Esto ocurrió hace aproximadamente un mes en la ciudad de Buenos Aires -remanso de paz, clínica de reposo, meliflua urbe-, República Argentina.
Las cámaras de seguridad de una oficina captan el momento en que una señora visiblemente airada va a reclamar su vehículo en los depósitos municipales. Pero lo quiere rápido. ¡¡¡Rápido!!! ¡¡¡¡¡RA-PI-DO!!!!!!!!!!!!!!! ¿Oíste?
El caso es que, como ella misma se encarga de anunciar a voz en grito, se trata de una jueza que "nunca ha pagado en la vida" y exige la inmediata devolución de su coche con una falta de educación y una prepotencia que provoca vergüenza ajena. La señora tiene pendientes decenas de multas. A partir de ahí, como cabe observar en el vídeo (dividido en dos partes, ver al final del post), se suceden una serie de despropósitos en donde destaca el autocontrol y la sangre fría de las empleadas que soportan estoicamente perlas como:
"Todas morochas (morenas)... no contratan ni a una rubia" o "Les pagan 1.200 pesos (315,80 dólares) para joder a la gente" o aún peor: "Ni se te ocurra venir a mi jurisdicción porque te meto ocho meses presa". En fin. Qué decir.
Es injustificable que nadie, por muy ofuscado que esté, trate así a otra persona, pero la indignación sube de tono al sumar el dato de que esta señora es nada menos que jueza. Alguien supuestamente equilibrado, acostumbrado a manejarse en situaciones de tensión y que tiene en sus manos el destino de la gente.
Más allá de esta primera cuestión, los comentarios discriminatorios de la jueza Parrilli ponen sobre el tapete una de las grandes desgracias de América Latina: la discriminación cotidiana hacia aquellas personas de origen amerindio, africano o mestizo.
América Latina es un lugar profundamente racista. Eso le resta fuerza en todos los órdenes. En el caso de Buenos Aires, la cosa adquiere matices dramáticos. Existe una Argentina blanca, que juega al polo, que se pasea por Europa (que saca la guita a Europa quiero decir), que le importa tres carajos el país o su gente, que vive atrincherada en sus mansiones o en sus countries y después está el resto. La Argentina que empieza en la General Paz o que al caer la noche se extiende por las calles porteñas como si fuera una mancha de aceite en busca de cartones o de basuras reciclables. Familias enteras. Pibes que no saben lo que es una escuela.
En su fantástica, hiperbólica, grandiosa, inclasificable y genial novela 2666, el malogrado escritor chileno Roberto Bolaño pone las siguientes palabras en boca de una diputada del PRI mexicano:
"Para que se haga usted una idea: con Porfirio Díaz mi familia no estaba mal, pero con el emperador Maximiliano estaba mejor, y con Iturbide, con una monarquía iturbidista sin sobresaltos e interrupciones, pues habría estado en su momento óptimo. Para mi familia, sépalo usted, los mexicanos de verdad éramos muy pocos. Trescientas familias en todo el país. Mil quinientas o dos mil personas. El resto eran indios rencorosos o blancos resentidos o seres violentos venidos de no se sabe dónde para llevar a México a la ruina. Ladrones, la mayoría. Arribistas. Vividores. Gente sin escrúpulos".
La clase media -el antiguo orgullo de la tierra del Plata- está en franca retirada y contempla atónita el desarrollo de los acontecimientos como si la cosa no fuera con ella. Si hubiera que escoger un personaje para representar a la clase media y su gallardía natural, De la Rúa sería un buen candidato.
Un país que podría dar de comer a cientos de millones de personas y que con sólo cuarenta millones de habitantes tiene problemas de desnutrición infantil..., da ganas de liarse a tiros.
¿Qué se puede esperar de una clase dirigente -ya que un máximo representante de la carrera judicial es un engranaje fundamental del Estado- que se expresa en esos términos? La esperanza está en las dos jóvenes que tuvieron que lidiar con este monstruo abisal y no perdieron la compostura ("Usted no sabe con quién está hablando..."). Si América tiene algún futuro está en ese tipo de gente.
Aquí están los links del patético Show de la Jueza Elsa Parrilli.
Parte UNO
Parte DOS
Otro tinto, por favor
Parrilli Superstar
MOMENTOS ESCOGIDOS ¡Con subtítulos!
viernes, 30 de octubre de 2009
miércoles, 28 de octubre de 2009
Uruguay en la vanguardia
Uruguay es un país atípico dentro de América del Sur. Encajonado entre Brasil y Argentina, el pueblo charrúa tiene una larga tradición democrática –interrumpida en la terrible década de los setenta- y un desarrollo cultural que ya quisieran para sí países supuestamente más poderosos. Durante mucho tiempo fue conocido como "la Suiza de América”.Nunca estuve en Uruguay. He oído relatos portentosos sobre sus playas más allá de Punta del Este, cuando el Río de la Plata es un recuerdo y las aguas del Atlántico definitivamente se abren paso. De ballenas que vienen a saludarte mientras tomás mate. Manantiales, Rocha, hasta la frontera con Brasil. Supe por mi amigo Manuel Picón de la gesta del 50, cuando Maracaná entero enmudeció en la final del mundial y la selección uruguaya le ganó en su campo a Brasil por 2 a 1! Una frase de aquel encuentro quedó en mi familia: "Enfriando el partido…". Conseguido el gol de la victoria y para total desesperación de los brasileños, los yoruguas se dedicaron a escamotear el balón y a ganar tiempo por todos los medios imaginables (algunos de su propia invención). Enfriar el partido tiene múltiples aplicaciones, sobre todo cuando estás en momentos de máxima ansiedad.
Me he representado el campo uruguayo y la sensación de ser porteño en la Banda Oriental -perdido como turco en la neblina- leyendo el magnífico cuento "Funes el memorioso", del cada día más necesario Jorge Luis Borges.
De gira con Manuel por el norte de España, recuerdo que me decía que la ciudad más parecida a Montevideo que había en la península era Santander. Así la imagino desde entonces. Una ciudad abierta al mar con las playas que no tiene Buenos Aires. Tranquila, amable, sin la electricidad porteña. Sin embargo, ambas ciudades vibran en las mismas frecuencias.
Dejaremos para otra ocasión la paternidad del tango y la polémica sobre el verdadero lugar de nacimiento del Zorzal criollo. Es un tema que aburre hasta a las ovejas.
Uruguay ha sido el primer país de América Latina en garantizar el acceso a la informática de todos los alumnos de la educación pública. Este es el camino a seguir, el modelo que hay que copiar en el resto de América y África. Son los gobiernos los que deben implicarse. No se puede educar a las nuevas generaciones para que sean analfabetos digitales. Eso supondría negarles todas las oportunidades en el mundo que está por venir -y en el de hoy en día. Bravo por los uruguayos! En lo que a mí respecta, Gardel nació en Tacuarembó.
He aquí la noticia:
Los 362.000 alumnos inscritos en las escuelas públicas de Uruguay cuentan ya con un ordenador portátil. De esta forma, la nación suramericana se convierte en el primer país en hacer que el 100% de sus estudiantes de educación primaria posea un ordenador y tenga acceso al mundo de la informática.
"No se trata solamente de un programa educativo ni de dar simplemente ordenadores. Es un esfuerzo que busca reducir la brecha entre el mundo digital y el mundo del conocimiento", ha explicado a la BBC Miguel Brechner, director del Laboratorio Tecnológico de Uruguay y encargado del Plan Ceibal (Conectividad Educativa de Informática Básica para el Aprendizaje en Línea).
El programa, que fue una adaptación del proyecto Una portátil por niño del Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT) cuyo objetivo era proveer de portátiles de bajo costo con conexión a Internet, le ha costado al gobierno del presidente Tabaré Vázquez unos 260 dólares (aproximadamente 174 euros) por niño, incluidos los gastos de mantenimiento, reparación, entrenamiento de profesores y de conexión a Internet. Una suma que representa menos del 5% del presupuesto para Educación del país.
El logro de Vázquez ha sido visto como un gran "éxito", incluso por miembros de la oposición, aunque critican que el sistema operativo -Linux- con el que funcionan los ordenadores no es el más usado popularmente. El anuncio del cumplimiento de este objetivo llega días antes de las elecciones generales, que se celebrarán el próximo 25 de octubre.
De los casi 400 mil ordenadores, más de 300 mil contarán con conexión a Internet a fin de este año. "El objetivo es hacer que ahora que los niños ya tienen ordenadores, se conecten; sobre todos los de las áreas rurales, donde muchos todavía no tienen acceso a la red", ha dicho a la BBC Miguel Brechner.
Los responsables del Plan Ceibal no dudan en ayudar a otros gobiernos sobre cómo implementar este programa en otros países. De acuerdo con el responsable del programa, países como Ruanda, Haití, El Salvador y Paraguay han estado en contacto con ellos para contratar sus servicios.
Los creadores de este programa piensan que esta medida podría extenderse a las escuelas secundarias y a los niños de preescolar de Uruguay para el año próximo.
jueves, 15 de octubre de 2009
La vida en cuatro envases

