Mostrando entradas con la etiqueta Homero Manzi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Homero Manzi. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de junio de 2020

Tal vez será su voz

Tal vez será su voz es uno de los tangos que más me gustan. Un hombre pierde definitivamente a su amor y cree volver a encontrarlo entre las sombras de los tangos, en el humo de las milongas. Julio Cortázar escribió un maravilloso cuento llamado Las puertas del cielo que tiene una temática similar. Siempre creí que había un nexo entre ambas historias.

No. Las puertas del cielo no alcanzan a entornarse... ella no regresará. Él la busca en cada bailarina, en cada abrazo, pero no volverá a oír su voz. Tendrá que ser nomás mi propio corazón.

Con letra del inmortal Homero Manzi y música de Lucio Demare, Tal vez será su voz para todos ustedes en este fantástico arreglo de Raúl Chiocchio a la guitarra -un músico realmente fino- y yo mismo cantando. Ambos desde nuestros respectivos confinamientos. La magia del tango nos hace soñar. Con cariño inmenso y fervor de Buenos Aires.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Solamente ella

Un tangazo. Único. Con letra de Homero Manzi y música de Lucio Demare. Canta el Polaco Goyeneche, el último grande del tango. A los que esta música del Plata nos les guste o no les interese en lo más mínimo, tranquilidad.

El tango no tiene prisa. El tango los espera.




domingo, 27 de agosto de 2017

Fuimos


viernes, 4 de agosto de 2017

Por culpas que nunca tuvimos

El Polaco canta Romance de Barrio.

Sí. Es más fácil renegar y partir que vivir sin olvidar.

Manzi. Poetazo.

jueves, 30 de enero de 2014

Fueye



Un gotán que va directo a lo más hondo. Compuesto en 1942, con música de Charlo y letra de Homero Manzi, el gran poeta del tango. Cantado por Roberto Goyeneche en estado de gracia. El inigualable Aníbal Troilo al bandoneón. Viejo fueye, un día de estos te vuelvo a hacer sonar...

Fueye

Cuando llegó, te oí reír
cuando se fue, lloró tu son
en tu teclado está, como escondida
hermano bandoneón toda mi vida.
Con tu viruta de emoción está encendida
la llama oscura de tu ausencia
y de mi amor.
Cuando llegó, te oí reír
cuando se fue, lloró tu son.

Fueye, no andés goteando tristezas,
fueye, que tu rezongo me apena.
Vamos, no hay que perder la cabeza,
vamos, que ya sabemos muy bien
que no hay que hacer,
que ya se fue de nuestro lao
y que a los dos no has tirao
en el rincón de los recuerdos muertos.
Fueye, no andés goteando amargura
Vamos, hay que saber olvidar.

Cuando llegó, cristal de amor.
Cuando se fue, voz de rencor.
Guardé su ingratitud dentro‘e tu caja
y con tu manta azul le hice mortaja.
Esa es la historia del castillo de baraja
que levantamos a tu arrullo bandoneón.
Cuando llegó, cristal de amor.
Cuando se fue, voz de rencor.

Fueye, no andés goteando tristezas,
fueye, que tu rezongo me apena.
Vamos, no hay que perder la cabeza.
Vamos, si ya sabemos muy bien
que no hay que hacer,
que ya se fue de nuestro lao,
y que a los dos nos ha tirao
en el rincón de los recuerdos muertos.
Fueye, no andes goteando amargura.
Vamos, hay que saber olvidar.