miércoles, 27 de julio de 2011

El manicomio


Observen fijamente esta cara durante 30 segundos y comprueben los efectos refrigerantes. Atención a las sesudas y razonadas explicaciones. Gente sobradamente preparada.

Con las manos abrasadas de ponerlas en el fuego por la SGAE, José Ramón Márquez Martínez, Ramoncín, habla con Público para dar una explicación a sus firmas en las cuentas de la SDAE y Arteria, las dos sociedades por las que presuntamente se fugó el dinero de los derechos de autor hacia empresas ajenas al grupo. ¿Nada vio, nada le pareció extraño? En su conversación afloran situaciones sospechosas. Relaciones contractuales poco discutidas, vínculos familiares... El hombre cuya careta se convirtió en el símbolo de protesta contra la SGAE, que salió a pedradas de un Viña Rock entre gritos contra la gestora, se siente ahora engañado.

En 2007, se va de la junta directiva de SGAE diciendo que, si alguien ha metido la mano en la caja, será el primero en denunciarlo. Extraña forma de irse de un sitio. ¿Sospechaba algo?

"El primo de Teddy controlaba las empresas de Arteria"


Lo que dije fue que, si un año o 14 después, se demostraba que alguien había metido la mano, el primero que iría a los tribunales sería yo. Pero me refería a que había tantos controles que pensaba que era imposible. Ahora parece ser que alguien encontró una manera. Eso es lo que le toca demostrar al juez.

¿Por qué siguió en Arteria y en la SDAE?

Siempre he defendido que era una pena que, después de muchos años en la junta, la gente que sabe cómo funciona la casa se fuera por las buenas. Para que no fuese así se crearon los cargos eméritos. Se entiende que, si eres emérito, no estás en el mismo nivel que la junta, aunque tengas que aprobar sus decisiones. Cuando me fui de la junta de la SGAE me dijeron que dónde quería quedarme como emérito. Dije que me gustaría Arteria porque me gustaban los temas de la Fundación. Neri me dijo que hiciera todo lo posible por quedarme en la SDAE.

¿Nunca le llamó la atención que la SDAE y Arteria estuvieran siempre en pérdidas por contratar servicios con otras sociedades?

Arteria en principio es legal. Lo que ha hecho ha sido dotarse de espacios, teatros, a través del dinero de la Fundación. Ahora, estudiando las cuentas, parece que una gran parte del dinero invertido ha sido a crédito. Cuando me sentaba allí no veía irregularidades que me preocupasen desde un punto de vista legal. Miro a mi izquierda y mi derecha y, salvo los eméritos de Arteria, (Víctor Manuel, Claudio Prieto y yo) el resto son miembros del consejo y de la junta de la SGAE y son los que apoyan todas las propuestas. Y no las ven dos veces al año, como yo, sino permanentemente. Yo soy muy pejiguero, mucho, para todo, y cada vez que se producía un debate lo abría yo, a pesar de ser emérito y no estar en el ajo. Parecían tenerlo clarísimo y no estoy en el Consejo para saber más que estos señores.

Lo que es seguro es que el juez investiga a la SDAE. ¿No vio nada raro?

"A mí Neri me ha ayudado, yo he grabado un disco en la Fundación"

Neri va a notarios y demuestra que ya no tiene que ver con Microgénesis. Lo que no se hace es preguntarle a quién le ha dado la empresa. Yo no se lo pregunto, desde luego. Ahora parece ser que, dos años después de haber liquidado sus acciones, el tío iba con una tarjeta de crédito de Microgénesis.

¿No era más fácil dejar de trabajar con Microgénesis?

Es que se supone que era la empresa que tenía la tecnología, los conocimientos y el trato para hacer los trabajos que se necesitaban. Y todo esto estaba bendecido no por mí, sino por la administración, el director general, el secretario general, el director del Consejo, el director del departamento de asesoría jurídica, el director financiero, la directora de patrimonio... Esa es la cuestión. Cuando toda esa gente dice que todo está funcionando de manera correcta, te dicen que las cuentas están bien, el auditor está conforme y, además, luego las cuentas van al consejo de la SGAE y a la junta directiva, sólo tienes que darles las gracias e irte a dormir a tu casa tranquilamente.

En 2007 hubo un autor que protestó en una asamblea, Luis Cobo Manglis. ¿No les alarmó?

Manglis era muy amigo de Neri. Tuvieron un rifirrafe que nunca entendimos y Manglis denunció cosas. Ahora algunas cobran sentido. Pero el juez que instruía el caso archivó la causa y la junta le dio su apoyo a Neri. En ese momento, lo que dijo el señor Manglis dejó de interesarme, como a todos los demás. Y allí no se sienta cualquiera.