He aquí una foto que me envían mis amigos Leyva y Taby desde La Habana. Está dedicada a todos los que estamos jugando el segundo tiempo. De aquí no nos llevaremos nada, si acaso, la mirada de aquellos que nos han acompañado en este viaje. Si hay suerte, el recuerdo de quienes nos enseñaron el arte antiguo de amar. Así que a vivir con intensidad que son dos días.
Aunque siempre podemos incluir en el guión una última broma al estilo de las que pergeñaba Buñuel.
Cuenta el maño en "Mi último suspiro" que siempre le gustaba escenificar el momento del paso al más allá como si se tratara de una de sus películas. Así, imaginaba que estaba a punto de morir y al pie de la cama estaban acompañándole los amigos de toda la vida. Muy cerca ya del inevitable final, entra en la habitación un cura ataviado a la antigua usanza y, ante el estupor de sus amigos -ya que Buñuel era un ateo más que convencido- le absuelve de todos sus pecados con una sonrisa beatífica y le da la extremaunción. El aragonés mira al cura, mira luego a sus amigos con una mueca dramática digna de un cuadro de El Greco, hace un esfuerzo supremo por respirar, se da la vuelta y muere. Y los amigos se quedan jodidos para el resto del viaje. El último bromazo.
miércoles, 14 de octubre de 2009
Por Dios, que vuelva el pijo
En la Comunidad Valenciana se está viviendo un caso de corrupción política bastante penoso. Se trata del caso "Gürtel", suficientemente documentado en la prensa. Penoso fundamentalmente por la clase de tipejos que se enriquecieron a cargo de los dineros públicos (llámame "Don Vito"..., decía el principal cabecilla, ahora en la cárcel. Qué original...). En fin, personajes impresentables.
Como consecuencia de todo ello, el Partido Popular ha cortado la cabeza -tarde, a destiempo y mal- de Ricardo Costa, hasta ese momento secretario general del Partido Popular Valenciano.
Pero lo mejor es que, para ocupar su cargo, los populares nombran a un elemento que ha escrito (y ¡publicado!) cosas como lo que sigue:
Artículo publicado por César Augusto Asencio el 1 de julio de 1979
'Diario Información'
Estamos asistiendo desde hace un tiempo relativamente corto a una explosión de antinacionalsocialismo y consecuentemente de pro-judaísmo y sionismo. Basta para ello ver por ejemplo las carteleras de cine como "Salón Kitty", "La última orgía de la Gestapo", libros y series de televisión como "Moisés", "QB VII" y ahora el famosísimo "Holocausto". No quiero ser mal pensado pero me parece que todo esto está siendo dirigido por alguien a escala mundial y no creo en una mera y casual explosión de todos estos temas. Y alguien estará dirigiendo todo esto porque hay unos intereses por en medio. Para descubrirlo habrá que ver a quien beneficia todo esto. El beneficiario es sin duda el judaísmo y el sionismo. Si vemos la temática de estas 'obras' veremos que lo único que hacen es poner como víctimas a los judíos perseguidos desde épocas milenarias (y todos sabemos por qué. El judío durante toda su vida se ha dedicado a vivir a costa de los demás con la usura como elemento productivo en una comunidad distinta a la suya con la cual vive, minando el Estado e influyendo en el gobierno gracias al poder que tienen sobre el dinero provocando todo esto las iras del pueblo).
"Holocausto" parece el más importante a juzgar por el "boom" propagandístico que le acompaña. Mucho habría que hablar sobre los campos de concentración alemanes y sobre el mito de los seis millones de judíos exterminados. Un estudio detallado nos demuestra que todo esto es falso. Simplemente diré que todo eso se nos ha hecho creer a la mayoría gracias al apoyo de la finanza y de la propaganda a escala mundial en manos de judíos, como casi todo el mundo sabe que con series como las citadas anterioremente nos hacen creer el mayor fraude de la historia, apoyando su tesis con innumerables fotos y documentos trucados. La objetividad de la Cruz Roja Internacional es indudable. Pues bien, la Cruz Roja estuvo inspeccionando los campos de concentración alemanes del primero al último desde 1945, escribiendo unos informes que están archivados en Ginebra (sede de la organización) y en los que no se habla ni de cámaras de gas, ni de exterminio en masa, y además cita una cifra aproximada de muertos debido a las circunstancias que son normales en los campos de concentración en una guerra (falta de alimentación, raquitismo, tifus, muertes naturales, etc.) que es de 300.000 y no siendo sólo judíos, ya que en los campos de concentración había polacos, rusos, americanos, etc.
Pero... ¿Para qué todo esto? En primer lugar para desprestigiar al nacionalsocialismo.
En segundo lugar, para seguir cobrando las indemnizaciones que Alemania se ve obligada a pagar (Alemania lleva ya pagados a Israel dos billones quinientos mil millones de pesetas, y este años se acaba el último pago. Con este ofensiva propagandística se obligará de nuevo a Alemania a que pague por unos crímenes que no ha cometido).
Y en tercer lugar para darnos la impresión de que en el pasado han sido unas víctimas (perseguidos por los egipcios, por los nazis...) encubriendo el presente en el que son verdugos y están haciendo a los palestinos lo mismo que dicen que les hicieron a ellos.
Los judíos ocuparon militarmente a los palestinos lo que ahora es el Estado de Israel, expulsaron a los palestinos, los que no echaron son ciudadanos de segunda clase casi sin derechos, les expropiaron las tierras, fábricas..., cometen toda clase de vejaciones bombardeando poblaciones civiles y campos de refugiados, han invadido con sus tropas tierras fronterizas; y ahora nos vienen con que han sido perseguidos siempre y que son unas víctimas. Ver para creer.
Firmado CESAR AUGUSTO ASENSIO ADSUAR
Ole. Ahí está ese PP, que se le ve el plumero... "Desprestigiar el nacionalsocialismo" dice el pollo... Acojoning. Lo que le faltaba a Mariano para triunfar, ¡nazis valencianos!
Como consecuencia de todo ello, el Partido Popular ha cortado la cabeza -tarde, a destiempo y mal- de Ricardo Costa, hasta ese momento secretario general del Partido Popular Valenciano.
Pero lo mejor es que, para ocupar su cargo, los populares nombran a un elemento que ha escrito (y ¡publicado!) cosas como lo que sigue:
Artículo publicado por César Augusto Asencio el 1 de julio de 1979
'Diario Información'
Estamos asistiendo desde hace un tiempo relativamente corto a una explosión de antinacionalsocialismo y consecuentemente de pro-judaísmo y sionismo. Basta para ello ver por ejemplo las carteleras de cine como "Salón Kitty", "La última orgía de la Gestapo", libros y series de televisión como "Moisés", "QB VII" y ahora el famosísimo "Holocausto". No quiero ser mal pensado pero me parece que todo esto está siendo dirigido por alguien a escala mundial y no creo en una mera y casual explosión de todos estos temas. Y alguien estará dirigiendo todo esto porque hay unos intereses por en medio. Para descubrirlo habrá que ver a quien beneficia todo esto. El beneficiario es sin duda el judaísmo y el sionismo. Si vemos la temática de estas 'obras' veremos que lo único que hacen es poner como víctimas a los judíos perseguidos desde épocas milenarias (y todos sabemos por qué. El judío durante toda su vida se ha dedicado a vivir a costa de los demás con la usura como elemento productivo en una comunidad distinta a la suya con la cual vive, minando el Estado e influyendo en el gobierno gracias al poder que tienen sobre el dinero provocando todo esto las iras del pueblo).
"Holocausto" parece el más importante a juzgar por el "boom" propagandístico que le acompaña. Mucho habría que hablar sobre los campos de concentración alemanes y sobre el mito de los seis millones de judíos exterminados. Un estudio detallado nos demuestra que todo esto es falso. Simplemente diré que todo eso se nos ha hecho creer a la mayoría gracias al apoyo de la finanza y de la propaganda a escala mundial en manos de judíos, como casi todo el mundo sabe que con series como las citadas anterioremente nos hacen creer el mayor fraude de la historia, apoyando su tesis con innumerables fotos y documentos trucados. La objetividad de la Cruz Roja Internacional es indudable. Pues bien, la Cruz Roja estuvo inspeccionando los campos de concentración alemanes del primero al último desde 1945, escribiendo unos informes que están archivados en Ginebra (sede de la organización) y en los que no se habla ni de cámaras de gas, ni de exterminio en masa, y además cita una cifra aproximada de muertos debido a las circunstancias que son normales en los campos de concentración en una guerra (falta de alimentación, raquitismo, tifus, muertes naturales, etc.) que es de 300.000 y no siendo sólo judíos, ya que en los campos de concentración había polacos, rusos, americanos, etc.
Pero... ¿Para qué todo esto? En primer lugar para desprestigiar al nacionalsocialismo.
En segundo lugar, para seguir cobrando las indemnizaciones que Alemania se ve obligada a pagar (Alemania lleva ya pagados a Israel dos billones quinientos mil millones de pesetas, y este años se acaba el último pago. Con este ofensiva propagandística se obligará de nuevo a Alemania a que pague por unos crímenes que no ha cometido).
Y en tercer lugar para darnos la impresión de que en el pasado han sido unas víctimas (perseguidos por los egipcios, por los nazis...) encubriendo el presente en el que son verdugos y están haciendo a los palestinos lo mismo que dicen que les hicieron a ellos.
Los judíos ocuparon militarmente a los palestinos lo que ahora es el Estado de Israel, expulsaron a los palestinos, los que no echaron son ciudadanos de segunda clase casi sin derechos, les expropiaron las tierras, fábricas..., cometen toda clase de vejaciones bombardeando poblaciones civiles y campos de refugiados, han invadido con sus tropas tierras fronterizas; y ahora nos vienen con que han sido perseguidos siempre y que son unas víctimas. Ver para creer.
Firmado CESAR AUGUSTO ASENSIO ADSUAR
Ole. Ahí está ese PP, que se le ve el plumero... "Desprestigiar el nacionalsocialismo" dice el pollo... Acojoning. Lo que le faltaba a Mariano para triunfar, ¡nazis valencianos!
domingo, 4 de octubre de 2009
Cuando se muere la carne, el alma se queda oscura

Se apagó la voz de Mercedes Sosa. “La Negra”, como se la llama afectuosamente en la Argentina, no volverá a electrizar a públicos de toda condición con la belleza de la sencillez. Hoy se nos va un símbolo, el reflejo de una época que abarca cuarenta años de vida latinoamericana. Desde el triunfo de la revolución cubana, la muerte del Ché en Bolivia, hasta las dictaduras de los setenta y la restauración de la democracia.
Mercedes Sosa conforma el paisaje sonoro de años cruciales. Además, es el acompañamiento natural de mis primeros recuerdos.
Se me está haciendo la noche
en la mitad de la tarde.
No quiero volverme sombra,
quiero ser luz y quedarme.
Escuchaba estas palabras cuando era niño y aún no entendía qué significaba la muerte. Ahora sé qué significa, pero sigo sin entender. No podía dejar de escucharlas una y otra vez mientras las lágrimas surcaban mi rostro. Misterio de estar vivo.
Al igual que en Totó la Momposina, Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra o Nicomedes Santa Cruz, en Mercedes Sosa vibra una América ancestral. El lamento y la sabiduría de razas aniquiladas en una orgía de sangre. Un holocausto que no encuentra productor en Hollywood. Que importa poco y nada. Culturas enteras que fueron barridas del mapa a mayor gloria de Europa.
Me acusas de no quererte►♫
No digas eso
Tal vez no comprendas nunca, viday
Por qué me alejo
Una historia de caminos polvorientos, de adioses, de fuegos en medio de la pampa, de derrotas, de silencios. Y, sin embargo, de triunfo sobre lo inevitable. De Orfeo femenina que regresa de los infiernos. De un sueño lejano y bello.
La Negra Sosa vivirá siempre en el corazón de los pueblos. Su voz acaricia y roe. Cura el alma e invoca el insomnio.
Porque ella canta con la genuina, intensa, arrolladora emoción de aquello que no necesita ser explicado.
jueves, 24 de septiembre de 2009
Valdez. Tres
De regreso a la pensión pasó por lo de Lito y se bajó dos platos de tallarines al pesto. Como en los viejos tiempos. Claro que entonces entrenaba siete horas al día y quemaba kilos que daba gusto. Ahora corría el riesgo de que todo lo que había sido músculo se convirtiera en tejido grasiento, vamos, que si seguía comiendo de esa manera no tardaría en ser un gordo más, en un circo lleno de gordos.
"Las minas te pueden perdonar que seas gordo, pero no que seas gordo y no tengas guita. Eso nunca. ¿Y qué tal gordo, pelado, impotente, sin un mango, de izquierdas y con habilidades sociales nulas? Como Bermúdez, el fiador. Ahí no hay nada que hacer... Knock out...", pensó Valdez.

Súbitamente se acordó de su abuelo. El viejo había sido un inmigrante de los millones que levantaron el país laburando de sol a sol para que unos cuantos pasearan por Europa y se llevaran la guita a Suiza. No había podido estudiar porque en su tierra natal había una importante cantidad de hijos de puta por metro cuadrado y llegar a la universidad si pertenecías a la clase obrera y no estabas bautizado por la Iglesia Católica era una empresa casi imposible. Pasó tanta hambre en su juventud que cuando veía a un gordo deleitándose en pleno aquelarre solía preguntar con aire de incredulidad: “¿Y todavía come..?”

Cuando Valdez estaba nervioso o angustiado se refugiaba en la comida. Desde la época en que solía aparecer por lo de Lito a cualquier hora de la noche la calidad de sus platos había descendido en picado. A decir verdad, la calidad se había esfumado. Los dos primeros platos de tallarines se los zampó en un abrir y cerrar de ojos, pero cuando pidió el tercero, Valdez reparó en que más que tallarines parecían sopa. Además, los fideos estaban muy lejos de estar al dente: estaban simplemente blandos, pasados y bien pasados. Decidió quejarse.
-Mozo- dijo haciendo un gesto hacia los susodichos fideos –Estos tallarines están pasados.
-¿Y...? ¿Ahora me lo dice? Si ya va por el tercer plato...
Valdez levantó la cabeza lentamente para medir al posible rival. Luego lo miró fijamente entrecerrando los ojos a lo Clint Eastwood y especuló con la posibilidad de empezar a los tortazos. Pero pensó que teniendo un trabajito en vistas acabar en comisaría por una boludez no era lo más aconsejable.
-Mirá, pibe, voy a pasar por alto lo que me decís y cómo me lo decís. No quiero lío. Me parece que si yo me siento en una mesa, te pido de comer y después te voy a pagar por el servicio tengo una serie de derechos que me amparan, así que dejate de joder y cambiame el plato- dijo Valdez gratamente sorprendido por su autocontrol.
-Usted ya empezó a comer. Esto es muy irregular. Tengo que ir a la cocina a pedir instrucciones...- dijo con una mueca desagradable.

