domingo, 29 de septiembre de 2013

El torturador

Cuando contemplo animales en un zoo me inspiran un tremendo cariño, íntimamente ligado a un profundo sentimiento de tristeza. Aún así comprendo que si tengo que compartir el espacio con ellos unas rejas de por medio resultan imprescindibles. Para mi seguridad, tranquilidad, crecimiento y desarrollo.

Y no por ello dejo de quererlos, claro.

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