¿Y nadie lo comprobó?

Es que las formas del Manglis cada vez que iba a una asamblea eran flipantes. Es injusto que haya pasado esto y que Cobo haya sufrido. Pero llegaba a las asambleas diciendo que llevaba en el maletín una bomba de neutrinos y que se iba a volar con toda la asamblea entera. Créeme que es muy difícil creer a una persona que dice esas cosas.

Leyendo el acta, la sanción parece desproporcionada, cinco años sin acudir a las asambleas. Usted la firmó.

El comité de disciplina no lo forma nadie. Pueden llamar a cualquier autor. Me llaman y me dicen que se va a reunir. Me explicaron que había que evitar que volviese a reventar una asamblea, el reglamento dice que se pueden hacer varias cosas. Se le puede sancionar sin cobrar derechos pero los tiene anticipados, como todo el mundo. Se decide que no vaya a la asamblea. El consejo de disciplina recomienda la sanción. Pero es el consejo de dirección, con esos nombres tan ilustres, el que la ratifica.

"Si pretenden seguir llamándose SGAE están muertos"

Entiendo que en la SDAE y Arteria el consejo leía las cuentas.

Sí, claro. Tienes que sentarte y debatirlas. Te las explica primero el presidente, que era Teddy, luego el director general y luego se aprueban.

En ellas se ve que la SDAE, hasta 2006, paga medio millón de euros por servicios externos, en 2007, casi un millón y en 2008 y 2009, alrededor de tres, sin que se describa en la actividad nada novedoso que lo explique.

Cuando a ti el experto te cuenta que esos son los gastos que se están produciendo, que ese es el gasto real de los trabajos que se están haciendo... Me podía haber opuesto porque no lo entendía, pero el resto aprobaría las cuentas y estaríamos en la misma situación. Aquí lo que hay es administración desleal porque nos decían que aquello era correcto. Ha habido veces que alguno se ha negado, ha preferido abstenerse, especialmente los editores, que no estaban de acuerdo, no porque el dinero se estuviera desviando, sino porque les parecía que era un gasto muy grande. Reconozco que yo no me he abstenido nunca. Había puesto mi confianza en esos tíos. Neri es amigo mío.

¿Lo sigue siendo?

No lo sé. Tendremos que encontrarnos y mirarnos a los ojos. Hay sospechas muy fundadas de que me ha engañado, porque un juez no pone una fianza de 300.000 euros si no hay nada.

¿No reconoce ninguna responsabilidad?

¿Qué tipo de responsabilidad quieres decir?

Por firmar las cuentas.

La responsabilidad la tendrán que asumir todos: yo miraba las cuentas, pero otros ni eso.

¿Quién defendía que se siguiera con Microgénesis?

Ahora no sé. Supongo que el primero sería Neri.

"Lo que hay es administración desleal: nos decían que era correcto"

Y viniendo él de allí, cuando los precios se empiezan a ir de las manos, ¿no os preguntáis nada?

Un momento. ¿Tú crees que yo tengo alguna culpa en esto? Al final, se me quiere meter en una cosa en la que no tengo nada que ver.

Pregunto por la responsabilidad como miembro del consejo.

Yo también lo pregunté. En una reunión se me encendió la bombilla y pregunté si nosotros teníamos algún seguro de responsabilidad civil, porque imaginad, les dije, que alguien mete la mano en la caja. Y eso sin pensar que podía pasar nada. Teddy dijo rápidamente que había que hacer unos seguros para todos.

Este periódico hizo público todo esto en septiembre de 2007, que eran familiares de Neri los que llevaban las sociedades a las que facturaba la SDAE, cómo se filtraba el dinero, etc. ¿Tampoco sospecho nadie?

¿De verdad? Yo no estaba ya en la junta de la SGAE. Me dejas helado.

¿Qué piensas si le digo que lo normal es que el juez no sólo esté mirando la SDAE, que lo normal es que mire también Arteria, que es muchísimo más dinero?

Pues te voy a decir una cosa. Cuando a mí me dicen, porqueme lo dijeron antes y yo se lo comenté a Neri (que, por cierto,se quedó tan tranquilo), que había un problema, que estaban investigando a la sociedad, te juro que pensé en Arteria.

Porque, por ejemplo, nos dijeron que se había pedido un crédito para el Palacio del Infante Don Luis de Boadilla y luego nos quitan la cesión y, en lugar de devolverlo al banco, se dice que se va a aplicar para otras cosas. Yo no administraría así. A mí lo de Arteria, nunca me ha hecho ilusión. En las reuniones yo decía que para qué queríamos tanto teatro. Que con uno donde se pudiera tocar teníamos bastante.