Volvió a los veinte minutos con otro plato de tallarines exactamente igual de pasados que los anteriores. Se lo depositó en la mesa como quien descarga una pesada mochila, haciendo sonar el plato y logrando que los cubiertos danzaran. Vamos, le tiró el plato a la cara. Pero entonces, Valdez se dio cuenta de que en la pared del fondo había una foto de Independiente Campeón 1970 y se olvidó de los tallarines, del pelotudo del mozo y de sí mismo. Entró en barrena.
-Ché..., traeme otro plato, haceme el favor- dijo al mozo sin mirar y se sirvió un vaso de vino y bebió y volvió a beber, y dejó de pensar para poder sentir. No supo más quién era. Como cuando se escucha una zamba en un fogón.
Avellaneda, las tardes de fútbol con su viejo y los amigotes del barrio. Independiente. Dale rojo. Las primeras palabras que se grabaron en su espíritu para siempre. A sangre y fuego. ¡Dale rojo!
Las minas del barrio. Valdez sentía que les pertenecía, siempre, durante toda su carrera. Las pibas de buena familia lo asaltaban a la salida del gimnasio, en los camerinos, en cualquier lado. Se lo peleaban en las fiestas de sociedad, pero esas tipas estiradas nunca llegaron a rozar su alma. Independiente. Valdez siempre fue de Independiente. El viejo Bochini. La gloria de los diablos rojos, el alma del equipo. 1977, junto a Bertoni. Tipos que sentían los colores del club, que no concebían la traición. El mundial del 78. Aún era un pibe. Esos tiempos turbulentos, gente que desaparecía, que nadie sabía. Y el fútbol seguía andando. "Los argentinos somos derechos y humanos". Hay que ser turro... Hay que ser.
El rojo, el equipo de la gente humilde, de los poetas, de los laburantes. En medio de toda esa merda fascista. Valdez se quedó en el barrio, junto a Independiente. Pa qué más...
"Las minas te pueden perdonar que seas gordo, pero no que seas gordo y no tengas guita. Eso nunca. ¿Y qué tal gordo, pelado, impotente, sin un mango, de izquierdas y con habilidades sociales nulas? Como Bermúdez, el fiador. Ahí no hay nada que hacer... Knock out...", pensó Valdez.

Súbitamente se acordó de su abuelo. El viejo había sido un inmigrante de los millones que levantaron el país laburando de sol a sol para que unos cuantos pasearan por Europa y se llevaran la guita a Suiza. No había podido estudiar porque en su tierra natal había una importante cantidad de hijos de puta por metro cuadrado y llegar a la universidad si pertenecías a la clase obrera y no estabas bautizado por la Iglesia Católica era una empresa casi imposible. Pasó tanta hambre en su juventud que cuando veía a un gordo deleitándose en pleno aquelarre solía preguntar con aire de incredulidad: “¿Y todavía come..?”

Cuando Valdez estaba nervioso o angustiado se refugiaba en la comida. Desde la época en que solía aparecer por lo de Lito a cualquier hora de la noche la calidad de sus platos había descendido en picado. A decir verdad, la calidad se había esfumado. Los dos primeros platos de tallarines se los zampó en un abrir y cerrar de ojos, pero cuando pidió el tercero, Valdez reparó en que más que tallarines parecían sopa. Además, los fideos estaban muy lejos de estar al dente: estaban simplemente blandos, pasados y bien pasados. Decidió quejarse.
-Mozo- dijo haciendo un gesto hacia los susodichos fideos –Estos tallarines están pasados.
-¿Y...? ¿Ahora me lo dice? Si ya va por el tercer plato...
Valdez levantó la cabeza lentamente para medir al posible rival. Luego lo miró fijamente entrecerrando los ojos a lo Clint Eastwood y especuló con la posibilidad de empezar a los tortazos. Pero pensó que teniendo un trabajito en vistas acabar en comisaría por una boludez no era lo más aconsejable.
-Mirá, pibe, voy a pasar por alto lo que me decís y cómo me lo decís. No quiero lío. Me parece que si yo me siento en una mesa, te pido de comer y después te voy a pagar por el servicio tengo una serie de derechos que me amparan, así que dejate de joder y cambiame el plato- dijo Valdez gratamente sorprendido por su autocontrol.
-Usted ya empezó a comer. Esto es muy irregular. Tengo que ir a la cocina a pedir instrucciones...- dijo con una mueca desagradable.

Volvió a los veinte minutos con otro plato de tallarines exactamente igual de pasados que los anteriores. Se lo depositó en la mesa como quien descarga una pesada mochila, haciendo sonar el plato y logrando que los cubiertos danzaran. Vamos, le tiró el plato a la cara. Pero entonces, Valdez se dio cuenta de que en la pared del fondo había una foto de Independiente Campeón 1970 y se olvidó de los tallarines, del pelotudo del mozo y de sí mismo. Entró en barrena.
-Ché..., traeme otro plato, haceme el favor- dijo al mozo sin mirar y se sirvió un vaso de vino y bebió y volvió a beber, y dejó de pensar para poder sentir. No supo más quién era. Como cuando se escucha una zamba en un fogón.
Avellaneda, las tardes de fútbol con su viejo y los amigotes del barrio. Independiente. Dale rojo. Las primeras palabras que se grabaron en su espíritu para siempre. A sangre y fuego. ¡Dale rojo!
Las minas del barrio. Valdez sentía que les pertenecía, siempre, durante toda su carrera. Las pibas de buena familia lo asaltaban a la salida del gimnasio, en los camerinos, en cualquier lado. Se lo peleaban en las fiestas de sociedad, pero esas tipas estiradas nunca llegaron a rozar su alma. Independiente. Valdez siempre fue de Independiente. El viejo Bochini. La gloria de los diablos rojos, el alma del equipo. 1977, junto a Bertoni. Tipos que sentían los colores del club, que no concebían la traición. El mundial del 78. Aún era un pibe. Esos tiempos turbulentos, gente que desaparecía, que nadie sabía. Y el fútbol seguía andando. "Los argentinos somos derechos y humanos". Hay que ser turro... Hay que ser.
El rojo, el equipo de la gente humilde, de los poetas, de los laburantes. En medio de toda esa merda fascista. Valdez se quedó en el barrio, junto a Independiente. Pa qué más...
domingo, 13 de septiembre de 2009
La muerte
Jaime Tenenbaum entró en el quirófano con una sonrisa. Lo último que vio fue una serie de personas ataviadas con guantes, gafas y mascarillas que discutían sobre dosis y procedimientos. Lentamente, la anestesia fue haciendo efecto. Se acordó de que había quedado con unos amigos para jugar al tenis. Había una rubia impresionante. Observó cómo el líquido transitaba por los tubitos hasta sus venas. Y se murió.
Cuando uno muere cree que sigue viviendo pero no. Ya no. Todo se parece a antes pero hay notables diferencias. Por ejemplo, cuando estás muerto todo el mundo es de derechas. Así es: la gente tiene un coágulo crónico en la cabeza –la cabeza virtual, se entiende- que le impide pensar con claridad y suelta una imbecilidad tras otra.
En las reuniones no se dice nada que tenga el más mínimo interés: resulta de mal gusto para un alma desencarnada. Puede llegar a ser motivo de enfado y cuando un muerto de derechas se enfada, prepárate.
¿Y el túnel? ¿Qué pasa con el famoso túnel blanco y la paz redentora? Pues es más bien azulado y más que un túnel parece un haz de rayos que va de menos a más, como los que despediría la kryptonita en el Ártico en caso de ser azul. Es la demostración definitiva de que tras la muerte te espera la derechona de toda la vida. El PP en todo su esplendor. La calle Génova. Rajoy. El caso Gürtel. Camps, Trillo, Aceves y Álvarez-Cascos. Esperanza...
Como tú estás muerto tampoco eres ninguna maravilla: pareces una hija de Zapatero. Te repites, te mosqueas, agitas los brazos intentando hacerles entender, pero es un esfuerzo inútil.
Tras la muerte la gente se casa obligatoriamente por la Iglesia habiendo superado un arduo cursillo y el cura siempre pertenece al Opus. Las relaciones prematrimoniales están totalmente prohibidas. Pero ¿cómo castigar a un muerto? ¿De qué más se le puede privar? He ahí un verdadero rompecabezas para los tanatoteólogos.
En el mundo de los muertos no hay pobres. Sólo hay nuevos ricos. Para entrar en sus clubes hay que aprobar -con nota- un examen de prejuicios racistas y lugares comunes. Las prácticas se realizan con gitanos, sudacas, negros, judíos o musulmanes tomados al azar por el ancho mundo de los no vivos. La televisión es la única fuente de cultura. Como ya no tienen cuerpo, que ha sido dejado al cuidado de los gusanos, las gentes pueden ver la televisión durante toda la eternidad y formarse un criterio sobre las cosas. Los libros están terminantemente prohibidos.
Vendrá la muerte y tomará mis ojos. De hermanos que se han ido tan lejos.
La muerte es que otro pasee a tu perro, se acueste con tu mujer (otros lo llamarían cuernos postmortem), lleve a tus hijos al colegio. En fin, que viva tu vida. A tu alrededor sólo gente racista y mucho nuevo rico. Y todos los canales de televisión sonando a la vez.
Las cartas de Hacienda seguirán llegando, pero sabrás que definitivamente estás muerto.
Cuando uno muere cree que sigue viviendo pero no. Ya no. Todo se parece a antes pero hay notables diferencias. Por ejemplo, cuando estás muerto todo el mundo es de derechas. Así es: la gente tiene un coágulo crónico en la cabeza –la cabeza virtual, se entiende- que le impide pensar con claridad y suelta una imbecilidad tras otra.
En las reuniones no se dice nada que tenga el más mínimo interés: resulta de mal gusto para un alma desencarnada. Puede llegar a ser motivo de enfado y cuando un muerto de derechas se enfada, prepárate.
¿Y el túnel? ¿Qué pasa con el famoso túnel blanco y la paz redentora? Pues es más bien azulado y más que un túnel parece un haz de rayos que va de menos a más, como los que despediría la kryptonita en el Ártico en caso de ser azul. Es la demostración definitiva de que tras la muerte te espera la derechona de toda la vida. El PP en todo su esplendor. La calle Génova. Rajoy. El caso Gürtel. Camps, Trillo, Aceves y Álvarez-Cascos. Esperanza...
Como tú estás muerto tampoco eres ninguna maravilla: pareces una hija de Zapatero. Te repites, te mosqueas, agitas los brazos intentando hacerles entender, pero es un esfuerzo inútil.
Tras la muerte la gente se casa obligatoriamente por la Iglesia habiendo superado un arduo cursillo y el cura siempre pertenece al Opus. Las relaciones prematrimoniales están totalmente prohibidas. Pero ¿cómo castigar a un muerto? ¿De qué más se le puede privar? He ahí un verdadero rompecabezas para los tanatoteólogos.
En el mundo de los muertos no hay pobres. Sólo hay nuevos ricos. Para entrar en sus clubes hay que aprobar -con nota- un examen de prejuicios racistas y lugares comunes. Las prácticas se realizan con gitanos, sudacas, negros, judíos o musulmanes tomados al azar por el ancho mundo de los no vivos. La televisión es la única fuente de cultura. Como ya no tienen cuerpo, que ha sido dejado al cuidado de los gusanos, las gentes pueden ver la televisión durante toda la eternidad y formarse un criterio sobre las cosas. Los libros están terminantemente prohibidos.
Vendrá la muerte y tomará mis ojos. De hermanos que se han ido tan lejos.
La muerte es que otro pasee a tu perro, se acueste con tu mujer (otros lo llamarían cuernos postmortem), lleve a tus hijos al colegio. En fin, que viva tu vida. A tu alrededor sólo gente racista y mucho nuevo rico. Y todos los canales de televisión sonando a la vez.
Las cartas de Hacienda seguirán llegando, pero sabrás que definitivamente estás muerto.
lunes, 7 de septiembre de 2009
Valdez. Dos
El ruso tenía su cuartel general en un garaje del centro de la ciudad.►♫ En la parte delantera había un depósito de mercadería para ferreterías. Piezas de bronce y cobre, tornillería, cajas de barras de estaño, sanitarios... todo muy bien clasificado en gavetas metálicas. Hacía falta algún negocio que oliera a legal para cubrir todo aquello. La estancia era muy amplia, parecía no acabar nunca. Allí se respiraba una extraña calma: un silencio como de muerte.
En el centro del garaje, el ruso tenía sus coches estacionados. Le gustaban los coches clásicos, los Aston Martin y los Corvette de los años cincuenta. Después, tenía una obsesión por los Ford Fairline de los setenta, sobre todo le gustaba que estuvieran desvencijados. Algo inexplicable, dado los capitales que manejaba.
-Tienen un baúl con mucho espacio...- solía decir con un destello de malicia.
No se sorprendió en absoluto de verlo allí.
-Vos... – dijo en cuanto Valdez franqueó la puerta.
-¿Qué hacés, ruso?-
-¡Venga un abrazo, sonado...!-
El ruso era un tipo bajito, pelado, compacto. Verlos a los dos fundidos en un abrazo era todo un espectáculo. Parecían una pareja de circo.
Se pusieron a hablar encendidamente de los viejos tiempos, de cuando Valdez derrotó al chaqueño Bonanno por KO en el quinto round. ¡Qué combate, viejo...! ¿Te acordás, Valdez? Nadie daba un peso por vos. Las apuestas estaban totalmente a favor del chaqueño. Llegaron a estar 12 a 1. ¿Vos sabés la guita que me hiciste ganar...? Los dos estaban tan exaltados que se olvidaron por completo de la presencia de Scordamaglia.
El laburo era relativamente fácil. Habían recibido el soplo de que en una casa de las afueras se ocultaba el botín del golpe al Banco Río en el microcentro. Un trabajito que resultó muy sonado. Limpio, sin víctimas, los tipos actuaron como verdaderos profesionales. Se hablaba de varios cientos de miles de pesos en billetes y el contenido de las cajas de seguridad, que siempre eran una incógnita, pero seguro que había un verdadero tesoro.

