viernes, 17 de enero de 2014

Cincuenta años no es nada

Hoy, 17 de enero de 2014, se cumplen cincuenta años de la boda de mis padres, Abel y Susana, en un Buenos Aires estival. Los años de Cortázar, de Yupanqui y Goyeneche. Años de descubrimiento y de libertad. De una América Latina luminosa.

Mis padres son dos personas magníficas que tienen una extensa cartera patrimonial compuesta de una miríada de amigos de todo el mundo que los quieren con locura. Fondos de inversión en risas -hoy cotizan al alza- y SICAVs repletas de abrazos.

Porque entre las muchas cualidades de mis padres, Susana y Abel, está el don más grande que un ser humano puede alcanzar en vida: la capacidad de hacer felices a los demás. El único sin el cual se está sobrando.

Como solía decirle la madre de Karl Marx a su hijo Karlitos, ¿en vez de escribir "El Capital" no podrías haber hecho "un capital"? Pues mis queridos viejos, además de ser dos profesionales como la copa de un pino, son multimillonarios en afectos. Grandes capitalistas del querer. Accionistas de referencia en el mercado de la alegría y en el mercado secundario de no hincharle las pelotas al prójimo.

Tengo además un hermano y una hermana como dos soles, que triunfan allende los mares, obras maestras que les pertenecen. Como dice el viejo gotán, "las manos limpias, el alma buena".

Mis viejos, el corazón mirando al sur, son un manual viviente de cómo vale la pena vivir. Hoy cumplen los primeros cincuenta años de estar juntos. Y se quieren.

¡Gracias por invitarme a esta fiesta!

Muchos, muchos años más.






2 comentarios:

josebalopezortega.com dijo...

Zorionak a toda la familia. 50 años es el triunfo del amor, la complicidad, la inteligencia, la generosidad, la ternura. Son los valores que nos hacen deseables como humanos.
Y de tales padres tales hijos. Qué maravilloso post, Martin. Un abrazo.

Ubuntu Blogs dijo...

Querido Martín...Precioso post!!!...te debemos estás lagrimas compartidas que derramamos con el Cotopaxi por testigo. Un abrazo enorme desde la Mitad del Mundo,bro-in-law.