Y lo último de lo que me he enterado es de que iban a comprar el Palacio de la Música, que ya incluso se había hablado con Rato (Rodrigo Rato, presidente de Caja Madrid, propietaria del edificio desde que se lo compró a la familia Soler, a quien la SGAE también compró el Coliseum y el Lope de Vega disparando la deuda de Fundación Autor). Yo di-je: "No, si al final vamos a quedarnos con toda la Gran Vía".

¿A quién contrata Arteria? Porque las deudas de los edificios las paga la Fundación. ¿Cómo desaparecen diez millones de euros al año?

Será al arquitecto. Santiago Fajardo, que ahora se enfrenta a la SGAE, cuando se ha tirado años haciendo obras sin pasar por ningún concurso. Le llamábamos el arquitecto de cabecera. Luego apareció el hijo de Antón García Abril, que en ese momento formaba parte del Consejo de Administración. No hay que sospechar. Pero que el primo hermano de Teddy sea el que controla las empresas de Arteria...

"El nivel de confianza que se tenía en Teddy era casi fe ciega"

¿Cómo?

Hay un momento en el que se decide que las obras de Arteria, que antes se llamaba Iberautor, hay que controlarlas. Tenemos ocho al mismo tiempo y una empresa que compra todo. Entonces entra Emilio Cabrera, que es familia directa de Teddy Bautista. Pero ni se me pasó por la cabeza que eso significara algo. Si me lo dices ahora, que yo en un Consejo tengo que aprobar que un familiar de Teddy sea el que controle las cuentas, pues te digo que no, aunque siempre me pareció que era feo.

Es decir, veía usted cosas al menos extrañas.

A mí cuando empezó a mosquearme esto fue el día que cerraron el Sello Autor. Porque, además, me pillaron un disco de marrón que había grabado con ellos y que hubo que retirar de las tiendas

¿Se siente engañado por Teddy?

El nivel de confianza que se tenía en Teddy era casi fe ciega. Si todo esto es verdad, me sentiré engañado. Pero lo que me parte el alma es que Neri es mi amigo personal. Con las hostias que me he llevado por poner mi confianza en esta gente... estaba tan convencido de que aquí no había pasado nada, que se me pone mal cuerpo. Al final, dirán este tío se ha significado, pero no ha hecho nada ilegal.

Yo soy amigo de Neri, a mí Neri me ha ayudado, yo he grabado un disco en la Fundación, he firmado un contrato con la SDAE para desarrollar un formato de televisión, he hecho todo con luz y taquígrafos. Con nombres y apellidos, con facturas.

Si a mí Teddy, después de haber declarado ante el juez Ruz, dice: "Señores, me voy a mi casa hasta que esto se acabe", no tendría ninguna duda de su honradez. Que tardara diez días en irse y que se haya ido de la forma que se ha ido... que no se ha ido, porque Teddy va al despacho un día sí y otro también.

Teddy fue hace unos días al despacho y dijo que le sacasen un billete, que se iba a una reunión de Arteria en Sevilla. Y tuvo que entrar allí alguien a decirle que no se le puede sacar billete ni puede ir a presidir nada. Teddy montó en cólera y reunió al Colegio de Pequeño Derecho, que sacaron un manifiesto por unanimidad diciendo que para que se cumplieran los compromisos del expresidente del Consejo, que se dejaba todo en manos de su secretaria.

"Teddy no se ha ido: va al despacho un día sí y otro también"

Pero le siguen apoyando internamente.

El día 28 (mañana) se reúne la junta directiva por primera vez y tiene que decidir la asamblea extraordinaria que convoca nuevas elecciones. El Colegio de Pequeño Derecho va a decir que no. No creo que se celebren elecciones, porque sería reconocer que las elecciones no las han ganado legítimamente. Se van a enfrentar a los editores, se va a armar la de Dios. Tendrían que haber parado todo esto, llamar a dos o tres miembros de la oposición e investigar cómo se hicieron las elecciones. Pero prefieren seguir bajo sospecha, cómo es posible.

¿Qué cambiaría de la SGAE?

Últimamente Neri y yo llamábamos a la sociedad el manicomio. En la última reunión de Arteria les dije que, si tuviera poder absoluto durante seis meses en la sociedad, la arreglaba. Tienen que cambiarse el nombre. Si pretenden seguir llamándose SGAE, están muertos. Y hay que vender los teatros, ser razonables.

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