-Mirá... yo le calculo que habrá entre unas cosas y otras unos 8 palos... Yo me ocuparía de colocar toda la mercancía. Vos nos venís al pelo...-
El equipo iba a estar formado por cuatro personas, pero tenía dudas sobre uno, no lo consideraba de fiar. Tenía que "tranquilizarse".
-El flaco Garcés no me gusta nada- dijo el ruso. –Siempre que está por medio pasan cosas raras. Es medio mufa.
-¿Pero ya está enterado de todo?- preguntó Valdez.
-No conoce los detalles. Y si sabe lo que es bueno va a estar calladito, no lo dudes. Un tipo como ese sabe que si canta va derecho al hoyo. La provincia de Buenos Aires es muy grande, viejo... hay mucho terreno. Vos no te calentés. ¿Por qué no te venís a comer un asado el domingo y seguimos hablando del tema? ¿Andás con alguna mina? Qué pregunta, vos siempre fuiste un ganador.
"Si supieras...", pensó el grandote.
En el centro del garaje, el ruso tenía sus coches estacionados. Le gustaban los coches clásicos, los Aston Martin y los Corvette de los años cincuenta. Después, tenía una obsesión por los Ford Fairline de los setenta, sobre todo le gustaba que estuvieran desvencijados. Algo inexplicable, dado los capitales que manejaba.
-Tienen un baúl con mucho espacio...- solía decir con un destello de malicia.
No se sorprendió en absoluto de verlo allí.
-Vos... – dijo en cuanto Valdez franqueó la puerta.
-¿Qué hacés, ruso?-
-¡Venga un abrazo, sonado...!-
El ruso era un tipo bajito, pelado, compacto. Verlos a los dos fundidos en un abrazo era todo un espectáculo. Parecían una pareja de circo.
Se pusieron a hablar encendidamente de los viejos tiempos, de cuando Valdez derrotó al chaqueño Bonanno por KO en el quinto round. ¡Qué combate, viejo...! ¿Te acordás, Valdez? Nadie daba un peso por vos. Las apuestas estaban totalmente a favor del chaqueño. Llegaron a estar 12 a 1. ¿Vos sabés la guita que me hiciste ganar...? Los dos estaban tan exaltados que se olvidaron por completo de la presencia de Scordamaglia.
El laburo era relativamente fácil. Habían recibido el soplo de que en una casa de las afueras se ocultaba el botín del golpe al Banco Río en el microcentro. Un trabajito que resultó muy sonado. Limpio, sin víctimas, los tipos actuaron como verdaderos profesionales. Se hablaba de varios cientos de miles de pesos en billetes y el contenido de las cajas de seguridad, que siempre eran una incógnita, pero seguro que había un verdadero tesoro.

-Mirá... yo le calculo que habrá entre unas cosas y otras unos 8 palos... Yo me ocuparía de colocar toda la mercancía. Vos nos venís al pelo...-
El equipo iba a estar formado por cuatro personas, pero tenía dudas sobre uno, no lo consideraba de fiar. Tenía que "tranquilizarse".
-El flaco Garcés no me gusta nada- dijo el ruso. –Siempre que está por medio pasan cosas raras. Es medio mufa.
-¿Pero ya está enterado de todo?- preguntó Valdez.
-No conoce los detalles. Y si sabe lo que es bueno va a estar calladito, no lo dudes. Un tipo como ese sabe que si canta va derecho al hoyo. La provincia de Buenos Aires es muy grande, viejo... hay mucho terreno. Vos no te calentés. ¿Por qué no te venís a comer un asado el domingo y seguimos hablando del tema? ¿Andás con alguna mina? Qué pregunta, vos siempre fuiste un ganador.
"Si supieras...", pensó el grandote.
viernes, 4 de septiembre de 2009
Valdez. Uno
En las sombras de su pieza ella no volvía. Ya no regresaría más.►♫
-Mejor es que me levante, un día de estos...- se dijo Valdez. Los ruidos de la pensión se iban haciendo cada vez más claros y, al mismo tiempo, sordos. Ahí estaban, recordándole que el mundo sigue andando.
Pegó un salto de la cama y se puso en pie pesadamente. El panorama no era demasiado halagüeño. Valdez llevaba demasiados meses dando con sus huesos en cuartos de mala muerte. En la pared de enfrente había un póster de una pareja bailando: el tiempo y la humedad se habían quedado a vivir en el pliego.

Por la avenida que corría junto a la ventana de la mugrienta pensión en que vivía, Valdez vio su propio futuro. Se miró en el espejo del lavamanos, se miró y no le gustó un carajo lo que vio. Un tipo gigantesco, de unos treinta y cinco a cuarenta años, acostumbrado a mirar la vida de frente. Con un físico de boxeador cuyos movimientos eran torpes, pesados. Un fajador que nunca supo medir las distancias. Alguien que era incapaz de controlar su cuerpo: quería demostrar cariño y le salía un gancho de izquierda, intentaba ser amable y terminaba quedándose solo. Siempre la misma milonga.

Triste y resentido, como todos los porteños, Valdez salió. La lluvia había limpiado las destartaladas calles del barrio camuflando las irregularidades de la vereda. En uno de esos buracos metió la gamba hasta el fondo y terminó de despertarse.
-La reputísimamadrequelorrecontrarremil...►♫- exclamó, limpiándose el pantalón. Justo entonces levantó la cabeza y alcanzó a ver a Scordamaglia, el tipo que le debía guita, caminando tranquilamente por la otra vereda. Iba lo más tranquilo, haciendo pinta.
Cruzó la calle como un rayo y agarró al tano por las solapas.
-Me devolvés lo que me debés o te reviento...- le dijo Valdez, desplegando toda su diplomacia.
-Pará... ¡pará, loco! Dejame que te explique...-
-Qué pará ni qué ocho cuartos. Me venís esquivando hace meses, ¿dónde carajo te metiste? ¿vos pensabas que me iba a olvidar? Me vas a garpar ahora mismo- dijo retorciéndole un brazo.
-Viejo... tomá todo lo que tengo... llevátelo, es tuyo... te doy el resto en cuanto me recupere, te lo juro, Valdez...- suplicó Scordamaglia.
Valdez le sacó la cartera y agarrándolo por el cuello se dispuso a contar cuánto había. Los escasos transeúntes que pasaban por allí iban a lo suyo. Nadie hizo un solo ademán de acercarse.
-Trescientos pesos... Me debés cincuenta lucas y me querés arreglar con trescientos mangos... ¿vos creés que soy pelotudo, que nací ayer? ¡Me das las cincuenta lucas o te achuro acá mismo, hijo de una gran puta!
-Escuchame, campeón...-balbuceó el tano temiéndose lo peor- Ahora mismo no tengo esa guita. Ando mal... estuve jugando a los burros y perdí mucha plata... estoy jodido hasta las cejas... ¿por qué no te venís conmigo a lo del ruso? Me habló de un trabajo para dentro de un mes. Algo grosso... creo que hay buena guita y anda buscando gente. El ruso siempre confió en vos, desde los tiempos que te ganabas la vida a las trompadas. Le hiciste ganar un buen fangote con las apuestas. Te cobrás lo que te debo de mi parte... Dale, vos sabés que el ruso es de ley...
El ruso. Sí, un viejo conocido de otros tiempos. Cuando las minas y el champán corrían a lo grande después de cada pelea. El ruso siempre estaba por ahí, si no era amañando un combate, se ocupaba de distribuir drogas entre el personal. Siempre estaba con las antenas bien desplegadas: el ruso conocía todo lo que sucedía en la ciudad antes que la propia policía, antes que el resto de las mafias que campaban a sus anchas por la reina del Plata. Todos le debían algo al ruso. No se le escapaba una.
A lo mejor era el golpe de suerte que estaba esperando, pensó Valdez. Qué raro cómo suceden las cosas...
-Mejor es que me levante, un día de estos...- se dijo Valdez. Los ruidos de la pensión se iban haciendo cada vez más claros y, al mismo tiempo, sordos. Ahí estaban, recordándole que el mundo sigue andando.
Pegó un salto de la cama y se puso en pie pesadamente. El panorama no era demasiado halagüeño. Valdez llevaba demasiados meses dando con sus huesos en cuartos de mala muerte. En la pared de enfrente había un póster de una pareja bailando: el tiempo y la humedad se habían quedado a vivir en el pliego.

Por la avenida que corría junto a la ventana de la mugrienta pensión en que vivía, Valdez vio su propio futuro. Se miró en el espejo del lavamanos, se miró y no le gustó un carajo lo que vio. Un tipo gigantesco, de unos treinta y cinco a cuarenta años, acostumbrado a mirar la vida de frente. Con un físico de boxeador cuyos movimientos eran torpes, pesados. Un fajador que nunca supo medir las distancias. Alguien que era incapaz de controlar su cuerpo: quería demostrar cariño y le salía un gancho de izquierda, intentaba ser amable y terminaba quedándose solo. Siempre la misma milonga.

