tantos días para regresar al comienzo.

Vuelvo al sur.

jueves, 27 de octubre de 2016

Amor de tarde

Un poema del viejo y querido Mario Benedetti.


Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

viernes, 21 de octubre de 2016

Valdez - número 0

Fausto Martín es un excelente pintor y dibujante. También es mi amigo. Fue la primera persona que conocí en España, en un colegio público donde había una estufa que no calentaba ni a Dios. Hicimos amistad al instante. Fueron las canciones de los Beatles las que nos permitieron volar en aquella lejana transición, una España aún gris donde no estaba claro de qué lado caería la moneda.
Valdez nos ha vuelto a unir. Alguien todavía joven pero cansado, porque antaño soñó mucho día y noche.
Hoy publicamos el número 0 de Valdez. Las imágenes corren a cargo de Fausto Martín, los textos pertenecen al "ruso", Martín Rasskin.
Va por ustedes.


Vivo para la milonga y mi vida es un carrusel permanente de sombras que trajo el tango. Mujeres rotas por dentro, profundamente solas, heridas en lo más íntimo. Que se visten para matar y se quiebran como si fueran niñas. Que te abrazan como si el último tren ya hubiera partido. Ninguna relación dura más allá de unas semanas. A veces ni eso. Es como intentar amar en un campo de concentración. Tal vez lo llevo conmigo a todas partes.
No sé si soy capaz de amar.
Aléjate de mí... Terminaría haciéndote daño.


© Fausto Martín & Martín Rasskin, 2016

jueves, 13 de octubre de 2016

Bob Dylan gana el Nobel de literatura

Gran noticia para la poesía y la música. Bob Dylan es un artista único.

¡Mazel Tov, Robert Zimmerman!

miércoles, 12 de octubre de 2016

¡Tierra!

En esta madrugada del Día de la Hispanidad o del Día del Comienzo del Genocidio, según se mire, creo haber descubierto el secreto básico del misterio de la Creación.

Dos grandes fuerzas gobiernan al ser humano: la imbecilidad congénita y la locura. Somos todos producto de una serie infinita de apareamientos endogámicos.

Adán y Eva tuvieron dos hijos varones. Y después ¿qué?

Se trata del efecto "Borbón". Nadie escapa al origen incestuoso de esta criatura ridícula, vehemente. Un cerdo largo. El canibalismo se acabó no por culpa del progreso moral, sino por simple indigestión.

El otro gran vector es la locura agresiva, que nos hizo descender de los árboles y cazar animales que nos superan en tamaño y están mucho mejor diseñados que nosotros para matar. Nos convertimos en criaturas sedientas de sangre y a fe mía que somos los amos en ese terreno.

La evolución es absurda. Al ser bípedos implumes dejamos nuestros genitales indefensos. La columna se somete a una presión insoportable... en fin.

Si el balance es correcto, la combinación de imbecilidad congénita y locura agresiva genera un Mozart o un Einstein. Cabría formular la hipótesis de un tercer elemento, un factor indeterminado, un catalizador que transforma la locura en belleza. El factor Van Gogh. Tal vez una combinación secreta y no reproducible en laboratorio de soledad infinita, abandono, sed de amar.

Si por el contrario la balanza se inclina hacia el lado equivocado, surgen Donald Trump, Hitler o Galtieri. La televisión y los objetos que la pueblan constituye un ejemplo de manual. Imbecilidad químicamente pura.

Amebas estúpidas embutidas en un armazón que las mantiene erguidas. Que harán daño a sus propios vástagos. Que necesitan poder y sensación de dominio sobre algo o alguien de forma agónica, de ahí esos seres añosos torturando aterrorizadas mascotas: sus hijos ya no se dejan. Que se golpean el pecho como los inermes simios que continúan siendo. Un asco de criatura. Que solo se siente bien en la medida en que otros se sienten mal.

Y sin embargo, en ese mismo mundo estás vos, Occhi Verdi. De ritos olvidados y mares en calma. Manos como gotas de lluvia. Saltos de ángel.

Ricomincio da tre!

lunes, 3 de octubre de 2016

Crónicas

K llegó a España escondido en un camión de la basura. Tenía 11 años y estaba drogado con disolvente para soportar el viaje. Ahora roba en las calles de Barcelona.

El Mar Mediterráneo se traga gente todos los días. El número de cadáveres de niños es incontable. También hay gente que usa el Mediterráneo para irse de crucero. A veces se cruzan con alguna balsa de desesperados.

Los pijos de izquierdas están preocupados porque no encuentran billetes disponibles para el próximo puente. Viven en sus putas casas de lujo, tienen esclavos como corresponde y se dicen de izquierdas.

Tienen "conciencia social". Hasta votan a la izquierda "radical". Me recontracago en sus almas, caso de tenerlas.

El día en que la furia de los Espartacos nos alcance a todos, esta mierda de planeta, repleta hasta los topes de hipócritas y egocéntricos, se saldrá de su órbita.

Hace falta un Strelnikov. Un millón de Strelnikovs.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Autoayuda

El truco para ganar en este mundo de trileros es relativamente simple y está al alcance de todos. Se trata de parecer bastante más tonto de lo que en realidad se es. El problema de partida es que eso aparentemente tan sencillo -al igual que ocurre con todo aquello que es estructuralmente simple-, requiere una inteligencia superior.

Una paradoja digna de Zenón de Elea.

Bienaventurados los presuntos tontos, porque no dejarán títere con cabeza.

Dualidad

El poderoso cerebro de Karl Marx no pudo prever la evolución de la economía de mercado. Finalmente, las contradicciones internas del capitalismo no habrían de destruirlo. No. El sistema mutó y se adaptó.

Vivimos en un sistema dual. Socialismo para los ricos (si yo pierdo la cuenta la pagamos entre todos) y capitalismo salvaje para el resto de la población.

Un mundo. Dos sistemas.

A ver qué inventan cuando explote la próxima burbuja.


martes, 20 de septiembre de 2016

Uruguayos

Un uruguayo es como un porteño sin ocho tazas de café.