Triste y resentido, como todos los porteños, Valdez salió. La lluvia había limpiado las destartaladas calles del barrio camuflando las irregularidades de la vereda. En uno de esos buracos metió la gamba hasta el fondo y terminó de despertarse.
-La reputísimamadrequelorrecontrarremil...►♫- exclamó, limpiándose el pantalón. Justo entonces levantó la cabeza y alcanzó a ver a Scordamaglia, el tipo que le debía guita, caminando tranquilamente por la otra vereda. Iba lo más tranquilo, haciendo pinta.
Cruzó la calle como un rayo y agarró al tano por las solapas.
-Me devolvés lo que me debés o te reviento...- le dijo Valdez, desplegando toda su diplomacia.
-Pará... ¡pará, loco! Dejame que te explique...-
-Qué pará ni qué ocho cuartos. Me venís esquivando hace meses, ¿dónde carajo te metiste? ¿vos pensabas que me iba a olvidar? Me vas a garpar ahora mismo- dijo retorciéndole un brazo.
-Viejo... tomá todo lo que tengo... llevátelo, es tuyo... te doy el resto en cuanto me recupere, te lo juro, Valdez...- suplicó Scordamaglia.Valdez le sacó la cartera y agarrándolo por el cuello se dispuso a contar cuánto había. Los escasos transeúntes que pasaban por allí iban a lo suyo. Nadie hizo un solo ademán de acercarse.
-Trescientos pesos... Me debés cincuenta lucas y me querés arreglar con trescientos mangos... ¿vos creés que soy pelotudo, que nací ayer? ¡Me das las cincuenta lucas o te achuro acá mismo, hijo de una gran puta!
-Escuchame, campeón...-balbuceó el tano temiéndose lo peor- Ahora mismo no tengo esa guita. Ando mal... estuve jugando a los burros y perdí mucha plata... estoy jodido hasta las cejas... ¿por qué no te venís conmigo a lo del ruso? Me habló de un trabajo para dentro de un mes. Algo grosso... creo que hay buena guita y anda buscando gente. El ruso siempre confió en vos, desde los tiempos que te ganabas la vida a las trompadas. Le hiciste ganar un buen fangote con las apuestas. Te cobrás lo que te debo de mi parte... Dale, vos sabés que el ruso es de ley...
El ruso. Sí, un viejo conocido de otros tiempos. Cuando las minas y el champán corrían a lo grande después de cada pelea. El ruso siempre estaba por ahí, si no era amañando un combate, se ocupaba de distribuir drogas entre el personal. Siempre estaba con las antenas bien desplegadas: el ruso conocía todo lo que sucedía en la ciudad antes que la propia policía, antes que el resto de las mafias que campaban a sus anchas por la reina del Plata. Todos le debían algo al ruso. No se le escapaba una.
A lo mejor era el golpe de suerte que estaba esperando, pensó Valdez. Qué raro cómo suceden las cosas...
jueves, 3 de septiembre de 2009
5.000.000 millones de demandantes de empleo
España a todo vapor. Con un modelo productivo absurdo, superpoblación de funcionarios e iniciativas como las de dar 420 euros por mes a algunos parados –un alquiler estándar para una familia en una ciudad como Madrid no baja de los 1.000 euros- nos encaminamos a un futuro muy brillante y prometedor. Cinderella Man, Las uvas de la ira, ya sabes...
En agosto, por primera vez desde que existen este tipo de estadísticas, el número de trabajadores que buscan un empleo ha roto la barrera de los cinco millones. En concreto, y según los datos oficiales, los servicios públicos de empleo tienen inscritos 5.051.441 de desempleados que oficialmente recogen las listas del Inem.
El pueblo opina:
"¡Somos líderes en algo!"
"No, pero es gente que se apunta por si encuentra algo mejor, en realidad no hay paro ni crisis ni ná."
"No, y además como buscar trabajo con el INEM funciona tan bien, pues seguro que encuentran algo mejor (irónico)."
"No pasa nada, creamos 5 millones de puestos de funcionario de calentador de bancos en parques, y asunto solucionado."
"Yo me he apuntado al INEM para que me den un curso para recliclarme, quiero aprender a poner ladrillos, que creo que tiene futuro."
"En un año ¡a por los 6! Yes we can."
"Zapatero ya lo dijo... busca el pleno desempleo!!! lo que pasa es que en los carteles tuvieron una errata!"
"Y para celebrarlo ¿por qué no le consiguen un trabajo al número 5.000.000?"
"Ya lo dijo ZP: Nunca llegaríamos a los 4 millones de parados... el truco estaba en pasar de los 3 millones a los 5, y.....*RETO* CONSEGUIDO !!!"
En agosto, por primera vez desde que existen este tipo de estadísticas, el número de trabajadores que buscan un empleo ha roto la barrera de los cinco millones. En concreto, y según los datos oficiales, los servicios públicos de empleo tienen inscritos 5.051.441 de desempleados que oficialmente recogen las listas del Inem.
El pueblo opina:
"¡Somos líderes en algo!"
"No, pero es gente que se apunta por si encuentra algo mejor, en realidad no hay paro ni crisis ni ná."
"No, y además como buscar trabajo con el INEM funciona tan bien, pues seguro que encuentran algo mejor (irónico)."
"No pasa nada, creamos 5 millones de puestos de funcionario de calentador de bancos en parques, y asunto solucionado."
"Yo me he apuntado al INEM para que me den un curso para recliclarme, quiero aprender a poner ladrillos, que creo que tiene futuro."
"En un año ¡a por los 6! Yes we can."
"Zapatero ya lo dijo... busca el pleno desempleo!!! lo que pasa es que en los carteles tuvieron una errata!"
"Y para celebrarlo ¿por qué no le consiguen un trabajo al número 5.000.000?"
"Ya lo dijo ZP: Nunca llegaríamos a los 4 millones de parados... el truco estaba en pasar de los 3 millones a los 5, y.....*RETO* CONSEGUIDO !!!"
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Los dados de Dios están trucados
Un peatón de unos 50 años ha fallecido tras caerle encima el cuerpo de una mujer suicida que se había arrojado desde un octavo piso en Viladecans (Barcelona).
Según han confirmado los Mossos d'Esquadra, los hechos ocurrieron el pasado lunes por la tarde en Viladecans cuando el peatón, que iba acompañado por otra persona que resultó ilesa, recibió el impacto de la suicida.
La mujer falleció en el acto mientras que el peatón, de origen ucraniano, quedó malherido y fue trasladado al Hospital de Bellvitge, donde murió poco después.
Hay tanta gente en este mundo que uno ya no puede suicidarse tranquilo.
Nos cuesta admitir que nuestras vidas están en manos del azar... como el caso de Nicholas Winton, que con treinta años de edad sacó de Checoslovaquia a 669 niños judíos y logró llevarlos sanos y salvos hasta Inglaterra. Este héroe aún vive. Otros 250 niños no lograron cruzar el Canal: sus rastros se perdieron para siempre en la Europa infernal de la que ahora se conmemora el setenta aniversario. ¿Quién decide el número de los que se salvan? ¿Quién escribe los nombres de los niños?
Según han confirmado los Mossos d'Esquadra, los hechos ocurrieron el pasado lunes por la tarde en Viladecans cuando el peatón, que iba acompañado por otra persona que resultó ilesa, recibió el impacto de la suicida.
La mujer falleció en el acto mientras que el peatón, de origen ucraniano, quedó malherido y fue trasladado al Hospital de Bellvitge, donde murió poco después.
Hay tanta gente en este mundo que uno ya no puede suicidarse tranquilo.
Nos cuesta admitir que nuestras vidas están en manos del azar... como el caso de Nicholas Winton, que con treinta años de edad sacó de Checoslovaquia a 669 niños judíos y logró llevarlos sanos y salvos hasta Inglaterra. Este héroe aún vive. Otros 250 niños no lograron cruzar el Canal: sus rastros se perdieron para siempre en la Europa infernal de la que ahora se conmemora el setenta aniversario. ¿Quién decide el número de los que se salvan? ¿Quién escribe los nombres de los niños?
martes, 1 de septiembre de 2009
Gmail ha muerto
Uno de septiembre de 2009. ¿Invasión de Polonia? ¿Estalla una bomba atómica en Manhattan? ¿El Real Madrid ha logrado hacer un equipo que juega al fútbol con alegría? No. Nada de eso. GMAIL ha muerto. Al menos hoy, desde las 21 horas GMT.
Mientras escribo estas líneas son las 23:08 GMT y aún no se ha reestablecido el servicio. ¿Y si se hubiera muerto para siempre...? ¿Y si todo lo que los humanos almacenan en los depósitos virtuales de google que están vaya usted a saber dónde se pierde para siempre jamás? ¿Qué será de todas esas relaciones furtivas, esos cuernos siderales que han surgido al calor de Gmail en la soledad del escritorio? Si ya no puedes creer en Gmail entonces es que algo muy gordo se avecina...
Al caraxo. No somos nada. En la era en la que nadie escribe cartas, dependemos de la buena voluntad de unos misteriosos servicios gratuitos que, el día menos pensado, dejan de funcionar.
Por lo que más quieras, ¡vuelve! Ya nada será como antes. Cambiaré. Anda, sé bueno. Vuelve, Gimmy, bonito! Amo-te. I need you so much...
Mientras escribo estas líneas son las 23:08 GMT y aún no se ha reestablecido el servicio. ¿Y si se hubiera muerto para siempre...? ¿Y si todo lo que los humanos almacenan en los depósitos virtuales de google que están vaya usted a saber dónde se pierde para siempre jamás? ¿Qué será de todas esas relaciones furtivas, esos cuernos siderales que han surgido al calor de Gmail en la soledad del escritorio? Si ya no puedes creer en Gmail entonces es que algo muy gordo se avecina...
Al caraxo. No somos nada. En la era en la que nadie escribe cartas, dependemos de la buena voluntad de unos misteriosos servicios gratuitos que, el día menos pensado, dejan de funcionar.
Por lo que más quieras, ¡vuelve! Ya nada será como antes. Cambiaré. Anda, sé bueno. Vuelve, Gimmy, bonito! Amo-te. I need you so much...
El arte de verdad cambia el mundo
Acaban de conceder el premio Polar, considerado el Nobel de la música, al músico, compositor y economista venezolano José Antonio Abreu. Ole, ole y ole! Un movimiento único, revolucionario en sus planteamientos y en sus resultados. Absolutamente contrario al mainstream: cuando a la gente se le brinda la posibilidad de conocer el gran arte desde la cuna -el verdadero rostro de Dios sobre la tierra- la suerte está echada. Se cambian vidas para siempre y se salvan almas. Un proyecto el de Abreu que es una inspiración para todos, que marca el camino a seguir. Y ha sido ideado y llevado a cabo en una nación hermana -Venezuela- de la gran familia latinoamericana. Un verdadero motivo de orgullo para todos.
"La pobreza material será vencida por la riqueza musical. Justicia social y justicia cultural son vertientes de una sola dimensión", ha afirmado Abreu, quien también ha reivindicado la necesidad de un "movimiento juvenil musical sabiamente institucionalizado". Su compromiso le valió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes el año pasado.
El premio Polar, que ha recibido de manos del rey de Suecia, Carlos XVI Gustavo, supone un "magno" compromiso ético y personal, y por eso decidió dedicarlo a los educadores musicales que han trabajado con él en su Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles, que agrupa a más de 300.000 músicos jóvenes en Venezuela. Abreu, galardonado junto con el músico británico Peter Gabriel, ha sido distinguido por "una visión de que las formas de la música clásica pueden crear una mejor existencia para los niños de Venezuela", concretada en su sistema, que ha servido a cientos de miles de jóvenes como "instrumento para abandonar la pobreza".
En la presentación previa a la entrega del premio, el sueco Jan Eliasson, ex presidente de la Asamblea General de la ONU, destacó el "mensaje poderoso" de Abreu y del Sistema, que constituyen un "modelo" y una "esperanza para el futuro". Desde su creación en 1975, más de 15.000 profesores han impartido clases a través del Sistema a más de 600.000 jóvenes y niños de todo el país, especialmente a aquellos con menores recursos.
"La pobreza material será vencida por la riqueza musical. Justicia social y justicia cultural son vertientes de una sola dimensión", ha afirmado Abreu, quien también ha reivindicado la necesidad de un "movimiento juvenil musical sabiamente institucionalizado". Su compromiso le valió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes el año pasado.
El premio Polar, que ha recibido de manos del rey de Suecia, Carlos XVI Gustavo, supone un "magno" compromiso ético y personal, y por eso decidió dedicarlo a los educadores musicales que han trabajado con él en su Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles, que agrupa a más de 300.000 músicos jóvenes en Venezuela. Abreu, galardonado junto con el músico británico Peter Gabriel, ha sido distinguido por "una visión de que las formas de la música clásica pueden crear una mejor existencia para los niños de Venezuela", concretada en su sistema, que ha servido a cientos de miles de jóvenes como "instrumento para abandonar la pobreza".
En la presentación previa a la entrega del premio, el sueco Jan Eliasson, ex presidente de la Asamblea General de la ONU, destacó el "mensaje poderoso" de Abreu y del Sistema, que constituyen un "modelo" y una "esperanza para el futuro". Desde su creación en 1975, más de 15.000 profesores han impartido clases a través del Sistema a más de 600.000 jóvenes y niños de todo el país, especialmente a aquellos con menores recursos.
lunes, 31 de agosto de 2009
viernes, 28 de agosto de 2009
La frontera es el mar
Desde lo alto del Chiado se alcanza a contemplar una parte de la ciudad tal como debía ser en los años treinta. El verano lisboeta nada tiene que ver con los calores peninsulares tierra adentro: por las noches refresca considerablemente y, más que verano, el cuerpo ya anticipa el otoño, completando la sensación de tristeza que flota en ciertas rúas, en los muelles, en algunos cafés que se han detenido en el tiempo. Una ciudad de pérdidas, de saudades inmensas. De belleza infinita también.
Hay algo de mujer de redes salobres en la ciudad blanca, de sirena cuyos cantos es preciso oír bien amarrado al palo mayor. Una vez que te atrapa es para siempre, como los amores de verdad.
Lisboa nunca se recuperó del golpe que supuso el terremoto de 1755: el futuro del propio Portugal como potencia imperial quedó seriamente comprometido. De los 275.000 habitantes que por entonces tenía la capital lusa, se calcula que pereció un tercio o incluso algo más. No sólo fue un terremoto brutal -se estima que su intensidad estaría situada entre un 8 y un 9 de la escala de Richter- sino que fue seguido de un terrible tsunami -con la terrorífica y luctuosa retirada de las aguas del Tajo mar adentro y el posterior zarpazo destructor- y, por si esto fuera poco, una serie de pavorosos incendios que se prolongaron por espacio de una semana terminaron de rematar la faena.
Se piensa que el epicentro del terremoto estuvo situado a unos 200 kilómetros en dirección sur sur-oeste hacia el interior del Océano Atlántico. Aún así, los daños se sintieron en gran parte de la península ya que, por ejemplo, en Cádiz se registraron olas de hasta quince metros y en Huelva hubo más de 5.000 víctimas. El terremoto de Lisboa causó honda impresión en toda Europa. Fue objeto de análisis y reflexión por parte de los cerebros mejor amueblados de la época. Se trata de la vieja cuestión de la teodicea, la presunta "disculpa" de Dios por la existencia del mal, es decir, el esfuerzo humano de comprensión de la ausencia divina. En este sentido, pensadores como Leibniz, afirmaban que éste es "el mejor de los mundos posibles".
Voltaire, un verdadero cachondo de la Ilustración que puso totalmente en entredicho la noción de que para ser un genio intelectual hay que por fuerza ser plúmbeo –cuanto más plúmbeo, mejor– se sirvió de esta imagen del alemán para dibujar un personaje fundamental de su "Cándido" llevado al absurdo. El protagonista, cuyo carácter respondía perfectamente a su propio nombre, un ingenuo muy influenciable, saltaba de desgracia en desgracia por toda Europa de la mano de su mentor, Pangloss, convencido seguidor de Leibniz. Donde no los secuestraban, les robaban o los violaban. Nada... Pangloss seguía tan fresco como una lechuga, inasequible al desaliento e inculcando grandes dosis de optimismo a su pupilo. Finalmente, la alegre comitiva arriba a Lisboa en vísperas del terremoto y el filósofo leibniziano se consuela pensando que todo ocurre para bien ya que resulta indudable que vivimos en el mejor de los mundos posibles (Leibniz dixit). Obvio...
A finales de agosto de 1939, el mundo se preparaba para otro cataclismo: la guerra más mortífera que ha conocido la humanidad, el conflicto que acabó con los cándidos para siempre e hizo temblar los cimientos de la civilización. Un gigantesco tsunami que se llevó por delante las vidas de más de sesenta millones de personas e hizo que los intelectuales se preguntaran si después de Auschwitz cabía seguir escribiendo poesía. Esa última semana de agosto de hace ahora setenta años debió estar preñada de ominosos presagios, como el inesperado pacto de no agresión germano-soviético.

Los trabajadores de Occidente -los comunistas, los socialistas, se entiende- se habrán sentido traicionados en lo más hondo por Stalin quien, finalmente, se equivocaría de forma lamentable al calibrar la situación. Pensando que los nazis no abrirían un segundo frente hasta doblegar a Inglaterra, en 1941 los rusos vieron cómo la Wehrmacht invadía su territorio a sangre y fuego. El precio del error fue terrible.
En los cafés, en las calles de la vieja Olisipo de aquel mes de agosto de 1939 se debía mascar la tragedia. El gobierno de Salazar tuvo que hacer juegos malabares para salvaguardar la neutralidad de Portugal. Afecto a las potencias del Eje, probablemente temería a los victoriosos ejércitos de Franco y sus apetencias imperiales. Si quería seguir siendo independiente tenía que apostar a los dos bandos.
Otra vez se retiraron las aguas del Tajo y se llevaron a miles de desesperados que intentaban escapar de la Vieja Dama. Lisboa fue la auténtica "Casablanca" donde la vida y la muerte se jugaban a una sola carta. Historias de espías de uno y otro lado, comerciantes y marchantes de hombres que se enriquecieron vendiendo a tirios y a troyanos.
Las tardes de Lisboa tienen algo de fin del mundo, de lugar donde se acaban los mapas. De último tren a punto de dejar la estación, de oportunidad perdida, de Hércules abandonado a su suerte: huérfano para siempre. Como si tras el sol que cae suavemente sobre el océano una vez más cabalgaran, a lo lejos, los temidos, los terribles heraldos negros.
Hay algo de mujer de redes salobres en la ciudad blanca, de sirena cuyos cantos es preciso oír bien amarrado al palo mayor. Una vez que te atrapa es para siempre, como los amores de verdad.
Lisboa nunca se recuperó del golpe que supuso el terremoto de 1755: el futuro del propio Portugal como potencia imperial quedó seriamente comprometido. De los 275.000 habitantes que por entonces tenía la capital lusa, se calcula que pereció un tercio o incluso algo más. No sólo fue un terremoto brutal -se estima que su intensidad estaría situada entre un 8 y un 9 de la escala de Richter- sino que fue seguido de un terrible tsunami -con la terrorífica y luctuosa retirada de las aguas del Tajo mar adentro y el posterior zarpazo destructor- y, por si esto fuera poco, una serie de pavorosos incendios que se prolongaron por espacio de una semana terminaron de rematar la faena.
Se piensa que el epicentro del terremoto estuvo situado a unos 200 kilómetros en dirección sur sur-oeste hacia el interior del Océano Atlántico. Aún así, los daños se sintieron en gran parte de la península ya que, por ejemplo, en Cádiz se registraron olas de hasta quince metros y en Huelva hubo más de 5.000 víctimas. El terremoto de Lisboa causó honda impresión en toda Europa. Fue objeto de análisis y reflexión por parte de los cerebros mejor amueblados de la época. Se trata de la vieja cuestión de la teodicea, la presunta "disculpa" de Dios por la existencia del mal, es decir, el esfuerzo humano de comprensión de la ausencia divina. En este sentido, pensadores como Leibniz, afirmaban que éste es "el mejor de los mundos posibles".
Voltaire, un verdadero cachondo de la Ilustración que puso totalmente en entredicho la noción de que para ser un genio intelectual hay que por fuerza ser plúmbeo –cuanto más plúmbeo, mejor– se sirvió de esta imagen del alemán para dibujar un personaje fundamental de su "Cándido" llevado al absurdo. El protagonista, cuyo carácter respondía perfectamente a su propio nombre, un ingenuo muy influenciable, saltaba de desgracia en desgracia por toda Europa de la mano de su mentor, Pangloss, convencido seguidor de Leibniz. Donde no los secuestraban, les robaban o los violaban. Nada... Pangloss seguía tan fresco como una lechuga, inasequible al desaliento e inculcando grandes dosis de optimismo a su pupilo. Finalmente, la alegre comitiva arriba a Lisboa en vísperas del terremoto y el filósofo leibniziano se consuela pensando que todo ocurre para bien ya que resulta indudable que vivimos en el mejor de los mundos posibles (Leibniz dixit). Obvio...
A finales de agosto de 1939, el mundo se preparaba para otro cataclismo: la guerra más mortífera que ha conocido la humanidad, el conflicto que acabó con los cándidos para siempre e hizo temblar los cimientos de la civilización. Un gigantesco tsunami que se llevó por delante las vidas de más de sesenta millones de personas e hizo que los intelectuales se preguntaran si después de Auschwitz cabía seguir escribiendo poesía. Esa última semana de agosto de hace ahora setenta años debió estar preñada de ominosos presagios, como el inesperado pacto de no agresión germano-soviético.

Los trabajadores de Occidente -los comunistas, los socialistas, se entiende- se habrán sentido traicionados en lo más hondo por Stalin quien, finalmente, se equivocaría de forma lamentable al calibrar la situación. Pensando que los nazis no abrirían un segundo frente hasta doblegar a Inglaterra, en 1941 los rusos vieron cómo la Wehrmacht invadía su territorio a sangre y fuego. El precio del error fue terrible.
En los cafés, en las calles de la vieja Olisipo de aquel mes de agosto de 1939 se debía mascar la tragedia. El gobierno de Salazar tuvo que hacer juegos malabares para salvaguardar la neutralidad de Portugal. Afecto a las potencias del Eje, probablemente temería a los victoriosos ejércitos de Franco y sus apetencias imperiales. Si quería seguir siendo independiente tenía que apostar a los dos bandos.
Otra vez se retiraron las aguas del Tajo y se llevaron a miles de desesperados que intentaban escapar de la Vieja Dama. Lisboa fue la auténtica "Casablanca" donde la vida y la muerte se jugaban a una sola carta. Historias de espías de uno y otro lado, comerciantes y marchantes de hombres que se enriquecieron vendiendo a tirios y a troyanos.
Las tardes de Lisboa tienen algo de fin del mundo, de lugar donde se acaban los mapas. De último tren a punto de dejar la estación, de oportunidad perdida, de Hércules abandonado a su suerte: huérfano para siempre. Como si tras el sol que cae suavemente sobre el océano una vez más cabalgaran, a lo lejos, los temidos, los terribles heraldos negros.
domingo, 23 de agosto de 2009
Retorno
El día en que Luis Gortázar mató a su padre no pudo mirarle a los ojos.
Habían pasado todo el día juntos. Comieron bacalao y patatas asadas con aceite de oliva. Pidieron el mejor vino de la carta y bebieron hasta hartarse.
Abandonaron el local con paso tímido, alcohólico, y buscaron el malecón que conducía al puerto. Cantaron y caminaron abrazados como cuando Luis era niño.
Compraron ron y salieron a navegar por la bahía. El día era perfecto. El viento quería llevarlos al océano. Entonces pensaron que era posible detener el reloj y volver a tripular los mismos barcos. El trapo desplegado y los palos crujiendo mientras volaban hacia el horizonte. Ambos sintieron la tierra rodar. La vida y la muerte hasta perder la línea de la costa. Siempre al oeste, donde da la vuelta el aire.
No dijeron nada.
El viejo lo miró de soslayo, cerró los ojos, aspiró el mar y ofreció el pecho al sol. Generosamente. Sin preguntas.
Cegado por un azar apenas comprensible, por un designio lúgubre y feroz, Luis sacó el arma que llevaba en el bolsillo y disparó hasta agotar el cargador. No dio para el tiro de gracia. No hubo ceremonia del adiós.
Con el tiempo llegó al borde del olvido. Quién era, qué pasó aquella tarde. Creó recuerdos que le permitieron dormir sin demasiados sobresaltos. Llegó a perdonarse incluso. A veces creyó entender.
Lo que nunca alcanzó a sospechar es que su forma de disparar, rápida, quirúrgica, metódica y decidida no le pertenecía. Ni la forma, ni el arma: cuarenta años antes la usó su padre para asesinar al suyo.
Habían pasado todo el día juntos. Comieron bacalao y patatas asadas con aceite de oliva. Pidieron el mejor vino de la carta y bebieron hasta hartarse.
Abandonaron el local con paso tímido, alcohólico, y buscaron el malecón que conducía al puerto. Cantaron y caminaron abrazados como cuando Luis era niño.
Compraron ron y salieron a navegar por la bahía. El día era perfecto. El viento quería llevarlos al océano. Entonces pensaron que era posible detener el reloj y volver a tripular los mismos barcos. El trapo desplegado y los palos crujiendo mientras volaban hacia el horizonte. Ambos sintieron la tierra rodar. La vida y la muerte hasta perder la línea de la costa. Siempre al oeste, donde da la vuelta el aire.
No dijeron nada.
El viejo lo miró de soslayo, cerró los ojos, aspiró el mar y ofreció el pecho al sol. Generosamente. Sin preguntas.
Cegado por un azar apenas comprensible, por un designio lúgubre y feroz, Luis sacó el arma que llevaba en el bolsillo y disparó hasta agotar el cargador. No dio para el tiro de gracia. No hubo ceremonia del adiós.
Con el tiempo llegó al borde del olvido. Quién era, qué pasó aquella tarde. Creó recuerdos que le permitieron dormir sin demasiados sobresaltos. Llegó a perdonarse incluso. A veces creyó entender.
Lo que nunca alcanzó a sospechar es que su forma de disparar, rápida, quirúrgica, metódica y decidida no le pertenecía. Ni la forma, ni el arma: cuarenta años antes la usó su padre para asesinar al suyo.
lunes, 17 de agosto de 2009
Abrazado a la eternidad

La epopeya de Óscar Pérez, el montañero que quedó atrapado en el techo del mundo, trae hasta nosotros el eco de los viejos héroes. Seres capaces de ver al otro lado del mar, de jugarse la vida por una pasión.
La aldea mediática ha vivido el drama de un rescate que nunca llegará y el terrible paso de las horas mientras una vida se apagaba. Un hombre joven, en la cumbre de la existencia, que entrega su corazón generoso y alcanza la gloria persiguiendo un imposible. Hay algo inefable en su empeño de guerrero griego luchando con los dioses en los límites del mundo. Algo que nos pertenece a todos, que está dormido, que permanece agazapado.
Una llamada a las cosas grandes, las empresas importantes en las que vale la pena embarcarse. Como el anuncio que Ernest Schackleton publicó en The Times para reclutar a la tripulación de la heroica expedición del Endurance:
"Se buscan hombres para peligroso viaje. Salario reducido. Frío penetrante. Largos meses de completa oscuridad. Constante peligro. Dudoso regreso sano y salvo. En caso de éxito, honor y reconocimiento".
Cuando Gabriel, en "The Dead" de James Joyce, comprende que su mujer nunca podrá sentir por él lo que siente por su enamorado de juventud, el malogrado Michael Furey, contempla su silueta exhausta por el recuerdo y siente el frío de Dios recorrer cada centímetro de su cuerpo. También hay algo grande en su interior, místico, eterno, que alcanza a entrever la posibilidad de una pasión total. Como la que Óscar sentía por la montaña.
“Sí. Los periódicos tienen razón: La nieve está cubriendo toda Irlanda. Cae sobre toda la oscura llanura central, sobre las colinas despobladas. Suavemente sobre los pantanos de Ennell. Y más lejos, hacia el oeste, cae suavemente sobre las oscuras y revueltas aguas del Shannon. Uno a uno, todos nos convertiremos en sombras. Es mejor pasar a ese otro mundo impúdicamente, en la plena euforia de una pasión, que irse apagando y marchitando tristemente con la edad. ¿Cuánto tiempo has guardado en tu corazón la imagen de los ojos de tu amado diciéndote que no deseaba vivir? Yo no he sentido nada así por ninguna mujer. Pero sé que ese sentimiento debe ser amor. Piensa en todos los que alguna vez han vivido desde el principio de los tiempos. Y en mí, transeúnte como ellos, fluctuando también hacia su mundo gris. Como todo lo que me rodea. Este mismo sólido mundo, en el que ellos se criaron y vivieron, se desmorona y se disuelve. Cae la nieve. Cae sobre ese solitario cementerio en el que Michael Furey yace enterrado. Cae lánguidamente en todo el Universo. Y lánguidamente cae como en el descenso de su último final. Sobre todos los vivos y los muertos.”
La aldea mediática ha vivido el drama de un rescate que nunca llegará y el terrible paso de las horas mientras una vida se apagaba. Un hombre joven, en la cumbre de la existencia, que entrega su corazón generoso y alcanza la gloria persiguiendo un imposible. Hay algo inefable en su empeño de guerrero griego luchando con los dioses en los límites del mundo. Algo que nos pertenece a todos, que está dormido, que permanece agazapado.
Una llamada a las cosas grandes, las empresas importantes en las que vale la pena embarcarse. Como el anuncio que Ernest Schackleton publicó en The Times para reclutar a la tripulación de la heroica expedición del Endurance:
"Se buscan hombres para peligroso viaje. Salario reducido. Frío penetrante. Largos meses de completa oscuridad. Constante peligro. Dudoso regreso sano y salvo. En caso de éxito, honor y reconocimiento".
Cuando Gabriel, en "The Dead" de James Joyce, comprende que su mujer nunca podrá sentir por él lo que siente por su enamorado de juventud, el malogrado Michael Furey, contempla su silueta exhausta por el recuerdo y siente el frío de Dios recorrer cada centímetro de su cuerpo. También hay algo grande en su interior, místico, eterno, que alcanza a entrever la posibilidad de una pasión total. Como la que Óscar sentía por la montaña.
“Sí. Los periódicos tienen razón: La nieve está cubriendo toda Irlanda. Cae sobre toda la oscura llanura central, sobre las colinas despobladas. Suavemente sobre los pantanos de Ennell. Y más lejos, hacia el oeste, cae suavemente sobre las oscuras y revueltas aguas del Shannon. Uno a uno, todos nos convertiremos en sombras. Es mejor pasar a ese otro mundo impúdicamente, en la plena euforia de una pasión, que irse apagando y marchitando tristemente con la edad. ¿Cuánto tiempo has guardado en tu corazón la imagen de los ojos de tu amado diciéndote que no deseaba vivir? Yo no he sentido nada así por ninguna mujer. Pero sé que ese sentimiento debe ser amor. Piensa en todos los que alguna vez han vivido desde el principio de los tiempos. Y en mí, transeúnte como ellos, fluctuando también hacia su mundo gris. Como todo lo que me rodea. Este mismo sólido mundo, en el que ellos se criaron y vivieron, se desmorona y se disuelve. Cae la nieve. Cae sobre ese solitario cementerio en el que Michael Furey yace enterrado. Cae lánguidamente en todo el Universo. Y lánguidamente cae como en el descenso de su último final. Sobre todos los vivos y los muertos.”
domingo, 16 de agosto de 2009
Os Pastéis de Belém
Nos conocimos en la década de los ochenta. Yo andaba perdido, sin rumbo. Fue amor a primer mordisco. Desde entonces, siempre han estado ahí. Los años pasan, las caras, las traiciones, los trabajos, los días. Y ellos vienen siempre a mi encuentro. Y no piden nada a cambio. Son como parecen, sin vueltas extrañas. Bem quentinhos. Ñam, ñam, ñam, ñammmmm.... Os pastéis de Belém... o de nata, como los denominó el pastelero cuando los vi por primera vez. Con canela a discreción. Definitivamente, hay cosas por las que merece la pena vivir. Sardinhas grelhadas, un cajón de cervezas, la voz de Amália, café y 7.548.000 pastéis de Belém. Pasteles de una ciudad, Lisboa, donde soñar es un oficio socialmente reconocido.
Ahí va una muestra que alimenta...
Ahí va una muestra que alimenta...
viernes, 14 de agosto de 2009
El pingüinazo que no cesa
Parece que a la justicia argentina empieza a preocuparle la sorprendente evolución de la fortuna personal de nuestra primera pareja, The Kirchners.
En el anterior post sobre la harrypotterización del patrimonio del matrimonio K recibí comentarios muy interesantes de Alma y de Raúl. Entrar a analizar cuáles son las diferencias entre la izquierda y la derecha en la política actual es complejo y "pantanoso". Ambas posiciones tienden a parecerse cada día más, sobre todo en la conservadora Europa, donde puedes encontrar jóvenes de 30 años con el pensamiento de un viejo de 90 (un viejo de 90 a la derecha de Franco, se entiende, ya que hay gente de 90 que pasó la Guerra Civil y aún conserva el riego sanguíneo con la presión adecuada para ver las desigualdades del mundo). Creo que en América Latina las cosas son diferentes y por eso duele más que un gobierno supuestamente de centro-izquierda se vea envuelto en este tipo de cosas (aún está siendo investigado pero la duda ya significa mucho).
Ya sabemos cómo es la derecha de nuestros países. La época de Menem lo dice todo. Pero el hecho de que la derecha robe o robe más no significa que la izquierda pueda "robar poquito". Se supone que si alguna diferencia existe entre derecha e izquierda, esta debe radicar en el interés social y los valores humanos: el interés en los más débiles, en los que están más allá de cualquier protección del sistema. Todo ello debe estar acompañado de un sentido de la austeridad y de la no ostentación. Un sentido de la honestidad para con el país. Eso y algunos matices en educación y en los derechos civiles marcan la diferencia entre un gobierno progresista o uno de la Inquisición (que suelen ser mejores administradores, dicho sea de paso. Claro, heredar las empresas de papá con todos sus esclavos ayuda un montón y así, uno aprende a convertirse en un cabroncete desde pequeño, con naturalidad). En último término, en Occidente los gobiernos de derechas o de izquierdas están maniatados por los intereses de los grandes grupos económicos, que son quienes realmente controlan el tinglado. Los mismos capullos que nos han estado exprimiendo con sus coches traga gasolina y ahora se sacan de la manga el VOLT que promete circular 100 kilómetros con sólo un litro de combustible. En sus yates, en sus mansiones o en sus múltiples residencias de verano, estos simpáticos hijos de una gran puta viven la vida loca. A ellos qué carajo les importa. Après moi le déluge!
Nadie está libre de pecado, pero a nuestros gobernantes australes hay que exigirles al menos un comportamiento como el de Lula o de la señora Bachelet. De momento, parece que se limitan a cobrar sus respectivos sueldos, que no es moco de pavo.
Aquí va la nota -publicada en El País y firmada por A. Rebossio- en la que continúa el culebrón K. Don't cry, pampa mía.
"La riqueza de los Kirchner, que se ha multiplicado por siete en los seis años que llevan gobernando Argentina, ha quedado bajo la mira judicial. Un juez federal, Norberto Oyarbide, comenzó esta semana a recopilar datos para indagar sobre una denuncia por presunto enriquecimiento ilícito, un mes después de que se difundiera la declaración patrimonial de la presidenta argentina, Cristina Fernández, de 2008.
El fiscal Eduardo Taiano pidió el pasado lunes al juez que se investigara esa declaración de la jefa de Estado, que demuestra que en su primer año de gobierno su patrimonio ha aumentado un 158%. Oyarbide aceptó la solicitud y requirió a la Oficina Anticorrupción y a la Agencia Tributaria que le enviasen las declaraciones de 2008 y 2007, según anticipó ayer el periódico La Nación.
En el Gobierno de Néstor Kirchner (2003- 2007), la riqueza del matrimonio se había elevado ya un 160%, pero otro juez federal, Rodolfo Canicoba Corral, desestimó que la pareja peronista hubiera acumulado tanto con métodos ilegales. Está por ver cómo concluye esta nueva investigación, que comenzó con la denuncia de un abogado particular, Enrique Piragini.
El juez Oyarbide reconoció ayer en Radio Continental que "comenzó el trabajo de recolección de datos", aunque aclaró que se trata de una tarea "normal, hasta ahora", ante cualquier denuncia por enriquecimiento ilícito. En tanto, el abogado Piragini advirtió en el canal TN que observó "falsedad" en la declaración de Fernández. Por ejemplo, ella valoró su participación en un hotel en la ciudad sureña de El Calafate en 148.000 euros, mientras que la declaración de su esposo la cotizó en 774.000. "Seguramente debe haber otros bienes a nombre de testaferros", añadió Piragini.
Diputados de la opositora Coalición Cívica, que integra el Acuerdo Cívico y Social con el radicalismo, han sumado la declaración patrimonial de 2008 a su denuncia judicial por presunta asociación ilícita contra la presidenta, su marido, varios funcionarios y empresarios.
Fernández defendió la semana pasada su declaración. "Pocas declaraciones juradas están tan claras en Internet", contestó a la prensa, en alusión a antecesores que habían ocultado bienes".
En el anterior post sobre la harrypotterización del patrimonio del matrimonio K recibí comentarios muy interesantes de Alma y de Raúl. Entrar a analizar cuáles son las diferencias entre la izquierda y la derecha en la política actual es complejo y "pantanoso". Ambas posiciones tienden a parecerse cada día más, sobre todo en la conservadora Europa, donde puedes encontrar jóvenes de 30 años con el pensamiento de un viejo de 90 (un viejo de 90 a la derecha de Franco, se entiende, ya que hay gente de 90 que pasó la Guerra Civil y aún conserva el riego sanguíneo con la presión adecuada para ver las desigualdades del mundo). Creo que en América Latina las cosas son diferentes y por eso duele más que un gobierno supuestamente de centro-izquierda se vea envuelto en este tipo de cosas (aún está siendo investigado pero la duda ya significa mucho).
Ya sabemos cómo es la derecha de nuestros países. La época de Menem lo dice todo. Pero el hecho de que la derecha robe o robe más no significa que la izquierda pueda "robar poquito". Se supone que si alguna diferencia existe entre derecha e izquierda, esta debe radicar en el interés social y los valores humanos: el interés en los más débiles, en los que están más allá de cualquier protección del sistema. Todo ello debe estar acompañado de un sentido de la austeridad y de la no ostentación. Un sentido de la honestidad para con el país. Eso y algunos matices en educación y en los derechos civiles marcan la diferencia entre un gobierno progresista o uno de la Inquisición (que suelen ser mejores administradores, dicho sea de paso. Claro, heredar las empresas de papá con todos sus esclavos ayuda un montón y así, uno aprende a convertirse en un cabroncete desde pequeño, con naturalidad). En último término, en Occidente los gobiernos de derechas o de izquierdas están maniatados por los intereses de los grandes grupos económicos, que son quienes realmente controlan el tinglado. Los mismos capullos que nos han estado exprimiendo con sus coches traga gasolina y ahora se sacan de la manga el VOLT que promete circular 100 kilómetros con sólo un litro de combustible. En sus yates, en sus mansiones o en sus múltiples residencias de verano, estos simpáticos hijos de una gran puta viven la vida loca. A ellos qué carajo les importa. Après moi le déluge!
Nadie está libre de pecado, pero a nuestros gobernantes australes hay que exigirles al menos un comportamiento como el de Lula o de la señora Bachelet. De momento, parece que se limitan a cobrar sus respectivos sueldos, que no es moco de pavo.
Aquí va la nota -publicada en El País y firmada por A. Rebossio- en la que continúa el culebrón K. Don't cry, pampa mía.
"La riqueza de los Kirchner, que se ha multiplicado por siete en los seis años que llevan gobernando Argentina, ha quedado bajo la mira judicial. Un juez federal, Norberto Oyarbide, comenzó esta semana a recopilar datos para indagar sobre una denuncia por presunto enriquecimiento ilícito, un mes después de que se difundiera la declaración patrimonial de la presidenta argentina, Cristina Fernández, de 2008.
El fiscal Eduardo Taiano pidió el pasado lunes al juez que se investigara esa declaración de la jefa de Estado, que demuestra que en su primer año de gobierno su patrimonio ha aumentado un 158%. Oyarbide aceptó la solicitud y requirió a la Oficina Anticorrupción y a la Agencia Tributaria que le enviasen las declaraciones de 2008 y 2007, según anticipó ayer el periódico La Nación.
En el Gobierno de Néstor Kirchner (2003- 2007), la riqueza del matrimonio se había elevado ya un 160%, pero otro juez federal, Rodolfo Canicoba Corral, desestimó que la pareja peronista hubiera acumulado tanto con métodos ilegales. Está por ver cómo concluye esta nueva investigación, que comenzó con la denuncia de un abogado particular, Enrique Piragini.
El juez Oyarbide reconoció ayer en Radio Continental que "comenzó el trabajo de recolección de datos", aunque aclaró que se trata de una tarea "normal, hasta ahora", ante cualquier denuncia por enriquecimiento ilícito. En tanto, el abogado Piragini advirtió en el canal TN que observó "falsedad" en la declaración de Fernández. Por ejemplo, ella valoró su participación en un hotel en la ciudad sureña de El Calafate en 148.000 euros, mientras que la declaración de su esposo la cotizó en 774.000. "Seguramente debe haber otros bienes a nombre de testaferros", añadió Piragini.
Diputados de la opositora Coalición Cívica, que integra el Acuerdo Cívico y Social con el radicalismo, han sumado la declaración patrimonial de 2008 a su denuncia judicial por presunta asociación ilícita contra la presidenta, su marido, varios funcionarios y empresarios.
Fernández defendió la semana pasada su declaración. "Pocas declaraciones juradas están tan claras en Internet", contestó a la prensa, en alusión a antecesores que habían ocultado bienes".
miércoles, 5 de agosto de 2009
Multiculturalidad
En el vídeo de Antonio Bisquert, When there's no rain, se muestra la vida cotidiana de las mujeres hamer en África. Hace unos días hablábamos de la mujer latinoamericana y de una serie de cuestiones en relación a su lucha permanente por la igualdad.
Este vídeo nos transporta a otro mundo, en donde la mujer tiene un estatus no muy superior al de "animal especializado".
Este es el link para verlo:
http://www.youtube.com/watch?v=RekJclm0rgU
Las imágenes se comentan por sí solas. Mientras los hombres aparecen jugando o haciendo simplemente nada, las mujeres de la tribu se dedican a buscar agua -al otro lado del mundo-, cocinar, curtir pieles, ir a por leña e incluso ¡construir casas! Los tipos están lo más tranquilos, cagándose de risa.
El vídeo termina con una joven -una belleza de joven- cargando un bidón de agua a la espalda con una mirada de infinita tristeza. Hay que joderse...
Los problemas que se suscitan aquí son múltiples. ¿Qué ocurre con el multiculturalismo? ¿Tenemos derecho como occidentales a inmiscuirnos en prácticas ancestrales que, a todas luces, son injustas pero no forman parte de nuestra cultura? Ha habido casos recientes: el debate sobre el uso del velo islámico en Francia, la polémica sobre la ablación, etc.
Más de uno dirá que no, que nosotros no tenemos derecho a meter la nariz en un mundo que no nos pertenece, que hay que respetar otras culturas, etc., etc.
Pues yo pienso justo lo contrario. En casos como la ablación, creo que hay que intervenir. No es un tema fácil, pero la agresión a los más débiles no es negociable. ¿Dónde está el límite de esa idea? ¿Se puede tolerar que la mujer viva como un perro en África, en Asia Central o que los dalits de la India sean tratados como basura? Vicente Ferrer, el hombre que sacó de la miseria a dos millones y medio de intocables, demostró que se puede cambiar el supuesto "orden natural de las cosas", que es natural para los que se benefician del statu quo. Se puede hacer. Se debe hacer. Hagámoslo.
Este vídeo nos transporta a otro mundo, en donde la mujer tiene un estatus no muy superior al de "animal especializado".
Este es el link para verlo:
http://www.youtube.com/watch?v=RekJclm0rgU
Las imágenes se comentan por sí solas. Mientras los hombres aparecen jugando o haciendo simplemente nada, las mujeres de la tribu se dedican a buscar agua -al otro lado del mundo-, cocinar, curtir pieles, ir a por leña e incluso ¡construir casas! Los tipos están lo más tranquilos, cagándose de risa.
El vídeo termina con una joven -una belleza de joven- cargando un bidón de agua a la espalda con una mirada de infinita tristeza. Hay que joderse...
Los problemas que se suscitan aquí son múltiples. ¿Qué ocurre con el multiculturalismo? ¿Tenemos derecho como occidentales a inmiscuirnos en prácticas ancestrales que, a todas luces, son injustas pero no forman parte de nuestra cultura? Ha habido casos recientes: el debate sobre el uso del velo islámico en Francia, la polémica sobre la ablación, etc.
Más de uno dirá que no, que nosotros no tenemos derecho a meter la nariz en un mundo que no nos pertenece, que hay que respetar otras culturas, etc., etc.
Pues yo pienso justo lo contrario. En casos como la ablación, creo que hay que intervenir. No es un tema fácil, pero la agresión a los más débiles no es negociable. ¿Dónde está el límite de esa idea? ¿Se puede tolerar que la mujer viva como un perro en África, en Asia Central o que los dalits de la India sean tratados como basura? Vicente Ferrer, el hombre que sacó de la miseria a dos millones y medio de intocables, demostró que se puede cambiar el supuesto "orden natural de las cosas", que es natural para los que se benefician del statu quo. Se puede hacer. Se debe hacer. Hagámoslo.
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